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LA TÉCNICA FOTOGRÁFICA MEDIEVAL QUE SE USÓ PARA FALSIFICAR LA SÁBANA SANTA

Otro de esos descubrimientos personales propios. El cómo se realizó la falsificación de la Sábana Santa, y que ningún medio de comunicación ha querido hacerse eco, pese a la cantidad de años que llevo explicándolo. Por supuesto vende más la superchería religiosa, que no la realidad científica; ese es el problema.

En la foto he puesto un collage de calcos de papel, cianotipos, dibujos base, y una lampara vertical de rayos ultravioleta.

Os explico cómo va la cosa. Leyendo unos libros de Alquimia, del alquimista árabe Abd-el-Kamir (siglo VI), comprobé cómo éste descubrió que el nitrato de plata tendía a oscurecerse (por un efecto de combustión simple) cuando la luz actuaba sobre la sustancia. El nitrato de plata se usaba desde mucho antes del Renacimiento para impregnar perfiles en telas. Para los que en este momento tienen cara de incrédulos, imaginad lo siguiente; si cubro una tela blanca con nitrato de plata, dejo la tela en el suelo y coloco mi mano a cierta distancia del manto mientras la luz del sol apunta hacia ella, el manto se oscurecerá en aquellas zonas donde pasa la luz, es decir, en toda su extensión, menos la zona cubierta por la mano, quedando un hermoso perfil de mi extremidad en color blanco.

Este mismo principio, llevado más allá, permite recoger la luz de una escena en un cuarto oscuro; si cubrimos una tela con nitrato de plata, y la colocamos sobre la pared posterior de nuestro cuarto oscuro, obtendremos una imagen invertida (en todo sentido) del exterior. La imagen se plasmará con los pies hacia arriba; las zonas oscuras tenderán a verse claras y las zonas claras tenderán a verse oscuras.

Cualquiera que haya trabajado en fotografía sabrá que esto es una Imagen en negativo, y que el principio utilizado para obtener la imagen es justamente el principio básico de la fotografía (las cámaras del siglo XIX eran cajas con un pequeño agujero por donde entraba la luz creando una imagen invertida y a las que le situaba una lámina fotosensible que se oscurecía con la luz).

El descubrimiento de la cámara oscura es anterior al propio Cristianismo. Aristóteles en el siglo IV a.C ya la menciona, haciendo una descripción del aparato y del fenómeno que le daba sentido: “Los rayos del sol que penetran en una caja cerrada a través de un pequeño orificio sin forma determinada practicado en una de sus paredes forman una imagen en la pared opuesta cuyo tamaño aumenta al aumentar la distancia entre la pared en la que se ha practicado el orificio y la pared opuesta en la que se proyecta la imagen”.

En el siglo XIII Roger Bacon conocía ya el fenómeno de la cámara oscura aunque, probablemente, hasta el siglo XV, no se le dio aplicación práctica como instrumento auxiliar para el dibujo.

Una de las paradojas de la historia de la fotografía tuvo lugar en el siglo VI d. C., cuando el alquimista árabe Abd-el-Kamir descubrió una emulsión fotosensible, que se describe más abajo, según sus palabras:

“Cuando la plata es fundida, quedan en el fondo del recipiente unas partículas pequeñas de color plomizo. Si estas partículas se toman y se mezclan con resina animal, se obtendrá una solución espesa que deberá ser vaciada en un recipiente donde la luz no penetre. Luego, en la más completa oscuridad, una plancha metálica podrá ser impregnada de dicha solución quedando lista para registrar los contornos de cualquier objeto que sobre ella se coloque cuando se exponga (la plancha) a los rayos del sol”.

En el siglo XV, la Sábana Santa fue comprada por el Duque de Saboya (1453) a la viuda de Humberto de Villersexel, quien era el propietario de la tela en ese momento. Se dice que el pago por la sábana fue un castillo en Francia. Sin embargo, la sábana es ocultada en 1471 (supuestamente) en un relicario de oro. De hecho, el relicario comienza a ser venerado por los fieles, pero no se deja a la vista el manto. No es sino hasta 1506 que el Papa Julio II permite replicar el manto para ser mostrado en otras ciudades. A partir de este momento todas las ilustraciones del manto tienen un parecido con la sábana de Turín.

