NUEVAS IMAGENES INEDITAS DE LAS PIEDRAS DE ICA (y II)

6 Octubre 2008

continuación se exponen las conclusiones y opiniones en torno a una veintena de piedras desenterradas, y que nunca se han visto con anterioridad. Se trata de imágenes inéditas, con reflexiones y consideraciones sobre lo que se distingue en cada una de ellas. Se ha tomado como referencia el estudio de aerolitos similares.

Relieves

Las piedras con relieve son inexistentes en el Museo de Ica. Y, al contrario, de las que llevan la pátina negra para grabarse, estas nuevas piedras que mostramos en primicia, tienden al blanco. Todos los aerolitos que hemos localizado con relieve son pálidos.

Las piedras con relieve llevan algún componente de magnetita, pues los objetos de hierro quedan imantados en su superficie. Estas piedras están más trabajadas que las habituales, dando relieve a las formas grabadas, desgastando los contornos de las figuras para obtener ese efecto.

Neonatos

Aquí se muestra un bebé en el imaginario de los artistas de Ica. Es curioso que para la ocasión decidieran grabar ésta en relieve. Lo que se ve en sus ojos son lágrimas, siguiendo la forma de representar los contornos en cada una de sus figuras. Cabe destacar la perfección en la concepción de los pies.

Para facilitar la visión de las figuras, junto a algunos de estos guijarros, hemos incluido su equivalente en dibujo lineal.

Larvas de dinosaurio

Armados con cuchillos los habitantes de aquella Ica antediluviana se disponen a acabar con la vida de un ser monstruoso, lo que podría ser una especie de reptil, a la sazón una serpiente. Nótese que portan una especie de rodilleras, aparte de unas tobilleras a modo de tocado.

La piedra pesó 10 kilogramos.

Escenas de sexo

Muchos de estos aerolitos albergan escenas de contenido erótico. El propio Doctor Cabrera, cuya imaginación a veces se desbordaba por completo, creía de una forma que nos extraña, que las mismas hacían referencia al SIDA. No sabemos por qué.

Suponemos que en el imaginario latino, el que dos hombres se entreguen a prácticas sexuales, no es muy normal para una mentalidad clásica. Sin embargo, las piedras de este tipo sólo se refieren a la normalidad con que se veía la homosexualidad en la época precolombina.

Para la ocasión mostramos dos saurios diferentes, copulando los unos con los otros, en lo que parece ser un cruce entre razas.

Astronomía

Nuevos gliptolitos con imágenes que hacen referencia al cosmos. ¿Catalejos? ¿Hace miles de años? ¿Cómo puede ser? ¿Quién les enseñó a los habitantes prehistóricos de Ica el modo de construir telescopios? ¿Y con qué finalidad?

La interpretación fantástica de algunos de los estudiosos de las piedras es que muchas de las mismas describen una catástrofe en la Tierra, a raíz de la caída de unos meteoritos. Por tanto, en las piedras que mostramos, ¿estarían mirando el cielo en busca de signos que alertaran de la caída de nuevos meteoritos?

Dinosaurios

Otra constante en las piedras son los dinosaurios. Parece seguro que aquellos hombres prehistóricos llegaron a conocer a los propios dinosaurios, combatiendo contra ellos, pese a lo que la paleontología quiera hacernos entender. Pero también los admiraban.

En la imagen se aprecia una hembra de dinosaurio transportando en sus entrañas un huevo. Se distingue la cría en el interior del mismo.

¿Baliza o simple bastón?

A poco que uno se ponga a investigar en las figuras que se repiten en las piedras, comprobará secuencias donde aparecen unos sujetos con plumas en sus cabezas, aferrándose a una suerte de bastones con una estrella en su extremo superior. ¿Qué significado tiene? ¿Eran unos simples bastones con algún tipo de elemento decorativo en su punta o balizas que emitían destellos de luz?

Traslados al hospital

Dos enfermeros, ataviados con gorros, trasladan a un paciente hasta sus instalaciones médicas. Podría tratarse de un hombre obeso o una mujer embarazada. No queda claro. Algunos estudiosos aprecian en las imágenes de Ica que muestran tubos partiendo de las bocas, alguna forma de sueros o sondas médicas. Pero existe una explicación más convincente. Podría tratarse de una forma de representar lo que luego los mayas llamaron “la hoja de la vida”; es decir, la forma que tiene el alma de escaparse por la boca ante una muerte inminente.

