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LOS DOMINI CANES Y SANTA CATALINA

La Inquisición es un procedimiento jurídico para poder juzgar los crímenes que, a juicio de la Iglesia, cometían las personas, con el poder de castigar al culpable de no seguir el catolicismo.

Todo aquel oponente a la ortodoxia católica era considerado hereje y por lo tanto un criminal, al cual se le debía aplicar duros castigos, e incluso la pena capital más ignominiosa y cruel. El pueblo llano compartía la misma opinión, por lo que generalmente coreaba, tanto el castigo infligido, como las ejecuciones que eran públicas.

Carlomagno, ya en el siglo IX, tenía muy claro el concepto de rebelarse contra la fe: era ir contra Dios y el príncipe; incluso creó una sociedad secreta llamada “La Santa Veemé”, por la cual unos emisarios especiales se introducían en todos los ambientes a fin de detectar “enemigos de la cristiandad” y aniquilarlos.

Posteriormente el papa Lucio III (1181-1185) y el emperador Federico I Barbarroja (1122-1190), se reúnen en Verona en el año 1184, para tratar sobre las herejías y contra los autores de estas, los cátaros, los autodenominados » buenos hombres». Aun se afianza el concepto herético en el año 1199 con el Papa Inocencio III (1198-1216), conceptuándola como crimen de lesa majestad del derecho romano.

Siguiendo la escalada legal del Santo Oficio, el Papa Gregorio IX (1227-1241), da forma definitiva al Tribunal de la Inquisición en el año 1231.

Pero quien verdaderamente pone en marcha de una forma eficaz la Inquisición, es el Papa Inocencio III, furibundo enemigo de los cátaros, a los cuales decide combatir a toda costa, con ayuda del rey Felipe II Augusto de Francia (1165-1223).

Los cátaros ya empezaron a ser un problema serio, pues su prédica les arrebataba «clientes». Será el dominico Domingo de Guzmán, quien fracase en el empeño de sus prédicas a los cátaros. Y es que el Languedoc aspiraba a una independencia del resto de Francia, y los cátaros tenían una clara culpa, por la cantidad y calidad de sus adeptos, tantos nobles como el pueblo llano.

¿Quién fue el primer inquisidor de la historia? Sí, el dominico Domingo de Guzmán.

Este domínico, curiosamente, se convirtió en santo, beatificado por Gregorio IX. Luego os explicaré cómo, porque es de risa.

Lo más intrigante es que la isla conocida ahora como República Dominicana (ya os podéis imaginar), antes conocida como La Española, tiene como capital el nombre de este sujeto, Santo Domingo.

Dejadme que os cuente algo. Todo exceso o crimen cometido por los indígenas cristianizados en América durante la colonización española, era castigado luego de su confesión auricular. El franciscano Bernardo Boyl, designado vicario apostólico, con poderes inquisitorios bajo la autoridad del Papa, impuso censuras eclesiásticas al Almirante Cristóbal Colón. Diego Colón, su hijo, pidió autorización para la búsqueda de herejes y lo hizo con una acomodada interpretación como gobernador de La Española. Y la primera solución formal, que no era generosa, la hizo del Padre de Las Casas, ordenando que dos de los judíos que le acompañaban fueran muertos en hoguera por herejes. Ni que decir tiene que a partir de ese momento la inquisición se ensañó a gusto con los indígenas y con el tiempo el país llegó a ser de los “dominicos”.

¿Desapareció la Inquisición de los dominicos con el paso de los siglos? No.

La Congregación para la Doctrina de la Fe es un órgano colegiado de la Santa Sede cuya función, custodiar la correcta doctrina católica en la Iglesia, está definida según el Artículo 48 de la Constitución Apostólica sobre la Curia Romana Pastor bonus, promulgada por Juan Pablo II el 28 de junio de 1988. Esta congregación es la sucesora de la antigua Sagrada Congregación de la Romana y Universal Inquisición.

Entre 1917 y 1966 centralizó la labor de prohibición de libros que hasta entonces ejercía la Congregación del Índice. Es decir, que como ya no pueden quemar personas, la función de la Inquisición del siglo XXI es decidir qué libros están prohibidos para los católicos.

Un santo canonizado por su olor

Os voy a explicar la historia de la canonización de Domingo de Guzmán, que llegó a ser santo por el olor que desprendía su cadáver. Y no es broma. He aquí la historia.

Pentecostés, año de 1233. Se reúne el Capítulo General de la Orden de los Predicadores (dominicos) en Bolonia bajo la presidencia de Jordán de Sajonia, sucesor inmediato de Santo Domingo en el generalato.

Estaban en la ciudad el arzobispo de Rávena, obedeciendo a las órdenes del Papa, y los obispos de Bolonia, Brescia, Módena y Toumay. Habían acudido más de trescientos religiosos de todos los países.

Dice el Beato Jordán: “Los Hermanos estaban intranquilos: oran, palidecen, tiemblan, porque temen que el cuerpo de Domingo de Guzmán, expuesto largo tiempo a la lluvia y al calor en una vil sepultura, aparezca comido de gusanos, exhalando un olor que disminuyese la opinión de su santidad”.

Atormentados por este pensamiento, pensaron abrir secretamente la tumba de Domingo de Guzmán, el burgalés. Se convino en abrir el sepulcro de noche. El 24 de mayo, lunes de Pentecostés, antes de la aurora, el arzobispo de Rávena y los demás obispos, el Maestro General con los definidores del Capítulo, el Podestá de Bolonia, los principales señores y ciudadanos, tanto de Bolonia como de las ciudades vecinas, se reunieron, a la luz de las antorchas, en torno a la piedra que cubría hacía doce años los restos de Domingo de Guzmán. En presencia de todos, fray Esteban, provincial de Lombardía, y fray Rodolfo, ayudados por otros varios hermanos, empezaron a quitar el cemento que sujetaba la losa.

Mientras la levantaban, un inefable perfume salió del sepulcro entreabierto: era un aroma que nadie pudo comparar a cosa conocida, que excedía a toda imaginación. El arzobispo, los obispos y cuantos estaban presentes, llenos de estupor y alegría, cayeron de rodillas, llorando y alabando a Dios. Acabaron de quitar la piedra, que dejó ver en el fondo el ataúd de madera que contenía las reliquias. En la tabla de encima había una pequeña abertura, por donde salía en abundancia el aroma percibido por los asistentes, y que creció en intensidad cuando el ataúd estuvo fuera.

Todo el mundo se inclinó para venerar aquella preciosa madera; raudales de llanto cayeron sobre él, acompañados de besos. Por fin, le abrieron, arrancando los clavos de la parte superior, y lo que quedaba de Domingo apareció a sus hermanos. No era más que osamenta, pero llena de gloria y de vida por el celestial perfume que exhalaba.

Sajonia se inclinó sobre aquellos restos con respetuosa devoción, y los trasladó a un nuevo féretro hecho de madera de cedro. Se cerró el féretro con tres llaves, entregándose una al Podestá de Bolonia, otra a Jordán de Sajonia, y la tercera al Provincial de Lombardía. Luego lo llevaron a la capilla, donde estaba preparado el monumento: éste de mármol, sin ningún adorno escultórico.

Cuando llegó el día, los obispos, el clero, los hermanos, los magistrados, los señores, se dirigieron de nuevo a la iglesia de San Nicolás, abarrotada ya de gente de todas las naciones. El arzobispo de Rávena cantó la misa del día, martes de Pentecostés, y por tierna coincidencia, las primeras palabras del coro fueron éstas: Accipite jucunditatem gloriae vestrae. «Recibid el gozo de vuestra gloria».

Ocho días después, a instancias de muchas personas respetables que no habían podido asistir al traslado, se abrió el monumento; Jordán tomó en sus manos la cabeza de Domingo de Guzmán, y la presentó a más de trescientos hermanos, que tuvieron la delicadeza de acercar a ella sus labios, y conservaron por mucho tiempo el inefable perfume de aquel beso a la calavera de Domingo de Guzmán.

Los perfumes embriagadores determinaron al Papa Gregorio IX a no retrasar más el asunto de su canonización. Por una carta de 11 de julio de 1233, comisionó para proceder a la investigación de su vida a tres eclesiásticos eminentes: Tancredo, arcediano de Bolonia; Tomás, prior de Santa María del Rin, y Palmeri, canónigo de la Santísima Trinidad.

Enviadas a Roma las declaraciones de Bolonia y Toulouse, Gregorio IX deliberó con el Santo Colegio. Un autor contemporáneo refiere que dijo en esta ocasión hablando de Santo Domingo: «No dudo más de su santidad que de la de los apóstoles Pedro y Pablo».

Consecuencia de todos estos procesos fue la bula de canonización, expedida en Rieti, el 3 de julio de 1234. Y a partir de ese momento Domingo de Guzmán pasó a convertirse en Santo Domingo de Guzmán.

¿Os ha gustado la historia? Pues en la foto tenéis la tumba de Santo Domingo de Guzmán, en Bolonia, Italia.

Los perros de Dios

La orden de los Dominicos fue la principal fuente de inquisidores. La Santa Inquisición, que “preservó” la fe durante años a través de la tortura, el castigo y la búsqueda incansable, y muchas veces injusta, del hereje. La más mínima mácula causaba que los perros de Dios cayeran sobre cualquiera.

Así les llamaban y como tales actuaban: los perros de Dios. Perros de presa, siempre vigilantes y dispuestos a atacar. Ahí reside la curiosidad. Los Dominicos deben su nombre a Santo Domingo de Guzmán. Domingo proviene del latín Dominicus (“del Señor”) y de aquí tenemos Dominicanus que es el nombre en latín de los Dominicos. Y es que en el medievo las gentes del pueblo llano los llamaba Domini Canes: dominus/canis; donde dominus es “Señor” y canis “perro”. Por lo tanto, no hay mejor nombre para los inquisidores dominicos que los “perros de Dios”.

Pero la Iglesia Católica no es tonta. Lleva siglos combatiendo herejías y haciendo desaparecer paganismos y burlas, a base de espada y buena mercadotecnia. ¿Cómo solucionó las burlas del pueblo hacia el concepto de “perros de Dios”?

La leyenda (primera hagiografía de Santo Domingo) narra una visión que su madre, la Beata Juana de Aza, tuvo antes de que Santo Domingo naciera. Soñó que un perro salía de su vientre con una antorcha encendida en su boca. Incapaz de comprender el significado de su sueño, decidió buscar la intercesión de Santo Domingo de Silos, fundador de un famoso monasterio Benedictino de las cercanías. Hizo una peregrinación al monasterio para pedir al Santo que le explicara el sueño. Allí comprendió que su hijo iba a encender el fuego de Jesús en el mundo por medio de la predicación. En agradecimiento, puso a su hijo por nombre Domingo, como el santo de Silos. Es un nombre muy apropiado, por cuanto Domingo viene del Latín Dominicus, que significa del Señor. Y mediante otro «sueño» se arregló el entuerto del origen de los Domini Canes.

Desde ese entonces, cuando a un dominico se le pregunta por los perros de su origen etimológico, ellos citan que lo de perros viene porque son los “vigilantes del Señor”. Con toda la caradura del mundo.

Santa Catalina y el Santo Prepucio

Cualquiera puede imaginar que la divinidad que se le atribuye a Jesús está proyectada también en ese trozo orgánico retirado de su órgano sexual, llamado el Santo Prepucio. Recordemos que los judíos se circundan, de modo que tendría que haber un pellejo de Jesús en alguna parte.

Algunos han pensado que también subió a los cielos para sentarse a la derecha del todopoderoso. Otros, como León Alacio en “De Praeputio Domini Nostri Jesu Christi Diatriba”, decía que el tejido santo se convirtió en los anillos del planeta Saturno.

Sin embargo el objeto tuvo existencia física como reliquia religiosa y fue adorado con fervor.

Su primer propietaria habría sido María Magdalena de la que se cuenta que utilizó el aceite de la redoma para ungir los pies y la cabeza de su amado. Desaparecido del mapa el prepucio divino y llegó en el siglo IX a manos de la emperatriz Irene de Bizancio, que se lo regaló a Carlomagno el día de su boda.

El emperador bizantino lo colocó en el altar de la iglesia de la Bendita Virgen María en Aquisgrán y más tarde, lo transfirió a Charroux, Francia.

En el siglo XII, el Santo Prepucio fue llevado en procesión a Roma.

Y en el siglo XIII se ostentaba en la iglesia de San Juan Laterano adosado a una cruz de oro con piedras preciosas. En 1427 se constituyó la primera Hermandad del Santo Prepucio. Se peregrinaba a Charroux, iglesia que presumía de tenerlo y que competía, no obstante, con otras, como la de Amberes. Porque parece que había más de un prepucio de su cristo.