Cuando algunos postulan sobre que la Síndone no se hizo con la técnica de la cámara oscura tienen razón, pues con esa técnica, la proyección se realiza sobre un calco, y tiene que existir un pintor que la dibuje. Y cierto, la Sábana Santa no tiene pinturas, ya que hay efectos de la radiación del Sol que indican que se trata de una emulsión fotográfica expuesta al astro solar.

Por supuesto he tenido que aguantar cómo me insultaban en todos los idiomas, y los que defendían que la técnica del radiocarbono 14, usada en 1988, que dató la Síndone de una falsificación medieval del siglo XIII al XIV, tiene granos de polen de especies primaverales de Palestina, como así demostró Max Frei. Y aun así, sigo sosteniendo la teoría de la emulsión fotográfica, porque es cierto que la Sábana Santa se estuvo exhibiendo como trofeo o reliquia desde hace innumerables siglos. De hecho, todo comenzó en la iglesia de Lirey, en Francia, hacia el siglo XIV, después de su permanencia en Tierra Santa. Fue en 1287, cuando un joven de buena familia llamado Arnaut Sabbatier ingresó a la Orden de los Caballeros Templarios y luego de ser admitido fue invitado a besar tres veces los pies de la imagen del Santo Sudario. Por tanto, es lógico que haya indicios de polen de Palestina, habiendo estado la sábana en estas tierras.

Que se trata de una falsificación medieval no hay ninguna duda. El análisis de la imagen muestra que se trata de una proyección bidimensional, como las expuestas en pinturas y fotografías. Un lienzo depositado sobre un rostro, al recogerlo, hubiera dejado una cara abombada, con las orejas muy alejadas del plano compositivo de un rostro.

No sólo eso. Como ya mencioné en otro de mis artículos (ver http://www.carlosmesa.com/diez-puntos-sabana-santa/), el lienzo no corresponde al entretejido judío; las longitudes del anverso y reverso de la sábana dan mediciones diferentes; el crucificado ha sido perforado por las manos (aunque se expandió la mentira de que había sido crucificado por las muñecas y todavía hay quien lo cree y lo copia en sus escritos); la sangre del muerto es del tipo AB (que no existía en el siglo I, ni es la habitual de los judíos); la barba es partida y bizantina (cosa que en un judío del siglo I es impensable), y así un sinfín de pruebas. Pero para los creyentes, todo esto no demuestra nada, por supuesto.

En cuanto a las técnicas usadas en mis pruebas, pueden verse en las fotos.

Haciendo historia diré que el astrónomo inglés Sir John Herschel inventó el procedimiento del cianotipo en 1842. Aunque Herschel lo ideó, fue la botánica británica Anna Atkins, la que lo puso inmediatamente en práctica. Atkins publicó una serie de libros documentando helechos y otras plantas, cuyas ilustraciones eran copias azuladas o cianotipos. Por su serie British Algae, de 1843, Anna Atkins es considerada como la primera mujer fotógrafa.

De su mezcla resulta una solución acuosa fotosensible, que se utilizaba para recubrir un material (normalmente papel). Una imagen positiva se produce exponiéndola a una fuente de luz ultravioleta (como la luz solar) con un negativo. La luz ultravioleta reduce el hierro(III) a hierro(II). A esto le sigue una reacción compleja del hierro(II) con ferricianuro. El resultado es una sustancia insoluble al agua, de color azul (cian) (ferricianuro ferroso) conocido como azul Prusia o Turquesa.

Este principio, al que llamamos cianotipo se conoció en la Edad Media y fue usado por los alquimistas sobre telas, siendo Abd-el-Kamir su descubridor en el siglo VI. Posteriormente se usarían telas con nitrato de plata, siendo este procedimiento conocido como Luna Cornata.

En conclusión, unos calcos con Jesús dibujado, y otras partes del cuerpo de un crucificado, según las modas medievales, serviría para colocarlos sobre un lienzo con nitratos o yoduros de plata, para que las partes expuestas al Sol (las que dejaran traspasar los rayos del Sol) generarán un negativo. Así de fácil.

Esta técnica conocida por Roger Bacon hizo que la propia iglesia condenara estas prácticas, escondiendo todo lo relacionado con este procedimiento, para que no se hiciera público.

