EL FRAUDE HISTORICO DE LA TRINIDAD Y EL ESPIRITU SANTO

20 Marzo 2009 · Imprimir este artículo

Habiéndose publicado estos últimos artículos sobre la identidad de Yahvé o la realidad de Jesús de Nazaret, más allá de los Evangelios, muchos me preguntan sobre la idiosincrasia de la Trinidad y la realidad del Espíritu Santo. ¿De dónde salió esta inventiva a lo largo de la historia de la Humanidad?

Profundizando en ello cabía adentrarse en los estudios de algún teólogo que, cuando menos, supiera tener una base real, basada en una documentación exhaustiva, más allá de toda fe. Y he aquí que apareció Olcese, teólogo hondureño, con unos argumentos que paso a reproducir de forma resumida.

Una de las doctrinas fundamentales de la llamada “Cristiandad” es La Santísima Trinidad, que es definida como tres personas divinas en una sola esencia. Es decir, se define como que El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo son tres personas divinas que comparten una sola esencia. Luego nos dicen que estas tres personas son distintas pero a la vez son un solo Dios Verdadero.

La Trinidad es considerada como un misterio, pues no se la puede concebir totalmente con nuestra mente finita. En realidad resulta muy difícil comprender cómo tres personas divinas y distintas puedan constituir un solo Dios verdadero. Escapa a toda la lógica y razonamiento humanos. En realidad millones de trinitarios han aceptado ese dogma por la “fe” más que por la fuerza de la razón misma. No obstante, la fe y la razón deben ir de la mano. La fe debe estar sustentada en la razón, pues si no sería una fe ciega. Por ejemplo, tenemos fe que existe Dios porque alguien tuvo que haber creado este enorme reloj que es el universo regido por leyes. Las leyes implican un Legislador, y Ése, por la razón misma, deberia ser lo que muchas doctrinas consideran Dios. Cuando menos, se acepta la posibilidad de un Big Bang o principio Creador.

Lo cierto de todo es que ni Cristo ni sus discípulos, hasta el siglo IV, creyeron en la Trinidad. Para ellos “Dios no era un Dios de confusión sino de paz” (1 Corintios 14:33). El Dios Trino es un Dios confuso que trae discordias y disputas. En la Biblia no existe la palabra Trinidad, y tampoco se encuentra ningún texto canónico que diga que el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo son un solo Dios. El único texto que podría probar esa creencia Trinitaria es 1 Juan 5:7, texto que fue interpolado siglos después, y en consecuencia se le reconoce como espúreo por los eruditos bíblicos.

Origen de la Trinidad

Sí, la Trinidad fue desconocida por un espacio de casi 400 años (Siglo IV) partiendo del nacimiento de Cristo, y sólo fue formulada de a pocos en los Concilios de Nicea (325 d.C), y de Constantinopla (381 d.C). En el Concilio de Nicea se formuló lo que se llama la “semi-Trinidad”, es decir, se llegó a la conclusión que el Hijo era igualmente “Dios” con el Padre, de su misma substancia y esencia. Por tanto el Hijo es verdadero Dios del Verdadero Dios. Del Espíritu Santo nada se discutió ni se concluyó.

Fue en el Concilio de Constantinopla (381 d.C) donde se incluyeron frases en el credo por las cuales se afirmaba que el Espíritu Santo había de ser adorado y glorificado con el Padre, que él procedía del Padre, y que era él quien hacía la revelación. Y en el Concilio de Calcedonia (451 d.C) se hizo más explícita la declaración hecha en el Concilio de Constantinopla. Por esto la Nueva Enciclopedia Católica, 1967, dice de la “Trinidad”: …la fórmula dogmática “Un Dios en tres Personas… fue el producto de tres siglos de desarrollo doctrinal”. Y en su libro La Iglesia de los Primeros Tres Siglos, Alvan Lamson dice: “…La moderna doctrina de la Trinidad no se haya en ningún documento o reliquia perteneciente a la Iglesia de los primeros tres siglos…

Eduardo Gibbon dice, en su prefacio de su libro Historia del Cristianismo: “Sí el paganismo fue conquistado por el cristianismo, es igualmente cierto que el cristianismo fue corrompido por el paganismo. El Deísmo puro de los primeros cristianos…fue cambiado, por la iglesia de Roma, por el incomprensible dogma de la Trinidad. Muchos de los dogmas paganos, inventados por los egipcios e idealizados por Platón, fueron retenidos como merecedores de ser creídos.”

Además, H.G. Wells en su Perfil de la Historia, pág.421 dice: “Veremos cómo, después, toda la cristiandad se volvió a las disputas sobre la Trinidad. No hay una clara evidencia de que los apóstoles de Jesús aceptaran esa doctrina.

Pero la idea de la Trinidad es reconocida en las religiones antiguas de las naciones paganas. En las mitologías de los Griegos, Persas, Egipcios, Indios, Babilonios, Chinos, Islándicos, Fenicios, y Japoneses hallamos triadas de dioses, o dioses trinos. La Trinidad Hindú estaba conformada por los dioses Brahma, Vishnú y Shiva. La Trinidad Griega estaba conformada por los dioses Zeus, Athena, y Apolo. Decían sus creyentes que los tres “concordaban en uno”. La Trinidad romana eran sus dioses Júpiter, Mercurio, y Venus. Estos dioses trinos se fueron asimilando dentro de las naciones conquistadas. Y al Cristianismo pareció gustarle este concepto.

Cómo entró la Trinidad en la Iglesia

Existen evidencias de conceptos Trinitarios siendo introducidos por cristianos convertidos del paganismo posiblemente tan temprano como la última parte del siglo I. La incorporación gradual de ideologías paganas en la doctrina y práctica cristiana se produjo por la interacción de cuatro componentes históricos:

  1. Los apóstoles, quienes fueron sólidos en su conocimiento y aplicación de la Palabra de Dios, habían muerto. Su apego a las doctrinas originales de Dios ya no era de ejemplo viviente a los seguidores.
  2. La anticipación del “rápido” regreso de Cristo en las mentes de muchos cristianos decayó con el correr del tiempo.
  3. Muchos paganos que se convirtieron al cristianismo siguieron manteniendo algunas de sus creencias y prácticas anteriores. Así, la doctrina cristiana pura original se corrompió rápidamente.
  4. Debido a estos tres elementos anteriores, mucha gente empezó a anticipar un nuevo revivamiento o una nueva administración en reemplazo del viejo.

