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EL SIGNIFICADO DE LA CRIPTA GÜELL

Joan Güell i Ferrer, al regresar de Cuba, funda la fábrica El Vapor Vell (1846), en Sants, que luego sería la trasladada a la Colonia Gúell, por parte de su hijo Eusebi Güell.

Al fundar la Colonia Güell, Eusebi Güell obtiene en 1892 una tenencia parroquial para que los obreros puedan tener oficios religiosos. En principio se celebraron en la capilla de la Masía Can Soler de la Torre, la residencia veraniega de los Güell en la famosa Colonia. Al quedarse pequeño el espacio, Eusebi Güell encarga a Gaudí una iglesia de nueva planta, la hoy en día famosa Cripta Güell.

Güell encarga a Ferran Alsina que cree un nuevo tipo de telar, el llamado telar de roda, que comienza en el Vapor Vell a funcionar. Años más tarde será Alsina el director de la Colonia Güell.

El nombre de la empresa inicial de la Colina Güell fue Parellada y Cía, aunque a partir del 1921 ya se le conocerá como Colonia Güell, S.A.

Volviendo a Gaudí, éste escoge un pequeño bosque de pinos para situar la iglesia, sobre una vertiente de una colina. Gaudí concibe un espacio de tres vértices en forma de triángulo: la iglesia, la fábrica textil y la escuela.

El 4 de octubre de 1908 se celebró la fiesta que indicaba la colocación de la primera piedra de la futura iglesia. Gaudí concibió una maqueta con saquitos colgando para comprobar la resistencia de los sacos antes de que se rompieran. Esa misma resistencia la aplicará a una escala mayor en las cúpulas de la iglesia, especulada en un espejo, proyectando arcos que corresponderían a la estructura original una vez estuviera en pie.

La antigua fábrica textil ocupaba casi 6 hectáreas de superficie en lo que hoy es el Recinto Industrial de la Colonia Güell, el cual está delimitado, como entonces, por un muro perimetral.

La fábrica comenzó a construirse en 1890. Un año después estaba acabado el primer edificio y se puso en funcionamiento la máquina de vapor de la hiladura. En los años siguientes se fueron acabando de construir los otros edificios destinados a los tintes, secaderos, telares, etc. que completaban el proceso de transformación del algodón en panas, terciopelo y velludillo.

La fábrica de la Colonia Güell fue una excepción en las colonias industriales de la época, ya que éstas utilizaban la energía hidráulica de los ríos en cuya ribera se habían implantado. En la Colonia Güell se utilizó desde un principio la máquina de vapor abastecida con carbón como fuente de energía.

El diseño de la fábrica se atribuye a Ferran Alsina, técnico textil e invento, que se asoció con Eusebi Güell en la antigua fábrica del Vapor Vell de Sants (actualmente un barrio de Barcelona) donde ya aportó sus innovaciones y sus conocimientos técnicos y de organización de las fábricas inglesas. El traslado de la fábrica a la Colònia Güell vino motivado por la necesidad de ampliar la fábrica de Sants y de encontrar la paz social que garantizara la continuidad del negocio, ya que el propio Ferran Alsina sobrevivió a un atentado en el marco de una huelga de los obreros del Vapor Vell de Sants.

La fábrica era el centro de todo, los trabajadores y sobre todo las mujeres tuvieron un papel bastante importante en la producción e incluso dedicaron gran parte de su tiempo a la fábrica dado que el aporte de su salario a casa era bastante imprescindible.

Hacia el año 1936 con la guerra civil la fábrica fue colectivizada por sus trabajadores. Una vez acabó la guerra en 1939 la fábrica fue recuperada por la familia Güell y más tarde fue vendida a la familia Bertrand y Serra.

En año 1973 la fábrica cerró debido a la fuerte crisis del sector textil, unos años después fue fraccionada y vendida a diferentes empresas, así como vendida como casas particulares.

La Colonia ha mantenido siempre un crecimiento urbanístico controlado. Actualmente mantiene una cifra de aproximadamente 800 habitantes.

En octubre de 1914 Gaudí abandona el proyecto de la iglesia de la colonia, dejándola inacabada. No están claras las razones del por qué los Güell dejaron de subvencionar la obra.

Cripta Güell

La Cripta Güell fue inaugurada por el obispo de Barcelona en 1915, después que Gaudí la techara. Nunca se finalizó por motivos que se desconocen, ya que hoy en día se sabe que no fue por problemas económicos, pues la colonia textil daba ingresos.

Gaudí usó un sistema empírico de maquetas, mediante cálculos de cadenas que colgaban y contrapesos situados en las mismas.

Sus muros son mahones recocidos, aquellos que son descartadas de la producción por estar en mal estado. Gaudí aprovecha estos materiales para abaratar precios y darle un toque único a la iglesia.

El coste de esta iglesia fue de 225.000 pesetas de la época.

Pavimentada con piedra caliza, se cerró el acceso a la escalinata superior que daba a la terraza en 1970. Hay una cruz de hierro forjado que Gaudí ya había usado en 1902 en la Finca Miralles de Barcelona y en las verjas de acceso a la Sagrada Familia.

Hallaremos cruces de San Andrés, anagrama de la Trinidad, crismones con la letra X y P, peces, alfas y omegas, fe, esperanza y caridad.

Símbolos de interés: prudencia (lámpara o ánfora), justicia (balanza), fortaleza (casco), templanza (porrón de vino).

Observando una foto aérea de la Colonia Güell, fácilmente nos damos cuenta de una planificación urbanística organizada en forma de triángulo equilátero, en cuyos vértices encontramos la escuela, la iglesia y la fábrica. Esta concepción urbanística entronca con la de los socialistas utópicos. Parece como si Eusebi Güell hubiese querido construir un poblado bien organizado, en donde reinase la armonía entre patronos y obreros, presidido, como en una antigua ciudad griega, por un templo ubicado en una pequeña acrópolis, que vigilara y ordenara la coherencia del conjunto.

Gaudí trabajó en el proyecto desde el 1898, pero la primera piedra no fue colocada hasta el 4 de octubre de 1908. Diez años de estudios y diseños para una obra que quedó inacabada a raíz de la muerte de Eusebi Güell el 1918, y en la que le falta la iglesia superior y los acabados del interior de la cripta.

La iglesia está situada en un pequeño altozano ubicado entre el ferrocarril y el núcleo habitado, de manera que era paso obligado para quienes llegaban en tren. El camino, diseñado también por Gaudí, nos va acercando a la iglesia proporcionándonos, por su carácter tortuoso, una multiplicidad de perspectivas.

Desde una cierta distancia se distinguen las columnas de los pinos, el suelo de la pared. Se trata de un edificio muy integrado en su medio natural. No es una iglesia exenta, es decir, no se puede dar la vuelta entera al edificio: por el lado del altar mayor está empotrada en la colina, como queriendo subrayar el contacto con la tierra, con la naturaleza.

El pórtico da la sensación de ser una prolongación del bosque que le rodea. Sus once columnas inclinadas tienen distinta textura en relación con la corteza de los pinos.

Como anécdota hay que citar que la escalera de acceso a la iglesia (la primera que hubo antes de la actual) tiene una pequeña hendidura para no tener que cortar un pino que allí crecía. Este profundo respeto por la naturaleza es una de las constantes de la arquitectura de Gaudí.

En el centro del pórtico una columna de basalto, de apariencia rústica, poco trabajada, que insinúa una base, un fuste y un capitel, unidos con plomo para solventar los problemas de tensión/dilatación, tiene una apariencia de palmera y sus brazos forman tirabuzones dotados de un movimiento helicoidal que imita el crecimiento orgánico del sistema vegetal. Las columnas están reducidas a la yuxtaposición de tres piedras, sencillamente desbastadas; los arcos y bóvedas muestran sus elementos constructivos, y los dinteles, puertas y ventanas ponen de relieve una construcción que en su simplificación nos remite al monolitismo.