Y la cosa sigue. Que un simple fotógrafo como el presente desmonte todo el cuento de la Sábana Santa duele mucho a los creyentes, que me suelen argumentar que cómo va a ser posible que un simple fotógrafo sepa más que eminencias en sindonología. Como si estudiosos devotos creyentes, por el mero hecho de ser científicos, tuvieran más credibilidad que cualquier fotógrafo desconocido.

 

EL TERRIBLE CASO DE LAS EPILEPSIAS DE ANNELIESE MICHEL QUE FUERON TRATADAS COMO POSESIONES DEMONÍACAS

Desde su nacimiento el 21 de septiembre de 1952, Anneliese Michel disfrutó de una vida normal, educada religiosamente desde que era muy pequeña.

A mediados de 1968, con 16 años de edad, Anneliese comienza a sufrir terribles sacudidas y adopta posturas imposibles, sin que pueda controlarlo. Josef y Anna, sus padres, la llevan a la Clínica Psiquiátrica Wurzburg. Las pruebas son concluyentes: Anneliese tiene epilepsia. Comienza un ingreso y tratamiento de larga duración que no hace nada por mejorar su estado. De hecho Anneliese empeora: se sume en una profunda depresión y los medicamentos, entre ellos varios psicotrópicos, no contribuyen a su cura. Anneliese empieza a tener visiones diabólicas durante sus continuos rezos

Durante 1970 el mundo sufre cambios y convulsiones, pero los de Anneliese son mucho más traumáticos. Anneliese empieza a afirmar que está poseída. Las visiones no remiten, sino que empeoran. Tras su tercera crisis e ingreso se le receta su primer anticonvulsionante.

Esta medicación impone un efecto secundario: el cerebro pierde sodio, lo que promueve la abstinencia alimenticia.

Tres años de padecimiento convencen a una devota creyente en Dios, Anneliese, de que las medicinas convencionales no le hacen efecto alguno. La joven ha explicado a los doctores que varios demonios la obligan a convulsionarse y a realizar actos horrendos. Anneliese quiere ayuda espiritual, y es ella misma quien pide un exorcismo. El ritual se le es negado, y en su lugar le recetan Periciacina.

En entonces cuando algunas voces empezaron a perseguir a Anneliese diciéndole que iba a “quemarse en el infierno”. Ella le mencionó los “demonios” a los médicos solo una vez, explicándoles que habían comenzado a darle ordenes. Los doctores empezaron a pensar en que estaba sufriendo transtornos esquizofrénicos.

En el verano de 1973 sus padres Anna y Josef visitan a varios pastores en busca de ayuda. Además de negativas y el consejo de que confíen su hija a los doctores, los padres Anneliese son informados de los requisitos que la Iglesia pide para realizar un exorcismo.

Para que el obispo reconozca una Infestatio la persona debe tener aversión a objetos religiosos, demostrar ‘sansonismo’ o fuerza desmesurada y padecer ‘xenoglosia’, la capacidad de hablar en idiomas que desconoce. Es importante señalar que Anneliese es informada de estos puntos, los síntomas que le faltan para que pueda ser exorcizada. Anneliese piensa en lo que le acaban de decir para que pueda ser considerada poseída.

En 1974, después de supervisar a Anneliese por algún tiempo, el pastor Ernst Alt solicita permiso al obispo de Wurzburg para realizar un exorcismo.

Mientras se lo piensan, la conducta de Anneliese se torna errática y peligrosa: en su hogar de Klingenberg, Anneliese insulta de forma muy cruel (desvelando sus secretos y atacando en sus puntos débiles) a toda su familia, además de golpearles y morderles.

Se negaba a ingerir cualquier alimento, ya que afirmaba que los demonios no se lo permitían. Anneliese dormía en el suelo de piedra, comía arañas, moscas, carbón y bebía su orina. Anneliese gritaba por toda la casa durante horas, hasta escupir sangre. También rompía crucifijos, destruía cuadros de Jesús y lanzaba los rosarios contra las paredes. Anneliese comenzó entonces automutilarse, golpeándose contra las paredes y los muebles.