Sin embargo habrían existido hasta 13 prepucios de Jesús. Estuvieron en la Basílica Laterana de Roma, Charroux, Amberes, Paris, Brujas, Bolonia, Bensançon, Nancy, Metz, LePuy, Conques, Hildesheim y Calcata.

El jesuita Salmerón consideraba que el prepucio divino era “el anillo de compromiso para sus esposas”, las monjas. “El fabricante de este anillo es el Espíritu Santo, su taller el purísimo útero de María”, decía.

Santa Catalina de Siena, patrona de Italia, se casó místicamente con Jesús. En una visión la Virgen Maria la presentó a su hijo Jesús y como señal del matrimonio, Jesús le entrega el anillo de casamiento confeccionado con piel de su prepucio diciéndole: “recibe este anillo como testimonio que eres mía y serás mía para siempre”.

Esta Santa, que gritaba rodando por el suelo y tenía visiones, afirmaba que llevaba en el dedo el prepucio del Señor, visible para ella, pero, lamentablemente, invisible para los demás. Y cuando su dedo, el de Catalina, también se convirtió en reliquia (como su cabeza), muchas beatas que lo adoraban llegaron a afirmar que allí veían el anillo de carne, o sea el Santo Prepucio.

Catalina murió en Roma el 29 de abril de 1380, a la edad de treinta y tres años. Pío II la canoniza en 1461, y el cuatro de noviembre de 1970 es declarada Doctora de la Iglesia por Pablo VI.

Dado que Santa Catalina era monja dominica, por eso muchos conventos o monasterios de los dominicos reciben el nombre de Convento de Santa Catalina. Y sabemos que los dominicos, los torturadores e inquisidores, todo lo que tenga que ver con vísceras y sangre, les motiva. Y sí, en Barcelona, hemos llegado a tener hasta tres conventos de la susodicha Santa Catalina, que explicaré en la próxima y última entrega por las desgracias que allí cometieron los dominicos.

El convento de Santa Catalina en Barcelona

Los dominicos llegaron a Barcelona, quizás gracias al interés del obispo Berenguer de Palou, cuatro años después que fuera fundada la orden en Toulouse. Éstos se instalaron en un primer momento en unas casas propiedad de Pere Gruny en el barrio judío y de la parroquia de Sant Jaume, en concreto en la calle Sant Domènec del Call (Santo Domingo del Call).

En 1219 el papa Honorio III había recomendado que se facilitara la entrada de los dominicos en España y en 1221 el mismo papa recomienda los predicadores al obispo de Palou.

Permanecieron en las casas de Pere Gruny hasta 1223 cuando se trasladan a una pequeña capilla que bajo la advocación de santa Catalina, según algunos autores cedida por la ciudad, se hallaba situada fuera de las murallas en el arrabal de Sant Pere. En breve se efectuaron algunas reformas en dicha capilla, y se debieron adecuar también las casas adyacentes a ésta como residencia de los frailes, y ya en 1223 Jaime I les concede el derecho de sacar agua del rec comtal para el consumo y para sus huertas.

En torno a 1240 se iniciarían las obras de una nueva iglesia, así como otras dependencias conventuales,;en abril de 1248 Inocencio IV formula una bula para la construcción de la «ecclesiam et alia edificia» de los predicadores de Barcelona, bula ratificada por otra episcopal con fecha del mes de abril del mismo año, y en julio el obispo Pere de Centelles da al convento 2.000 sueldos para la «sustentatione operis ecclesiae sancta caterinae». Aún en el mismo año se documenta el legado de Berenguer Gerard, quien hace levantar el altar de santa Catalina, con el compromiso de su hijo de pagar la sala capitular; se documentan también otros legados.

En 1262 el convento recibía una espina de la corona de Cristo (ejem), regalo de San Luis rey de Francia.

En el siglo XVI se efectuaron numerosas obras y ampliaciones, en un estilo todavía gótico: en 1529 se añadió la capilla de la Natividad; en 1534 la capilla de la cofradía de sombrereros; en 1545 el coro alto y un sagrario; en 1567 la capilla del Rosario; y en 1602 la capilla de San Raimundo de Peñafort, obra de Pere Blai, esta última en un clasicismo plenamente renacentista.

El convento se vio afectado por la desamortización de 1836, siendo derribado al año siguiente.En su lugar se construyó el Mercado de Santa Catalina, obra de Josep Mas i Vila y Josep Buxareu (1844-1848). El mercado fue reformado entre 1997 y 2004 por Enric Miralles y Benedetta Tagliabue; en el transcurso de las obras aparecieron diversos restos arqueológicos del convento.

Pocas instituciones tienen en su currículum el haber sido abolidas cuatro veces, y todas entre la alegría de la mayoría de los ciudadanos. La Inquisición estuvo activa en Barcelona desde el siglo XII al XIX, entre el desdén, cuando no terror, de los barceloneses y la poca atención de sus autoridades. Uno de los edificios emblemáticos hoy del Barri Gòtic la albergó, y a pesar del poco rastro que queda de ella, en la fachada permanece el escudo del Santo Oficio, curiosamente uno de los mejores conservados de España. Se encuentra en la calle Comtes, esquina Plaça Sant Iu, y es donde los dominicos ejercían su oficio.

El 14 de diciembre de 1487 la inquisición de los dominicos ya dictó su primera condena: 52 personas (28 mujeres y 24 hombres) fueron hallados culpables de ser judaizantes. Su castigo fue ser llevados en procesión desde el convento de Santa Caterina (Santa Catalina) a la catedral como penitencia. Y la institución enseguida dio muestra de su dureza: el 25 de enero de 1488 se dictaron las primeras penas capitales: dos mujeres y dos hombres fueron agarrotados en la plaza del Rei por el mismo delito, y luego sus cadáveres llevados al Canyet, donde se procedió a quemarlos.

El Canyet (que estaba en una parte de lo que es ahora el Poblenou) era una zona inhóspita fuera de las murallas y el lugar donde se arrojaban los cadáveres de los ajusticiados, y que la Inquisición escogió para finalizar su macabra puesta en escena, pues allí se levantaron sus hogueras en las que abrasar a los herejes y otros infelices que caían en las manos del Santo Oficio. El fuego era una muerta espantosa y extremadamente dolorosa, y en ocasiones quienes se veían abocados a él tenían la «suerte» de que se les diera garrote antes, para así proceder a quemar únicamente cuerpos sin vida. A veces, el brazo secular, para quedarse contento, se daba por satisfecho con achicharrar una efigie del reo, pues este había tenido la suerte de escapar antes de ser detenido.

En el catálogo de los delitos de los dominicos de Barcelona encontramos estos casos: luteranos, homosexuales, brujas, bígamos, musulmanes no convertidos y hasta 79 reos por bestialismo. Incluso los libreros eran vigilados para que no difundieran obras prohibidas, que, como los hombres, también acababan en la hoguera.

En 1487, la Inquisición de los dominicos se instaló en el Palau Reial, donde tenía su sede y hasta trece celdas para los detenidos. Los autos de fe tuvieron diferentes escenarios urbanos: la plaza del Rei, el convento de Santa Caterina (donde ahora está el mercado del mismo nombre), el Born, la catedral o la iglesia de Santa Àgata. La última víctima de la Inquisición en Barcelona fue Félix Duarte de Andrada, por criptojudío recalcitrante, pues ya había sido objeto de reconciliación en 1700. En 1726 se le dio garrote vil y posteriormente se quemó su cuerpo.

La Inquisición fue abolida en cuatro ocasiones: en 1808 (por Napoleón cuando invadió España, como medida reformadora), en 1813, en 1820 y en 1834, de forma definitiva. Tres veces renació de sus cenizas, cosa que no pudieron hacer sus víctimas. De esta macabra historia, en Barcelona aún queda un escudo, para recordar a tan sombrío tribunal: un Oficio no tan santo.

Uno podría pensar que los dominicos torturadores se fueron de Barcelona. ¡Pues la verdad es que no!

La Comunidad de Dominicos se restauró en 1889, y desde principios del siglo XX se ubicó en las calles Bailén y Ausiàs Marc.

Esta Comunidad es continuadora de una larga tradición de más de 800 años de torturadores, con figuras como Sant Ramón de Penyafort, Sant Francesc Gil de Frederich o el Beat Lluis Exart, entre otros.

¿Siguen ejerciendo sus actividades los dominicos? ¡Sí!

El que fuera Cardenal Arzobispo de Barcelona, Luis Martinez Sistach, nombró, el día 1 de marzo del 2010 al dominico Juan José Gallego Salvadores exorcista de la Archidiócesis de Barcelona. El nombramiento dice: “Arzobispado de Barcelona: Por el presente documento, y teniendo en cuenta el bien pastoral y atendiendo a las a las circunstancias personales del interesado: Concedemos al Rvdo P. Juan José Gallego Salvadores,OP, Licencia para hacer exorcismos (c. 1172 del Código de Derecho Canónico) en aquellos casos que, según su prudente criterio los considere necesarios, esperando que ejerza este ministerio como un eficaz servicio a la Iglesia, por un periodo de tres años. Luis Martínez Sistach. Cardenal Arzobispo de Barcelona. Por mandato del Señor Cardenal de Barcelona Sergi Gordo Rodríguez, Secretario General y Canciller”.

¿Exorcistas en el siglo XXI?

Pues sí, aunque parezca mentira. De acuerdo a estas historias, básicamente, en una posesión, un individuo sufre el ataque de un espíritu maligno, un demonio o hasta el mismísimo Satanás. Estos entes se introducen en el cuerpo de la víctima y comienzan a controlar el cuerpo con gran violencia, dejando a la persona inconsciente, provocando tremendos daños y hasta provocando la muerte del individuo, no sin antes causar profundos calvarios, entre otras cosas.

Teniendo en cuenta que Satanás es la conversión católica del antiguo Saturno, y Lucifer fue un demonio inventado por Jerónimo de Estridón en el siglo IV, a raíz de su extraña traducción del planeta Venus, mientras que Baal era el hermano de Yahvé en la época de Nabuconodosor. ¿a qué nos estamos enfrentando si los demonios son inventos de la religión?

Los pacientes afirman haber sido poseídos por un ser irreal que controla y ordena su obrar. Numerosas investigaciones se han desarrollado al respecto y contrariamente a lo que ocurre fuera del ámbito científico, desde las ciencias se encontró evidencia sólida capaz de demostrar que no tristemente, no se trata más que de una o varias enfermedades mentales, trastornos psíquicos, neurológicos y químicos a nivel cerebral. Todos los síntomas están directamente relacionados con casos de histeria, trastornos disociativos y hasta cuadros esquizofrénicos.

La contienda entre la psicología y la religión es muy dura en este punto. Mientras que un individuo enfermo, que requiere de un profundo tratamiento profesional, es visto como un paciente desde la medicina, para la religión es un ser poseído… por algo que ni siquiera existe.

Las alucinaciones, los espasmos, la automutilación y hasta los trastornos del habla son la pura evidencia de que algo en el cerebro está funcionando mal, no en el alma o en el espíritu. Un esquizofrénico, un epiléptico o hasta una persona con síndrome de Tourette, no está poseída, tiene un problema médico que únicamente puede identificarse y tratarse desde las ciencias.

El problema radica en que muchos de los poseídos son personas perfectamente normales, que a simple vista no presentan síntomas de paranoia. ¿Y entonces qué les ocurre?

Pues una simple cuestión de fe. Ellos creen estar poseídos por el demonio y hasta que el exorcista de turno no les convenza de lo contrario, estarán poseídos. Es decir, todo es una cuestión de religión.

¿Por qué no hay posesos ateos entre toda la literatura existente? Porque sencillamente un ateo no cree en estas cosas. Y eso demuestra a las claras que todo es una patraña, una absurda creencia de creyentes que les lleva hasta casos en los que no imaginaríamos que el cerebro fuera capaz de cosas así.

En resumidas cuentas, mientras los dominicos sigan existiendo, sus torturas modernas (ahora llamadas exorcismos) estarán presentes en estos siglos venideros. Es una pena que en una sociedad, supuestamente modernizada, demos pábulo a estos auténticos matarifes que se esconden bajo la religión.

LOS MISTERIOSOS SURCOS DE CARRO ENTRE MALTA Y CALAFELL

Qué son los llamados “Cart-ruts” (surcos de carro). Estos surcos milenarios en las rocas se encuentran en muchos puntos del planeta como; Libia, Francia, España, Grecia, la isla de Sicilia o el lejanísimo Azerbaijan.

Los Cart-ruts son una serie de surcos o caminos, de profundidad y ancho variable que recorren casi todos los rincones de la orografía de la isla de Malta, sin mucho orden ni concierto. Pese al nombre tan gráfico con el que se los conoce, la teoría de que estos surcos fueron creados por el paso continuado de carros o algún otro medio de transporte, como trineos, no es más que una hipótesis, pues las lagunas existentes en dicha teoría dejan muchas dudas al respecto.