Incluso Pablo, mientras estaba vivo predicando el evangelio, tuvo que hacer frente a creyentes que querían modificar la Palabra de Dios a su satisfacción o capricho. Tomemos nota que la apostasía de la iglesia comenzó al poco tiempo, después de la mitad del siglo I, hacia el final del ministerio de Pablo. En esta época, dos sectas mayores, los Ebionitas y los Gnósticos hicieron su aparición.

Los Ebionitas eran los cristianos judaizantes quienes plagiaron a Pablo con sus ideas de seguir guardando la ley y obedeciendo el Antiguo Testamento. Mientras que algunos creían que Jesús nació sobrenaturalmente como hombre, otros creyeron que Jesús fue el hijo concebido entre José y María.

Los Gnósticos como secta tuvo sus raíces en la filosofía Griega y en las ideas religiosas. Ellos creían que Jesús era una Deidad, y su cuerpo físico era una apariencia o algo que él había tomado prestado temporalmente. (Ver Una Historia de la Iglesia Cristiana, pp. 53-7, por Hase).

El Docetismo apareció en la última mitad del siglo II. Era, de hecho, sólo otra forma de gnosticismo. Con la idea de remover al autor de todo bien del contacto con la materia, la cual los docetistas la consideraban maligna, ellos buscaron la ayuda de la filosofía oriental con la idea de poblar el espacio entre Dios y la materia con una vasta sucesión de seres super humanos como mediadores entre Dios y el mundo. Éstos, emanando de la Deidad, fueron llamados AEONES; entre éstos el de mayor rango era Jesús de Nazaret. Muchos de ellos imaginaron que Jesús fue un mero hombre, y mantuvieron que el AEON Cristo descendió sobre el hombre Jesús en su bautismo, y que después lo dejó inmediatamente antes de su crucifixión, de modo que Jesús no fue, sujeto a dolor y muerte; en tanto que otros sostuvieron que el cuerpo, con el cual Jesús pareció estar investido, no era realmente humano y transmisible, sino insubstancial o etéreo, o, al menos inmaterial: Estos últimos fueron llamados docetistas. Aquí vemos a un Jesús preexistente fuera del mundo que baja a la tierra para obrar en Jesús. Imaginémonos que clase de Jesús tendríamos con la mezcla del gnosticismo y el docetismo. ¡Obviamente un “Jesúcristo-Dios” preexistente antes de su nacimiento humano!

De acuerdo a fuentes seculares, el Apóstol Juan fue el único apóstol que vivió a finales del siglo I, y durante el cual él escribió sus epístolas del Nuevo Testamento y su Evangelio. El Evangelio de Juan sirvió para esclarecer que Jesús de Nazaret es el Hijo de Dios y el Hijo del Hombre. Por tanto este Evangelio de San Juan establece la verdad de la Palabra de Dios de que Jesús es el Hijo de Dios no “Dios el Hijo” o “Dios Mismo”. Se puede afirmar que los escritos juaninos combaten el concepto gnóstico de un Jesús Dios, no humano. En su Primera Epístola, Juan contraataca ese pensamiento gnóstico en el capítulo 4 y verso 3.

También Pablo afirmó que en sus días ya estaba en acción “El misterio de iniquidad” (2 Tesalonisenses 2:7). Y también Pablo aconseja a Timoteo: “Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia (Gr. GNOSIS)” (1 Timoteo 6:20). Aquí Pablo hace una clara alusión al gnosticismo de su época.

Con el surgimiento de varias sectas, la verdad de la Palabra de Dios vino a estar infiltrada por la adoración idolátrica y las teorías. Los cristianos gradualmente aceptaron los elementos foráneos introducidos en sus enseñanzas.

La Trinidad se originó inicialmente en la filosofía de Platón, el filósofo Griego que vivió unos 400 años antes de Cristo. Un erudito Inglés ha observado que “el germen de todas las ideas, incluso de muchas del cristianismo, se puden encontrar en Platón.” (Gerardo S. Sloyan, Las Tres Personas en un Dios, p.31). Por cierto que antes de Platón hubo triadas en los pueblos antiguos de Egipto, Babilonia, China, India, etc. Eso ya lo explicamos antes.

Hans Kung, el reconocido teólogo católico de origen alemán, dice: “Si tomamos el Nuevo Testamento como un criterio, no podemos negar que el Concilio de Nicea ciertamente mantuvo el mensaje del Nuevo Testamento y no lo helenizó totalmente. Pero es igualmente fuera de toda disputa que el concilio permaneció enteramente aprisionado en conceptos, nociones, y modelos Helenísticos los cuales hubieran sido totalmente desconocidos para el Judío Jesús de Nazaret y la comunidad más antigua (de creyentes)…” (Cristianismo: Esencia, Historia y Futuro, p. 182).

También Hans Kung culpa al dogma de la Trinidad por el poco avance del cristianismo en el mundo musulmán. Para los islámicos, la creencia en un solo Dios “Alá” es fundamental. Alá no es un Dios trino como lo es el Dios de muchos cristianos Trinitarios. Por eso los musulmanes ven con horror cómo la cristiandad ha aceptado un Dios Trino, lo cual no va en armonía con su creencia monoteísta. Mientras se mantenga el dogma de la Trinidad, no se podrán convertir a más musulmanes para Cristo.

Los cristianos cuentan con la Biblia a fin de documentarse sobre la persona del Hijo de Dios. Es lógico concluir que si Jesús era el Dios verdadero, él mismo debió enseñarlo a sus apóstoles, y éstos a sus discípulos. Pero: ¿dijo Jesús que él era Dios como Su Padre es Dios? ¿Dijo él que el Espíritu Santo era también Dios? A continuación vamos a reseñar los pasajes más importantes del Nuevo Testamento en donde se presenta a Jesús como el Hijo de Dios, y no, como muchos creen, como Dios el Hijo.