Tras una verificación de estos datos, que ahora incluía todos los requisitos previstos para una posesion, en septiembre de 1975 el obispo de Wurzburg, Josef Stang, asignó al padre Arnold Renz y al pastor Ernst Alt la orden de llevar a cabo el exorcismo sobre Anneliese Michel.

La base para este ritual está en el Rituale Romanum, el cual continúa siendo, en este momento, un Derecho Canónico válido desde el siglo XVII. Se les planteaba una tarea terrible, ya que Anneliese no decía estar poseída por un demonio.

Según sus palabras en su ser anidaban Lucifer, Judas Iscariote, Nerón, Caín, Hitler, y Fleischmann, un deshonrado sacerdote franco del siglo XVI, junto a algunas otras almas malditas.

Desde septiembre del 75 hasta julio del 76 se realizaron una o dos sesiones de exorcismo cada semana.

Anneliese perdía el conocimiento y se quedaba rígida con mayor frecuencia. El ritual se alargó durante meses, con la presencia de familiares y testigos. Anneliese se negaba a comer durante todo ese periodo.

Sus rodillas se rompieron durante las 600 genuflexiones que realizaba en las sesiones diarias de exorcismo. Varias fotos reflejan su deterioro: la nariz rota por golpear su rostro contra la pared, dientes rotos, calvas en el pelo, docenas de heridas y cortes abiertos, ojos inflamados, necrosis, malnutrición… Sin mencionar las lesiones internas. Alrededor de 40 cintas de audio se grabaron durante el proceso.

Anneliese contó que tuvo varias visiones, y dio una fecha como “día de la liberación”: el 1 de julio.

El 30 de junio de 1976 Anneliese padece neumonía. Está demacrada, con fiebre muy alta. Exhausta e incapaz de realizar por si misma las genuflexiones, sus padres la sujetan para que se agache. Anneliese pide absolución a los sacerdotes.

Anna graba todo y oye a su hija decirle “Mamá, estoy muy asustada”. Anneliese muere esa misma noche.

Anneliese Michel fallece el 1 de julio. Al mediodía el pastor Ernst Alt informó a las autoridades de Aschaffenburg. El fiscal comenzó a investigar de inmediato.

Los padres de la chica y los dos exorcistas fueron acusados de homicidio por negligencia. En el juicio que comenzó el 30 de Marzo de 1978, el caso Klingenberg se decidió en base a dos preguntas: ¿qué causó la muerte de Anneliese y quien fue el responsable?

De acuerdo a las pruebas forenses Anneliese murió por malnutrición. Especialistas afirmaron que si los acusados hubieran alimentado a la joven a la fuerza una semana antes de su muerte, la vida de Anneliese hubiera podido salvarse.

Los exorcistas intentaron probar la presencia de los demonios, poniendo las cintas grabadas en las que se oían extraños diálogos, como el de dos supuestos demonios que discutían sobre cual de los dos debería abandonar primero el cuerpo de la chica. Uno de los supuestos demonios se llamó a si mismo Hitler, Recordemos que los supuestos demonios eran la voz de Anneliese con acento grave.

Estos datos corroboraban la teoría de la Inducción Doctrinaria presentada por los psiquiatras. Según ellos los curas proporcionaron a la chica los contenidos de su conducta psicótica, y a insinuación produjo que Anneliese aceptase que su conducta era una forma de posesión demoníaca.

Los licenciados añadieron que el desarrollo sexual inestable de la joven junto con su diagnóstico de trastorno en el lóbulo frontal agravó su psicosis. Los padres y exorcistas fueron declarados culpables de homicidio por negligencia y negación de auxilio.

Una comisión de la Conferencia Alemana concluyó después que Anneliese Michel no estaba poseída. Pero los creyentes no dejaron de apoyarla en sus luchas, donde todavía hoy los creyentes siguen apoyando la teoría de la posesión e incluso se han hecho películas sobre este caso.

Tras el veredicto de culpables, los acusados fueron sentenciados a seis meses en la cárcel, pero se permutó la pena por tres años de libertad bajo condicional y una fianza. Este caso ha representado con el pasar de los años la lucha simbólica y constante entre la religión católica y la conservación de algunos de sus ritos en contraposición al pensamiento científico.

