LAS PIRAMIDES DE VISOKO

16 Junio 2010

El reciente descubrimiento de unas estructuras similares a pirámides en Bosnia ha puesto en una situación extraña a la comunidad científica, por cuanto se afirma que esas pirámides son anteriores a la civilización egipcia o sumeria. Si esto fuera así, ¿habría que dejar de autodenominar a la “egiptología” como la ciencia de las pirámides?

El viaje hacia la colina de Visocica (cuyas coordenadas son 43°59′20.10″N, 18°10′12.97″E), en la población de Visoko en Bosnia-Herzegovina, al noroeste de Sarajevo, se convirtió en foco de atención internacional en octubre de 2005 después de que se afirmase que bajo estas montañas se enterraban unas pirámides.

En realidad, esta colina de una altura de 213 metros tiene una forma bastante simétrica que la asemeja a una pirámide cuando se le mira desde ciertos ángulos. La idea de que constituye una construcción artificial fue publicada inicialmente por el empresario bosnio Semir Osmanagich, cuyas tareas de excavación han puesto al descubierto lo que él afirma es una meseta de entrada pavimentada y varios túneles, así como también algunos enormes bloques de piedra.

Las informaciones que describían las pirámides bosnias comenzaron a extenderse a finales de 2005, y las excavaciones empezaron en abril del 2006, con un equipo internacional de arqueólogos de Australia, Austria, Bosnia, Escocia y Eslovenia.

Dado que parece que son varias las pirámides por destapar, la fundación que está tras Semir Osmaganich ha patentado los nombres de Pirámide Bosnia del Sol, Pirámide Bosnia de la Luna, Pirámide Bosnia del Dragón, y Valle de las Pirámides de Bosnia, para autodenominar a todo el conjunto.

Semir Osmanagich ha sido ampliamente criticado por un sector de la comunidad científica por afirmar que estas supuestas pirámides fueron construidas en el año 12.000 a.C., o afirmar que las pirámides bosnias tenían poderes curativos debido a los efectos “bioenergéticos”. Los científicos afirman que durante esa época transcurrió el paleolítico superior y las únicas construcciones eran chozas; aunque si ese es el fruto de la discusión, los críticos tienen poco que decir al respecto, pues hay una verdad oculta detrás de todo ello. Otra cosa distinta es que Osmanagich hable de todo ello, sin saber a ciencia cierta qué está descubriendo y la datación arqueológica de sus descubrimientos.

El valle de la pirámide bosnia es el complejo de construcción más monumental jamás construido sobre la faz del planeta“, declaró Osmanagich en un video que se puede ver en YouTube. “Se construyó por una civilización desconocida hace muchos miles de años… quizás hace 12.000 años. Fue una civilización muy desarrollada, incluso más de lo que ahora estamos“.

¿Quién es Sam Osmanagich? ¿Cómo se ha convertido en un personaje nacional en la herencia de Bosnia, y cómo ha logrado que estas supuestas pirámides tengan tanta fama?

Veamos su curriculum. Originalmente de Sarajevo, Osmanagich dejó Bosnia poco antes de la guerra de 1992–1995 en busca de mayores oportunidades económicas. Terminó en Houston, cambió su primer nombre de Semir a Sam, y trabajó para una compañía de fabricación de metal, convirtiéndose finalmente en propietario parcial de la misma.

Una visita de vuelta a Bosnia en 2005 cambió su vida. Mirando a la cima de las colinas que se ciernen sobre la ciudad de Visoko, Osmanagich reconoció la forma que había visto tantas veces cuando visitaba Latinoamérica. Ésta no era una formación natural, pensó, sino una pirámide, exactamente igual que las pirámides mayas que le habían llenado de asombro. Osmanagich, que dice tener varios títulos de economía y ciencias políticas, pero carece de formación como arqueólogo, concluyó que esta pirámide era tan antigua que se había oscurecido por capas de tierra y vegetación acumuladas desde la Edad del Hielo, hace 12 000 años. Si está en lo cierto, sería una de las estructuras de fabricación humana más antiguas del mundo. Sería también la pirámide más grande del mundo, que con 140 metros, es 1,5 veces más alta que la Gran Pirámide de Giza en Egipto.