En la bóveda del pórtico se encuentran 13 cruces de san Andrés, de distintos colores, que configuran un itinerario laberíntico, que va desde la de color verde, en el subpórtico, y que podría representar la Anunciación, hasta las de color negro del prendimiento, pasión y muerte de Cristo (esta última situada en el centro de la puerta de acceso a la Cripta, simbolizando quizás que ésta estaba pensada como sepulcro de Eusebi Güell, masón, grado negro). Las tres últimas son de color azul y podrían tener relación con la masonería que con ello quiere indicar los grados simbólicos de aprendiz, compañero y maestro). El recorrido, en forma de herradura, recuerda los laberintos de las iglesias medievales y subraya el carácter espiritual y simbólico de la Cripta, con elementos templarios y de la orden rosacruz.

La clave de la bóveda es un crismón, signo cristiano formado por las dos primeras letras de la palabra griega Xristós, reinterpretado libremente por Gaudí. La P de padre es de color amarillo, símbolo de la luz; la F de Hijo en amarillo y marrón, ya que es a la vez luz y mundo, y la S del Espíritu Santo en marrón, uniendo la P con la F. Y todo envuelto con una especie de paréntesis de color rosado en forma de M, simbolizando a María, y terminado en forma de sierra. Parece inspirado en un capitel de Montserrat, donde Gaudí estaba también realizando un paso del vía crucis. El conjunto está coronado por una cruz rosacruz.

La puerta, de piedra, da la sensación de megalitismo, como si quisiera recrear una tumba faraónica y su ritualización de la muerte y de la vida en el más allá.

Sobre la puerta, un collage de cerámica, diseñado en clave geométrica de rombos (símbolo masónico, pues es el dibujo que aparece entre el compás y la escuadra) y decorado con frutos mediterráneos. Sobre el dintel un triángulo irregular, cuyo vértice penetra en un octógono de piedra; dentro del octógono, tres hachas o serpientes estilizadas, cruzadas por una línea horizontal, en cuya intersección encontramos tres rombos. Además de las cuatro virtudes cardinales, representadas dentro de cuatro elipses, con un porrón, una lámpara… encontramos hojas de plantas mediterráneas, hojas de palmera, ramas de oliva, espigas…, elementos claros del mediterráneo de Gaudí. El rombo, símbolo de vida y asociado a lo femenino, y la serpiente, símbolo del pecado y asociada a lo masculino, nos permiten interpretar la Cripta como un edificio estructurado como oposición de contrarios: vida-muerte, origen-fin, cielo-tierra…

La cripta parece una recreación simbólica y real de la montaña de Montserrat. Los muros adoptan la forma de paraboloide para unir las directrices de distinta inclinación, y la forma hiperboloide en los ventanales para canalizar y dispersar la luz.

Está orientada en dirección norte. Recorriendo la pared exterior del oeste al este, observaremos que las ventanas del lado oeste tienen una alfa en blanco y una omega en negro, y que en el vértice de la segunda ventana están representadas unas cobras de color verde. En cambio, en el lado este, a partir de la quinta ventana tanto el alfa como la omega son de color blanco, y en la séptima la omega se transforma en el cuerpo de una mariposa con sus alas desplegadas. Del este al oeste la larva se ha convertido en mariposa, lo negro en blanco. También dos ventanales se abren, en el interior, dejando ver las alas de una mariposa. Y, así mismo, la planta de la cripta tiene una forma ovalada, en una posible referencia al capullo de la mariposa.

La sucesión de alfas y omegas es una clara representación de la metamorfosis, del cambio de vida. Alfa significa luz, vida, creación, principio; omega significa muerte, sombra, final, pero también resurrección. En el lado oeste hay la serpiente, portadora del pecado; en el este, los peces símbolo del cristianismo y recuerdo del Jordán donde Cristo fue bautizado, simbolizando el nacimiento a una nueva vida. La Cripta sería, pues, una representación de la dicotomía muerte-resurrección, el espacio de transición hacia una nueva vida. Y todo ello expresado con elementos de la naturaleza.

Y la inserción Cripta-naturaleza se hace mediante el color. Las ventanas debían ser traslúcidas para conseguir una mayor interrelación entre naturaleza vegetal y naturaleza arquitectónica, unión conseguida mediante el trabajo humano: por ello las celosías de las ventanas estaban hechas con las agujas viejas de los telares de la fábrica. La Cripta se mimetiza con su entorno: la parte inferior es de piedra basáltica negra y ladrillo recocido, con lo que se identifica con el terreno rocoso y negruzco de los alrededores. La parte mediana es de ladrillo normal, cuyo tono rojizo entona con las piñas y las hojas secas de los pinos. En la parte que no se llegó a construir, los tonos de los materiales vidriados variaban desde el verde, el azul, el amarillo y el blanco jugando con la luz y el cielo.

Los tonos oscuros simbolizan el ambiente que rodea el alma humana en este mundo y los tonos claros la gloria celestial.

El interior de la Cripta presenta una forma radicalmente distinta de plantear un templo cristiano. No hay bóvedas, sino la solera del piso superior aguantada con nervios y arcos de ladrillo y pilastras de ladrillo o de piedra basáltica. El entramado de arcos y nervios hacen innecesarias las bóvedas. Sus cinco naves convergen en la entrada, lo que acentúa la pluralidad de perspectivas y confiere una máxima visibilidad hacia el altar.

Las columnas están inclinadas porque tienen la misma dirección que la resultante de las cargas que sobre ellas inciden. De esta forma se pueden eliminar los contrafuertes y arbotantes tan característicos del gótico.

Las columnas centrales son más delgadas para no impedir la visión, y por esto son de basalto; las de mayor diámetro tenían que soportar a la iglesia que debía de construirse encima de la cripta.

El altar está consagrado a la virgen de Montserrat en la actualidad, desde 1924. Fue restaurado en 1956 por Isidre Puig Boada.

El 25 de julio de 1936 se quemó el órgano de la iglesia para encender un fuego con el que calentarse unos vándalos. El órgano de hoy en día es del 1971, ya que el original de Güell fue desmontado por estos soldados durante la Guerra Civil para ser usado como combustible.

Los estudios que realizó para la construcción de la Cripta durante 10 años eran un ensayo, a escala 1 a 4, para la Sagrada Familia.

Gaudí creó una nave sin contrafuertes, arbotantes o paredes maestras. Para ello usa pilares inclinados y arcos catenarios, formados por la unión de dos puntos. El techo cuenta con 200 nervios de ladrillo, de distribución radial, convergiendo en dos claves de bóveda unidas por arco.

En su interior encontraremos una escalera de caracol inacabada que debía trasladarnos al piso superior, ahora sin escalones y con tan solo la rampa. Hay, además, una capilla con un Cristo del 1965, tardío.

Para el interior diseño dos pilas de agua bendita, una veintena de bancos, y la puerta de la sacristía como mobiliario. Los bancos fueron realizados con los carpinteros Tomás y Enric Bernat entre 1913 y 1914. En 1960 se realizaron nuevas réplicas de los bancos, que son las que ahora momento presiden la cripta.

Las pilas de agua bendita son de la especie marina Tridagna Gigas.

En el prebisterio los dos ángeles y candelabros son aportaciones de Josep María Jujol (del 1945 y 1947), ya que los originales que Gaudí había traído desde el Oratorio de Sant Felip Neri desaparecieron.

Hay 22 ventanales, el número mágico de la masonería, ya que el Mallete del Venerable Maestro de la masonería tiene 22 centímetros, y 2,2 cms. de ancho.

La nueva terraza para evitar filtraciones fue construida entre 1999 y 2003.

El campanario sólo es, en realidad, una de las 4 torres previstas. Aunque sólo se añadió una campana las 5 aberturas demuestran que deberían haber existido 5 campanas. La escalera de caracol incompleta es la que hubiera llevado hasta este campanario. La campana original es de 1913, y fue bautizada como Pía en honor a Pío X. La original desapareció durante la Guerra Civil y la actual es de 1943, financiada por Manuel Bertran, miembro de la familia que compró la Colonia Güell.

Edificios de la Colonia Güell

Todos los edificios de la colonia fueron realizados por Andreu Espinal y Agusti Arimany, bajo la dirección de Francesc Berenguer como maestro de obras. A excepción de los edificios más destacados, cuyas autorías son de otros arquitectos reconocidos.