Los canales tienen forma de V o de U y su profundidad media va de los 8 a los 15 centímetros, aunque en muchos puntos superan los 60 cm de profundidad y en otros, apenas son una suave marca superficial. Los surcos suelen recorrer el terreno en pares paralelos y la distancia entre ellos varía de 110 a 140 cm. Su distribución, en muchos puntos parece ser totalmente aleatoria cruzándose entre ellos o formando curvas de 90º y su distancia también es variable, recorriendo algunos varios centenares de metros y otros, apenas unos palmos. Cabe decir que la roca en aquel lugar de de origen calcáreo coralino, lo que la hace relativamente blanda y más expuesta al desgaste de cualquier acción exterior.

Algunos de estos caminos están claramente relacionados con las antiguas canteras de las islas. El caso más claro está cerca de la ciudad de Rabat, en la isla de Gozo. Este lugar, “Misrah Ghar, il-Kbir” o “Clapham Junction”, como lo apodó el investigador David Trump, por su parecido al mar de vías de la estación de Clapham Londinense, es el sitio con mayor concentración de surcos y en sus inmediaciones se encuentran varias canteras.

En este lugar se observa, claramente, que estos caminos fueron usados para sacar de las canteras los bloques de piedra, aunque no queda claro hacia donde fueron dirigidos posteriormente esos bloques. Pero no todos los surcos están relacionados con las canteras ni con los templos y construcciones megalíticas de las islas, que es otra de las teorías planteadas. Transcurren por lugares que no llevan a ningún sitio en concreto acabando en algunas ocasiones en abruptos acantilados e, incluso en otras, adentrándose en el mar mediterráneo hasta grandes profundidades.

La primera referencia que se encuentra sobre este tema data del año 1647 donde Gian Francesco Abela sugirió que se utilizaron para transportar las piedras de las canteras al mar, para la exportación a África, durante el régimen árabe en Malta. Aunque no aporta ningún dato más que haga esta mención fiable.

Más tarde Zammit Temi propuso que los caminos se crearon para el transporte de materiales en la construcción de los templos, cosa que no se ha demostrado por falta de fundamento. También los arqueólogos Parker y Rubinstein propusieron que los surcos se crearon para el transporte de piedras, aunque para la construcción de terrazas artificiales.

Si su utilización es confusa, más lo es su datación. Los turistas que acuden al lugar pueden ver carteles que datan los Cart-ruts en la edad de Bronce, aunque también esto es una mera suposición, pues ante la falta de restos orgánicos no se puede hacer una datación exacta de esas rocas. La mayoría de investigaciones las datan entre el año 2000 y 3000 a.C. Entre la época púnica y fenicia. Por esta isla han pasado infinitud de pueblos, fenicios, griegos, romanos y árabes, entre otros muchos anteriores.

Algunas de las construcciones megalíticas del archipiélago están datadas de hace unos 5000 años. De modo que si estos surcos se originaron por su construcción, se tiran por los suelos las hipótesis que los encuadran en la época púnica. Si tenemos en cuenta que estos caminos en algunas ocasiones se adentran en las profundidades del mar, se debería dar por sentado que aparecieron cuando el nivel del mar estaba mucho más bajo, con lo cual casi que doblamos su antigüedad y nos vamos a la época de la última glaciación, hace unos 10000 años.

Y es que a estos 10000 años hay que sumar el tiempo suficiente para que la erosión forme el surco, con lo cual, podemos imaginar un total de 11.000-12.000 años.

Teniendo en cuenta que la rueda apareció en el neolítico, sobre el quinto milenio a.C., los surcos más antiguos se deberían de haber creado con métodos de transporte más rudimentarios como trineos, y se hace bastante complicado imaginar que estos trineos fuesen de fácil manejo encastados en estos canales tan irregulares. También es posible que en este lugar y en esa época se conociese la rueda con mucha más anticipación que en el resto de la humanidad.

Pero suponiendo que fueses trineos, surgen nuevas incógnitas. ¿Dónde estaría el tercer surco central, que debería de haberse formado por el paso continuado de los medios de arrastre?

Para pasar por alto este hecho, algunos investigadores han dicho que no existe ese surco central porque la vegetación existente amortiguaba su paso, algo que, sinceramente, insulta la inteligencia. Otros, para salvar este detalle han puesto sobre la mesa la hipótesis de que los surcos fueron excavados artificialmente hasta cierta profundidad, a modo de raíles para que los carros no se deslizaran hacia los costados de los caminos embarrados. Esta teoría tiene cierta lógica, pero ante ella también aparecen cierto número de problema.

Por ejemplo, el paralelismo de los surcos no es perfecto ni mucho menos, acercándose y alejándose el centro de estos en algunos casos, en más de 30 cm. A no ser que los carros tuviesen un sistema en el que las ruedas pudiesen correr por sus ejes y ajustarse a los surcos, no cabe la posibilidad de que pudiesen transitar por estos lugares. Y de haberse excavado artificialmente, estos fallos en las medidas habrían sido toda una chapuza.

Hay más; en algunos lugares, varios pares de surcos transcurren el uno junto al otro, llegándose a solapar en varios casos. ¿Para qué se iban a excavar varios caminos a escasos centímetros de distancia unos de otros? Ciertamente, no tiene mucho sentido.

Seguimos. En los lugares más profundos, el fondo de los surcos alcanza 50 o 60 centímetros, contando que en el centro de ambos el terreno no está aplanado y que existen desniveles como piedras o montículos, las ruedas para salvar dichos obstáculos deberían de tener un radio de por lo menos un metro, lo que nos daría unas enormes ruedas de dos metros de diámetro. Los surcos encuentran en algunos lugares giros de 90º, en estos lugares. Y eso indica que esas supuestas gigantescas ruedas no hubiesen podido girar de ninguna de las maneras.

A partir de estos datos, es posible afirmar que las distintas civilizaciones que han pasado posteriormente por el archipiélago hayan aprovechado en cierto modo estos canales adaptándolos a sus necesidades. Algunos surcos parten de antiguos poblados de la edad del bronce, otros parten, o llegan, hasta algunos templos megalíticos, otros están directamente enlazados con las canteras fenicias y romanas y otros muchos, simplemente, están en montañas desnudas sin ningún fin en concreto.

Pero no queda aquí todo el misterio. Recientemente, y gracias a la ciencia, se han descubierto desde satélites unas marcas en la península maltesa de Qawra que conforman una serie de tres perfectos círculos concéntricos, partidos por un eje recto desde el centro de los círculos hacia el exterior. El círculo exterior tiene unos cien metros de diámetro y el eje está perfectamente orientado en dirección norte sur.

Las marcas que conforman los círculos apenas son visibles a distancia corta, simplemente son una franja con una coloración, o pigmentación más clara que el resto. No está perforada ni marcada de modo manual o mecánico y, por el momento, no se conoce el sistema que se usó para decolorar dicha franja. En el centro de los mencionados círculos se encuentra un pequeña pozo, que sí que parece haber tenido un origen artificial, pues en sus laterales se ven marcas de algunas herramientas.

Los detractores, de cualquier teoría que la vincule con los car-ruts, afirman que esta especie de diana se creó en la Segunda Guerra Mundial para realizar prácticas de tiro aéreo. Sin embargo, no existe ninguna documentación al respecto que corrobore este particular, ni restos de proyectiles o cráteres formados por estos; aparte de que ya existía en esa época una población cercana a este lugar con elevado número de habitantes.

Estos car-ruts se han localizado en la isla de Gozo, en Sicilia, en la costa francesa, y ahora viene lo mejor… también se encuentran junto al Vendrell, en Tarragona, en una población turística conocida como Segur de Calafell.

Documentado por primera vez en el 1037, el Castillo de la Santa Creu, en Segur de Calafell todavía se conserva. Fue destruido en el siglo XVII, aunque luego fue reconstruido. De la parte original sólo queda la iglesia del siglo XI, con tumbas antropomórficas, la prisión del siglo XV, y cisternas del siglo XV que servían para almacenar agua cuando eran asediados por los piratas.

Ahora bien, lo mejor se encuentra alrededor del castillo. En dirección sur, en el mismo promontorio donde se alza este baluarte, comienzan a verse los car-ruts. Sería lógico ello, sie pensáramosque estas carreteras que parten de la isla de Malta y se adentran en el mar, debieron llegar a alguna parte. Y la primera costa donde se localizan es en Calafell, como continuidad de los senderos. ¿Qué hacen estos car-ruts en una zona playera? Pues parece que todo viene interrelacionado con los íberos, ya que aquí se encuentra la Ciudadela Ibérica de Calafell nombre con el que se conoce el yacimiento arqueológico de Alorda Park, en Calafell, en plena costa de Dorada de Tarragona.

Según se cita en la Wikipedia: “Se trata de un yacimiento arqueológico excavado desde 1980 por los arqueólogos Joan Santacana y Joan Sanmartí. El asentamiento, frente al mar, es un recinto fortificado que se fundó a principios del siglo VI antes de Cristo, en época ibérica (segunda edad de hierro.) Se interpreta como la sede de un caudillaje de la tribu ibérica de los Cossetanos; en su interior y rodeado por potentes murallas con torres, hay un palacio y numerosas dependencias. Sufrió grandes reformas a finales del siglo IV y su final se relaciona con la crisis bélica de la Segunda Guerra Púnica, cuando el cónsul Catón el Viejo, aplastó la sublevación general de tribus ibéricas contra Roma”.

La comunidad científica está totalmente desorientada y dividida al respecto de lo que puedan ser estos extraños surcos milenarios llamados car-ruts y que podrían estar relacionados con los todavía desconocidos íberos (siglo VI a.C.) que, según algunos investigadores como Ernesto Milá, corresponden a las migraciones de los atlantes que debieron buscar nuevos territorios cuando desapareció su territorio bajo las aguas.

La incógnita continua. Quién sabe si en el futuro seremos capaces de darle una explicación racional.

HISTORIA ABSURDA DE SANTIAGO MATAMOROS

Por lo que se refiere a la leyenda de Santiago de Compostela, se dice que el Rey Ramiro había acampado con sus extenuadas tropas el 22 de mayo del 844 en las laderas de los montes Laturce y Clavijo. Cuando dormía, soñó que se le aparecía el Apóstol Santiago, quien le aconsejó emprender la contienda al día siguiente.

La Crónica del Rey Sabio habla de este hecho: «E los moros quando sopieron aquello, allegaronse todos en uno contra éste fueron muchos e demás e hovieron con él su batalla en un logar que dicen Alvella, e los Christianos hovieron lo peor de la batalla: e fueronse venciendo e tornando las espaldas poco a poco a los moros, fasta que llegaron a un collado a que dizen Clavijo e tomoles allí la noche… e faciendo sus oraciones adurmiose el Rey Don Ramiro, e vino a él el Apóstol Santiago…»

Clavijo es un municipio de la comunidad autónoma de La Rioja (España), situado en lo alto del final del estribo de los montes de Cameros que bajando de la cordillera Ibérica en dirección norte hacia el valle del Ebro, separa los valles de los ríos Leza e Iregua

En la obra de Joseph González de Texada (1702) «Historia de Santo Domingo de la Calzada, Abraham de La Rioja», hace, entre otras, esta referencia respecto a las palabras que el Apóstol dijo al Rey Ramiro I: «… Esfuerçate, y ten mucha confiança, que ciertamente yo seré en tu ayuda, y á a la mañana con el poder de Dios, vencerás la innumerable multitud de los Moros, que te tienen cercado… Y por que sobre esto no aya duda, vosotros, y los Moros me vereís manifiestamente en un Cavallo blanco, de blanca y grande fermosura y tendré un Pendon blanco, y recibireís penitencia, y después de celebradas las Misas, y recibida la Comunion del Cuerpo y Sangre del Señor, armada vuestra campaña, no dudeís de acometer á las bazes de los Moros, llamando el nombre de Dios, y el mio, que sabed por cierto, que los Moros caeran punta de espada».

Al Rey Ramiro I, cuando las tropas cristianas perdían terreno, se le aparece el Apóstol Santiago montado en un caballo blanco, luchando a brazo partido y causando muchas bajas entre los moros. Según cuenta la leyenda, 70.000 moros quedaron tendidos en el campo de batalla, mientras Santiago en forma de aparición grita: “Santiago y cierra España”. Esta frase es la que lanzaban El Guerrero del Antifaz y El Capitán Trueno, héroes de cómic de la posguerra española y el franquismo

Hasta fines del siglo VI no hay la menor mención documental a la hipotética presencia en España del hijo de Zebedeo. La primera alusión se encuentra en el Breviario de los Apóstoles, una obra anónima escrita en las Galias en la que se refiere que Santiago «predicó el evangelio a Hispania y a los lugares occidentales y difundió la luz de su predicación en el ocaso del mundo», y se cita que su cuerpo yace en un lugar denominado Aca Marmarica, enigmático topónimo cuyo significado nunca se ha esclarecido del todo. El escrito pretendía relatar la dispersión de los discípulos de Cristo, y algunos especialistas creen que las referencias geográficas eran una manera de subrayar que el mensaje de Jesús había sido llevado hasta los últimos confines: en un extremo, la India y en el otro, el Finisterre galaico.