Testimonio de Jesucristo

Creo que por encima de los concilios y las opiniones de los hombres, está el claro y legítimo testimonio de Jesús de Nazaret. Él es el más indicado o autorizado para decirnos si él es el Dios Único y Verdadero. Para ello es importante leer la Biblia, y en particular, los Evangelios, en donde están registradas sus palabras.

    Jesús Reconoció que sólo Su Padre es el Dios Verdadero:

Aunque parezca increíble, Jesús mismo contradice a los Trinitarios enseñando el monoteísmo puro. Por ejemplo, en Juan 17:3 él dice de Su Padre y Dios: “Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti (Padre), el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”. Este pasaje debe ser leído con cuidado, y es más, debe ser escudriñado profundamente por el investigador sincero e inteligente. Notemos que Jesús dice que la vida eterna consiste en conocer a dos personas: 1). Al Dios Padre, quien es el único Dios verdadero, y 2). A Jesucristo, como el enviado de Dios. Jesús NO dice que el Padre y él son El Dios verdadero, sino sólo Su Padre. No obstante, los Trinitarios tuercen esta doctrina de Jesucristo diciendo que el Hijo es también el Dios verdadero. ¡Pero Jesús nunca dijo ser el Dios verdadero¡ Este texto es contundente.

En otra ocasión Jesús les dice a sus discípulos que su Padre es MAYOR que él (Juan 14:28). Esta declaración de Jesús lo coloca a él como menor al Padre definitivamente. Como réplica, los trinitarios dicen que Jesús estaba hablando como hombre, y en esa condición era menor que Dios Padre. Pero, ¿no deberíamos esperar que todo hombre sea menor que Dios el Padre? ¿Qué de nuevo estaría diciendo Jesús con este particular? ¿No sería algo evidente que cualquier hombre sea menor que Dios?

Jamás encontraremos en la Biblia la frase “Dios el Hijo”. Al contrario, Jesús enseña que él mismo tiene Su Dios. En Juan 20:17 Jesús les dice a sus discípulos: “…subo a mi Padre y a vuestro Padre, A MI DIOS, y a vuestro Dios.” En la crucifixión Jesús exclamó a Dios: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27:46).

Pero el texto más importante y dramático es el de Apocalipsis 3:12. En este pasaje, Jesús glorificado y entronizado en el cielo dice: “Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de MI DIOS, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de MI DIOS, y el nombre de la ciudad de MI DIOS, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo de MI DIOS, y mi nombre nuevo.” La pregunta lógica es: ¿Por qué Jesús sigue llamando al Padre como “MI DIOS” cuatro veces, si ya dejó de ser hombre en el cielo? Pero lo cierto es que en el cielo Jesús sigue teniendo su Dios. Y si en el cielo Jesús sigue teniendo su Dios, entonces él no ha dejado de ser un hombre, aunque ciertamente ya en la condición de glorificado.

Si Jesús es Dios como el Padre, entonces ¿por qué Jesús desconoce el día y la hora de su propia venida y del “fin del mundo?” Él dijo claramente a sus discípulos: “Pero de aquel día y de la hora nadie lo sabe, ni aún los ángeles que están en el cielo, NI EL HIJO, sino el Padre.” (Marcos 13:32; Hechos 1:6,7). Sí, Jesús no sabe cuándo es la fecha de su retorno. Pero nos dirán nuevamente que Cristo hablaba como hombre. Pero, ¿no es de esperar que todo hombre ignore la fecha del fin del mundo? ¿Qué de nuevo estaría diciéndonos Jesús? Nuevamente insisto en el hecho que Jesús hablaba como Hijo de Dios y como hombre. ¡El Hijo de Dios no lo sabe todo! Y si no sabe todo es porque no es el Dios Omnisapiente y Todopoderoso.

En una ocasión un hombre le dijo a Jesús: “…Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno, sino sólo Dios.” (Lucas 18:18.19). Aquí se suscita otra pregunta: Si Jesús es Dios, y Dios es el único bueno, ¿por qué rechazó Jesús la confesión de que era bueno? En Mateo 5:8 Jesús mismo dice: “Bienaventurados los de limpio corazón porque ellos verán a Dios.” Aquí surge otra pregunta, si Jesús era Dios, ¿por qué dice que sólo los de limpio corazón verán en a Dios? Si Jesús era Dios, entonces no sólo los de limpio corazón estaban viendo a Dios, sino también los pecadores impenitentes. Recordemos que a Jesús muchos le vieron y no se arrepintieron de su sucio corazón. Por tanto, Jesús no podía ser Dios.

En Juan 10:29 Jesús dice: “Mi Padre que me las dio, es MAYOR QUE TODOS…” Este texto, junto con el de Juan 14:28, confirma el hecho de que Jesús no es igual que Dios el Padre. Y en Juan 5:19 Jesús dice: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer NADA POR SI MISMO, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.” Esta es una extraña declaración de jesús si creemos que él es Dios como Su Padre. Notemos que jesús imita a su Padre y no a la inversa. Jesús no puede hacer nada por sí mismo, sino lo que hace su Padre eso hace él. Obviamente jesús está sujeto a Su Padre, y hace lo que él le enseña.

En Marcos 10:40 Jesús dice: “Pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, NO ES MIO DARLO, sino para aquellos a quienes está preparado.” En el reino de Jesús habrá puestos de autoridad que sólo Dios ha destinado para sus hijos. Jesús afirma que a él no corresponde señalar los lugares o posiciones de autoridad.

Y más sobre el Espíritu Santo

En cuanto al Espíritu Santo, es oportuno señalar que jamás encontraremos en la Biblia que se le llame “Dios Espíritu Santo” sino más bien: “El Espíritu Santo DE Dios”. En Efesios 4:30 leemos: “Y no contristéis al Espíritu Santo DE DIOS...” Y Pablo habla del Espíritu Santo como perteneciendo al Padre: “…sino a Dios, quien también nos dio SU ESPIRITU SANTO.” ( 1 Tesalonisenses 4:8).

Por otro lado, es curioso que el Espíritu Santo no aparezca con el Padre y el Hijo en los siguientes textos: Romanos 16:27; 1 Corintios 1:3,9; 8:6, 2 Corintios 1:2, Gálatas 1:3; 3:26, Efesios 1:2; 3:19; 5:5,20; 6:23, Filipenses 1:2, Colosenses 1:2; 2:2, 1 Tesalonisenses 1:1, 2 Tesalonisenses 1:1,2, 1 Timoteo 1:2, 2 Timoteo 1:2, Tito 1:4, Filemón 3, 1 Juan 1:3, 1 Juan 2:22, 2 Juan 3, Judas 1:1.