Tras su revelación, Osmanagich encordó partes de la colina y comenzó a excavar. Reunió un equipo que incluía publicistas y diseñadores de sitios web y se vio con grandes hombres de negocios bosnios y figuras políticas. Entonces presentó a numerosos periodistas internacionales las pirámides, que para entonces no era sólo una pirámide, sino un complejo de dos (ahora cuatro) pirámides conectadas por una red de túneles subterráneos.

Las noticias que describían las pirámides bosnias comenzaron a extenderse a finales de 2005. Un informe de la BBC describía a Osmanagich como un arqueólogo bosnio que había estudiado las pirámides de Latinoamérica; y caracterizó sus afirmaciones como apoyadas por sustanciales evidencias. Unos días más tarde, un artículo de Associated Press titulaba: “Expertos encuentran pruebas de una pirámide bosnia” que fueron repetidos por la CBS, el Boston Globe, el Washington Post, y otros puntos de información.

Para diciembre de 2006 arqueólogos y geólogos de todo el mundo habían empezado a evaluarlo. Un grupo de arqueólogos, liderados por Anthony Harding, presidente de la Asociación Europea de Arqueología y Profesor de la Universidad de Exeter, escribió una carta abierta al gobierno bosnio denunciando las pirámides como un “cruel engaño a un público desprevenido“.

Científicos de todo el mundo tienen preguntas para Osmanagich. Geólogos tanto de Europa como de los Estados Unidos que han visitado el lugar o han estudiado los informes de otros, arrojan dudas sobre la existencia de las pirámides, diciendo que las cuatro colinas fueron creadas por elevaciones tectónicas naturales en lugar de por manos humanas. Las placas de roca plana que Osmanagich y un número de sus expertos —incluyendo un geólogo egipcio — afirman que fueron fabricadas por el hombre hace al menos 12.000 años, en realidad son restos naturales del lecho de un lago de 7 millones de años, dice el geólogo disidente. Y un arqueólogo como Harding señala que Europa estaba bajo la Edad de Hielo hace 12.000 años, con una civilización que no constaba de nada más que de pequeños grupos de cazadores-recolectores, en referencia a la edad atribuida por Osmanagich a sus pirámides.

Las laderas donde se han eliminado grandes cantidades de terreno ahora recuerdan a las terrazas pavimentadas con piedra de las pirámides de Latinoamérica, pero esa visión, dice el arqueólogo Brian Stewart de la Universidad de Cambridge, puede ser el resultado de esta reciente excavación, no del trabajo de una antigua civilización.

Llegados a este punto, permítame el lector contarle una historia.

En el pasado de Bosnia, uno de los personajes históricos más renombrados fue Stjepan Kotromanic, que en 1322 inició una etapa de hegemonía bosnia desde el río Sava hasta el mar y del Cetina al Drina. Su sucesor, Tvrtko I (1353-91), se autoproclamó rey de los serbios y de Bosnia. Pero en 1386 los turcos invadieron Bosnia; tres años después los serbios sufrieron una espantosa derrota en la batalla de Kosovo, los que obligó a Tvrtko a mirar hacia el oeste ampliando sus territorios con Split, Trogir, Sibenik y varias islas, alcanzando su máximo poder como rey de Serbia, Bosnia, Dalmacia, Croacia y Primorje. A su muerte, su reino se desintegró en pequeños dominios, uno de los cuales, Hum, quedó en manos de Stefan Vukcic bajo la protección del Sacro Imperio Romano. Vukcic tomó el título de herceg -duque-, dando así nombre a la actual Herzegovina.

Pues bien, muchos científicos y arqueólogos incrédulos afirman, sin ningún miramiento, que lo que Osmanagich está descubriendo o destapando no son pirámides, sino los restos de alguna fortaleza medieval de Kotromanic.

Ante este cúmulo de evidencias parecería que la polémica se puede zanjar, al haber un alto porcentaje de que nos encontremos ante unas ruinas medievales. Ahora bien para enmarañar más este asunto, en el 2008 se descubrió un curioso artefacto en la excavación que se realiza en Donje Mostre, el valle bosnio donde descansan las pirámides de Osmanagich.