Por esa misma época surgió en la Península otra tradición, que tendría menos fortuna y que de algún modo se fundiría con la jacobea, que atribuía la evangelización de España a Siete Varones Apostólicos enviados por Pedro desde Roma. Aunque esta leyenda se esparció por el sur, Isidoro de Sevilla prefirió dar verosimilitud en sus escritos a la versión del Breviario, que también encontró gran eco durante el siglo VIII en Asturias, la reserva cristiana frente a la invasión islámica.

Las bases del mito se consolidaron entre el 820 y el 830, cuando se data el hallazgo de su sepulcro en un monte en el que pocos años después nacería la ciudad de Compostela. El relato de ese descubrimiento pertenece casi por completo a la leyenda. Un ermitaño, también de nombre Pelayo, vio extraños fenómenos luminosos en el bosque cercano a su iglesia y recibió en sueños revelaciones angélicas. Avisó entonces a Teodomiro, obispo de Iria Flavia, quien, después de tres días de ayuno, ordenó rastrear la zona y halló entre la maleza un monumento funerario que al instante identificó como la tumba de Santiago. El rey de Asturias, Alfonso II el Casto, fue el primer peregrino que acudió a venerarla.

Para apuntalar el mito era preciso justificar cómo habían podido llegar hasta allí los restos de un personaje al que las Sagradas Escrituras daban por muerto en Jerusalén. De esa necesidad nació el fantástico relato de los siete discípulos de Santiago que recogieron su cadáver en Palestina, se embarcaron dejándose guiar por la Providencia, arribaron a Iria Flavia y allí se enfrentaron a dragones, a bueyes salvajes y a las artimañas de la gobernante del lugar, la reina Lupa, una pagana que acabó convertida al mensaje de Cristo. Tres de los discípulos murieron en Galicia y se enterraron con Santiago.

En los tres siglos siguientes, los sucesores de Teodomiro, obispos como Diego Peláez y Diego Gelmírez, explotaron el hallazgo para propagar la noticia por toda la cristiandad y erigir un centro urbano alrededor del mausoleo. Las peregrinaciones ya habían empezado a crecer desde fines del siglo X, cuando el papa León escribió una epístola a todos los reyes cristianos dando carta de naturaleza al descubrimiento. Y la leyenda siguió alimentándose de episodios más o menos falseados.

Sobre el año 1000 de nuestra era la llegada al reino astur de mozárabes huidos de las zonas dominadas por musulmanes, buscando poder practicar sus creencias cristianas, hizo que empezara a haber más peregrinos aún hacia Compostela, la supuesta tumba del apóstol Santiago. Parece ser que eso congratuló a Carlomagno, que quería defender sus fronteras de invasiones árabes, por lo que Compostela se convirtió progresivamente en un famoso centro de peregrinaje «obligado». La marca de Carlomagno, o mejor dicho su invento del Camino de Santiago, reforzaron la frontera contra los musulmanes, al convertirse esta franja en un lugar frecuentado por cristianos dispuestos a defender su fe y al apóstol.

En Hechos 12:2 leemos: “Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan”. Es decir, Herodes Agripa decapita a Jacobo, o sea Santiago Zebedeo. Luego se supone que esa cabeza o lo que sea viajará hasta Hispania donde se le dará entierro, lejos de la Tierra Santa prometida de los judíos, lo cual a todas luces sería bastante extraño para un devoto católico.

En 1982 se catalanizó el nombre de la estación de metro de Barcelona por el de Jaume I. En realidad esta línea de metro surgió en 1926 que formó parte de la línea III hasta 1970, que luego pasó a ser la línea IV.

Erróneamente la gente de Barcelona cree que la plaza Sant Jaume tiene algo que ver con el nombre de Jaume I. Pero no es así.

Santiago es un nombre muy popular en nuestro país, y que conoce muchos términos homólogos como Jaime, Jacobo o Diego. Todos provienen del nombre hebreo Iaakov, que significa ‘que Dios proteja’. En latín se tradujo como Iacobus, de donde procede la forma castellana Jacobo. Una variante de Iacobus era Iacomus, de la que deriva el español Jaime, el italiano Giacomo y el inglés James, entre otros. En catalán Jacobo sería Jaume. Es decir, en realidad a Santiago también se llama Jaume, y es así como se denomina en catalán al camino de Santiago: “camí de Sant Jaume”.

En la llamada Plaça de Sant Jaume de Barcelona, en la que tenemos tanto el ayuntamiento como el Palau de la Generalitat, se encuentra en uno de sus rincones, en concreto en el comienzo de la calle Ciutat, una estatua de Sant Jaume, el conocido matamoros, patrón de España.

En 1903 la llamada Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Barcelona, ahora llamada La Caixa, decidió ponerse bajo la protección de Santiago Matamoros, encomendando una escultura del mismo a Manuel Fuxá, que ya costó en su día 10.000 pesetas de la época.

Santiago Matamoros, subido en su córcel blanco y con la concha de peregrino a sus espaldas, no solamente está en la plaça Sant Jaume, sino que además lo tenemos en la iglesia de Sant Jaume, de la calle Ferran.

Justo en la entrada de esta iglesia se observa al conocido Santiago o Jaume, aplastando con su caballo la cabeza de un moro. Esta obra es de Aniceto Santigosa y es del 1878.

En 1394 se edificó la iglesia de la Trinidad en la actual calle de Ferrán, construyéndola sobre los restos de la sinagoga, llamada La Menor, situada dentro del Call Menor Call de Barcelona. Deben datar de entonces los cuatro primeros tramos de la nave gótica, en el lugar del quinto debía haber el ábside.

Tras el asalto al barrio judío el 5 de agosto de 1391, festividad de Santo Domingo, el barrio judío queda desmembrado, y el edificio fue cedido a unas monjas que levantaron un convento.

En 1522 pasó a los trinitarios, que establecen una comunidad, ya en funcionamiento desde 1529. Se amplió con nuevas dependencias conventuales.

En 1835, en la época de la exclaustración, habitaban unos 35 frailes, además de los novicios. Entonces, al desaparecer la comunidad, fueron derribados el claustro y otras dependencias, conservándose la iglesia, que pasó a ser la sede de la parroquia de San Jaume.

En la Parroquia de San Jaume conviven la Hermandad y Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias, la Hermandad Nuestra Señora del Rocío de Barcelona y las hermanitas del Cordero, que la regentan.

Pero la historia de este lugar no acaba ahí.

Charles d’Espagnac fue un oscuro noble francés que había sufrido persecución durante la Revolución Francesa y que había emigrado a nuestro país. Aquí combatió contra sus antiguos compatriotas y se ganó una merecida fama de absolutista recalcitrante, llegando a participar en la célebre batalla de Bailén. Pero fue bajo el reinado del tiránico Fernando VII cuando afloró su verdadera personalidad de asesino demente y dipsómano. A pesar de ello, el rey Borbón le concedió el título de conde de España.

Al poco de comenzar su gobierno decide abrir expeditivamente la nueva calle de Ferran, un episodio que el escritor Marcel Fité contará en su novela «El carrer dels Petons». Para ello manda al ejército y hace demoler las escaleras de las casas afectadas. A los vecinos los sacan por la ventana, y cuando los padres de familia vuelven por la noche a su hogar, solo encuentran ruinas. Muy pocos podrán llevarse sus enseres personales. Fernando VII dirá de él: “Está loco, pero para estas cosas no hay otro”.

Concluyendo. La calle Ferran debe su nombre al rey Fernando VII, mientras que Santiago Matamoros, patrón de España, pasea a sus anchas por esta calle, aplastando moros, frente a la Generalitat de Catalunya.

MENTIRAS SOBRE LA MASONERIA

Cuando escucho a los conspiranoicos diciendo que existe un Nuevo Orden Mundial para dominar el mundo por parte de las grandes fortunas y economistas, me digo a mí mismo: “Díme algo que no sepa”. Pero cuando estos mismos conspiranoicos quieren darle algo de misterio a sus obviedades, siempre meten a los masones de por medio. Supongo que queda más chulo.

Y aunque hay informaciones que ya se han demostrado que no son reales, aún sigo escuchándolas. Por ejemplo, el caso de Albert Pike.

No existe documentación alguna de que Pike haya pertenecido, mucho menos fundado el Klu Klux Klan, como dicen los conspiranoicos. Los mitos de Pike son originales de una persona llamada Leo Taxil, un católico arrepentido que hizo uso de la ingenuidad de la iglesia católica y su odio hacia los masones publicando el libro donde están muchas de las supuestas citas de Pike.

Sin embargo, en la ciudad de París, confesó que todo su libro era mentira y su retractación fue publicada en varios periódicos. Todo su arrepentimiento se puede leer en la llamada “Confesión de Leo Taxil”.

En este enlace sus confesiones.

Entre sus múltiples mentiras se encontraba la de que el dios de la masonería era Bafomet, que los masones adoran al diablo aún sin saberlo (contradicción en términos, pues no hay adoración sin conocimiento del objeto adorado), entre muchas otras barbaridades.

Taxil basó sus extrañas ideas en el libro de Pike, “Moral y Dogma”; una obra muy extensa que llega casi a las 900 páginas y en la cual se describen los 33 grados del rito masónico perfeccionista, REAA.

Pike no era cristiano, pero no era el líder de la masonería de ningún modo (sólo el Soberano Comendador de un rito masónico del sur de los Estados Unidos), y su “Moral y Dogma” no es biblia para los masones (sólo es un libro con opiniones)

Leo Taxil declaraba que Lucifer es el dios de los masones. Pero reitero, Taxil llegó a admitir la falsedad y que fue él quien se lo inventó todo.

El 19 de abril de 1897, Leo Taxil acabó con su «broma» en una conferencia de prensa organizada en la Sociedad de Geografía (la llamada «Conferencia de Leo Taxil»), en la cual confesó que sus revelaciones sobre los masones eran ficticias y agradeció al clero por su contribución en el éxito de la farsa al darle propaganda y fondos a sus publicaciones. Eso provocó un escándalo que obligó a la policía a intervenir para proteger al autor.

Esta broma de Taxil se encuentra incluso reflejada en la Wikipedia.

Se afirma, por parte de los conspiranoicos, que Pike intercambió correspondencia por cartas en 1871 con Giussepe Mazzini, cabeza de la sociedad secreta revolucionaria “los carbonarios” y supuesta cabeza de los Illuminati de Europa, en las que se plantearía la supuesta preparación de 3 guerras mundiales, dos pasadas y otra que estaría por llegar, así como las consecuencias de estas sobre la población. Durante un breve periodo, estas cartas se dice se exhibieron en la Biblioteca del British Museum de Londres, y William Guy Carr, antiguo Oficial de Inteligencia de la Royal Canadian Navy, las habría copiado. Pero para analizar la veracidad acerca de estas cartas y su contenido real es imprescindible conocer la biografía de William Guy Carr.

William James Guy Carr (Commander Carr), nacido el 2 de junio de 1895 en Inglaterra y fallecido el 2 de octubre de 1959 en Ontario es un escritor de teorías conspirativas y antimasónicas. que escribe desde un punto de vista cristiano.

Una de las contribuciones más perdurables de Carr a la teoría de conspiración de hoy en día fue su discusión sobre un supuesto plan de tres guerras mundiales (a menudo referida como la 3WW), que a su juicio habría sido desarrollado por el general de la Confederación (según Carr), Albert Pike.

Existe mucha confusión en cuanto a la fuente precisa y el escenario que William Carr describe para su relato sobre la supuesta «profecía» de las tres guerras mundiales. Como es el caso con muchas de sus afirmaciones, Carr no proporciona aquí ninguna fuente fiable para describir tal escenario, solo menciona una supuesta carta escrita por Pike y dirigida al líder revolucionario italiano Giuseppe Mazzini , que esbozaría un plan para desatar a los «nihilistas y ateos», después de que la preanunciada tercera guerra hubiese terminado. En este sentido la confusión se vio aumentada cuando Michael Haupt lanzó un sitio web (threeworldwars.com), que asumió, erróneamente, que Carr había atribuido el escenario de esa supuesta Tercera Guerra Mundial a la famosa carta de Albert Pike.