También es curioso que al Espíritu Santo jamás se le ve entronizado junto con el Padre y el Hijo. Ver Apocalipsis 7:10, 22:3. Tampoco ninguna oración es dirigida al Espíritu Santo. El Espíritu Santo se le describe como el PODER de Dios en los siguientes versículos: Hechos 1:8, 10:38, Lucas 1:35, 4:14, 5:17, Romanos 8:11, 15:13,19, Miqueas 3:8, 1 Corintios 2:4, 6:14, 1 Tesalonisenses 1:5.

Todo lo anterior responde a una respuesta. ¿De dónde salió la idea del Espíritu Santo y la Trinidad? Teniendo en cuenta que, como se puede comprobar, basándonos únicamente en los textos bíblicos, para que no venga nadie a decir que esta documentación proviene de otras fuentes que no sean “la palabra de Dios” se puede ver que la idea del Dios Trino no se sustenta por ningún lado. Es más esta idea trinitaria es pagana, y fue adoptada por la Iglesia Católica como tantas otras influencias paganas.

Y todo parece provenir de un punto indeterminado, una pausa en el llamado Concilio de Nicea, un verdadero desastre para la Cristiandad, ya que muchas ideas alocadas salieron de allí, entre otras el acallar otros Evangelios apostólicos, convirtiéndolos en apócrifos porque no coincidían con las ideas que la Iglesia tenía en mente para preservar su creciente poder.

Y lo peor de todo es que las derivaciones religiosas cristianas, ya sean ortodoxas, evangélicas, pentecóstales, luteranas o de cualquier índole, siguen creyendo en la idea de la Trinidad, sin saber que su fe se basa en los conceptos humanos de unos pocos que se atrevieron a promulgar algo que ni tan siquiera se refleja en los Evangelios reconocidos. Pero, como siempre sucede, ¡qué pronto olvidamos la Historia!

Este artículo va dedicado a Pedro Piñó, para que no pierda su rumbo y siga en esa línea, una nueva joven promesa en la investigación.

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Comentarios

21 Respuestas a “EL FRAUDE HISTORICO DE LA TRINIDAD Y EL ESPIRITU SANTO”

  1. lola en 16 Junio 2009 8:17 am

    Las cosas espirituales han de discernirse espiritualmente, no se pueden entender de otra manera y ya sabes que el evangelio es locura para aquellos que no creen.

    Y como bien sabrás, Carlos, han sido repartidos dones a los hombres y mujeres de todos los tiempos (y estos son irrevocables). El mío es el de la profecía. Me encantaría poder rebatirte cada concepto equivocado que tienes, pero yo sé que mis palabras, aunque no te lleguen indiferentes, las rechazarás.

    Supe de tu existencia esta mañana de casualidad en televisión, y sentí el impulso de conocerte mejor a través de tus palabras y ahora no he podido contener el mismo impulso de escribir.

    Si mientras me lees, sientes algo nuevo en tu interior que lucha por florecer, no lo mates, déjate seducir y sumérjete en el río de ese Espíritu Santo que se muere por morar en tí.

  2. Rodrigo en 29 Junio 2009 8:33 am

    Qué interesante saber que gracias a la tecnología de la información el mundo ya no se encuentra cegado por la ignorancia y el engaño que, por tantos años produjo un dormir espiritual en los creyentes, los cuales solo se limitaban a obedecer preceptos y dogmas religiosos sin entender la verdad ni la esencia; sometidos a dichas prácticas bajo el efecto del temor que era inculcado por los entonces dirigentes espirituales, acerca de un lugar de tortura eterna como castigo por sus malos actos en esta vida.

    Sabemos que la verdad siempre ha estado presente entre nosotros, pero debido a este obstáculo no había sido revelada en su totalidad e ignorábamos el verdadero plan de Dios y nuestro propósito existencial. La verdad es que su palabra nos manifiesta vida nueva y libertad de espíritu. Sólo lo llegaremos a comprender si hacemos nuestra esa verdad y la aceptamos para vivir conforme a la voluntad de Dios.

    Podemos comparar los principios de la religión con lo que la Biblia nos enseña y no existe nada en común. Sin embargo, la culturas paganas que son más antiguas que los tiempos del Mesías y los profetas, sí se conservan en las actuales derivaciones cristianas: el postrarse ante imágenes y rendirles culto, dias no señalados por el Eterno que son puestos como santos, y un sinúmero de festividades de origen y naturaleza pagana.

    Como en los siglos pasados, en los que no existía el acceso a las sagradas escrituras, hoy sucede lo mismo en la mayoría de las personas que obedecen leyes y preceptos humanos, creyendo que hacen la voluntad del Grandísimo. Y es que ahora sí tenemos acceso a la verdad; pero parecería que nadie está interesado en descubrirla. ¿Hay culpables? ¿Los dirigentes por conducirlos a un adormecimiento espiritual o ellos por no tomar un criterio propio y escudriñar las escrituras para que la luz de la verdad amanezca en sus vidas?

  3. SILVIA en 2 Julio 2009 7:51 pm

    Siento diferir de su opinión. Soy católica y lo único que puedo observar es la pobreza espiritual que existe en su persona, queriendo encontrar explicaciones científicas a misterios que usted no puede probar.

    ¡Dios no se explica, se siente en el corazón!

  4. free en 10 Julio 2009 6:12 am

    Me pareció su artículo lo mas acertado a la realidad. Lo felicito, ya que sin ser cristiano, seguro que la investigación histórica es más acertada, lejos del fanatismo religioso.

    Después de todo la única forma de probar que los hechos que están escritos en la Biblia son ciertos, es probándolos en la historia. Ante los que afirman lo contrario, lo felicito y quién sabe si en unos de esos días de investigación encontrará lo que busca.

  5. Luis Mendoza en 2 Septiembre 2009 2:21 am

    En mi opiniòn el texto emblemàtico que destruye la palabra extra-Biblia “Trinidad” es 1Juan 5:7.