El artefacto ha sido fechado en época neolítica, entre 6.000-3.000 a.C. y se presenta como una pirámide con extraños símbolos en su superficie. El descubrimiento fue realizado por estudiantes de la Universidad alemana de Kiel, el 23 de Septiembre de 2008 y se hizo público por Kujundzic Zilke, quien curiosamente ha sido siempre uno de los principales opositores a la teoría de la pirámide de Bosnia, presentando cientos de documentos para que las excavaciones se detuvieran, alegando que las pirámides eran falsas.

La pirámide de arcilla, de Zilke, que tiene una extraordinaria similitud con las piedras “benben” del antiguo Egipto, es un importante descubrimiento que evidencia una población local hace miles de años en lo que hoy es Bosnia, y que a todas luces serían los creadores de estos objetos con formas piramidales. Ahora toca preguntarse por que se ha localizado en Donje Mostre, un lugar donde también se han encontrado los gigantescos bloques de piedra rectangulares de carácter artificial. Sin embargo Zilke sigue exponiendo que estos descubrimientos nada tienen que ver con la existencia de una pirámide en Bosnia.

En cualquier caso, se hace necesaria una investigación en el lugar de los hechos. Así que, coincidiendo con los campamentos de verano organizados por Semir Osmanagich, donde se solicitan voluntarios de todo el mundo para ayudar en las excavaciones, un servidor tiene intenciones de marchar a Visoko con el fin de aclarar un poco más este extraño asunto de las pirámides. El resultado de estas investigaciones será contrastado con algunos amigos que tengo, profesores de historia en la Universidad de Barcelona, expertos en asiriología, arqueología y el antiguo Egipto, para contrastar opiniones, a mi vuelta. Hasta entonces es demasiado aventurado formular conclusiones.


View Larger Map

Convertir este artículo en PDFSocialTwist Tell-a-Friend

LA BARCELONA DE LOS DRAGONES Y LAS GARGOLAS

1 Junio 2010

Los hay alados, de grandes fauces y lengua temible, con escamas acerbas, mirada feroz y patas de garras imponentes. Los hay amenazadores, sin patas, con alas y sin ellas. Y cuando Barcelona no se llena de dragones, las gárgolas miran desde lo alto de los edificios, dispuestas a arrojar agua sobre los transeúntes.

Aparecen en lugares insospechados, acechando bajo aleros, cornisas y balcones, en dinteles de puertas, camuflados en lámparas, peanas o picaportes, y comportándose como seres rampantes, trepadores, orgullosos, siempre prestos a esgrimir sus uñas y ganchos.

Comienza este recorrido, cámara en ristre, por el Paseo Lluís Companys, entre el parque de la Ciutadella y el Arc de Triomf, jalonado por 52 macetas, y entre las que destacan cada pocos metros dragones de fauces abiertas. El paseo fue construido bajo el diseño de Josep Vilaseca para la Exposición Universal de 1888.

Al final del mismo se puede observar el actual Museo de Ciencias Naturales, conocido popularmente como el Castillo de los Tres Dragones, y que forma parte de la increíble exposición arquitectónica del año de 1888, presidida por Alfonso XIII, que en esa época tenía dos años de edad.

De primera vista, el Castillo de los Tres Dragones en Barcelona se presenta majestuoso ante el ojo del observador, imperante de tamaño, como tal coloso, que en sus altas torres expone varias coronas arquitectónicas de complejos detalles.

En catalán, es conocido por ese nombre, debido a una famosa comedia de Serafí Pitarra, seudónimo de Frederic Soler, que inspiro al arquitecto “Doménech i Montaner”. Esta obra estaba en el imaginario colectivo de la población, pues se estuvo representando en Barcelona durante muchos años. Cuando el antiguo Museo de Zoología colocó en lo alto tres figuras de dragón, con motivo de un acontecimiento especial, los barceloneses comenzaron a denominar al edificio “Castell dels tres dragones”.