A partir del desmembramiento de la colonia textil, las casas se vendieron a los inquilinos de aquel momento (1984).

Can Julià de la Muntanya

Del siglo XVIII, comprada por Eusebi Güell y ahora del consorcio de la Colonia Güell. Fue convento de monjas y luego espacios compartimentados para trabajadores de la fábrica.

Ca L’Ordal

Obra de Francesc Berenguer y Joan Rubió, es el único edificio de viviendas de la Colonia construido recordando las antiguas masías y lo habitaban los agricultores que trabajaban los campos.

Su nombre proviene de la familia Ros, que procedía del Ordal.

Destaca por sus chimeneas y por la celosía que antiguamente resguardaba un pozo. Esta será la casa entregada a las familias que cultivaban los campos del Eusebi Güell.

Ca L’Espinal

Este edificio, obra de Joan Rubió y Bellver, debe su nombre a Andreu Espinal, encargado de la administración de la Colonia y es la vivienda de mayor calidad de la Colonia.

Can Soler de la Torre

Antigua masía del siglo XVII, utilizada como residencia de los Güell desde antes de construir la Colonia. La edificación presenta elementos típicos de las masías catalanas como son el reloj solar, el portal adintelado o la galería, aunque la cubierta es a cuatro aguas. Adosada a la masía hay una capilla dedicada a la Madre de Dios de los Dolores con un campanario de sillita típicamente barroco. El interior se rehabilitó por el arquitecto Francesc Berenguer.

Inicialmente fue casa de Antoni Soler, que todavía consta en la fachada, el que encabezara la revuelta de los “barretines” del Baix Llobregat en 1622. Murió ejecutado en una jaula colgada del Palau de la Diputació.

La casa fue vendida a Betrand Serra en 1943, y luego a su vez se vendió a Teresa Farré. En la actualidad es de la familia Félix Sánchez y Janin Vacassy.

La Casa del Secretario

Era la vivienda del secretario de la Colonia Güell, y presenta unas características constructivas que la diferencian del resto de los edificios. Está hecha de ladrillo rebozado imitando la piedra de sillería. Destaca la entrada a la casa haciendo chaflán sobre la cual se abre una tribuna abierta decorada en la parte inferior por escudos de Cataluña que flanquean un escudo con la Cruz de San Jordi, elementos que se repiten en la cornisa.

La Escuela y casa del maestro

A la izquierda se sitúa la escuela, con un tratamiento de losas de piedra en la fachada y grandes ventanas, mientras que a la derecha, destaca el torreón.

Destaca el arco parabólico aprendido de Gaudí.

Obra de Francesc Berenguer (padre e hijo).

El Ateneu Unió

Situado en la plaza principal es donde estaba el bar, la biblioteca y el billar era donde ensayaba la Coral La Maquinista. Fue fundado en el 1892.

El Teatro Fontova

Era el espacio donde se hacían todo tipo de representaciones de carácter lúdico y cultural.

La casa del Médico

Se trata de un edificio de planta y primer piso, de fachadas cubiertas utilizando el ladrillo como elemento decorativo y era donde se encontraba el servicio médico y una farmacia permanente.

La Cooperativa

Obra de Francesc Berenguer y Joan Rubió, con utilización del ladrillo como elemento decorativo de las barandas de los balcones, era donde los habitantes de la colonia compraban los alimentos que pagaban al final de la semana cuando cobraban de la fábrica.

Almacenes, dependencias, tienda de suministros, café, biblioteca y despachos, ocuparon este lugar. Al otro lado de la calle hubo unas bodegas y unas casas en el primer piso.

El Centro Parroquial Sant Lluis

Su función principal fue la escuela de niñas. También fue el centro social de la entidad religiosa llamada Patronato Obrero de la Sagrada Familia, que ofrecía actividades para los niños: juegos, gimnasia, bailes regionales, catequesis, etc.

Obra de Francesc Berenguer i Bellvehí, el hijo de Francesc Berenguer i Mestres. De hecho será el mismo hijo quien construya la rectoría de esta misma colonia.

El Convento de las Monjas

Residencia de las monjas Carmelitas, donde estas monjas tenían cura de los enfermos y vigilaban a los recién nacidos de los trabajadores.

La Fonda

Edificio de planta y piso con aberturas de arco apuntado rematadas por ladrillo, donde se alojaban los técnicos y los representantes que visitaban la fábrica.

Toda esta información forma parte de la ruta por la Cripta y la Colonia Güell que realizo como guía: http://www.planetainsolito.es/cripta-guell/

BARCELONA, CIUDAD DE MASONES

Barcelona es una ciudad hermetista y masónica, sin ningún género de dudas. Voy a exponer unos ejemplos para que veamos cómo se construyó esta ciudad.

En 1862 el Ayuntamiento de Barcelona pidió que se comenzase a urbanizar la posteriormente llamada Plaza Catalunya, pero el permiso oficial no fue concedido hasta el año 1889, con motivo de la Exposición Universal de 1888, cuando se convocó un concurso que ganó un masón, Pere Falqués (sus farolas del Passeig Sant Joan de Barcelona muestran el conocido símbolo del compás y la escuadra).

La primera etapa de urbanización (dos grandes vías en forma de aspa y una plaza circular en su punto de intersección) se inició en 1902.

La segunda etapa se inició con motivo de la Exposición Internacional de 1929: el primer proyecto, de 1923, fue de Josep Puig i Cadafalch, pero se paralizó por las obras del metro entre 1924-1926 y definitivamente con la instauración de la dictadura de Primo de Rivera; fue sustituido por Francesc Nebot, que elaboró un proyecto prácticamente idéntico al de Puig, sustituyendo el obelisco previsto por el arquitecto modernista por un templete con columnata que finalmente no se llevó a término, motivo por el que Nebot dimitió, siendo sustituido por Joaquim Llansó, Josep Cabestany y Nicolau Maria Rubió i Tudurí, éste último un conocido masón de la época. La plaza fue inaugurada por Alfonso XIII el 2 de noviembre de 1927.

En 1905 el abogado y masón Paul Harris fundó la organización elitista Rotary Club, junto a tres amigos suyos, Gustavus H.Loer, Silvester Schiele, y Hiram E.Shorey. Paul Harris fue expulsado de la masonería por crear una organización elitista que incumplía el concepto masónico de igualdad, dado que para ser rotario tenías que cumplir unas ciertas condiciones económicas impensables para todas las clases sociales. A la masonería se puede acceder incluso siendo de una condición social más humilde.

La Iglesia española en 1929, emitió un documento donde basándose en la encíclica Quas Primas, se advierte y amonesta a los fieles para que se abstengan de formar parte de esta asociación, ya que no son conformes con el espíritu de la Iglesia.

La rueda ha sido el símbolo del Rotary Club desde sus primeras épocas. El primer diseño fue hecho por un rotario de Chicago llamado Montague Bear, un grabador, que dibujó una simple rueda de carreta con unas cuantas líneas para mostrar movimiento y polvo. Se decía que la rueda ilustraba «Civilización y Movimiento». La mayoría de los clubes pioneros que existieron, llevaban impresa en sus publicaciones y papelería, alguna forma de una rueda de carreta. Finalmente en 1922, se tomó la determinación que todos los clubes Rotarios adoptaran un diseño único como el emblema para Rotary Club. Así, en 1923, la rueda actual dentada, con 24 dientes y 6 rayos, fue aprobada por la Asociación de Rotary International.

Pues bien, si uno se fija atentamente en la Plaza Catalunya de Barcelona, ésta contiene el símbolo del Rotary Club inicial, antes de que adoptara sus 24 dientes, lo cual parece indicar que alguno de los implicados iniciales en el proyecto de la plaza debió estar involucrado en el Rotary Club Internacional que ya comenzaba a expandirse por todos los países de Europa.

Prosigamos con otro de los símbolos emblemáticos de la Ciudad Condal.