De hecho, la autenticidad de esta carta es dudosa. William Carr afirmó que se enteró de la carta por medio del anti-mason, el Cardenal José María Caro y Rodríguez de Santiago , Chile , autor de The Mystery of Freemasonry Unveiled (Hawthorne, CA, Christian Book Club of America, 1971). Sin embargo, el último libro de Carr, Satan, Prince of This World (escrito en 1959), incluye la siguiente nota: «El custodio de estos manuscritos recientemente informó al autor de que esta carta no está catalogada en el Museo Británico. Parece extraño que un hombre conocido del Cardenal Caro Rodríguez hubiera dicho que la misma era de 1925 «. Más recientemente, el Museo Británico ha confirmado por escrito al investigador Michael Haupt que tal documento nunca ha estado en su poder. Pierre-André Taguieff señala que William Guy Carr hizo un recuento definitivo y sintético de esta «leyenda urbana» que vincula a los Illuminati, a Mazzini y a Pike en una supuesta «conspiración satánica para dominar el mundo».

Pero es Terry Melanson quien hace el mejor análisis de la carta de Pike, demostrando que el escenario para una Tercera Guerra Mundial no se encuentra descrito en ese material ni tampoco el origen de la pretendida idea de desatar a los nihilistas y ateos. Michael Haupt se había tomado en serio la teoría de la Tercera Guerra Mundial incluida en la introducción de William Carr de su obra Peones en el Juego (1958). En esta introducción se presenta el plan conspirativo que Carr atribuye a Albert Pike, pero no a la famosa carta de Pike a Giuseppe Mazzini. Y sólo el último tramo del supuesto plan para una tercera guerra mundial en el texto de Haupt está referido en una cita atribuida a la carta de Albert Pike a Mazzini. Y esta cita es prácticamente idéntica a la que aparece en el libro antes mencionado del Cardenal Rodríquez y se puede remontar a la libreta de Le diable au XIXe siècle (1894) de Gabriel Jagond-Pager -también conocido como Leo Taxil, el «bromista»-, y en donde se afirma que la cita está tomada de una carta de Pike a Mazzini escrita en 1871. Y es esta cita la que fue considerada más tarde para describir la revolución bolchevique, pese a que no trata para nada el caso, limitándose a decir que tras ser expulsado de Italia el Papa se refugiaría en Rusia.

Otra de las  barbaridades que escucho es que Oliver Cromwell introdujo el sionismo en Europa, a través de la masonería, Aclaremos este concepto.

Cuando se desató la Primera Guerra Anglo-Holandesa, que estalló en 1652, contra las Provincias Unidas de los Países Bajos, fue finalmente ganada por el almirante Robert Blake en 1654. La rivalidad comercial con España en las Indias condujo a la guerra anglo-española. Como Lord Protector, Cromwell, estaba bien al tanto de la contribución que la comunidad judía había protagonizado en el desarrollo económico de Holanda, que se había convertido en el principal rival comercial de Inglaterra. Esto, combinado con la tolerancia de Cromwell hacia el derecho de culto privado para todos los no puritanos evangélicos, le llevó a aprobar el reasentamiento de los judíos en Inglaterra, 350 años después de que los expulsara Eduardo I de Inglaterra, con la esperanza de que ayudarían a acelerar la recuperación de la nación tras las guerras civiles.

Y es por este motivo por el que un masón como Cromwell, según los conspiranoicos, contribuyó a la expansión del modelo sionista. ¡Vivir para ver!

Ni qué decir ya de los llamados Protocolos de los sabios de Sión.

Los protocolos de los sabios de Sion es el mayor libelo antisemita de la historia. Fue publicado por primera vez en 1902 en la Rusia zarista, y su objetivo era justificar ideológicamente los pogromos que sufrían los judíos. El texto sería la transcripción de unas supuestas reuniones de los «sabios de Sion», en la que estos sabios detallan los planes de una conspiración judía, que consistía en el control de la masonería y de los movimientos comunistas, en todas las naciones de la Tierra, y tendría como fin último hacerse con el poder mundial. Pero la conspiración y sus presuntos líderes, referidos como “los sabios de Sion”, nunca existieron.

A pesar de ser un texto irracional y falso, sus afirmaciones acerca de los judíos continúan circulando hasta hoy, especialmente por Internet, y se utilizan para inculcar el odio contra los judíos.

Uno de los autores de los Protocolos de los sabios de Sion fue Serguei Aleksandrovich Nilus, escritor religioso ruso, místico y agente secreto de la Ojrana, cuerpo de la policía zarista. Fue el responsable de la primera publicación de los Protocolos. Propagó que los Protocolos habían sido leídos en el primer congreso sionista de Basilea de 1897; que, con su manipulación, había dejado de ser un congreso judío a secas para convertirse en uno judeo-masónico. Los publicó como apéndice en una novela sobre el fin del mundo.

Si acometemos una rápida lectura del panfleto se deduce fácilmente que se trata de una fabricación poco lúcida.

1) Posee un carácter autoinculpatorio (es decir, el narrador —un supuesto anciano de Sion— se culpa a sí mismo de los males del mundo).

2) Carece totalmente de raíces lingüísticas y culturales judías (no parece escrito por un judío). De hecho, salvo la utilización reiterada de la palabra “goy“, y su plural “goyim”, no hay otra palabra en hebreo en todo el texto.

3) En agosto de 1921, en tres artículos aparecidos en días sucesivos, el Times denunció esta difamación. Un corresponsal del periódico en Constantinopla había encontrado el ejemplar del libro de Joly que había empleado Nilus en una caja abandonada por un oficial de la Ojrana. El hombre conocía los Protocolos y reconoció el texto. La seguridad de que aquél era el ejemplar usado por Nilus se derivaba del hecho de que le faltaban las primeras páginas y los Protocolos se iniciaban exactamente en el punto en que el plagiario daba confuso comienzo al panfleto. En total, 16 de los Protocolos -esto es dos quintas partes del texto- se basan en los párrafos de Joly. En nueve de los capítulos el plagio es de más de la mitad del texto, en otros es de tres cuartas partes y el séptimo protocolo es copia íntegra. Nilus cambió pues a Maquiavelo por los Sabios de Sión.

Es posible que Nilus conociera también una novela de Hermann Goedesche, Biarritz, en la que hay un capítulo titulado “El cementerio judío de Praga y el consejo de representantes de las doce tribus de Israel”, aparecida posteriormente a la obra de Joly.

Las consecuencias no se hicieron esperar.

Desde el hallazgo del Times, el montaje era sobradamente conocido, lo cual no impidió a Hitler, que leyó los Protocolos en 1923, utilizarlos y emplearlos “como un manual en su guerra de exterminio de los judíos”, en palabras de Nora Levin.

Henry Ford, fundador de la compañía Ford, asumió la divulgación de los Protocolos y escribió al respecto artículos que fueron publicados en su propia revista, The Dearborn Independent.

Ni a Hitler ni a Ford les importaba la falta de autenticidad de los Protocolos.

Este libelo ha servido como justificación de innumerables pogromos, cuyo punto culminante fue el Holocausto.

La mayor parte de las numerosas ediciones que hoy circulan de los Protocolos son traducciones al árabe. De hecho, se trata a la vez de un best seller en el mundo islámico, desde que lo introdujo en él el Gran Muftí de Jerusalem, Hajj Amín al Huseini, principal aliado islámico del Tercer Reich durante la Segunda Guerra Mundial.

De una u otra forma el mito de la conspiración judeo-masónica para dominar el mundo sigue vigente.

SOCIEDADES SECRETAS ACTUALES

Ni los masones son iluminatis, ni los rosacruces son masones, ni otras sociedades discretas o secretas tienen vínculos en común. Pero la creciente conspiranoia sobre estas sociedades en Internet las considera por un igual, creando tal confusión entre los profanos, que es difícil convencer a un recién llegado a estos temas sobre lo que es una cosa u otra.

Vamos a poner un poco de orden y concierto entre tanta organización.

Masones

Los albañiles constructores de grandes catedrales llegaban al sitio de la obra, a menudo de diferentes países y de diferentes lugares del país. Lo primero que edificaban era la Logia, taller donde iban a vivir durante años, guardar las herramientas, formar a sus aprendices, transmitir sus instrucciones y sus técnicas gremiales en un ambiente cerrado a las personas que no habían sido admitidas tras pasar por una ceremonia de iniciación en la que debían jurar fidelidad para que esos conocimientos no salieran del circulo de la construcción.

Las logias eran escuelas profesionales y técnicas donde se enseñaba cálculo, geometría, física, a leer los planos, etc., cuando la mayoría de la gente era analfabeta.

Ahí podían hablar libremente entre hermanos de cofradía gremial sin reparos, todos pertenecían al gremio de los constructores. Las grandes obras arquitectónicas que se desarrollaban durante años requerían una organización precisa y reglamentada que establecía una rígida jerarquía de subordinaciones. Debido a ello los albañiles constituían un gremio perfectamente organizado y muy exclusivo en el que la experiencia de cada uno determinaba los conocimientos a los que podía aspirar.

Existía un maestro albañil que dirigía las logias. En cada logia trabajaba una docena de albañiles o masones de diferentes categorías: maestros, compañeros y aprendices.

La admisión en el gremio exigía haber nacido libre y ser de buenas costumbres. En su rito de iniciación, el aprendiz recibía un signo de honor con el que debía marcar todas sus obras: los signos lapidarios. Esto duro hasta el siglo XVI.

Después de la masonería operativa (constructiva) llegaron los masones adoptados. Abarca el siglo XVII y principios del XVIII. Es un periodo de transición en el que las sociedades masónicas fueron admitiendo miembros honoríficos, llamados “aceptados”, cuyas profesiones eran diferentes a las propias de la construcción.

La decadencia de las técnicas de cantería mediante el ensamblaje de piedras y la generalización de otras técnicas de construcción más sencillas, supuso la paulatina desaparición de las logias de cantería, Así, algunas logias fueron aceptando a miembros profanos hasta ver a todos sus miembros sustituidos por masones desvinculados de la actividad constructiva.

La pertenencia a este tipo de logias tuvo una gran aceptación por la necesidad de muchas personas de disponer de un lugar de reflexión libre de dogmatismos y de restricciones.

Cada vez era mayor el número de esos asimilados, mientras el elemento operativo fue paulatinamente eliminado, y poco a poco los aspectos meramente técnicos de la masonería operativa se convirtieron en algo anacrónico.

En 1717 es cuando aparece la masonería especulativa, que es la fecha que se considera de inicio, ya que el 24 de Junio es cuando en Londres se formó la Gran Logia de Inglaterra para compactar cuatro logias de miembros exclusivamente profanos. Para dotarse de un cuerpo de derecho encargaron inmediatamente la redacción de unas constituciones a dos pastores protestantes: James Anderson y Teofilo Desaguliers. En 1723 fue publicada la primera edición de lo que será conocido como las Constituciones de Anderson, y se convirtió en la carta magna de la masonería universal hasta nuestros días.

Este documento es el eslabón simbólico entre la masonería operativa de los antiguos albañiles y canteros y la masonería especulativa, que ahora pasaría a ser talleres de arquitectura interior de las personas. Es el documento más relevante de la Masonería, ya que ordena, organiza, estructura y reglamenta la Masonería.

Los masones se reconocían como hermanos y defendían la igualdad de todos los miembros. Por medio de la tolerancia, la fraternidad y la libertad intentaban acotar los desmanes de su época, protagonizados por los fanatismos y guerras de religión.

Dado que existen 200 ritos masónicos diferentes en todo el mundo, con diferencias entre los llamados regulares e irregulares, prescindimos de incluir ninguna referencia web en esta ocasión.

Rosacruces

La fraternidad de los Rosacruces es mundialmente conocida como la antigua Orden Mística de la Rosa Cruz. Su símbolo: una cruz con una sencilla rosa en el centro.

Los Rosacruces se auto definen de la siguiente manera:

«Los rosacruces son una Orden Fraternal. Son un grupo de hombres y mujeres progresistas, interesados en agotar las posibilidades de la vida, mediante el uso sano y sensato de su herencia de conocimientos esotéricos y de las facultades que poseen como seres humanos. Estos conocimientos, que ellos fomentan y enriquecen con nuevos hallazgos, abarcan todo el campo de los esfuerzos humanos y todo fenómeno del universo conocido por el hombre». El Dominio de la Vida, (publicación oficial), pág. 16.

En la Enciclopedia Británica se encuentra el artículo Rossicrucianism, escrito por H. Spenser Lewis quien era el «Imperator ad vitam» y el ideólogo más acreditado de este movimiento:

«El rosacrucismo es un sistema de filosofía mística cuyo fin es el de guiar el desarrollo de la conciencia interna. La opinión popular atribuye su fundación, ocurrida en Cassel, Alemania, en el siglo XVI, a la publicación de unos folletos titulados: ‘Allgemien und general Reformation der gazen weiten Welt’ y ‘Fama Fraternitatis’, atribuidos al teólogo Valentín Andrea (1586-1654)”.