En 1999, el cardenal Jorge Medina Estévez presentó de forma pública la nueva versión del Rituale Romanum en la Ciudad del Vaticano. Tal actualización fue el resultado de más de diez años de trabajo católico y fue aprobado por Juan Pablo II para su uso en todo el mundo. Lo polémico en relación a nuestro tema es que, entre el abanico de cambios, el ritual romano del exorcismo fue modificado a causa de las peticiones de la Conferencia Episcopal Alemana para que el exorcismo fuese eliminado, peticiones estas movidas en gran medida por lo sucedido en el exorcismo de la joven alemana Anneliese Michel.

Evidentemente no se consiguió. El Ritual Romano, con modificaciones sigue vigente, y los exorcismos se siguen practicando entre los creyentes.

PAZUZU, EL DEMONIO SUMERIO QUE APARECE EN LA PELÍCULA EL EXORCISTA

El nombre de Pazuzu tal vez le sea familiar al seguidor del cine de horror como el demonio que posesiona a Regan MacNeil en El Exorcista (1973); donde aparece con múltiples formas, siendo primero una estatua encontrada en Medio Oriente, luego como una figura llamada “Captain Howdy” que se comunica con Reagan por medio de una tabla oujia, y finalmente como un ser cadavérico de rasgos espeluznantes y a la vez, en el cuerpo de la pequeña Reagan.

Si bien el nombre y el demonio parecen haber sido creados para la película, un conocedor de mitología Asiria y Babilónica puede encontrar a Pazuzu (también llamado “Fazuzu” o “Pazuza”) como una de las figuras malévolas más prominentes de dicha cultura; donde es el hijo del dios Hanbi; y funge como señor de los demonios del viento, representante del viento del sur, el portador de las tormentas y el causante de la sequía.

La escultura más conocida de Pazuzu (ubicada en el museo del Louvre, y sirve como base para la imagen que se muestra de él en El Exorcista), lo muestra como una quimera con el cuerpo de un hombre, una cabeza de león, patas de águila, dos pares de alas de ave, una cola de escorpión y un pene de forma serpentina. Se le muestra también con la mano derecha apuntando hacia arriba.

Según la tradición Sumeria, Pazuzu es el demonio del viento del suroeste; una ráfaga del desierto que ocasiona sequía y hambruna durante las temporadas calurosas, y enjambres de langostas durante las temporadas lluviosas.

Al dios se le invoca mediante amuletos que combaten los poderes de su esposa, la maliciosa diosa Lamashtu, quien se creía causaba daño a la madre y al niño durante el parto. Así, Pazuzu actúa como un repelente contra espíritus malignos (a pesar de ser uno él mismo), y protege a la humanidad contra plagas y mala suerte.

En el año 1968, el antropólogo, arqueólogo e historiador William Lambert, identificó un hueso humano con una cabeza humana en Megiddo (el valle donde, de acuerdo con la biblia católica, se librará la batalla del Armageddon), y con una invocación Sumerio-Akkadiana.

Pazuzu, por tanto es el rey de los demonios y esposo de Lamashtu y que tiene una súbita aparición durante la Edad del Hierro como necesidad de una incipiente liturgia mágica en Mesopotamia. La naturaleza de Pazuzu se dispone en dos vertientes: Una como “espíritu benigno doméstico” y otra como “demonio alado” . Como “espíritu benigno” toma la atribuciones de un ente de la anterior Edad del Bronce, “Huwawa”, y de éste adopta los mismos rasgos faciales monstruosos que tiene como misión ahuyentar a los espíritus y visitas no deseadas.

La importancia de la cabeza, y así aparece en los textos rituales, es trascendente al resultar crucial en las exorcizaciones contra una gran variedad de demonios – De ahí que en los anales arqueológicos se conserven más de éstos elementos que de cuerpo entero –. La principal diferencia entre Pazuzu y Huwawa estriba en su especial protección contra demonios alados o “Lilû”, y especial contra su esposa, el demonio femenino Lamaštu.