Así son los dragones que habitan en Barcelona, ya se trate de representaciones en piedra, forja, madera, azulejo, mosaico o trencadís. Son casi cuatrocientos los repartidos por toda Barcelona, aunque en esta ruta sólo vamos a conocer unos cuantos, junto a otros seres mitológicos que los acompañan, las gárgolas.

La figura del dragón, un ser inexistente, seducía mucho en el modernismo, por tratarse de un personaje exótico –explica el arquitecto Juan Bassegoda Nonell, que fue titular de la Cátedra Gaudí durante más de treinta años–, y porque el modernismo es una mezcla de lo neogótico y lo exótico“. Hay en la ciudad noticia de representaciones de dragones desde el medievo; se encuentran ejemplares en la Catedral y en algunas iglesias antiguas.

Dragones famosos son los que se pueden encontrar en la casa de los Paraigües de la Rambla, un edificio premodernista de Josep Vilaseca, el cual acoge a un dragón chino. Se conoce como Casa del Paraguas, ya que vendiendo este objeto se hizo millonario el propietario del edificio y varios paraguas decoran la fachada, como se puede apreciar. Los dragones orientales –seres sin alas pero voladores– son personajes benévolos, cargados de sabiduría, mientras que los dragones occidentales suelen ser considerados maléficos. “El dragón es un monstruo inventado –recuerda el arquitecto Bassegoda Nonell–, por lo que cada artista ha podido apelar a su propia imaginación a la hora de plasmarlo, y por eso son tan diversos“.

La morfología de un dragón es como sigue (así detallada por Wang Fu, de la dinastía Ham en el 206 a.C.): cabeza de camello, ojos de demonio, orejas de vaca, cuernos con astas ramificadas de un ciervo, cuello de serpiente, barriga de almeja, garras de aguila, y plantas de los pies de tigre. Cuenta con 117 escamas de carpa, 81 de ellas infundidas por esencia benévola (yang) y 36 de esencia maligna (yin).

Enfrente del dragón chino de las Ramblas, en unos edificios próximos al Mercat de la Boquería, se contemplan una serie de dragones clásicos en sus azoteas.

Otro dragón popular es el Dragón que aparece como relieve en la fachada de la calle del Bisbe. Siguiendo por la misma calle del Bisbe, se ve el Palacio de La Generalitat, que conserva en este tramo su fachada original gótica, del siglo XV. Hay que fijarse en una de sus gárgolas, ya que en ella se refleja la princesa de la leyenda de Sant Jordi. En 1928 Joan Rubió i Bellver construyó este puente neogótico que une la Casa del Canonges con el Palacio de la Generalitat, inspirado en el gótico flamígero.

La leyenda cuenta que Sant Jordi salvó a la princesa de un feroz dragón que atemorizaba a la población, acabando con la vida de la bestia. De la sangre del dragón creció una bellísima rosa roja.

Cautivan de todos ellos, incluso de los más humildes, sus ojos altivos y firmes. Y se comprende: la palabra dragón viene del latín draco, que procede del griego drákon, a su vez derivado de la voz griega dérkomai, que significa mirar con fijeza. Según algunos eruditos, esa cualidad explicaría su condición de guardián mítico de doncellas y tesoros –sistemáticamente ejecutado por dioses, santos o héroes–, aunque otros expertos vinculan el combate legendario entre el caballero y el dragón a mitos indoeuropeos de lucha entre dioses de la guerra y el dragón demoniaco bíblico-babilonio.

En Catalunya, el caballero guardián es Sant Jordi, que en 1456 fue declarado patrón por las cortes catalanas, reunidas en el coro de la Catedral de Barcelona. Es también patrón de Aragón, Inglaterra, Portugal, Grecia, Polonia, Lituania, Bulgaria, Serbia, Rusia y Georgia, entre otros lugares. De Sant Jordi/San Jorge está más documentado su culto que su existencia, pero la leyenda lo sitúa en el siglo III, nacido en Capadocia o Nicomedia, y mártir por decapitación durante la persecución de los cristianos por el emperador romano Diocleciano. Su leyenda llegó a estos lares en el siglo XV.