Los rosacruces, en sus publicaciones, reclaman que sus orígenes se remontan a las escuelas de misterios, de conocimientos secretos, del antiguo Egipto establecidas durante el reinado de Tutmosis III, hacia el 1500 a.C Su sucesor Amenhotep IV, jefe también de las escuelas de misterios, y que «abolió el politeísmo», es considerado por los rosacruces como su tradicional Gran Maestro… De Egipto, dicen ellos. La Hermandad se extendió a Grecia y Roma. Después, durante la Edad Media, las misteriosas enseñanzas rosacruces vivieron en clandestinidad, soterradas bajo diversidad de nombres esotéricos. Se fue transmitiendo secretamente hasta su estructuración en el siglo XVII.

El mismo H. Spenser Lewis sólo aseguraba que los textos más antiguos hacen remontar el movimiento Rosacruz al 1410. Sin embargo, la crítica histórica hace ver que La Fraternidad Rosacruz no llega más allá de 1614, cuando un teólogo luterano llamado Juan Valentín Andrea publicó en Cassel, Alemania, el folleto titulado » Fama Fraternatis Rosa Crucis». En el folleto se cuenta la historia de un noble alemán, Christian Rossecreuz (1378-1484), personaje de leyenda sin base histórica, que en sus viajes al Oriente se inició en los misterios de la magia que mezcló con doctrinas cristianas, fundando la Hermandad Rosacruz en 1408. Andrea se presentaba como heredero de sus secretos que ofrecía al público en su obra. La Rosa y la Cruz eran parte del escudo de la familia Andrea.

El folleto tuvo éxito en un mundo hambriento de misterio y esoterismo, y el mismo Andrea, cuando quiso detener la avalancha que había desencadenado, no lo pudo lograr. El Rosacrucismo se funda, pues, en las enseñanzas de Andrea.

Hoy en día varias organizaciones reclaman para sí la primitiva herencia rosacruz. La más importante, «La Antigua y Mística Orden Rosae Crucis», abreviado AMORC tiene su centro en el parque Rosacruz de San José California.

Este es un resumen de los cinco manifiestos rosacruces, publicados hasta la fecha.

La Fama Fraternitatis (1614)

Se destina a los dirigentes políticos y religiosos y científicos de la época. Se expresa de manera más bien negativa sobre la situación general en Europa. Bosqueja el pasado de la Orden Rosacruz, por lo que se refiere a Alemania y revela la existencia de la Orden Rosacruz a través de la historia alegórica de Christian R. desde el periplo que llevó a cabo por el mundo. Es importante mencionar que el nombre simbólico de Christian Rosenkreutz fue usado por diversos responsables de la Orden durante siglos y no solamente por el personaje mencionado en “La Fama Fraternitatis”.

La Confessio Fraternitatis (1615)

El segundo Manifiesto rosacruz “La Confessio Fraternitatis” completa el primer Manifiesto, por una parte insistiendo sobre la necesidad para el Hombre y la sociedad de regenerarse, y por otra indicando que la Fraternidad Rosacruz posee una ciencia filosófica que permite operar esa regeneración. Para ello, se dirige principalmente a los que buscan con el deseo de participar en los trabajos de la Orden y trabajar para la felicidad de la Humanidad.

Las Bodas Químicas de Christian Rosenkreutz (1616)

El tercer Manifiesto rosacruz es muy diferente de los dos precedentes. He aquí a grandes rasgos su propósito. En este texto, Christian Rosenkreutz es un anciano de ochenta y un años, que narra su propia aventura. Se trata del relato de siete jornadas y donde el asiste a las nupcias reales. En 1454, invitado por una mensajera alada, deja su recogimiento en el flanco de la montaña para ir a este matrimonio. Después de varios periplos, llega a la cima de una alta montaña, antes de franquear tres cinturones sucesivos. Ahí, como los otros invitados, es sometido a la prueba de la balanza y juzgado como muy virtuosos para participar en el matrimonio. Los elegidos reciben un Vellocino de oro y son presentados a la familia real.

Se espera asistir a un matrimonio, pero lo que Christian Rosenkreutz nos describe es la decapitación de la familia real. Los ataúdes son enseguida embarcados en siete navíos, partiendo para una isla lejana. Al llegar a su destino los alojan en curioso edificio de siete pisos: la Torre de Olimpo.

La continuación del relato nos hace asistir a una extraña ascensión de los invitados a través de los siete pisos de la torre. En cada etapa, bajo la dirección de una mujer y de un anciano, participan en operaciones alquímicas. Se procede a una suerte de destilación de los despojos reales de donde se recupera un líquido que pronto de nacimiento a un huevo blanco. De este nace un pájaro que será reducido en cenizas. Con estos residuos, los invitados fabrican dos minúsculas estatuas. Estos homúnculos son alimentados hasta que alcancen la talla de adultos. Una última operación les comunica la flama de vida. Los dos homúnculos no son otros que el rey y la reina que se despiertan de nuevo a la vida. Poco después, estos últimos reciben a sus invitados en la Orden de la Piedra de oro y todos regresan al castillo. Sin embargo, Christian Rosenkreutz , en su primera jornada en el castillo, cometió una indiscreción. Había penetrado en el mausoleo donde yacía Venus adormecida. Esta indiscreción le costara ser condenado a convertirse en el guardián del castillo. La sentencia no parece haber sido ejecutada, pues el relato acaba brutalmente con el regreso de Christian Rosenkreutz a su morada. El autor deja entender que el ermitaño, quien tiene ochenta y un años, solo le quedan algunos años de vida. Este último elemento parece contradecir a la –Fama Fraternitatis- que indica que Christian Rosenkreutx vivió hasta la edad honorable de ciento seis años. Otros puntos del relato nos muestran a un Christian Rosenkreutz muy diferente de aquel que es presentado en los primeros Manifiestos.

Positio Fraternitatis Rosae Crucis (2001)

En Agosto de 2001 la AMORC publicó la Positio Fraternitatis Rosae Crucis, presentado como el “Cuarto Manifiesto”, es decir, como una sucesión natural de los tres citados anteriormente. Contrariamente a estos manifiestos, el contenido de la Positio no es esotérico. Propone ciertas reflexiones y consideraciones de los dirigentes de esta sociedad mística moderna, sobre la sociedad humana tal como se presenta hoy, y sobre la forma en que el ideal rosacruz podría contribuir a esclarecer a la humanidad en el período de crisis profunda de los valores espirituales en los que, según su visión, vive la sociedad actual a nivel mundial. Este documento, termina con una “utopía rosacruz”, en la que según sus propias palabras “si todos los hombres se esfuerzan en creer que es posible y actúan en consecuencia, el mundo será algo mejor…»

Appellatio Fraternitatis Rosae Crucis (2014)

Con el título de Appellatio Fraternitatis Rosae Crucis y coincidiendo con el cuarto centenario de la publicación de la Fama Fraternitatis en 1614, la Antigua y Mística Orden Rosa-Cruz hace público un nuevo Manifiesto bajo los auspicios de la Espiritualidad, el Humanismo y la Ecología.

Los rosacruces más importantes hasta la fecha han sido Lutero, Casanova o Julio Verne.

Página web de AMORC: http://www.amorc.es

Rotary Club

Los negocios no tienen por qué estar reñidos con la amistad. La idea de entrelazar ambas cosas para conseguir más negocios y más amigos fue la que llevó a principios del siglo XX a Paul P. Harris, un abogado norteamericano de Illinois, a fundar los rotarios, un movimiento que aglutina a más de un millón de hombres de 161 países. Para pertenecer al club es imprescindible ser considerado destacado en una actividad profesional y reunirse una vez a la semana en torno a una mesa.

A los rotarios les disgusta que se les defina como un club de ricos o como una colección de apellidos ilustres, aunque todo ello abunda entre los integrantes de este movimiento. La incorporación de un nuevo miembro se produce siempre por invitación de los rotarios ya iniciados. El criterio es que cada actividad profesional o institución esté representada por una única persona, según establecen los estatutos.

Si la persona elegida acepta el ofrecimiento, deberá pronunciar un discurso que verse sobre su negocio o actividad y que los rotarios denominan charla de clasificación. Las tres ocupaciones que pueden contar con más de un miembro en un mismo club son la religiosa, la diplomática y la periodística.

El perfil del rotario medio español podría ser el de un hombre entre los 40 y 55 años de edad, de talante liberal, profesional o directivo de empresa, con un nivel de vida alto y que viaja con frecuencia por cuestiones de trabajo. Entre otros, pertenecen a la organización Luis Coronel de Palma, ex gobernador del Banco de España; Josep Manuel Basáñez, conseller de Economía de la Generalitat; Joan Gaspart, presidente del grupo hotelero HUSA, o el ginecólogo Josep Maria Dexeus. Y si de internacionales hablamos el más famoso rotario es, sin duda, el Papa Francisco.

Barcelona y Madrid son las ciudades españolas en las que los rotarios tienen más implantación, con cinco y cuatro clubes, respectivamente. Desde que en 1922 se fundara en Madrid el primer club, el movimiento rotario ha llegado a los 1.400 miembros. Los 56 clubes españoles pertenecen a dos distritos y el gobernador es la máxima autoridad rotaria que, al igual que los restantes cargos, se elige anualmente. Empieza a ser habitual que en los principales hoteles españoles figure una placa con la rueda dentada de un engranaje, el símbolo del Rotary International. En España hay 5.000 rotarios afiliados.

Los clubes se rigen por un reglamento estricto que, entre otros preceptos, no admitía hasta este año la entrada de mujeres. El número de miembros de un club no puede ser inferior a 20, y para la financiación de sus actividades aporta cada uno de ellos una cuota mensual de unos 100 euros (según delegación); una parte se destina a cubrir los gastos de las comidas semanales, y otra, a la Fundación Rotary, de dudosos negocios, aunque siempre se presentan como supuestos benefactores de la humanidad.

Rotary España: http://www.rotaryspain.org

Martinistas

De todas las Órdenes Masónica Iluministas que florecieron en Francia, durante el siglo XVIII, ninguna tiene influencia comparable a aquella que entró a la historia con el nombre de Martinismo. El surgimiento de esta organización coincidió con la llegada de Joachim Martinez Pasqually.

Martínez Pasqually, pasó su vida enseñando en las logias bajo la forma de un rito masónico elevado, un sistema religioso al cual dio el nombre de Elus Cohen o Sacerdotes Elegidos (Cohen en hebreo significa Sacerdote). Solamente aquellos masones de grado de Elus eran admitidos en los Elus Cohen.

Martínez viajó por varios lugares de Francia, sobre todo por el sur y sudoeste, propagando su doctrina, consiguió adeptos en las logias de Marsella, Avignon, Montpellier, Narbonne, Foix e Touluse. Finalmente, en 1762 se establece en Bordeaux.

En Bourdeaux, Martinez ingresa en la logia La Francesa, que era la única de las cuatro logias simbólicas activas en la ciudad en aquel tiempo. Martinez se empeñó en revivir el entusiasmo de los masones de Bordeaux asegurando la cooperación de varios de ellos, escribiendo para la Gran Logia de Francia en 1763: «Instituí un templo en Bourdeaux para la Gloria del Gran Arquitecto, incluyendo las cinco órdenes perfectas que administro bajo la constitución de Charles Stuart, rey de Escocia, Irlanda e Inglaterra, Gran Maestro de todas las logias regulares esparcidas sobre la superficie de la tierra, y que están hoy bajo la protección de George William, rey de Gran Bretaña, y bajo la Gran Logia denominada…».

En 1770 el Rito de los Elus Cohens contaba con templos en Bordeaux, Montpellier, Avignon, Foix, Libourne, La Rochelle, Versailles, Metz y París. Otro templo estaba presto a abrirse en Lyon, gracias a los esfuerzos de Willermoz que sería la figura más activa e importante del rito de Martínez Pasqually.

Martínez no dejó un trabajo escrito completo referente a sus enseñanzas, no obstante se encontraron diversos textos incompletos que son parte de sus enseñanzas referidas a un sistema de pensamiento filosófico, esencialmente una Gnosis Cristiana, que se basa en los principios doctrinales del trabajo llamado «El Tratado de la Reintegración de los Seres a sus originales virtudes, poderes y cualidades».

Este trabajo da una interpretación particular de la Creación, de la Jerarquía de Seres, de la Caída del Hombre y de la manera que tiene el Hombre para recobrar su estado original y restablecer sus privilegios. Martínez de Pasqually considera que el Hombre está en el exilio en esta existencia terrenal privado de todos sus verdaderos poderes. Por consiguiente, el objetivo principal del hombre debe ser trabajar para ser restaurado a la condición original. Esto puede lograrse siguiendo ciertas técnicas .Martinez de Pascualy afirmaba que en cada ser humano había algo divino adormecido y que era preciso revivir. Según Martínez esta centella divina podría ser inflamada al punto de ser liberados del materialismo.