La Torre Agbar (acrónimo de Aguas de Barcelona) es un rascacielos de Barcelona (España) ubicado en la confluencia de la avenida Diagonal y la calle Badajoz junto a la plaza de las Glorias (concebida por el masón Idelfons Cerdá en forma de estrella circundada) y que marca la puerta de entrada al distrito tecnológico de Barcelona conocido como 22@. Tiene 33 plantas sobre la superficie (más la planta de la cúpula) además de cuatro plantas subterráneas para un total de 145 metros de altura. Cabe recordar que el número 33 es un número maestro adoptado por la masonería.

El recubrimiento de vidrio cambia de color mediante un sistema de iluminación controlado por ordenador, donde sus colores primarios son el rojo escarlata y el azul, los colores de la masonería regular e irregular.

El proyecto de una torre en forma de obús fue diseñado por el arquitecto francés Jean Nouvel para la empresa multinacional Agbar, colocándolo en un lugar estratégico, junto a la Avenida Meridiana que recibe este nombre porque esta avenida transcurre por el meridiano o línea roja que se extiende desde París hasta la torre del Reloj del muelle de los pescadores de Barcelona, el famoso meridiano que sirvió para concebir la idea de longitud del metro, instaurado por otro masón, Pierre Méchain.

Quizás por conocimiento de estas historias o porque el mismo Jean Nouvel está integrado en la francmasonería, de lo que no cabe duda es que, una vez más, la Torre Agbar barcelonesa vuelve a ser uno de esos edificios masónicos sin parangón.

Dirijámonos ahora a la zona del puerto.

La vesica piscis (vejiga de pez en latín) es un símbolo hecho con dos círculos del mismo radio que se intersectan de manera que el centro de cada círculo está en la circunferencia del otro. Esta forma se denomina también mandorla (que significa «almendra» en italiano).

Era un símbolo conocido en las antiguas civilizaciones de Mesopotamia, África y Asia.

Los mismos evangelios cristianos mencionan que Jesús ayudó milagrosamente a sus discípulos a hacer una captura de 153 peces. Curiosamente Pitágoras, muchísimos años antes del nacimiento de Jesús, en una antigua leyenda registrada por el neo-platonista Porfirio, nos habla del número 153 que siempre está asociado al «Vesica Piscis» o «Envase del Pez «.

El pez dorado del arquitecto Frank Gehry en el Puerto Olímpico de Barcelona fue señalado como símbolo hermético, situado justo donde termina para los hermetistas la zona Piscis de la Ciudad Condal. Al tener la cola cortada y carecer de cabeza, simbolizaría lo atemporal, el tiempo sin principio ni final.

La dos torres gemelas que se encuentran tras el pez dorado de Gehry miden curiosamente 153 y 154 metros de altura. Estas dos torres parecen tener un paralelismo con las dos columnas del Templo de Salomón, Boaz y Jakin, que aparecen descritas en el Libro de los Reyes del Viejo Testamento, y que hoy en día forman parte de cualquier logia masónica, situándose en la entrada.

Cada tramo de las escaleras del famoso Hotel Arts, localizado en una de estas torres, cuenta con 33 escalones, como 33 son los grados de la masonería regular. Mientras que el número de ventanales para su torre gemela, es decir la Torre Mapfre, en su posición Oriente, suma 666. Para rematar, en la entrada principal se observan figuras geométricas como el triángulo y la esfera.

Estas y otras historias se explican durante la Ruta por la Barcelona masónica, de la que soy guía: http://www.planetainsolito.es/barcelona-masonica/

EL EMPERADOR CONSTANTINO NUNCA FUE CRISTIANO

La fiesta del 25 de diciembre que, actualmente achacamos al nacimiento de Cristo, tiene sus orígenes en la celebración del solsticio de invierno (natalis invictus solis). En realidad es de conocimiento de la Iglesia Católica que Jesús de Nazaret nació en agosto. Será la reciente Iglesia Católica la que en el siglo IV d.C. para adaptar los ritos paganos de sus nuevos feligreses convierta la fiesta del Sol Invictus en la fecha de celebración de Cristo.

Esto queda atestiguado cuando el Papa Julio I pide en el 350 la celebración del 25 de diciembre para su nuevo dios. El Papa Liberio en el 354 decretara como día del nacimiento de Jesús esta fecha.

La fiesta romana del Sol Invictus se aplicó a tres dioses: Gabal, Mitra y el Sol. Juliano, el apóstata (así conocido a este emperador por parte de los cristianos), en el 361 afirmó que el único dios de esta festividad sólo podía ser el rey Sol. A esta fiesta también se la conoció anteriormente como Hagius Invictus, y tenía lugar desde el 22 al 25 de diciembre.

Gabal fue el dios Sol de la ciudad nativa de Emesa, en Siria. Mitra un dios solar de Persia. Y Helios fue la personificación del Sol para griegos y romanos. Sería el emperador Constantino quien decretaría el 7 de marzo de 321 como el diez Solis, es decir, domingo, como día de descanso, como así aparece reflejado en el Códice Justinianeo. La moneda romana de Constantino siguió portando el estandarte del Sol Invictus, la fiesta romana, hasta el 323. Finalmente el paganismo fue abolido por el emperador Teodosio I el 27 de febrero del 390.

El dios Mitra nació, por esas cosas, de una piedra (tal cual suena) un 25 de diciembre (vamos, que no nació de una concepción humana, sino de un misterio, a la sazón virginal), y su padre fue Ahura Mazda, el dios supremo del Zoroatrismo. Mitra, casualmente, nació en una cueva, y desde el primer momento portaba un gorro frigio, un cuchillo y una antorcha, y fue adorado por pastores, que fueron avisados por las estrellas (¿a alguno le suena esta historia?). En esta cueva aludida, Mitra estuvo acompañado de dos animales, una mula y un buey.

Dado que el mito de Mitra es muy anterior al nacimiento de Cristo (ya aparece en un tratado de los hititas y mitanis en el 1400 a.C.), se ve a las claras de dónde salieron los elementos del Belén popular siempre atribuido a Jesús de Nazaret.

In hoc signo vinces es una traducción en latín de la frase griega «?? ????? ????», en tout?i nika, que significa «en este signo vencerás».

Según la leyenda, el emperador Constantino adoptó esta frase griega «, ?? ????? ????», como lema después de su visión de un Crismón en el cielo justo antes de la batalla del Puente Milvio contra Majencio el 12 de octubre del año 312. El símbolo del cristianismo primitivo consistía en un monograma compuesto por las letras griegas chi (X) y rho (P), los dos primeros en el nombre de Cristo (en griego: ???????). En épocas posteriores el crismón «IHS», representaba las tres primeras letras de «Jesús» en griego latinizado (??????, latinizado IHSOVS) y el «In hoc signo» de la leyenda.

Pues bien, como se ve en las fotos de la moneda estamos ante un nuevo mito del Cristianismo. Constantino nunca creyó en el Cristianismo y dudo mucho que se produjera esta visión en la batalla del Puente Milvio. Sólo hay que ver las monedas con la celebración del Sol Invictus, propias de Constantino, para darse cuenta que continuaba celebrando la fecha del dios Mitra. Es decir, hablando claro y alto, Constantino seguía al mitraísmo.

¿Y por qué se hizo cristiano? Por una cuestión política seguramente, que no de convencimiento, dado que esta secta, el Cristianismo, era la más extendida del imperio. Recordemos que, además, sería Constantino el primero en instituir la figura del Sumo Pontífice, como así se autodeclaró, para convertirse en la primera autoridad del Estado y la religión.

Para comprender este dato mejor, haré notar que las legiones romanas en el 306 proclamaron Augusto a Constantino al propio tiempo que, en Roma, estallaba una sublevación contra Galerio. Los revoltosos nombra­ron emperador en lugar de éste a Majencio, hijo de Maximiano, que se unió a su hijo, abandonando su retiro, volviéndose a proclamar emperador. Más todavía, Galerio había nombrado Cé­sar a un general llamado Maximino Daia quien también quiso ser de la partida.