La leyenda cuenta que la princesa Alcyone había sido atada a una estaca para aplacar las iras de un dragón, al que cada día se le ofrendaban dos ovejas. En esas estaba cuando apareció Jorge de Capadocia, que desató a la princesa, y se enfrentó al enemigo. Jorge clavó una enorme lanza al cuello del dragón de Silene y con la faja de la princesa, le aprisionaron el cuello y arrastraron el animal hasta el castillo de su padre. A cambio de la promesa de convertirse al cristianismo, San Jorge decapitó al dragón.

Igual de sorprendente es el Dragón luchando contra el caballero de la fachada lateral de la Catedral de Barcelona, frente al Museo Frederic Marés (también hay un pequeño dragón serpiente muy próximo, que siempre están asociados con ríos, lagos u océanos abiertos). O las gárgolas que rodean todo su perímetro. De esta sede hay que saber que su estructura gótica se comenzó a construir en 1298, aunque la fachada principal data de finales del siglo XIX.

En realidad, los dragones de la fachada de la Catedral de Barcelona son Basiliscos. De diminuto tamaño el Basilisco mantiene erguida la parte superior de su cuerpo y lleva una especie de corona en su cabeza. Y es que Basilisco en griego significa “pequeño rey”. Todo su cuerpo está adornado con escamas de color azafrán.  Este neodragón arroja un aliento que envenena todo lo que se encuentra a su paso; su mirada era capaz de partir por la mitad a cualquier ser viviente.

La fachada de La Catedral se construyó siguiendo un antiguo dibujo del siglo XV, pero se trata de una construcción neogótica.

Del templo destaca sin duda el claustro del siglo XV y su estructura arquitectónica gótica. En el claustro se pueden ver las 13 ocas que recuerdan la edad y martirios que sufrió Santa Eulàlia, a quien está dedicado el templo.

La Catedral de Santa Eulalia de Barcelona se construyó durante los siglos XIII a XV sobre la antigua catedral románica, edificada a su vez sobre una iglesia de la época visigoda a la que precedió una basílica paleocristiana, cuyos restos pueden verse en el subsuelo, en el Museo de Historia de la Ciudad. La finalización de la imponente fachada en el mismo estilo, sin embargo, es mucho más moderna (siglo XIX). El edificio es Bien de Interés Cultural y, desde el 2 de noviembre de 1929, Monumento Histórico-Artístico Nacional.

Está dedicada a la Santa Cruz y a Santa Eulalia, patrona de la ciudad de Barcelona (actualmente es más celebrada como tal la Virgen de la Merced que, estrictamente, es patrona de la diócesis de Barcelona, pero no de la ciudad), una joven doncella que, de acuerdo con la tradición católica, sufrió el martirio durante la época romana. Una de tales historias cuenta que fue expuesta desnuda en el foro de la ciudad y que milagrosamente, a mitad de primavera, cayó una nevada que cubrió su desnudez. Las enfurecidas autoridades romanas la metieron en un barril con vidrios rotos, clavos y cuchillos clavados en él y lanzaron cuesta abajo el barril (de acuerdo con la tradición, se trataría de la calle Baixada de Santa Eulàlia, Cuesta de Santa Eulalia). Y así, hasta trece martirios diferentes, uno por cada año de edad de la santa. Finalmente, fue crucificada en una cruz en forma de aspa, que es el emblema de la catedral y la diócesis, así como el atributo iconográfico de la santa.

No hay que perderse los dos dragones en la reja del jardín, sobresaliendo sin pudor del Museo Frederic Marès, en la Plaza de Sant Iu, número 5, antiguo lugar donde habitó la Santa Inquisición, y que se inauguró en 1948 para acoger la obra de este artista.

Estos dragones, en realidad, representan a Tiamat, el semidragón al que se enfrentó Marduk, dios de los sumerios y que el tiempo transformaría en el Yahvé de los hebreos. Marduk lanzó su red contra el monstruo, y luego le envió una flecha a las fauces abiertas para clavarse en su vientre. Marduk, con el dragón ya muerto, cortó en tajadas sus órganos internos y partió su corazón en dos para que no reviviera.

Por último, hay una talla en madera con el caballero y el dragón en el interior de la Catedral de Santa María del Mar, en la misma sala donde se encuentra una representación de la Vírgen negra de Montserrat. Este dragón cuellilargo tiene connotaciones de monstruo marino.