    Por eso està omitido en la crìtica textual ( que apunta a Roma)

    Dice que el Padre, la Palabra (Jesùs) y el Espìritu Santo son uno.

    Dios, el de Abram dijo “yo soy”…no dijo “nosotros somos”

    Jesùs dijo que Èl y el Padre son uno

    El primer mandamiento es: Marcos 12:29Y Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. (RVA)

    Dt:6:4:Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es: (RV1909)

    Mt:23:8: porque uno es vuestro Maestro, el Cristo;
    Mt:23:9: uno es vuestro Padre, el cual está en los cielos.
    Mt:23:10: porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.
    Marcos 12:29: el Señor uno es.
    Marcos 12:32: uno es Dios, y no hay otro fuera de él;
    Rom:3:30: Porque uno es Dios,

    Jn:17:11:á los que me has dado, guárdalos por tu nombre, para que sean una cosa, como también nosotros.

  6. Verónica en 3 Septiembre 2009 2:40 am

    Este artículo me parece estar muy bien investigado, lo felicito.

    Solo quiero aclararle que no todas las religiones cristianas creemos que la Trinidad es “todos en uno solo”.

    Le invito a investigar La Iglesia de Jesucristo de Los Santos de Los Ultimos Dias y nuestras creencias sobre Dios (nuestro Padre Celestial), Jesucristo (el hijo ) y el Espíritu Santo, (quien nos confirma y testifica de Dios y Jesús).

    Los tres son 3 “personas” diferentes. Por supuesto que Jesús no es Dios, ni el Espíritu Santo. Y esto lo vemos claro cuando Jesús es bautizado por Juan, en Mateo 3, 16 y 17.

    Cuando Jesús sale del agua el ve cómo los cielos se abren y ve el Espíritu de Dios posandose en él, como una paloma, como un rayo (de luz), y una voz proveniente del cielo diciendo: Este es mi hijo amado, de quien me siento complacido.

    La traduccion no es literal, por supuesto. Pero más claro no puede ser. Son 3 diferentes, pero se complementan.

    Desafortunadamente no todos tenemos la capacidad de discernir y nos dejamos llevar por lo que nuestros padres nos han enseñado. Yo nací en un hogar católico, pero desde pequeña me hice preguntas que no me podían responder, hasta que me convertí y encontré la verdad.

  7. Nahum Melendez en 26 Septiembre 2009 12:51 am

    Querido Carlos y lectores:

    Es obvio que esta investigación fue hecha en pocos recursos textuales y es obvio que, debido a sus escasas fuentes bíblicas, la investigación fue hecha en un período corto de tiempo. Esta no es una investigación doctoral, sino más bien una opinión personal.

    Han habido muchos que han interpretado las sagradas escrituras a su propio punto de vista; es por esto que tenemos hoy día más de 3.000 denominaciones. ¿Podrían imaginarse si hoy se intentara hacer el canon bíblico que conocemos como la Biblia? ¿Si un grupo tratara de decidir qué libros poner en el Nuevo Testamento?

    Los libros de historia nos dicen que herejes han habido por millares, pero que a pesar de todas sus escrituras, basadas en el relativismo (cree que la verdad no es absoluta) y aquellos que piensan como humanos, que siempre buscan razones a lo espiritual, no han podido quitarle el peso y el poder que tiene la Biblia para cambiar los corazones contritos que buscan de Dios.

    Obviamente, este artículo no busca a personas a venir a los pies de Jesús, sino más bien lo que hace es que, al igual que todos los herejes de la historia, busca de algun modo transmitir una idea mediocre y antibíblica a un mundo que no necesita más confusión. Si solamente todos buscaramos la manera de amarnos unos con otros; entonces, este mundo sería un mundo mejor.

    Carlos, lee Jeremías 29:11-13 y veras lo que Dios opina de tí. Oro para que la ira de Dios no llegue a tí, mi hermano.

  8. cientifico en 6 Octubre 2009 12:15 am

    Tocayo,

    Veo en ti un fanatismo de negación…. negar todo lo divino y atribuirlo todo a la coincidencia…

    Asi empezaron los seguidores de los ovnis y extraterrestres, diciendo “no existe Dios”, pero sí una raza superior que nos sembró en este planeta…

    Nuestro planeta, nuestro universo, tan perfectos… ¿son atribuibles a la casualidad?

    No creo que la vida venga de una serie casi infinita de coincidencias…

  9. Daniela en 12 Noviembre 2009 7:51 pm

    Con todo respeto, su artículo se ve muy bonito, pero un buen investigador, como usted lo ha dicho, es totalmente imparcial. Y creo que usted no ha cumplido con esa función.

    Me conmueve el interés que usted tiene sobre la Biblia, y lo único que hace es usarla como diversión o pasatiempo para fundamentar las ideas que usted cree o piensa.

    En primera instancia, uno piensa, o hasta cree, que su verdad es verdad porque enlista todas las citas biblicas. ¿Y qué decimos los lectores? Es veíidico, si la Biblia lo dice… tiene razón.

    Pero, cabe mencionar, que se le olvidaron unas citas de interés, ¿no cree? Por ejemplo:

    Y Jesús se acerco y les hablo diciendo:Toda potestad me es dada en el Cielo y en la Tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo“. (Mt 28, 18-19)

    Primer punto, si Jesús no fuera Dios, ¿por qué dice que le fue dada toda potestad en el Cielo y en la Tierra?

    Segundo, y es obvio, las tres personas, no son invento de tribus y/o doctrinas paganas; esta unificación de las tres personas fueron dichas por el mismo Jesucristo. Está más que claro en la Biblia.

    En el principio era el Verbo (palabra), y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios“. (Jn 1,1)

    Y aquel Verbo fue hecho Carne y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del Unigénito de Padre), lleno de gracia y de verdad“. (Jn 1, 14)

    De quienes son los patriarcas, y de los cuales, segun la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, benditos por los siglos, Amen“.(Rom 9,5)

    Claramente nos enfatiza que Jesucristo es Dios, siempre ha sido Dios, con rasgos de hombre para dar testimonio de la voluntad de Dios a través del hombre; pues no cabe duda, que Jesús siempre ha sido Dios.

