Hace siglos que los eruditos tratan de descifrar los secretos de un antiguo libro, conocido como manuscrito Voynich. Según creyeron algunos de los que lo han estudiado, anticipa muchos de los descubrimientos de la ciencia moderna.
A finales de 1912 un vendedor de libros antiguos de Nueva York llamado Wilfred M. Voynich volvió a su ciudad natal desde Europa con un pequeño manuscrito, cuidadosamente empaquetado. Tenía gruesas tapas de pergamino, separadas, debido al uso. De las 204 hojas de pergamino delgado de que constaba el manuscrito, Voynich calculaba que, originalmente, debía contener 28 páginas más, que se habían perdido. Su formato era de cuarto grande, ya que medía unos 15 por 22 centímetros y el texto; escrito en caracteres condensados y con tinta negra, iba ilustrado con más de 400 pequeños dibujos en rojo sangre, azul, amarillo, marrón y verde.… Leer más