La construcción de la Catedral de Santa María del Mar comenzó en 1329, tal como lo atestiguan las lápidas del portal de las Moreras (que da al Fossar de les Moreres). Un hecho destacable, que aún perdura: se acuerda que la obra había de pertenecer, exclusivamente, a los feligreses de la zona del puerto y de la Barceloneta, únicos responsables materiales del templo, ya que ellos fueron quienes la sufragaron, bien con su dinero o bien con su trabajo. Este hecho está en clara contraposición a la catedral que por aquellas mismas fechas también se estaba construyendo y que estaba asociada a la monarquía, a la nobleza y al alto clero. Parece ser que en la construcción participó activamente toda la población de la Ribera, en especial los descargadores del muelle, llamados galafates de la Ribera o bastaixos, los cuales llevaban las enormes piedras destinadas a la construcción de la iglesia desde la cantera real de Montjuïc y desde las playas, donde estaban los barcos que las habían traído a Barcelona, hasta la mismísima plaza del Borne, cargándolas en sus espaldas, una a una. La puerta principal de la iglesia homenajea a los bastaixos que ayudaron a su construcción.

Los muros, las capillas laterales y la fachada se terminaron alrededor de 1350. En 1379, a punto de acabarse el cuarto tramo de bóvedas, se incendiaron los andamios y las piedras sufrieron importantes daños. Finalmente, el 3 de noviembre de 1383 se colocó la última parte de la bóveda y el 15 de agosto del año siguiente se celebró la primera misa. En 1428 hubo un terremoto que causó el derrumbamiento del rosetón provocando algunas muertes, por la caída de las piedras del mismo. Aunque pronto se firmó un contrato para construir uno nuevo de estilo flamígero, que quedó acabado en 1859 y al año siguiente, fueron colocadas las vidrieras del mismo. La mayoría de las imágenes y el altar barroco añadidos durante los siguientes siglos resultaron quemados durante el incendio del templo el 3 y 4 de agosto de 1936. Este incendio fue provocado por los anarquistas y comunistas que asaltaron el templo (así como muchas otras iglesias barcelonesas).

Gárgolas

Junto a la Catedral de Barcelona, a su lado izquierdo, se encuentra La Casa de L’Ardiaca, antigua residencia noble del siglo XV.

Esta es la primera de las residencias de miembros de distintas jerarquías religiosas que irás encontrando. La Casa de l’Ardiaca fue construida en el siglo XV por orden del Arcediano Lluís Desplà, que la convirtió en un palacio gótico como residencia suya. En el siglo XIX, diversos propietarios realizaron modificaciones. En 1922 pasó a ser sede del Archivo Histórico de la Ciudad. El aspecto actual data de 1962, año en el que se derribaron las casas que estaban adosadas a la muralla romana. Su patio interior es uno de los rincones más bonitos de la zona, y al final del mismo se contempla parte de la muralla romana del siglo I a.C.

Te recomendamos que subas la escalera de acceso al primer piso, desde donde tendrás muy buenas vistas de las gárgolas de la Catedral. Es una de esas fotografías que no deberías dejar de hacer por nada del mundo. Junto a las escaleras también se puede contemplar un escudo flanqueado por dragones alados con aspecto humano.

Pasado el primer tramo de la calle, a mano izquierda verás otra de esas residencias religiosas: la Casa dels Canonges, iniciada en el siglo XIV y terminada en el XVI y actual sede de la Vicepresidencia del Gobierno catalán. En este lugar localizarás una representación de Sant Jordi y el dragón. Algo similar también puede verse frente a un pub inglés, un poco más allá del Centre Excursionista de Catalunya, saliendo del Templo romano de Augusto.

Refiere la tradición oral francesa la existencia de un dragón llamado La Gargouille, descrito como un ser con cuello largo y recto, hocico delgado con potentes mandíbulas, cejas fuertes y alas membranosas, que vivía en una cueva próxima al río Sena.

La Gargouille se caracterizaba por sus malos modales: tragaba barcos, destruía todo aquello que se interponía en la trayectoria de su fiero aliento, y escupía demasiada agua, tanta que ocasionaba todo tipo de inundaciones.