    Finalmente…

    ‘Y dijo Pedro: Ananias, ¿por qué lleno Satanas tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto a tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios“. (Hch 5, 3-4)

    Aunque, Sr. Mesa, usted menciona que se tomo la molestia de leer entre líneas para descifrar lo que está más que claro en la Palabra de Dios. El Espíritu Santo también es Dios.

    La sabiduría de Dios siempre es revelada a traves del Espíritu Santo, y de nada sirve leer mil veces la Biblia sin Dios en nuestro corazón, porque nada nos será revelado, como se podrán dar cuenta.

    Sr. Mesa, y estimados lectores, creo que para ser un artículo imparcial, le falta mucho. Mis conclusiones estan muy claras y “casualmente” me basé en su misma bibliografía, la Biblia.

  10. Carlos Alfredo en 28 Noviembre 2009 6:31 am

    Todo esto no da ninguna convicción para decir que no existe la Trinidad, sino que más bien la afirma. Al leerte, se me ha aclarado más mi fe, por lo que todo indica que sí existe una Trinidad.

    Amigos, nadie puede entender el secreto de Dios en su totalidad. Si la humanidad entendiera el secreto de Dios por completo, Dios dejaría de ser Dios.

  11. Hesiquio Perea Atlixqueño en 10 Diciembre 2009 1:52 am

    Tengo mis dudas sobre la Virgen de Guadalupe, pero de una cosa estoy seguro, la existencia de un ser supremo.

  12. Rander-Wirth en 11 Febrero 2010 4:09 am

    Me he tomado la molestia de leer los comentarios, y veo que no se ha llegado a ningún acuerdo. Este tema es muy interesante y da para rato, pero por ahora solo quiero expresar mi opinión.

    Una de las cosas que fue usada a favor de la “Trinidad”: “Y Jesús se acerco y les hablo diciendo:
    Toda potestad me es dada en el Cielo y en la Tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo
    “. (Mt 28, 18-19)
    Si Jesús era Dios no se le debía dar nada, ya que él también era Dios, ¿o se iba a dar algo él mismo cuando ya lo tenía?

    Otra cosa para la gente que dice que este articulo es solo la opinión del autor basado en otros textos: la creencia de la “Trinidad” fue concebida por simples hombres en el concilio de Nicea, y fue más que nada por necesidad, para que el imperio Romano no se desintegrara. Además, Dios no quiere que creas en él por fe sin fundamentos claros (lo podemos ver todos los días con el simple hecho de poder mirar, oler, respirar, los árbole…), y por lo que veo, lo que la iglesia católica quiere es que la gente crea en la “Trinidad” ciegamente sin fundamentos claros, ya que se basan en unos cuantos textos de la Biblia o partes de textos que ni siquiera saben si son realmente originales o fueron añadidos luego. Además, si la iglesia católica basara realmente sus creencias y costumbres en la Biblia, no habrían dado apoyo a guerras o cosas por el estilo.

    No culpo de esto a todos los católicos, ya que yo conozco a muchos que realmente se esfuerzan por servir bien, pero en general los líderes no aportan mucho. Cuántas riquezas tiene ésta iglesia y cuánta hambre hay en el mundo; ésto es una profecía Biblica, que van a haber hambrunas y desastres y cosas por el estílo.

    Yo en particular no soy de ninguna religión, ya que por el momento ninguna me ha demostrado ser lo bastante transparente como para decidir ser parte de ella, y sé que ninguna va a ser tan transparente como yo quisiera, ya que somos imperfectos y eso me desanima mucho.

    Espero que ésto no lo tomen mal, ya que solo son opiniones mías, y si a alguien le molesta, le pido mis más sinceras disculpas. Uno debe tener distintos puntos de vista a la hora de sacar conclusiones.

  13. carlos en 17 Marzo 2010 5:49 am

    Buena investigación. La conclusión es correcta; los concilios fueron los que introdujeron todas las enseñanzas erróneas, como la Trinidad, la Navidad, y el Infierno o el Purgatorio. Todos tomados de otras religiones adaptadas a al cristianismo.

  14. santiago en 15 Mayo 2010 1:14 am

    Si usted no cree en la Trinidad (que es una cuestión de fe, la cual es arbitraria a cada persona) no me parece mal que lo exprese. Pero el darle tantas vueltas al tema es síntoma que busca justificarse.

    Soy católico, estoy en Acción Católica desde chico y si quiero creer que Dios es uno o tres, es cosa mía. Estamos en una sociedad donde pareciera que si uno piensa diferente es malo o estúpido.

    Si yo creo en lo que me dice la Iglesia es porque quiero creer, no porque alguien me lo imponga. Si quiero dejar de creer tambien es cosa mía.

    Cuando tenga hijos los voy a críar dentro de la religión católica, para que aprendan tambien como yo lo hice. Y los voy a acompañar en su crecimiento.

    Le mando un abrazo y rezo por usted.

  15. erick en 8 Noviembre 2010 9:33 am

    Santiago: ¿Y quién te pregunto si creías o no en la Trinidad? ¿Por qué reaccionas a la defensiva inmediatamente luego de ver que una persona realiza una investigacion? Por cierto, con un punto de vista orientado en la incredulidad a la Trinidad. ¿Estás inseguro de tu fe, tanto así que tienes que escribirlo en un blog para que vean que sí crees en la Trinidad? ¿Acaso debería importarnos tu opinión siendo que tú nunca dejarás de creer en ella, siendo que tienes fe ciega?

  16. El Maty en 12 Febrero 2011 3:52 pm

    Hola, que tal, muy buenos dias.. la Verdad que esta muy interesante este material, pero hay cosas que no son veridicas, como el hecho de que la Trinidad empezo a crearse en el Concilio de Nicea. Toda esa idea parece mas bien sacada de la pelicula “El Codigo Da Vinci”… Con todos mis respetos lo animo a que investigue mas sobre la Deidad Biblica, y me gustaria por favor que me explicara porque existian estas citas que nombrare a continuacion si la Trinidad fue creada en el 325:

    Citas Tempranas de la Trinidad

    Existen algunos grupos de cultistas tales como los Testigos de Jehová, El Camino Internacional, Cristadelfianos, etc., que niegan la Trinidad y declaran que la doctrina no fue mencionada sino hasta el siglo 4° después que se llevó a cabo el Concilio de Nicea (325). Este concilio “fue reunido por el Emperador Constantino para tratar con el error del Arianismo el cual estaba amenazando la unidad de la Iglesia Cristiana”. La anterior cita muestra que la doctrina de la Trinidad estaba bien viva antes del Concilio de Nicea.