Sobre tales condiciones el hombre es capaz de adquirir poderes, los cuales le permitirán «comunicarse con seres invisibles, llamados por la Iglesia Ángeles y obtener no sólo una santidad personal, sino también la santidad de todos los discípulos de buena voluntad». Transformar al hombre de esta forma sería regenerarlo y reintegrarlo gradualmente a su estado original; sería capacitarlo a alcanzar aquel estado perfecto que cada individuo y sociedad debería buscar.

Entre los discípulos de Martinez se encontraba el «Filósofo Desconocido», Louis Claude de Saint-Martin. Este servía como teniente en el Regimiento de Foix cuando oyó hablar de Martinez de Pasqually y del Rito de los Elus Cohen.

Después de retirarse del ejército se dirigió a Bordeaux, donde fue iniciado en los grados de Cohens por Balzac.

Ya en París, se vio obligado formar una especie de grupo, puramente espiritual donde se excluían las ceremonias ritualistas de magia. Hasta la Revolución Francesa, Saint-Martín alternaba entre las orientaciones a sus discípulos y los viajes al exterior donde estableció contacto con la obra de Jacob Boheme.

Saint Martín encontró en los escritos de Jacobo Boheme lo que él buscaba, la Vía Interior o Vía del Corazón. En 1803 muere Saint Martín dejando varios adeptos en diferentes países de Europa. Después de su muerte los discípulos de Saint-Martín esparcieron la doctrina del Filósofo Desconocido en Francia, Alemania, Dinamarca entre otros países.

Fue a través de ellos que en 1880 un ocultista parisino, llamado Dr. Gerard Encause (Papus) tomó conocimiento de la doctrina de Saint-Martín y decidió continuar las enseñanzas. Con ese objetivo, fundó en 1884 una orden mística que llamó Orden Martinista que conserva la línea tradicional que estableciera el Filósofo Desconocido y que llega a nuestros días.

Orden Martinista en España: http://www.ordenmartinistatradicional.es


Iluminatis

Históricamente, el apelativo Iluminati es tomado de la congregación “Los Iluminados de Baviera”; que promovía la igualdad de sexos y la educación igualitaria, mientras criticaba el abuso de poder del Estado, la influencia de la Iglesia en todos los estratos de la vida, así como la superstición y prejuicios que éstos dos generaban.

La fundación de esa orden, Los Iluminados de Baviera, data del siglo XVIII, en plena Ilustración, de la mano del profesor de filosofía alemán y jesuita, Adam Weishaupt; quien tenía una gran afinidad por las ideas ilustradas, por lo cual estaba segregado de la comunidad académica del momento, la mayoría dominada por la orden de los jesuitas de la que se separó.

Weishaupt creo la orden como un refugio para todo aquel que quisiera estar enterado de todo el conocimiento no-eclesiástico (o místico, como la alquimia) de esa época y anteriores. Ante todo, subyace el fundamento de todo el pensamiento ilustrado, que pone por delante de si a la racionalidad, el intelecto, como la forma real de llegar a la verdad.

La orden fue tomando forma, hasta conformar la Bund der Illuminaten (Unión de Iluminados). Contrario a lo que se piensa, el grupo original de “Iluminados” no eran parte de los templarios, los rosacruces o la masonería; las cuales les eran contrarias, por su génesis mística.

En los últimos años del siglo XVIII, la orden sufrió varias rupturas; primero entre su fundador, Weishaupt, y su mayor patrocinador, Adolph von Knigge; ya que este último se alejó del plan original: que la organización sirviera como un modelo de mejoramiento del ser humano a través de la razón, en contra del poder absolutista místico y religioso; al permitir que miembros de los altos mando gubernamentales se les unieran, lo que sirvió para que fueran destruidos desde dentro.

En 1785 la orden de los Iluminados fue disuelta y Weishaupt condenado. El príncipe von Gotha lo protegió en su corte. Weishaupt intervino en actos de terror durante la Revolución Francesa. Tuvo que vivir de forma clandestina, amparado por amigos masones; la misma masonería que el propio Weishaupt había denostado.

Como es de suponer, su principal opositor era la iglesia católica, la misma que sostenía al monarca de Baviera; Karl Theodor, quien prohibió todo tipo de organizaciones secretas.

El movimiento Iluminado pregonada todo el pensamiento Ilustrado de igualdad, fraternidad y libertad; pero no como parte de un modelo revolucionario violento, como medio para alcanzar ese estado de beneficio cuasi absoluto, sino como una forma política de lograrlo. De acuerdo con Weishaupt, su modelo presuponía una especie de circulo histórico, en donde las sociedades (y por extensión, el humano) pasan por distintas etapas, en las que se va asentando el despotismo, hasta que éste se convulsiona y da paso a una era de un Estado Beneficio; el mismo que también eclosionaría, repitiendo el ciclo de manera infinita. Para poder llegar al momento de mayor esplendor, las sociedades secretas tenían el deber de educar, llevar y compartir el conocimiento con la humanidad.

Curiosamente, varios de los filósofos ilustrados más reconocidos nunca aceptaron formar parte de ellos, como es el caso de Schiller, Lessig y, sobretodo, Kant.

Una orden Illuminati en la actualidad, está extendida mundialmente desde 1996, especialmente en Latinoamérica. Se trata de la sociedad secreta creada por el español Gabriel López de Rojas en 1995 con 28 años quien ha escrito más de 14 libros sobre sociedades secretas y sus rituales.

Después de sufrir varias denuncias judiciales por amenazas y acusaciones de sectario y estafador, en 2006 decidió renunciar a los Illuminati y denunciar sus conspiraciones por el control del mundo. Según algunos, otra muestra más de su búsqueda de notoriedad, sobretodo dado el éxito de su homónimo italiano Leo Zagami, que está obteniendo mucha popularidad entre los conspiranoicos.

Finalmente, Rojas volvió a sus orígenes religiosos dentro del judaísmo reconociendo su adicción a las sectas y su origen, despertando la imaginación de las conpiranoias antisemitas.

Leo Zagami, fue ex-gran maestre de la orden Illuminati y curiosamente desertó en el mismo año que Gabriel López de Rojas. Y al igual que Rojas no sólo denunció las acciones de los Illuminati sino que se volvió al camino religioso; en el caso de Leo Zagami a la religión musulmana.

Logró gran popularidad, entre los años 2006 y 2008, entre los amigos de la teoría de la conspiración. En la actualidad su credibilidad ha ido decreciendo ya que sus declaraciones de los Illuminati fueron cogiendo finalmente tonos demasiado fantásticos y amarillistas, con afirmaciones que rayan la paranoia.

Página web: http://www.ordeniluminati.net

Golden Dawn

La Golden Dawn, conocida en español como Aurora Dorada o Amanecer Dorado, fue creada por el juez William Wynn Wescott, el médico William Robert Wodman, y Samuel Liddel Mathers. Los tres eran masones y, además, ocupaban altos cargos en la Rosicuciana i Anglia, la SocRos, una organización rosacruz.

Wescott afirmó que había encontrado unos manuscritos que contenían secretos rosacruces, enviados por un supuesto sacerdote en 1887. Y aunque estaban en clave, Wescott logró descifrarlos. Según él se aludía a la orden Goldene Dämmerung, dirigida por la señora Fraülein Sprengel, que a su vez le daría poderes a Wescott para fundar la Golden Dawn británica.

Se creó entonces una estructura de tres órdenes o jerarquías. En el primer orden teníamos a los celadores, teóricos, prácticos y filósofos. El grado cero correspondía al grado de neófito.

En el segundo orden aparecía el adepto menor, el adepto mayor y el adepto exento.

A partir de la tercera jerarquía aparecía en el octavo grado un magister, una especia de grado templario. Y por encima de él el llamado grado Magus. Y por último un décimo grado llamado el Ipssisimus. Se suponía que este tercer grado era para un plano astral, es decir no era de este mundo, por lo que nadie lo había logrado.

En 1891 se creó una segunda orden interna, dentro de la Golden Dawn, llamada Ordo Rosae Rubrae et Aurea Crucis (RR et AC), o sea la Orden de la Rosa del Rubí de la Cruz Dorada. En esta sociedad secretísima o círculo interno en la que se daban determinados secretos.

Aleister Crowley consiguió entrar en la Golden Dawn, convirtiéndose en el nuevo dirigente supremo de Londres. Finalmente fue expulsado de la misma cuando se descubrió su interés por los temas satánicos. Crowley, nacido en 1875, se creía reencarnación de Cagliostro, de Edward Kelley, el ayudante de John Dee y del papa Alejandro VI. Su madre le llamó “bestia 666” y con ese nombre llegaba a presentarse en los ambientes sociales.

Después de su paso por la Golden Dawn, Crowley creó la orden Argentum Astrum (Estrella Plateada), argumentando que había alcanzado el tercer orden de la Golden Dawn, o sea los planos astrales.

En 1912 la Ordo Rempli Orientis (Orden del Templo de Oriente), una sociedad alemana de supuesto origen templario, pensó en Crowley para dirigir la delegación británica, nombrándolo Supremo Rey de Irlanda, Iona y Todos los Británicos en el Santuario de la Gnosis. La OTO tenía rituales iniciáticos relacionados con las prácticas sexuales, lo que complacía a Crowley.

Crowley trabajó para el MI6, el Servicio Secreto inglés. Y finalmente intervino con Ron Hubbard, en la fundación de la Iglesia de la Cienciología.

Hubbard y Crowley estuvieron fecundando a una mujer que, en los ambientes de ambas sociedades se la conocía como “la mujer escarlata”, la cual tenía que dar a luz al anticristo.

La iglesia de la Cienciología todavía hoy en día intenta evitar relacionar a Crowley con su asociación, aunque lo cierto es que Crowley y Hubbard siempre fueron muy buenos amigos.

La Golden Dawn actual está operativa a través de su página web: http://golden-dawn.com

Cienciólogos

La cienciología es un conjunto de creencias y enseñanzas, fundado por el escritor de ciencia ficción L. Ronald Hubbard con una filosofía independiente o laica en 1952 y se volvió una religión en el año 1953 con la fundación de la Iglesia de la cienciología en los Estados Unidos. Esta enseña que los humanos son inmortales perdidos en la esencia de su verdadera naturaleza. A pesar de ser reconocida como una religión su estatus legal aún sigue en discusión.

Los cienciólogos creen en un ser supremo, pero no le rinden culto alguno, en cambio creen que solo por medio de la iluminación espiritual completa podrán verdaderamente descubrir y entender al ser supremo en el que creen.

La Iglesia de la Cienciología es la primera religión o gran organización que le prohibió a Wikipedia editar los artículos que contengan información sobre la religión, mientras que en Alemania están tratando de prohibirla.

La Cienciología se basa en una práctica de auditoría, que consisten en sesiones individuales con un consejero de la religión.

En los Estados Unidos, la cienciología y todas sus empresas no pagan impuestos porque está reconocida dentro de las prácticas religiosas del país, así como en Australia.

Antiguos ex miembros han afirmado que la Cienciología aplica una política de desconexión, es decir, si las familias de los fieles no están de acuerdo con practicar la cienciología, estos deberán separarse por completo de sus familiares. La iglesia se ha negado en afirmar esto, pero Haggis lo confirmo en una entrevista para un artículo del New Yorker, en el que confirmaba su ruptura con la iglesia. La iglesia también ha sido conocida como una religión que acosa a los seguidores que abandonan la iglesia, ya que se considera que aquellas personas que entran a la religión y luego deciden abandonarla son unos desequilibrados mentales. Hasta se ha llegado a conocer de casos de personas que abandonan la religión y que son acosados por los seguidores de la misma.

En esta religión, los de rango más alto, conocidos como OT’s, son los únicos con acceso a documentos escritos directamente por su fundador Ron. L. Hubbard. Estos escritos explican la historia de Xenu, el dictador galáctico que tenía como propósito principal destruir todo lo espiritual para causar un daño irreversible, entre otras cosas. De Xenu no se habla mucho, solo aquellos miembros que han aportado grandes contribuciones son los que pueden saber la historia, pero esta narrativa, conocida como ópera espacial y parte importante del folclore de los cienciólogos, fue publicada en 1993 por un ex miembro de la organización el cual tuvo muchos problemas con esta Iglesia.

Como resumen se puede decir que afirman que hace unos 75 millones de año la galaxia estaba formada en una conferencia galáctica y el jefe que gobernaba dicha conferencia era un dictador extraterrestre conocido como Xenu.

Debido al yugo de este dictador millones de seres que eran parte de los planetas que conformaban la conferencia galáctica decidieron escapar, montándose en una nave espacial y despegando desde los supuestos planetas de origen hasta el actual planeta en que residimos.