En mayo de 311 murieron Galerio y el viejo Maximiano. Quedaron pues, por un lado Majencio y Maxi­mino Daia y por otro Constantino con su nuevo Augusto, Licinio. El 28 de octubre de 312, no lejos de Roma, muy cerca del Puente Milvio sobre el Tíber, Constantino derrotó a las tropas de Majencio en una batalla memorable. Majencio pereció ahogado en el río y Constantino entró triunfante en Roma. Al año siguiente, cerca de Andrianópolis, Maximino Daia fue vencido por Licinio.

Los dos emperadores victoriosos se reunieron en Milán y en el año 317 se pusieron de acuerdo para nombrar césa­res a los dos hijos de Constantino: Crispo y Constantino el Joven, y al hijo de Licinio, Licinio el Joven. Parecía que la decisión era ló­gica pero, en realidad, asestaba un duro golpe al sistema electivo de los césares al ser sustituido por el sistema hereditario y, ade­más, con una herencia a distribuir entre tres personas pertenecientes a dos familias diferentes. La lucha no se hizo esperar. En 324 esta­llaron las hostilidades. Licinio fue derrotado en Andrianópolis, donde once años antes había vencido a Maximino Daia, luego también en Chrysópolis y por fin se rindió a Constantino que le había prometido respetar su vida, a pesar de lo cual lo hizo ejecutar así como a su hijo Licinio el Joven.

Desde el mismo inicio del Imperio habían ido instalándose en la propia Roma cultos nuevos, misteriosos, procedentes de las más re­motas y dispares regiones conquistadas. Los misterios asiáticos tenían la primacía. Mejor elaborados, con más años de experien­cia, captaron cada día más adeptos y prosélitos. Los cultos órficos, los de Isis, de Baal, de Mithra aumentaron en importancia y cada vez más se imponía el monoteísmo. Estaba terminando una era en la que se sucedían las antiguas e interminables listas de dioses, diosas y semidioses, de cielos, celos, infiernos, adulterios, asesinatos, metamorfosis, incestos y transformaciones. Los nue­vos cultos, incluso el cristiano, transformaron a su gusto las anti­guas ceremonias y liturgias, a veces conviviendo y a veces susti­tuyéndolas. Así, hacia el año 400, el religioso ortodoxo Juan Crisóstomo (347-404) escribió: «Se ha decidido fijar el aniversario del día desconocido del nacimiento de Cristo en la misma fecha en que se celebra el de Mithra o el Sol Invicto, a fin de que los cristianos puedan celebrar en paz santos ritos mientras los paganos se ocupan en los espectáculos circenses». Constan­tino empezó por ser pagano y adepto al culto solar de Mitra, lo que se desprende de la numismática: sus monedas llevaban las efigies de Constantino y el Dios Solar.

Al año siguiente de la muerte de Licinio se inició la construcción, sobre la antigua Bizancio, de la ciudad de Constantinopla, que pasaría a ocupar un lugar de privilegio en el Imperio. Un año después, el emperador concedió el título de augusta a Elena, su madre, y en el 326 se desarrolló un drama familiar que al parecer estuvo en el origen del viaje de Elena a Tierra Santa, donde se le atribuye el descubrimiento del Santo Sepulcro y la invención de la Vera Cruz: Fausta, la esposa de Constantino, consiguió que su marido mandara ejecutar a Crispo, primogénito del emperador habido de su anterior matrimonio con Minervina; poco después, Fausta fue acusada de adulterio y Constantino la hizo ejecutar. Tales condenas fueron acompañadas del asesinato de varios miembros de la corte, lo que produjo una profunda ola de indignación entre la población de Roma. Pero el papado perdonó los pecados de Constantino, a cambio de que Helena de Constantinopla, la posteriormente canonizada Santa Elena, fuera a recuperar reliquias sagradas a Jerusalén. La piadosa Helena de Constantonipla en menos de un mes había ido y regresado a Jerusalén, recuperando todas las reliquias sagradas, incluyendo la famosa Sábana Santa. Al parecer la llamada Santa Elena tenía muy pocas ganas de estar perdiendo el tiempo en viajes sagrados.

Estas y otra historias romanas son explicadas durante la guía que efectuó en la ruta «Barcino». Más información y reservas: http://www.planetainsolito.es/barcino/

GAUDI Y EL ENIGMA DEL CALCULO DEL METRO

La Academia de las Ciencias de París encomendó una nueva medida de longitud universal a masones como Cassini, Borda, Condorcet y a los astrónomos Pierre Méchain y Jean-Baptiste Delambre en el año 1790. Méchain y Delambre tomaron como referencia el meridiano cero que desde los tiempos de Ptolomeo ya atravesaba París, prolongándose desde Dunkerque hasta Barcelona.

Para los cálculos del metro se necesitaban triangulaciones. El nombre de metro proviene del griego “metron”, que significa medida. Para esta medida se necesitaba saber la longitud total del meridiano (teniendo en cuenta el achatamiento por los polos, pues la tierra es un elipsoide de revolución); y que a su vez un metro sea la diez mil millonésima parte del cuadrante de un meridiano terrestre.

En España el metro se se implantó el 15 de Abril de 1848. Y a este país le siguió Chile (1848), Argentina (1863), y México (1857).

Méchain y Delambre tuvieron que enfrentarse a multitud de problemas. En primer lugar los de carácter no científico: problemas con la Revolución Francesa, la Guerra franco-española y las intrigas y envidias de otros científicos que se oponían a su plan. En segundo lugar los problemas surgidos de la complejidad del trabajo a realizar. El método elegido para medir la proporción de meridiano que pasa por París entre Dunkerque y Barcelona es el de la triangulación, que ya se utilizaba desde el Renacimiento.

En lugar de medir miles de kilómetros, midieron los ángulos de una sucesión de triángulos adyacentes y por operaciones geométricas elementales calcularon los lados de los triángulos para determinar así la longitud del meridiano. Así utilizaron triángulos de longitudes de treinta kilómetros, y tomaron 90 de estos triángulos para medir el meridiano desde Dunkerque hasta Barcelona. Sin embargo estas triangulaciones sólo alcanzaban los 40 grados, y siempre se debían realizar a nivel del mar, pues es el punto más bajo del arco meridiano.

Los ajustes del metro de Méchain y Delambre fueron retomados por Jean François Aragó, del Observatorio de París (originario de Estagel cerca de Perpignan y de padre catalán), prolongando el meridiano hasta la isla de Formentera en el paralelo 45. Desde entonces hay un tramo de meridiano en el suelo de París a Barcelona que se denomina línea roja, con una serie de discos de latón que indican la dirección norte-sur y que llevan grabado el nombre de Aragó.

Pierre Méchain llegó a España en 1792, reinado de Carlos IV. Después de la Revolución Francesa de 1793 donde se guillotina a Luis XVI, Méchain tiene que buscar apoyo en España y acude a la Academia Científica y Literaria de Barcelona, en las Ramblas. Allí conoce al doctor Francisco Salvá i Campillo, médico del hospital de la Santa Creu. Será Salvá quien lleve a Méchain hasta la localidad de Sant Andreu del Palomar (actualmente barrio de Sant Andreu), donde tiene su finca, ofreciéndole su hospitalidad. Méchain descubre que sobre Sant Andreu pasa la línea del meridiano que atraviesa Barcelona de norte a sur. La misma línea que cruza la ciudad Condal por el extremo este del Ensanche donde otro masón, Cerdá, coloca después una plaza elíptica, la Plaza de las Glorias. Esa línea pasará por la Ciutadella y desembocará en el muelle de los pescadores, en concreto en la llamada Torre del Reloj.

Méchain para corroborar sus verificaciones se sube al tejado de la pensión “la Fontana de Oro” en la calle Escudellers. Usa el llamado Círculo de Oro para unir ópticamente sus cálculos con el Castillo de Montjuïc. Sube luego a la Ciudadela Militar con un permiso y coteja sus cálculos en sentido contrario, enlazando con la Torre del Reloj del Muelle de los Pescadores. Ya tiene el último triángulo de la cadena geodésica. El metro acaba de nacer.