    Policarpo (70-155/160). Obispo de Esmirna. Discípulo de Juan el Apóstol.

    “Oh Señor Dios Todopoderoso…Te bendigo y glorifico a través del eterno y divino sumo sacerdote Jesucristo, tu Hijo amado, por medio del cual sea gloria a ti, con Él y el Espíritu Santo, ambos ahora y siempre” (n. 14, ed. Funk; PG 5.1040).

    Justino Mártir (100?-165?). Fue un Cristiano apologista y mártir.

    “Para que en el nombre de Dios el Padre y Señor del universo y de nuestro Salvador Jesucristo y del Espíritu Santo, reciban entonces ellos, el lavamiento con agua” (Primera Apol., LXI).

    Ignacio de Antioquía (murió 98/117). Obispo de Antioquía. Él escribió mucho en defensa del Cristianismo.

    “En Cristo Jesús nuestro Señor, por quien y con quien sea la gloria y el poder al Padre con el Espíritu Santo por siempre” (n. 7; PG 5.988).

    “También tenemos como Médico al Señor nuestro Dios Jesús el Cristo el unigénito Hijo y Palabra, antes de que el tiempo empezara, pero que después también se convirtió en hombre, de María la virgen. Porque ‘la Palabra fue hecha carne.’ Siendo incorpóreo, Él estaba en el cuerpo; siendo inmutable, Él estaba en un cuerpo adecuado; siendo inmortal, Él estaba en un cuerpo mortal; siendo vida, Él se convirtió sujeto a corrupción, para que pudiera liberar nuestras almas de la muerte y corrupción, y sanarlas, y poderlas restaurar hasta la salud, cuando estas estaban enfermas con impiedades y lujurias malvadas.” (Alexander Roberts y James Donaldson, ediciones, Los Padres anteriores a Nicea, Grand Rapids: Eerdmans, 1975 rpt., Vol. 1, p. 52, Efesios 7).

    Ireneo (115-190). Siendo niño escuchó a Policarpo, el discípulo de Juan. Se convirtió en Obispo de Lyons.

    “La Iglesia, aunque dispersa a través de todo el mundo, aún hasta los fines de la tierra, ha recibido de los apóstoles y sus discípulos esta fe: …un Dios, el Padre Todopoderoso, Creador del cielo, y tierra, y el mar, y todas las cosas que se encuentran en estos; y en un Cristo Jesús, el Hijo de Dios, el cual se encarnó para nuestra salvación; y en el Espíritu Santo, proclamado a través de los profetas, de las dispensaciones de Dios, y los advenimientos, y por el nacimiento de una virgen, y la pasión, y la resurrección de los muertos, y la ascensión en el cielo en la carne del amado Cristo Jesús, nuestro Señor, y Su manifestación desde el cielo en la gloria del Padre ‘para reunir todas las cosas en uno’, y para levantar de nuevo a toda carne de toda la raza humana, para que a Cristo Jesús, nuestro Señor, y Dios, y Salvador, y Rey, de acuerdo a la voluntad del Padre invisible, toda rodilla se doblará, de las cosas en el cielo, y las cosas en la tierra, y las cosas bajo la tierra, y que cada lengua lo confesará a él, y que Él ejecutará juicio justo hacia todos…” (Contra las Herejías X.I).

    Tertuliano (160-215). Apologista y teólogo Africano. Escribió mucho en defensa del Cristianismo.

    “Identificamos que hay el Padre y el Hijo y tres con el Espíritu Santo, y este número es hecho por el modelo de salvación…[el cual] trae acerca de la unidad en la trinidad, interrelacionando los tres, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Ellos son tres, no en dignidad, sino en grado, no en sustancia sino en forma, no en poder sino en clase. Ellos son de una sustancia y poder, debido a que hay un solo Dios de quien estos tres grados, formas y clases delegan en el nombre del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.” (Adv. Prax. 23; PL 2.156-7).

    Orígenes (185-254). Teólogo alejandrino. Defendió y escribió mucho acerca del Cristianismo.

    “Si alguien dijera que la Palabra de Dios o la Sabiduría de Dios tuvo un principio, dejen que él se cuide por temor a que dirija su impiedad más bien contra el Padre no engendrado, ya que niega que siempre ha sido Padre, y que él siempre ha engredado la Palabra, y que él siempre tenía sabiduría en todos los tiempos anteriores o edades o cualquier cosa que pueda ser imaginada como prioritaria….No puede haber título más antiguo del Dios todopoderoso que aquel de Padre, y es a través del Hijo que es Padre.” (De Princ. 1.2.; PG 11.132).

    “Por que si este fuera el caso [si el Espíritu Santo no fuera eterno como lo es, y hubiera recibido conocimiento en algún tiempo y después se hubiera convertido en el Espíritu Santo], por ejemplo, el Espíritu Santo nunca sería contado en la unidad de la Trinidad, junto con el Padre inmutable y Su Hijo, a menos que Él hubiera sido siempre el Espíritu Santo.” (Alexander Roberts y James Donaldson, ediciones, Los Padres anteriores a Nicea, Grand Rapids: Eerdmans, 1975 rpt., Vol. 4, p. 253, de Principiis, 1.111.4)

    “Aun más, nada en la Trinidad puede ser llamado mayor o menor, ya que la sola fuente de la divinidad contiene todas las cosas por Su palabra y razón y por el Espíritu de Su boca santifica todas las cosas las cuales son meritorias de santificación…” (Roberts y Donaldson, Los Padres anteriores a Nicea, Vol. 4, p. 255, de Principii., I. iii. 7).

    Si como los contrarios a la Trinidad sostienen, la Trinidad no es una doctrina bíblica y nunca fue enseñada hasta el Concilio de Nicea en 325, ¿por qué entonces, estas citas y menciones de la Trinidad ya existían? La respuesta es simple: la Trinidad es una doctrina bíblica la cual ya era enseñada antes de este Concilio en 325 D.C.