Pero Xenu los descubrió y los desembarcó alrededor de unos volcanes de la tierra y luego los aniquilo con bombas de hidrógeno. Las almas de estas víctimas se juntaron en un grupo y se pegaron a los cuerpos de los seres vivos que habitaban la tierra.

Cuando entras por primera vez a la Cienciología, te hacen firmar un contrato de dos mil años, en los que se supone tu alma alcanzará la libertad y por fin estarás auto realizado y serás un ser independiente.

Otra característica de esta religión o sociedad secreta es acerca de los pagos que los feligreses deben realizar a la iglesia para poder realizarse la llamada rehabilitación espiritual y las auditorías, estos pagos son llamados comúnmente por la iglesia como “donaciones regulares”. Es por esa razón que la iglesia posee diversos estatus legales en diversas partes del mundo; por ejemplo, en Suiza la cienciología es considerada como una empresa, en Noruega como una organización no gubernamental, en Francia como una secta y en otros países como España y los Estados Unidos es considerada como una religión que se encuentra libre de impuestos.

La sede de la Iglesia de la Cienciología se encuentra en Madrid: http://www.scientology-madrid.es

Skull & Bones

En el seno de la muy elitista y puritana Universidad de Yale se juntan cada año quince hijos de muy buenas familias. Estos forman una sociedad secreta de ritos morbosos: los Skull and Bones (calavera y huesos).

La asociación Skull & Bones ha inspirado una importante literatura conspiracionista que responsabiliza a sus miembros con el escándalo Watergate, la invasión de bahía de Cochinos y aun con el asesinato de John F. Kennedy. Gracias a sus conexiones con el mundo de los negocios, sobre todo con el sector bancario, estos antiguos «compañeros de la Universidad de Yale controlarían las finanzas mundiales, y hasta el porvenir del planeta. Los Skull & Bones se habrían infiltrado en el Council on Foreign Relation, la Comisión Trilateral, la CIA, y otras organizaciones.

Los miembros más activos de la organización proceden de un núcleo de unas 20 ó 30 familias, muy interesadas en la defensa de su legado y su linaje. Es por ello que son numerosos los matrimonios entre representantes de las familias a las que pertenecen los miembros de Skull & Bones; aunque únicamente los estudiantes varones eran admitidos, hasta hace poco, en la organización.

A principios del siglo XVIII, el conjunto de universidades estadounidenses, ya sean Harvard, Williams, Bowdoin, Middlebury o incluso Amherst, fueron fundadas por Congregacionalistas. Pero estos se enfrentaban entonces a la competencia de los Presbiterianos, lo que incitó al presidente de Harvard, Increase Mather, a actuar. En 1701, éste deja su puesto y crea una nueva universidad «para que el interés de la Religión sea preservado, y que la Verdad sea transmitida a las generaciones futuras». Con la ayuda de diez pastores, nueve de los cuales venían de Harvard, logra fundar así la Collegiate School of Connecticut.

En 1711, Isaac Newton, Richard Steel y Elihu Yale son contactados para que transfieran a la nueva institución algunos libros de sus colecciones personales.

En 1780, se funda en Yale la rama Alpha de la organización Phi Betta Kappa. Otras sociedades florecen en esa época: La Beethoven Society, el Hexahedron Club… Poco a poco, las tertulias literarias pierden su importancia, reemplazadas por sociedades secretas, más elitistas y cerradas. A mediados del siglo XIX, las tres principales son los Skull and Bones (Calavera y huesos), los Scroll and Key (Pergamino y llave) y Wolf’s Head (Cabeza de lobo).

Paralelamente, el claustro de profesores de Yale decide seguir la tendencia. Seis años después de la creación de Skull & Bones, seis miembros de la elite profesoral del claustro de profesores se reúnen en el «Club», que rápidamente comenzaría a ser llamado el «Old Man’s Club». Entre sus seis miembros fundadores se encuentran los profesores Josiah Willard Gibbs y Theodore Dwight Woolsey. La organización contará pronto en sus filas con William Howard Taft, además dell futuro Jefe de Justicia del Estado de Connecticut Simeon E. Baldwin, el universitario Thomas Bergin, el neurocirujano Harvey Cushing y el fundador de los Skull & Bones, William H. Russell. De estos profesores iniciales, Thomas Bergin y Harvey Cushing no se convertirán en miembros de los Skull & Bones.

Como en todo culto, los miembros deben pasar primero por un rito de iniciación. En S&B, el rito consiste en que el iniciado se coloque dentro de un ataúd, donde deberá masturbarse y contarle a la congregación sus más oscuros secretos sexuales.

Esto puede interpretarse como una forma de “pacto fáustico”, donde el alma del iniciado (encarnada en sus secretos más inconfesables) se vuelve el vínculo mediante el cual queda absolutamente expuesto y vulnerable frente a la hermandad. Los secretos (especialmente los de índole sexual) conforman la parte más propia, más intransferible del propio ser; al revelar esos secretos, simbólicamente, el iniciado se sacrifica a sí mismo en una inmolación verbal/sexual, se ofrece como ofrenda, se vacía.

Pero ese vacío se llena rápidamente con la señal de aceptación de Skull & Bones: cada iniciado recibirá, al terminar su ceremonia de iniciación, $15 mil dólares, libres de impuestos.

Página web: http://www.skullandbones.org

Teósofos

A finales del siglo XIX van a surgir en el mundo occidental una serie de grupos de signo ocultista que dejarán la clandestinidad y que tendrán una gran influencia en la vida y la política de la sociedad.

Helena Petrovna Blavatsky (1831-1891) será una de las principales figuras en esta corriente esotérica. Aristócrata rusa de origen germano, sus extravagantes ideas inspirarán la doctrina Teosófica que tanta influencia tendrá en la élite cultural del NSDAP (Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes).

Muchos jerarcas del régimen hitleriano eran teósofos confesos. Esta corriente sería la base e inspiración en el siglo XX del movimiento de la “Nueva Era”.

Helena desde muy pequeña se mostró interesada en el esoterismo, leyendo algunas obras de la biblioteca personal de su bisabuelo que había sido iniciado en la masonería a finales del siglo XVIII. En su casa natal llegó a tener experiencias en estado de trance con lo que ella llamaba “espíritus”.

A los 16 años, y para ganar una apuesta, sedujo a un general del ejército de más de 40 años llamado Nikifor Blavatsky de quien tomaría el apellido. El objetivo de Helena con esta boda era conseguir la independencia de sus padres, pero nunca consumó su unión marital debido a que ella tenía una anomalía sexual en el útero que la impedía mantener relaciones con un hombre. A los tres meses huyó a caballo para refugiarse en casa de su abuelo Tiflis. Durante varios años afirma que viaja por Egipto, Turquía, Grecia, México, India, Inglaterra, Canadá y EE.UU, donde contactó con diversas personas ligadas al esoterismo y la masonería. Llegó a a afirmar que había estudiado por espacio de siete años con los mahatmas (maestros) de la India.

En 1875 emigra a los Estados Unidos causando un gran revuelo con su supuesta habilidad para realizar levitaciones y mover mesas y otros objetos. En Nueva York fundará junto con el coronel Henry Olcott y el abogado William Quan la Sociedad Teosófica. Su ideología pronto se difundió en todos los EE.UU., Inglaterra, Alemania y la India, país al que viajó y donde estableció en 1879 la sede de su organización. De ser una médium pasó a afirmar que durante sus viajes al Tibet había entrado en contacto con espíritus que guiaban su vida mediante mensajes y cartas. En la India permanecería hasta 1885 con el fin de dotar a sus teorías de un marcado orientalismo. Allí conocerá a Alfred Percy Sinnett, editor del periódico oficial del Gobierno de la India “The Pionner”, contacto que sería muy importante para Blavatsky y la Sociedad Teosófica.

En 1887 funda la revista “Lucifer” donde se hablaba del advenimiento del Anticristo para instaurar un Nuevo Orden Mundial. En 1891 muere sola en Londres abandonada de todos sus adeptos.

En su estancia en la India escribió “Isis sin velo”, donde describe los pormenores de una religión de su propia invención. Al igual que otros creadores de religiones, como Joseph Smith, fundador de los mormones, su obra se compone de gran cantidad de plagios de religiones paganas, gnosis, creencias esotéricas y espiritistas, a las que Blavatsky atribuirá un carácter sobrenatural. En este libro describe el desarrollo de las ciencias ocultas, la naturaleza y el origen de la magia y las raíces del cristianismo.

No obstante su obra principal será La doctrina secreta (1888), libro que será la base de la New Age y que está repleta de teorías relacionadas más o menos indirectamente con el hinduismo. La obra tiene un carácter marcadamente antisemítico y anticristiano. En ella llegará a afirmar que el verdadero dios era Satanás (Baal) auténtico benefactor de la humanidad, y que el dios del Antiguo Testamento, conocido por Jehová no era otro que Caín, el primer asesino.

Blavatsky sostenía haber recibido una revelación sobre la existencia de una antiquísima civilización que habría florecido en lo que hoy es el desierto de Gobi, pero que lo habría tenido que abandonar para vivir en misteriosos reinos subterráneos.

En esta voluminosa obra de pesada lectura, describe la evolución humana como una caída desde el estado de gracia divina inicial al materialismo actual. Este proceso evolutivo se realizaría en siete épocas, de las cuales cinco ya habrían sucedió, mientras que las otras dos estarían por llegar. En cada una de estas épocas el ser humano progresaría en una serie de razas, siendo una de ellas la dominante, base de las razas de la siguiente época.

En la primera época, denominada polar, se iniciaría la evolución humana. La tierra permanecería en estado ígneo mientras que la atmósfera era gaseosa. De estas sustancias, los Señores de la forma construirían el primer hombre de cuerpo mineral. En la época hiperbórea el hombre pasaría por el estado vegetal, pues tenía entonces un cuerpo denso y uno vital y una consciencia semejante a la del sueño. En aquel entonces el hombre era bisexual y hermafrodita. La tercera época es la lemúrica. En ella unos arcángeles o “Señores de la mente” ayudarían al nacimiento de la individualidad. La fuerza sexual construiría el cerebro para la expresión del pensamiento. Los negros y las razas salvajes de pelo duro se formarían en esta época.

En la cuarta época o Atlante se desarrollarían las siete razas en las que se dividirá el género humano. Todas ellas habitarían un supuesto continente, hoy desaparecido, denominado la Atlántida. Las seis primeras serían los Rmoahals, los Tlavatls, los Toltecas, los Turanios, los Acadios y los Mongoles. Para Blavatsky estas razas habrían mantenido relaciones promiscuas con animales dando origen a los atlantes, una especie de monos gigantes sin sentido en el plano intelectual. La séptima raza la formarían los arios quienes se mantendrían puros y por inspiración divina llegarían a dominar el mundo en oposición a cristianos y judíos.

Cada una de las seis razas inferiores evolucionaría mediante mutaciones naturales. La raza aria, en cambio, se transformaría en superhombres por un salto repentino destinado a dotarlos de las facultades necesarias para vivir en un mundo post-diluviano.

Los arios perdieron sus poderes mágicos sobre las fuerzas de la naturaleza y el desarrollo psíquico, en cambio adquirieron facultades de desarrollo cerebral y una “inteligencia superior” a la de las otras razas sobrevivientes descritas como inferiores en cuanto a sus pobres facultades intelectuales y a su herencia genética claramente defectuosa.

En la quinta época denominada Aria, el hombre conocería el uso del fuego y de otras fuerzas, cuyo origen divino se le ocultó intencionalmente a fin de que pudiera emplearlo libremente.

Al igual que en la época anterior, Blavatsky hablará de siete grandes razas que se sucederán en el tiempo y que iniciados en las “artes superiores” darían origen a lo más excelente de las civilizaciones. La primera sería la Aria, continuadora de lo mejor de la época anterior y que daría origen a la civilización India. La seguirían en orden la Babilónico-Asirio-Caldea, la Persa-Greco-Latina, la céltica y la Teutónico-Anglosajona. Faltarían dos razas que estarían por venir en un próximo futuro. En concreto la sexta raza se generaría cuando la precesión de los equinoccios entró para el año 2000 en el signo de Acuario. Solo entonces surgiría el Homo noeticus, u hombre del conocimiento. El resto de las razas deberían de desaparecer en una lucha biológico-cósmica, ya que como dice Blavatsky: “la extinción de las razas inferiores es una necesidad kármica”.

Más información en su web: http://www.sociedadteosofica.es

En este listado no he incluido para nada las actuales órdenes de caballería que siguen existiendo: orden de Malta, Caballeros del Santo Sepulcro de Jerusalén, orden Alemana, orden del Toisón de Oro, orden de la Jarretera inglesa, o la orden Militar de Cristo, entre otras, por considerarlas de caballería, no sociedades discretas o secretas como tales.