La Torre del Reloj fue erigida en realidad para hacer de faro en 1772. Dejó de ser útil, aunque luego se colocó un reloj encima de la misma para conmemorar el nacimiento del metro de Méchain, en el 1911.

Gaudí conocedor de esta magnífica historia diseñará un mosaico en la iglesia del actual barrio de Sant Andreu, es decir en la iglesia de Sant Pacià, de estilo neogótico construida entre los años 1876 y 1881. Gaudí diseña un mosaico donde se aprecia el alfa y el omega, y la Disertatio de Arte Combinatoria del científico Leibniz, alquimista, la llamada rosa alquímica. Gaudí usa este símbolo en la iglesia de Sant Paciá, por el mismo lugar exacto que atraviesa la línea roja del meridiano que se extiende desde París hasta la Torre del Reloj del muelle de Barcelona.

Por cierto que el 10 de diciembre de 1799, Napoleón Bonaparte firmó el metro definitivo con un lema que aún hoy puede leerse en algunos lugares de París: «Para todos los pueblos y para todos los hombres».

Méchain murió en Castellón de la Plana el 20 de septiembre de 1804, pues nunca más pudo regresar a Francia. Pero cabe advertir que los cálculos del meridiano de Méchain fueron erróneos. La NASA, mediante satélites actuales, descubrió que la diez mil millonésima parte de un cuadrante del meridiano terrestre de Méchain tiene un error de 0,2 milímetros. Así que el metro actual no es exacto.

EL SIMBOLISMO MASÓNICO DE LA SAGRADA FAMILIA

¿Qué significa templo expiatorio? Construida bajo el concepto de templo expiatorio, la Sagrada Familia se financia de manera totalmente privada.

Los donativos desinteresados y la recaudación procedente de la entrada donativo de los más de dos millones y medio de visitantes anuales son los que nos permiten la construcción.

El Templo Expiatorio de la Sagrada Familia está gestionado por una fundación eclesiástica, cuya finalidad fundacional es la administración de los presupuestos y la ejecución del proyecto de construcción de un templo dedicado a la Sagrada Familia, siguiendo fielmente las directrices iniciales de Antoni Gaudí.

¿Qué es el Modernismo?

La intención de crear un arte nuevo, joven, libre y moderno, que representara una ruptura con los estilos dominantes en la época, tanto los de tradición academicista (el historicismo o el eclecticismo) como los rupturistas (realismo o impresionismo). En la estética nueva que se trató de crear predominaba la inspiración en la naturaleza a la vez que se incorporaban novedades derivadas de la revolución industrial, como el hierro y el cristal, superando la pobre estética de la arquitectura del hierro de mediados del siglo xix.

En el ámbito religioso, algunos aspectos de la proyección liberal de los modernistas hispánicos (su fuerte simbolismo o sus aficiones ocultistas y esotéricas, sus relaciones con la Masonería) hicieron sospechar ciertos parentescos con actitudes anticatólicas, lo que llevó a la condena por Pío X de la amplia fórmula del llamado «Modernismo teológico.

¿Gaudí es modernista?

Para la Iglesia Católica, no. Gaudí usa formas discontinuas, imitando la geometría y las formas de la naturaleza.

¿Gaudí es masón?

Hay pruebas que avalan esta posibilidad. Nacido en Reus, cuna de masonería (Eduard Toda su amigo de la infancia, era masón), bajo el mecenazgo de Güell (reconocido masón), con discípulos masones reconocidos (Joan Rubio i Bellver), en sus facturas suele aparecer en el membrete el compás y la escuadra, el marqués de Monteleón cita en su diario una serie de reuniones masónicas en el Parc Güell a las que acudía Gaudí, y en sus obras hay demasiada simbología masónica.

Una frase de Gaudí lo expresa todo: “Todo el mundo encuentra sus cosas en el templo: los campesinos ven gallinas y gallos; los científicos, los signos del Zodíaco; los teólogos, la genealogía de Jesús; pero la explicación, el raciocinio, sólo la saben los competentes y no se debe vulgarizar”.

Partiendo de la Sagrada Familia, su extraño anagrama presenta bajo la cruz de Jesús, la sierra de San José con la M de María entrelazada.

El Templo Expiatorio de la Sagrada Familia es una basílica católica de Barcelona (España), diseñada por el arquitecto Antoni Gaudí. La construcción comenzó en estilo neogótico, pero, al asumir el proyecto Gaudí en 1883, fue completamente replanteada. Según su proceder habitual, a partir de bocetos generales del edificio improvisó la construcción a medida que avanzaba. Gaudí se hizo cargo del proyecto con sólo 31 años, y le dedicó el resto de su vida, los últimos quince en exclusiva.

El templo, cuando esté terminado, dispondrá de 18 torres: cuatro en cada una de las tres fachadas y, a modo de cúpulas, se dispondrá un sistema de seis torres, con la torre cimborio central —dedicada a Jesús— de 170 metros de altura, otras cuatro alrededor de esta, dedicadas a los evangelistas, y un segundo cimborio dedicado a la Virgen.

En 1926, al morir Gaudí, solo se había construido una torre. Del proyecto del edificio solo se conservaban planos y un modelo en yeso que resultó muy dañado durante la Guerra Civil. Sin embargo, desde entonces han proseguido las obras sin interrupción: actualmente están terminados los portales del Nacimiento y de la Pasión, y se ha iniciado el de la Gloria; se ha cubierto todo el espacio interior, y se han puesto las bases de las seis torres centrales.

La obra que realizó Gaudí, es decir, la fachada del Nacimiento y la cripta, fue incluida en 2005 por la UNESCO en el Sitio del Patrimonio de la Humanidad «Obras de Antoni Gaudí». El templo fue consagrado y declarado Basílica menor el 7 de noviembre de 2010 por el papa Benedicto XVI.

La idea de construir un templo expiatorio dedicado a la Sagrada Familia en unos nuevos terrenos del Ensanche barcelonés fue del librero Josep Maria Bocabella, inspirado por el sacerdote Josep Manyanet —canonizado en 2004—, fundador de las congregaciones religiosas Congregación de Hijos de la Sagrada Familia y Congregación de Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret, encargadas de promover el culto a la Sagrada Familia y fomentar la educación cristiana de niños y jóvenes.

El proyecto fue encargado en primer lugar al arquitecto Francisco de Paula del Villar y Lozano, que ideó un conjunto neogótico y desechó la idea de Bocabella de hacer una réplica del Santuario de Loreto —que se supone fue la casa de José y María en Nazaret—. El proyecto de Villar consistía en una iglesia de tres naves, con los elementos típicos del gótico, como los ventanales alveolados, los contrafuertes exteriores y un alto campanario en forma de aguja.

La primera piedra se colocó el 19 de marzo de 1882 (día de San José), con la presencia del entonces obispo de Barcelona José María Urquinaona. Gaudí asistió a la ceremonia, ya que había trabajado como ayudante de Villar en varios proyectos; en ese momento no se podía imaginar que él pasaría a ser el arquitecto de dicha obra. Las obras no se iniciaron hasta el 25 de agosto de 1883, siendo adjudicadas al contratista Macari Planella i Roura.

En 1883 Villar renunció por desavenencias con Joan Martorell, arquitecto asesor de Bocabella. El proyecto se ofreció al propio Martorell, pero al rehusar éste fue ofrecido a un joven Gaudí de 31 años. Gaudí había sido ayudante de Martorell en varias construcciones, hecho que motivó la recomendación del recién licenciado arquitecto, que aún no había ejecutado grandes obras. Al hacerse cargo Gaudí del proyecto lo modificó por entero —salvo la parte ya construida de la cripta—, y le imprimió su estilo peculiar. Durante los restantes 43 años de su vida trabajó intensamente en la obra, los últimos 15 años de forma exclusiva.