Luchas entre hombres y dinosaurios

Como se ha comentado la lucha entre especies era algo habitual. Y no hay lugar a dudas, estos hombres conocieron a los dinosaurios. Esta piedra, grabada por todas sus caras (algo poco habitual), representa la escena de la lucha del hombre contra uno de estos seres, armado únicamente con un hacha. El monstruo se defiende mordiendo al indio.

Al ser bastante difícil de distinguir por la parcialidad de las caras de esta piedra, hemos incluido un dibujo completo de toda la escena.

Dinosaurios y más dinosaurios

Quizás sea ésta la razón por la que la ciencia se niega a aceptar la realidad de las piedras de Ica. ¿Dinosaurios conviviendo con el hombre? ¿Cómo encaja esto en las teorías darvinianas?

Pero lo cierto es que estas representaciones son muy exactas. No podemos hablar de imaginación de estos indios, a partir de unos fósiles, como sucedió en Europa con la creencia de los dragones.

Estas figuras muestran dinosaurios en relieve sobre piedras magnéticas.

Las conclusiones sobre el origen de estas piedras y su realidad, las dejamos para los estudiosos del tema. Nosotros, en este humilde informe, nos hemos limitado a mostrar algunas de las piedras que obran en nuestro poder, dando una interpretación de las mismas. Dejamos al lector que extraiga sus propias conclusiones.

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NUEVAS IMÁGENES INEDITAS DE LAS PIEDRAS DE ICA (I)

31 Julio 2008

Muchos ríos de tinta se han vertido sobre la veracidad de las Piedras de Ica, en Perú, uno de los mayores misterios arqueológicos de la humanidad. Sin entrar en la polémica de los petroglifos, este informe arroja nuevas imágenes de piedras talladas, nunca vistas hasta la fecha.

Mi nombre es Abraham Veciana. Hace unos años tuve la ocasión de visitar Perú, sin saber lo que allí se guardaba. Estuve en calidad de turista, como uno más. A mi vuelta, mi padre me mostró un documental sobre unas piedras con grabados extraños en Perú.

Me quedé impactado cuando conocí la historia de las piedras de Ica. Más de 11.000 piedras labradas por el hombre prehistórico se encontraban en un museo en la plaza de armas de Ica. Había visitado Machu Pichu, Titicaca, Paracas y su candelabro, Cuzco, sobrevolado las líneas de Nazca, había vivido con los indígenas… y, sin embargo, no conocía esta historia, pese a haber estado en la misma plaza de armas de Ica, justo al lado de aquel enigmático museo del doctor Cabrera.

Así que acudí de nuevo al Perú. Y, cómo no, llegué hasta la misma puerta del museo del doctor Cabrera. Me abrió en aquel tiempo la secretaria Emma y le pregunté por el doctor. Me contestó que había fallecido años atrás.

Pude pasar y tras ver la primera sala y el despacho, nos invitó a salir del museo, para acceder a otra parte con más salas. Fue allí donde me tuve que sentar en un taburete de madera pequeño para respirar hondo y reflexionar sobre las miles y miles de piedras que me rodeaban.

Hubo varios viajes más, en concreto tres. Y allí comenzó el estudio de las Piedras, persiguiéndolas en Ica, Huacachina, Palpa, Paracas, Ocucaje, Chincha y otros pueblos. Lugares donde el calor era insoportable y penetraba a través de los zapatos. Ayudándose de un paraguas podíamos sobrevivir en aquellas condiciones desérticas. Eso y, buscar horas intempestivas de la mañana, para comenzar a excavar en el desierto de Ocucaje.

Tomé nota de las indicaciones que, a buen seguro, tuvieron la ocasión de proporcionarme los implicados en esta historia: Uchuya, Irma Gutiérrez de Aparcana, Huamán Porras… Todos tenían pocas o algunas piedras, de todos los tamaños, y las mismas iconografías y grabados que las encontradas en el mencionado museo.

Ellos me detallaron que una gran mayoría de guijarros salen ya embadurnados (los antiguos ya conocían la policromía). A veces, “para que quede más bonito” (palabras textuales de los Uchuya) “las sobrepintan ellos con un palillo y betún o tinta para resaltar y hacer más atractivo el grabado”. Así lo hacen para que se vendan más rápido. Como decía el mismo Basilio Uchuya “al comprador le gusta lo bonito, aunque hace años que no llegan los turistas; incluso a veces los pequeños con sus lápices de colores las pintan”.

