La primera vez que oí hablar de Arkaim no daba crédito a lo que leía. Una ciudad perdida en los montes Urales donde se explicaba, en las noticias que circulan por Internet, sobre lo singular de este paraje, muy similar a Stonehenge, y en donde se habían recuperado restos de algo caído de los cielos. No muy lejos de allí, una cueva dice acoger las tallas de piedra de dioses que bajaron de las nubes.
Una vez más ese lugar debía verlo con mis propios ojos, una vez más me debía desplazar hacia la zona para verificar un situ aquello de cierto en esta historia.… Leer más