Dentro de la manzana de la Sagrada Familia, en la esquina Sardenya-Provença, Gaudí construyó la casa del sacerdote custodio en 1887. Años más tarde instaló aquí su obrador, formado por su estudio, un taller y un almacén, siendo además el lugar donde vivió los últimos años de su vida. En 1936, diez años después de la muerte del arquitecto, el edificio fue asaltado, saqueado y quemado por extremistas antifascistas, en el marco de la Guerra Civil Española. El incendio destruyó gran parte del obrador, así como la mayoría de las maquetas y planos originales dejados por Gaudí. Tras la guerra, el edificio fue reconstruido siguiendo el modelo original, pasando a albergar los despachos parroquiales y las oficinas de la Junta Constructora del templo. En 2011 el edificio fue parcialmente derruido, para dejar sitio a la construcción de la sacristía situada entre el ábside y la fachada de la Pasión, según el proyecto dejado por Gaudí.

Fachada del Nacimiento (calle Marina)

Está formada por 3 pórticos dedicados a las virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad.

En la masonería la Fe se explica en nuestra creencia ineluctable hacía los símbolos, pues son ellos los que no solo nos guían el camino hacia la perfección humana, sino que además nos van enseñando una de las facetas más importantes en un masón, el conocimiento de sí mismo.

La Esperanza, puede ser entendida como la herramienta que nos brinda resistencia y perseverancia, esto es, lo que nos sostiene y empuja hacia el final del camino que hemos iniciado, pues es claro que no se trata de un trayecto corto y llevadero. Por el contrario, el camino hacia la verdad es muchas veces tenebroso y oscuro, necesitando de la esperanza para tener porque luchar y seguir adelante pese a los obstáculos.

La Caridad igualmente es un antiguo deber previsto en la llamada Constitución de Anderson, cuando se exige que todo Masón debe procurar tanto el amor fraternal, como el deseo del bienestar del ser amado sobre el propio.

1.    Portal de la Caridad (el del centro)

Contiene dos columnas, la columna J (palabra IOSEP escondida a la mitad de su recorrido), la columna de los compañeros; y la columna B (palabra MARIA con la M ladeada en forma de B), la columna de los aprendices.
Las tortugas son las atlantes que sostienen las dos columnas. La fuerza sobre la que descansa el Cosmos. Las columnas Jakin y Boaz aluden a los dos solsticios.

Los signos del Zodíaco comprenden los 6 primeros signos, de Aries a Virgo, situados sobre el conjunto escultórico de la Encarnación. Aries, conocido también como el Cordero Reparador según los mitólogos, es el símbolo de la fuerza porque al entrar en él es cuando el Sol empieza a ser más fuerte y más caliente. Tauro, símbolo del trabajo, es el sitial que constituye la piedra más nueva en el recinto masónico. El iniciado Aprendiz como la Naturaleza aún informe, estéril o muerta, es la Piedra Bruta que se va a desbastar. Es el hombre ignorante e inculto, en su estado natural de barbarie y superstición. Géminis son dos, Materia y Espíritu. Es el significado de los Gemelos. En la constelación de Cáncer el masón recibe más luz de la que obtuvo en los signos inferiores. Es la imagen de la Piedra Cúbica, de la Naturaleza formada, fértil, que produce espigas, trigo, vino. Al pasar por el verano, Leo, recibe la plenitud de la luz, el masón se convertirá en un cometa con una cauda luminosa. Tal como ocurre en la Naturaleza, la luz que recibió el iniciado hace que de los frutos anhelados. Virgo, o sea el sitio donde la virgen sostiene en su mano una espiga floreciente, símbolo que anuncia el comienzo del tiempo de la cosecha.

Símbolo de la caridad, en el Grado 18 o Rosacruz de la Masonería, se muestra al pelícano en la joya y mandil distintivo, entre las piernas del compás, rodeado de siete polluelos y en actitud de despedazarse el pecho para alimentarlos.

La X tiene una gran importancia en el simbolismo masónico. Este símbolo se encuentra en las bóvedas de la cripta de la Colonia Güell, donde está repetido hasta trece veces, y también en el pórtico del Nacimiento de la Sagrada Familia, en la cruz que corona el Árbol de la Vida, que muestra una descomunal X. Este símbolo se realiza sobre la base de un hexágono regular y éste forma el perímetro interior de dos triángulos equiláteros entrelazados, los cuales formarían la estrella de David, que sería la notación alquímica de los cuatro elementos básicos. El hexágono es una forma muy repetida en la obra de Gaudí, del cual incluso se puede extraer un cubo volumétrico si dividimos el hexágono en tres rombos. Cabe recordar que la X, además, es la notación alquímica del Crisol, un instrumento necesario para la obra hermética. Asimismo, la X también está relacionada por tradición con el apóstol Andrés, crucificado sobre esa forma.

La novena letra del alfabeto hebreo es la Tav (la Tau griega). Esta letra, representada por el noveno sefirá cabalístico (el Yesod o fundación) se relaciona con la serpiente y el secreto de la sabiduría. Pero es que, además, la marca de la tau era la que los kenitas llevaban sobre la frente cuando Moisés se encontró con ellos. En la capilla de Rosslyn, curiosamente, los catorce pilares han sido dispuestos de tal manera que los ocho del lado este trazan la forma de una triple Tau.

La paloma significa en la masonería una tarea sin cumplir.

El huevo es un símbolo gnóstico y masónico. Según una leyenda masónica cuando lo portaba María Magdalena y decía: “Jesús ha resucitado”, el huevo pasaba del blanco al rojo. El huevo es el germen oculto, relacionado con un nuevo nacimiento.

El símbolo IHS o JHS es la abreviatura del nombre de Jesús en letras griegas mayúsculas: IHSOUS, corresponde a las letras griega iota (I: nuestra i latina, se escribe igual), eta (que se escribe en mayúscula como nuestra H: se transcribe y se pronuncia e) y sigma (nuestra s). La forma JHS se produce simplemente por el cambio de la I a la J. Para la masonería significa Isis Horus Seth.

2.    Portal de la Esperanza (el de la izquierda)

Martillos, cinceles, sierras, herramientas de constructor. Alusión directa a los gremios de la llamada masonería constructiva.

No pueden tratarse de las herramientas de San José, porque este personaje bíblico no es anunciado en ninguna parte de los llamados Evangelios como carpintero.

Los Instrumentos de Trabajo, propios del Masón en su Primera Cámara son:  el MARTILLO y la REGLA de Veinticuatro Pulgadas y además el MANDIL; pero también hay que agregar, que ahí mismo se encuentran el CINCEL, la ESCUADRA, el COMPÁS, el NIVEL, la PLOMADA, la CUCHARA del Albañil, las ESPADAS y en general otras muchas PRENDAS, figuras y cuerpos geométricos, cuyos usos, interpretación y significado iremos conociendo a medida que los masones escalan los peldaños simbólicos de que constan los Grados Azules; puesto que todo ese conjunto de artefactos, de utensilios, instrumentos, prendas e implementos entre sí, contienen infinidad de conocimientos del orden moral, filosófico y científico que nos compete conocer, por medio del Simbolismo material, del científico y del espiritual.

La barca simboliza la travesía, el viaje por el mundo manifestado, y también por el más allá, principio de conservación y renacimiento de los seres. Cuando nacemos tenemos nuestra primera barca en la cuna, la cual releva el seno de nuestra madre, que siempre queda en nosotros como el recuerdo de los orígenes. Éstos se traducen en las nostalgias inconscientes del retorno al útero, y su balanceo nos recuerda la felicidad de la seguridad despreocupada. Este símbolo iniciático también se encuentra en esta fachada, representado por la Barca de San José.

3.    Portal de la Fe (el de la derecha)

La hoja de Palma simboliza la victoria que se obtiene mediante las virtudes y los méritos. La hoja de palma datilera significa que son los soportes del mundo.

El Ojo de la Providencia es un símbolo común en la masonería, Aunque cabe señalar que no sólo los masones han usado el símbolo de los años. El Ojo de la Providencia representa un ojo que suele estar contenida en un triángulo y por lo general con los rayos de luz que emana de él. Para algunos albañiles y para algunas otras personas y grupos, El Ojo de la Providencia es un símbolo de la vigilancia de Dios sobre el mundo y sobre el pueblo de la tierra.

El mismo Portal de la Fe muestra a un Jesús joven trabajando con el cincel y el martillo, propios de la masonería.