Como “Rey de los Demonios Alados“, y siendo él uno de ellos, su fortaleza estriba en la dominación hacia sus súbitos y en su orden de retirarse sin causar perjuicio. La segunda personalidad de Pazuzu está definida por los rituales de hechicería y sus invocaciones. En este contexto, el “Rey de los Demonios” es dibujado como un ser estremecedor e itinerante por las ciudades y pueblo, donde busca un sustento que a su vez agradece protegiendo los hogares contra espíritus y el resto de los demás demonios, presentándose como: «Yo soy Pazuzu, hijo de Hanpu, rey de todos los lilû» y que tras ser aceptado a traspasar el umbral, añade: « Yo, el que conjura a los demonios y expulsa la maldad, (donde) yo entro, Dolor y Quebranto no son bienvenidos y (son) rechazados».

Pazuzu era invocado por los sumerios para expulsar a otras demonios, dado que era temido por sus mismos congéneres.

EL PLANETA NIBIRU NO EXISTE, SÓLO ES LA ESTRELLA POLAR

Nibiru, para los babilonios, era un cuerpo celeste asociado con el dios Marduk. Nibiru significa “lugar que cruza” o “lugar de transición”. En muchos textos babilonios se identifica con el planeta Júpiter, aunque en la tablilla 5 del Enûma Elish (en época sumeria, no babilónica) se asocia con la Estrella Polar, que también se conocía como Thuban o posiblemente Kochab.

La Estrella Polar, es la estrella visible en el cielo nocturno más cercana al eje de rotación de la Tierra. Debido a esto, la estrella Polar permanece fija en la bóveda celeste apuntando siempre al norte. Actualmente, la estrella Polar -en el hemisferio norte- es Ursae Minoris, el más brillante astro de la Osa Menor. Es una supergigante amarilla a 431 años luz de la Tierra, con una luminosidad 2440 veces superior a la del Sol y un radio 45 veces mayor.

Debido a la precesión de los equinoccios -cuyo ciclo dura 25.780 años-, la estrella Polar no es siempre la misma y va cambiando cíclicamente con el tiempo. La actual estrella Polar se va acercando al polo celeste y lo hará hasta el año 2100, cuando comenzará a alejarse lentamente no volviendo a ser la estrella Polar hasta un nuevo ciclo 25.780 años después.

Hace 4800 años la estrella más cercana al polo norte -y por tanto estrella Polar- era Thuban, en la constelación del Dragón. Esta estrella se encontraba más cerca del polo celeste, a 10′ frente a los 50′ de la estrella Polar actual.

Fue la referencia para el antiguo pueblo Egipcio y Chino. De hecho, hacia Thuban estaban orientadas las pirámides de Gizeh, en Egipto cuando fueron construidas. En China era conocida con nombres diversos: Pih Keih, Ta Shin o Tien Hwang Ta ti, que significa “el Gran Gobernante Imperial del Cielo”. Para el antiguo pueblo babilonio, era un cuerpo celeste asociado con el dios Marduk, como ya hemos mencionado. Se le llamaba Nibiru, que significa “lugar de transición”. En la India se la consideraba el “apoyo de los planetas” y se le llamaba Grahadhara.

Hacia el año 1900 a.C. la estrella Kochab comenzó a sustituir a Thuban como estrella Polar.  Esta estrella -la de la Osa Menor- fue usada como estrella polar entre el 1500 a.C. y 500 a.C. Figura como estrella Polar en las obras de Homero y fue utilizada por los antiguos árabes que la llamaban “Al Kaukab al Shamaliyy”, es decir, “La Estrella del Norte”.

A partir de esa época, la estrella Polar se fue acercando a nuestra ? Ursae Minoris, pero durante mucho tiempo no existió ninguna estrella brillante que marcara el polo celestial.

En torno al año 800 d.C. una pequeña estrella doble de la constelación de Camelopardalis -la Jirafa- ostentó la posición de estrella Polar, hasta que hace poco más de mil años la estrella ? Ursae Minoris obtuvo la consideración de estrella Polar que mantiene hasta hoy día.

Nuestra estrella polar actual conservará su título hasta el año 3500 d.C. aproximadamente, fecha a partir de cual la estrella binaria Errai (también llamada Alrai o Cephei) de la constelación Cepheus marcará más certeramente el polo norte celeste. En el año 4000 d.C. tendrá su posición más óptima.

A partir del año 5200 d.C. la estrella Polar será Alvahet -Iota Cephei-. Hacia el año 7400 d.C. la estrella Polar será Sadr – Cygni-, la segunda más brillante de la constelación del Cisne.