    Parte de la razón por la cual la doctrina de la Trinidad no fue “oficialmente” enseñada hasta el tiempo del Concilio de Nicea se debió a que el Cristianismo era ilegal hasta un poco antes del Concilio. No era posible realmente para los grupos Cristianos reunirse y discutir acerca de doctrina. Para la mayoría, tenían miedo de hacer pronunciamientos públicos con relación a la fe de ellos.

    Adicionalmente, si un grupo hubiera atacado la persona de Adán, la iglesia temprana habría respondido con una doctrina oficial acerca de quien era Adán. De la misma forma, si la persona de Cristo era atacada. Cuando la iglesia defendió la deidad de Cristo, la doctrina de la Trinidad ya estaba definida.

    La iglesia temprana creía en la Trinidad, como se evidencia de las citas anteriormente mencionadas, y no fue realmente necesario hacerlas oficiales. No fue sino hasta cuando los errores empezaron a surgir que los concilios empezaron a reunirse para discutir la Trinidad así como también otras doctrinas que estuvieron bajo fuego.

  17. vidal en 18 Marzo 2011 5:04 pm

    Amigo Carlos: no quito valor a tu investigación, que considero acertada con las bases científicas que se manejan al respecto pero, radicalismos a parte, te diría que la explicación sobre la Trinidad física, resulta tan lógica, sencilla y demostrable, que sacaría los colores a la ciencia ante una realidad tan evidente, simplemente pensando un poco más allá.
    Te invito a repasar un libro que contiene las respuestas a éste y más misterios que nos sobrepasan y quedan aclarados por San Juan Evangelista en su última obra: El Testamento de San Juan, de Planeta de Agostini, dentro de la biblioteca de J.J. Benítez.
    Una joya que recomiendo a cualquier estudioso sobre el tema.
    Que necesitas alguna aclaración, ponte en contacto por mi correo, que con gusto te orientaré.
    Tan real como la vida misma.
    Saludos.
    Vidal.

  18. Moravia en 21 Marzo 2011 4:20 pm

    A ver SILVIA, usted dijo esto:

    Siento diferir de su opinión. Soy católica y lo único que puedo observar es la pobreza espiritual que existe en su persona, queriendo encontrar explicaciones científicas a misterios que usted no puede probar.

    ¡Dios no se explica, se siente en el corazón!

    - Usted tampoco puede probar nada ¡Demuéstrenos que lo siente en el corazón! Ay ay ay, la fe es irracional ¿verdad?

  19. samuel elias en 22 Abril 2011 2:09 pm

    Dios YHWH, me dió el don de ciencia espiritual, no carnal.
    porque las cosas espirituales se han de disernir espiritualmente.
    lo espiritual no cabe en lógica humana carnal.
    El único que merece adoración es Dios.
    San Juan 1:1 al 3……San Lucas 24:51,52……Hebreos 1:6 al 8.
    Apocalipsis 5:12,13. ….Apocalipsis 1:8, 13, al 17….Hebreos 1:3.
    Filipenses 2:9,10…….Apocalipsis 22:8,9……1Corintios 15: 24, 27,28.
    Salmos 110:1….Salmos 8:5,6. …….jueces 6:21 al 23. ….Isaias 9:6.
    San Juan 10:30…..6:46….8:58 ….6:45…..Isaias 54:13…San Juan 5:23
    San Juan 1:18..Genesis 18:1,2…19:1..Jueces 13:3,6,11,18 al 21.

  20. vidal en 18 Mayo 2011 5:39 pm

    Turbio asunto, que abre puntos de discusión de no acabar, por la simple razón de que estamos enfrascados en un sistema de vida que nos impide ver más allá de nuestras propias narices y de una ciencia confundida que nos arrastra en su propia ceguera.
    La Trinidad es tan real y demostrable como que si existimos es por la acción conjunta de sus tres personas.
    Os recomiendo un librito de la colección J.J. Benítez: El Testamento de San Juan. Condenado por la Iglesia, por tirar por tierra los dogmas impuestos contra la voluntad del mismo Jesús.
    Es una joya si sabes pensar, porque aclara éste y muchos más misterios que nos envuelven.
    Y a ti, amigo Carlos, te invito a dar una vuelta por estos lares, que ya conoces a través de mi sitio, donde, de forma física y racional puedes sacar conclusiones al respecto.
    Sobre tu artículo en Enigmas, las piedras, tienen su porqué. Sólo que no aparecen en sus ubicaciones originales, que nos contarían muchas cosas, pues en algún sitio he visto alguna combinación que nos representa perfectamente el misterio de la Trinidad, tal y como lo describe San Juan en su testamento, escrito justo antes de su muerte, teminado el día antes.
    Cosas curiosas…
    Hay misterios que sólo necesitan un punto de partida y, por lo sencillo de su complejidad, convencen al personal.
    Es muy real…
    Vidal.

  21. enrique cella en 28 Noviembre 2011 7:35 pm

    Creo en la Trinidad.
    Desde el libro del Génesis se pone de manifiesto esta doctrina.
    a) Dios crea las cosas con su Palabra, es decir con su Verbo (Gn 1, 3.6.9.11.14.20) y “el Espíritu (o el soplo) de Dios aleteaba sobre las aguas” (Gn 1, 2).
    b) Dios dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza…” (Gn 1, 26) ¿Por qué dice “Hagamos”? No podía hablarles a los ángeles, los cuales son incapaces de crear nada.
    c) Cuando Adán y Eva son expulsados del Edén nuevamente dice Dios “El hombre ha llegado a ser como uno de nosotros en el conocimiento del bien y del mal” (Gn 3, 22). ¿A quién se refería con “nosotros”?
    Los primeros capítulos del libro del Génesis son de una extraordinaria riqueza porque a través de frases muy sencillas definen conceptos con fuertes implicaciones teológicas, antropológicas y existenciales. La doctrina de la Trinidad no podía estar ausente.
    La fe del cristiano es fe en la Trinidad. Sólo se puede adorar a Dios uno y trino. Hay otras cosas dignas de veneración que no deben confundirse con la adoración trinitaria.

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