Fachada de la Gloria (calle Mallorca)

Por completar. “El fragmento de maqueta de los campanarios de la fachada principal no lo completaré ni lo desarrollaré. He decidido dejarla sólo programada para que otra generación colabore en el templo, como repetidamente se ve en la historia de las catedrales, cuyas fachadas no sólo son de otros autores, sino también de otros estilos”.

Fachada de la Pasión (calle Sardenya)

De abajo a arriba, serpenteando, Santa Cena, oreja de Malco, cuadrado mágico, traición de Judas, flagelación, alfa-omega, negaciones de pedro, laberinto, corona de espinas, Jesús ante Pilato, camino del Calvario,  Verónica, Longino, vestiduras, crucifixión, sepulcro, entierro.

La puerta del evangelio muestra triángulos apuntando hacia arriba y hacia abajo, o lo que es el mismo el principio hermético: “lo que es arriba es abajo”, también usado por la masonería a través del compás y la escuadra, que quieren asemejar lo mismo: Correspondencia. Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba. Afirma que este principio se manifiesta en los tres Grandes Planos: El Físico, El Mental y El Espiritual. El triángulo que se ve es positivo y negativo.

El cuadrado mágico que sumado en horizontal, vertical, cuartos o diagonales siempre nos da el número 33. Recordemos que una de las fuentes de la masonería es la Cabala, y 33 son los caminos para llegar hasta el Gran Arquitecto del Universo. Aunque oficialmente muchos opinan que Jesús de Nazaret  murió a la edad de 33 años, el dato es erróneo, pues el ajuste del calendario por Dionisio El Exiguo hizo que se perdieran 6 años de nuestro calendario universal, lo que obliga a afirmar que Jesús falleció con 39 años.

En el año 525, el papa Juan I (que reinó entre el 523 y el 526) encargó a Dionisio establecer como año primero de la era cristiana, el del nacimiento de Jesús. El problema es que Dionisio se equivocó en unos 4 a 7 años1 al datar el reinado de Herodes I el Grande, por lo que dedujo que Jesús nació el año 753 a. u. c. desde la fundación de Roma, cuando debió suceder hacia el 748 a. u. c.

Ab urbe condita (AUC o a. u. c.) es una expresión latina que significa «desde la fundación de la ciudad», es decir, «desde la fundación de Roma», que se sitúa tradicionalmente en el año 753 a. C. Por lo tanto, el año 1 de la era cristiana equivale al año 754 ab urbe condita. Esta expresión era utilizada por los ciudadanos de Roma para la datación de sus hechos históricos.

La constante mágica del cuadrado es 33, la edad de Jesucristo en la Pasión. También se ha atribuido la elección de este número como una velada alusión a la adscripción masónica, de Antonio Gaudí, ya que 33 son los grados tradicionales de la masonería. Estructuralmente, es muy similar al cuadrado mágico de Melancolía, pero dos de los números del cuadrado (el 12 y el 16) están disminuidos en dos unidades (10 y 14) con lo que aparecen repeticiones. Esto permite rebajar la constante mágica en 1.

Por cierto que el cuadrado mágico de Subirachs en esta fachada tiene 33 combinaciones para hacer aparecer el número 33. Este cuadrado mágico, a una escala menor, se localiza en la puerta de Getsemaní.

El alfa y el omega, el principio y el fin, propio de la teosofía iniciática. Primera y última letra del alfabeto. La A se relaciona con el compás en la masonería, y la Omega con la lámpara, el fuego de la destrucción apocalíptica.

El laberinto de los iniciados, similar al de Chartre, propio de cualquier sociedad iniciática. El recorrido por el laberinto (del «perderse para encontrarse») no tiene otro fin y objetivo que el de captar su sentido y significado, y éste sólo se encuentra en el centro del mismo, en su corazón, donde se halla la clave, la llave, que da acceso a los estados superiores o a otras lecturas más universales de uno mismo.  Es una suerte de entrada en el inframundo del cual solamente se puede salir si se encuentra la clave del camino del laberinto.

La salamandra como elemento referente del hermetismo y la alquimia. En la masonería es el símbolo del hombre perdido entre tribulaciones pero dispuesto a vencerlas.

Para la fachada de la Pasión cabe mencionar que aunque es del escultor Subirachs, éste se ampara en afirmar que su obra se basa en los dibujos dejados por Gaudí.

Como homenaje a Gaudí, esta fachada representa a Gaudí con el rostro ladeado, mientras los soldados portan un yelmo que en realidad son los remaches de las chimeneas de la Pedrera (Casa Milà).

En el entierro se ve una mujer, con un huevo en su cabeza. El huevo de Pascua está relacionado con María Magdalena. La tradición ortodoxa relata que tras la Ascensión, María Magdalena fue a Roma a predicar el evangelio. En presencia del emperador romano Tiberio, y sosteniendo un huevo de gallina, exclamó: «¡Cristo ha resucitado!». El emperador se rio y le dijo que eso era tan probable como que el huevo se volviera rojo. Antes de que acabara de hablar el huevo se había vuelto rojo.

Curiosidades

Aparte lo anterior, una catedral masónica es un lugar de poder, con tres puertas, la de los aprendices, compañeros y maestros. La Sagrada Familia cuenta con tres accesos. Hacia lo vertical simbolizan el cielo, la tierra y mundo subterráneo.

La Sagrada Familia dispone de tres fachadas: Nacimiento, Pasión y Gloria, dos sacristías, un baptisterio y una penitencia. Hay un ábside que parece estar dedicado a la Virgen María. Sin embargo, el ábside es muy similar a las torres campanario, lo que conforma un conjunto de 5 torres. El ábside es la parte de la iglesia situada en la cabecera. Generalmente tiene planta semicircular pero puede ser también poligonal.

Las sacristías serán el lugar donde se encierren los objetos sagrados.

Habrá cuatro torres campanario con sus correspondientes cimborrios (ángel, toro, león y águila). Los cuatro evangelistas son, este orden, Mateo (Acuario o aire), Lucas (Tauro o tierra), Marcos (Leo, el fuego), Juan (Escorpión o agua). Y en medio la torre representativa de Jesús de Nazaret, de  nuevo de cinco brazos.

El conjunto total es de 18 torres, con 12 torres dedicadas a los apóstoles (de 100 metros). La más alta, la de Jesús, medirá 170 metros.

Para los pitagóricos, el cinco era el número del «amor», ya que representaba la unión del primer número masculino, el tres, con el primer número femenino, el dos. También se puede denominar al cinco el primer número «universal». El uno –es decir, la unidad-, al contenerlo todo, resulta, estrictamente hablando, incomprensible. El cinco, que incorpora los principios de polaridad y reconciliación, es la clave para comprender el universo manifiesto, ya que el universo, al igual que todos los fenómenos sin excepción, es de naturaleza polar, en principio triple. El cinco representa al hombre de Vitruvio de Leonardo Da Vinci, y su vez una estrella de cinco puntas. Gaudí usa el cinco con mucha frecuencia en todas sus obras.

El número 18 es el correspondiente al Grado Rosacruz de la masonería, conocido también como el grado del pelícano, porque representa al hijo de Dios que quiere salvar a otros.

El baptisterio es, curiosamente, octogonal, dado que la Cúpula de la Roca del Templo de Salomón es octogonal. Los templarios usaron esta base y los masones constructores también. En estos baptisterios masónicos y templarios se colocaba la figura de San Juan, el Bautista, patrono de estos. Es decir, estaríamos ante un símbolo gnóstico donde San Juan representa al auténtico elegido y es quien te bautiza.

La superficie total construida será de 4.500  metros cuadrados, con una capacidad para 14.000 personas.

Sólo me he centrado en la parte masónica de la Sagrada Familia. Pero ésta es mucho más, ya que podemos encontrar, aparte, símbolos cristianos, esotéricos, alquimistas y modernistas. Si quieres conocer toda esta simbología prohibida puedes acompañarme cada domingo a alguna de las rutas que realizo en http://www.planetainsolito.es/sagrada-familia/