En el año 13600 d.C. la estrella de primera magnitud Vega -Alfa Lyrae /  Lyr- será la más brillante de todas las estrellas Polares durante al menos 3000 años, al igual que lo fue hace 12000 años al finalizar la última glaciación.

EL ORIGEN DE LA SARDANA COMO AQUELARRE

En el “Liber Consulatus” del Archivo Municipal de Olot, que contiene la relación de los asuntos municipales de la ciudad y de su término, se puede leer que los cónsules y jurados de la Casa de l’Almoina, convocados y reunidos por el nuncio Pere Salvador Brugats, el día 5 de agosto de 1552, «concluderunt te determinarunt” que se prohíba el baile de la “cerdana” y otros bailes deshonestos, y que sobre eso serán dados “protests y requestas alls officialls realls”: y que los consejos hiciesen la prohibición y las presiones necesarias, y que no se permita en tiempo de carnaval ni otros días la “son son” .

También Tiona Solé, en el “Encuentro Sardanista” de Arenys de Mar, hacía mención del monitorio publicado por el obispo de Girona, fray Benet de Tocco, el 22 de mayo de 1573, por el que se prohibían los abusos que tenían lugar «en dicha església cathedral de Gerona y otros de nuestro obispado” , porque entraban “los jutglàs sonants canciones inhonestes e bailando cerdanas“.

De estos dos textos se conluye facilmente que la sardana no era un baile aceptado por las instituciones religiosas, que lo prohibirían por las autoridades eclesiásticas por razón de su falta de honestidad.

En esta línea de interdicciones cabe mencionar también una disposición sinodal fechada en Vic en 1596, que prohíbe “bajo pena de excomunión mayor, aplicada al momento de tocar de día y de noche por las plazas, ciudades, villas y lugares lo que vulgarmente se llaman cerdanas”.

Y aquí es donde aparece el nombre del baile en todo su esplendor, porque el sustantivo deriva de “baile de cerdos”, en su expresión despectiva, o cerdana, que hoy en día se traduce como sardana.

El 22 de agosto de 1610, en la Universidad de Igualada, en pleno período de caza de brujas, se determinó “que no se bailen de aquí delante en la plaza, Serdanes (ahora ya con la S, nota mía), por ser baile deshonesto, y que de ninguna manera se baile en viernes, ya que, en parecido día tomó muerte y pasión nuestro señor Dios Jesucristo para nuestra salud y remedio, y que se baile de día y no de noche, y para de ese modo quitar todos los abusos”.

La prohibición igualadina es interesantísima porque nos deja entrever una cierta relación del baile con la brujería. Primero, por la época en que se recoge, pero sobre todo porque las noches de viernes eran unas de las fechas principales en que se celebraban las juntas o aquelarres de brujas. Las concomitancias entre la sardana y la brujería las volvemos a encontrar más adelante, en un proceso tenido contra un brujo de Sant Feliu de Pallarols, pues éste declara que “lo dimoni no volia que sonàs sardanes, ni com sonen los músics de per ací, sinó so tot arravatat, tant com jo podia sonar ab lo flabiol”, con lo cual tenemos que el diablo se molestaba si el músico tocaba sardanas suaves: él las quería bien alborotadas.

Hay una conexión irreversible de la sardana con el baile que practicaban las brujas en sus aquelarres. De hecho, todo el baie en sí es un aquelarre. Juntar las manos y danzar en torno a un fuego (ahora imaginario). Y ni qué decir tiene que los saltitos de la sardana actual se deben a que antiguamente había brasas en el suelo, y para no quemarte ya podías saltar.

La vinculación del flabiol y el tamboril a la brujería es una constante a lo largo de los relatos populares como también a lo largo de los procesos inquisitoriales, donde se menciona que estos instrumentos pertenecen a las brujas. Por citar un ejemplo, en 1884, el cestero de Sant Iscle subía al plano de la Tanyada “a caballo de un perro negro y allí arriba tocaba el tamboril para llamar las brujas de Mallorca, que al oírlo iban a grandes manadas”.

Significativo es que la Sardana se baila ahora en las plazas situadas delante de iglesias y catedrales. Antinomia disparatada.