Finalmente decidí comprar algunas de estos aerolitos. También adquirí piezas encontradas fuera de Ocucaje, e incluso varias del mismo museo. Cómo no, tuve problemas con la aduana en Lima y en España. Se quedaron retenidas por si contenían droga. Las recuperé tras dos años de litigios.

Para mi es importante contar con una gran cantidad de las mismas. Siempre quise compararlas entre sí, examinarlas, contemplarlas, fotografiarlas y coleccionarlas. He de advertir que en el Museo del doctor Cabrera no se venden a los turistas, aunque se pueden encontrar en alguna tienda souvenirs con iconografías nazqueñas (de las Líneas de Nazca). Si se investiga un poco, es posible localizarlas en el mercado negro.

Tras muchos meses y decenas de visitas al Museo, en mi último viaje por fin conocí a Eugenia Cabrera Claret, hija del difunto Javier Cabrera Darquea. Ella es quien coordina el Museo desde Lima. Su anhelo es gozar de las piezas donde se merecen: en estanterías de vidrio para que se conserven a temperatura adecuada y construir nuevas instalaciones. Eugenia lucha porque algún día sean Patrimonio del Perú, aunque para la paleontología oficial las mismas son falsificaciones (los dinosaurios que conviven con el hombre, no encajan con la historia oficial, y es difícil que se reconozca su autenticidad).

Quien más me ha sorprendido siempre es Emma Hernández Aguado (la que fuera secretaria del doctor Cabrera). Esta señora abre y cierra las puertas cada día, dando la bienvenida a numerosos turistas y curiosos, como si se tratase del mismo doctor. Fue ella fue quien pasó a limpio las notas para su libro. La pobre sobrevive gracias a las visitas al museo, donde detalla teorías, anécdotas, y mucha información… por unos miserables tres euros.

Tras mis últimos días en Perú, Eugenia accedió a abrirme el cuarto oculto y secreto de su museo (lógicamente sin cámara fotográfica), y allí pude contemplar las maravillosas figuras de Acámbaro (otra historia sorprendente donde, en lugar de piedras, alguien localizó esculturas de cerámica en Guanajuato, México, y que se argumenta tienen miles de años de antigüedad), y muchas otras piezas que esperan su análisis.

Desde entonces han transcurrido cinco años con el estudio de la biblioteca lítica. En mi última visita le comenté a Luís Uchuya, hijo de Basilio, que quería colaborar con ellos, vendiendo algunos de los griptolitos que todavía quedan en su poder. Y es que tras el terremoto que sufrió Perú, han necesitado mucha ayuda para restaurar la casa. Por lo visto, Luis encontró un par de sacos que había escondido su padre, con muchas de estas piedras, de cuando había colaborado con J.J.Benitez.

Son éstas originales, nunca vistos hasta la fecha. Estas piedras, antes de caer en mi poder, fueron ofrecidas al museo del doctor Cabrera por una irrisoria cantidad económica, sin éxito. Eugenia argumentó que la colección expuesta “ya cuenta con las que hubieron y con las que serán”.

Petroglifos extraordinarios, con grabados de larvas de dinosaurio, observaciones del cosmos, alto relieves, hembras de saurio transportando sus huevos, seres que no parecen humanos… La herencia de un pasado remoto, de una civilización que pobló la Tierra y que no concuerda con las explicaciones de la historia oficial.

De esta guisa me traje a España más de cien kilos de piedras de Ica. Y algunas de las mismas son las que estamos ofreciendo en rigurosa primicia, mostrando imágenes de las mismas, de una recopilación que jamás se ha visto en libros o revistas especializadas.

Aún quedan muchas más por desenterrar en el desierto de Ocucaje. Y en ello estamos los autores de este artículo.

Análisis y suposiciones en torno a 20 nuevas piedras desenterradas

A continuación se exponen las conclusiones y opiniones en torno a una veintena de piedras desenterradas, y que nunca se han visto con anterioridad. Se trata de imágenes inéditas, con reflexiones y consideraciones sobre lo que se distingue en cada una de ellas. Se ha tomado como referencia el estudio de aerolitos similares.

Información complementaria:

Por Abraham Veciana Gutiérrez y Carlos Mesa


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