Los habitantes del cercano Rouen intentaban aplacar sus accesos de mal humor con una ofrenda humana anual consistente en un criminal que pagaba así sus culpas, si bien el dragón prefería doncellas.

En el año 600 el sacerdote cristiano Romanus llegó a Rouen dispuesto a pactar con el dragón si los ciudadanos de esta localidad aceptaban ser bautizados y construían una iglesia dedicada al culto católico.

Equipado con el convicto anual y los atributos necesarios para un exorcismo –campana, libro, vela y cruz–, Romanus dominó al dragón con la sola señal de la cruz, transformándolo en una bestia dócil que consintió ser trasladada a la ciudad, atado con una simple cuerda.

La Gargouille fue quemada en la hoguera, excepción hecha de su boca y cuello que, acostumbrados al tórrido aliento de la fiera, se resistían a arder, en vista de lo cual, se decidió montarlos sobre el ayuntamiento, como recordatorio de los malos momentos que había hecho pasar a los habitantes del lugar. El resto de las cenizas se arrojó al río Sena, y los parisinos recordaron a este ser, reproduciéndolo en lo alto de sus catedrales.

Esta curiosa leyenda, más encantadora que real, viene a explicar el origen de la palabra gárgola como sinónimo de escupir agua con facilidad, intención primigenia de las esculturas ubicadas en las cornisas de iglesias y catedrales medievales.

El concepto de una proyección decorativa a través de la cual el agua se expulsase del edificio era conocido desde la antigüedad, siendo utilizado por egipcios, griegos, etruscos y romanos.

Dragones y Gárgolas de BarcelonaDragones y Gárgolas de Barcelona16 picturesJun 27, 2010

Mientras que los griegos tenían especial querencia por las cabezas de león, fueron los romanos los que utilizaron estos canalones decorativos con abundancia, tal y como lo demuestran los ejemplares de la ciudad de Pompeya, conservados intactos hasta la actualidad merced a la capa de lava que los cubrió durante la erupción del Vesubio, en el primer siglo de Nuestra Era.

Durante la Edad Media, las gárgolas se utilizaron como desagües y sumideros a través de los cuales se expulsaba el agua de la lluvia, evitando que cayera por las paredes y erosionase la piedra. Es esta la utilidad a la que se refieren todos los idiomas europeos, cuando idearon palabras para designar estos apéndices arquitectónicos: en italiano “gronda sporgente”, frase muy precisa, arquitectónicamente hablando, que significa “canalón saliente”; en alemán “wasserspeider”, que describe lo que una gárgola puede hacer, esto es, escupir agua; en español gárgola y en francés “gargouille”, que derivan del latín gargula, garganta; o el inglés gargoyle, derivado de los dos anteriores.

Las primeras gárgolas aparecen a comienzos del siglo XII. Es en la época del gótico, concretamente durante el siglo XIII, cuando se transforman en el sistema predilecto de drenaje, si bien no todas ellas tenían esta utilidad.

Parece que los primeros ejemplos góticos de gárgolas son las que se pueden observar en la Catedral de Lyon, seguidas de las que pueblan Notre-Dame de París.

Es raro encontrar una gárgola sola. Generalmente suelen estar agrupadas en hileras, sobre los altos de iglesias y catedrales, a modo de una sociedad de gente de piedra.

Las gárgolas del primer gótico apenas si estaban elaboradas, pero según fueron proliferando, el diseño se fue haciendo cada vez más elaborado, transformándose en auténticas obras de arte. El rasgo distintivo de sus expresiones es que nunca eran bellas sino intencionadamente horribles, grotescas o irónicas.

En general, el gótico se caracteriza por ser más realista que el románico, con la excepción de las gárgolas, que parecen perpetuar la fascinación, típicamente románica, por las criaturas grotescas y monstruosas.

Desde finales del siglo XIII las gárgolas se hicieron más complicadas, abandonándose la representación de animales, que fueron reemplazados por figuras humanas. Aumentaron su tamaño y se transformaron en figuras más exageradas y caricaturizadas.

Las connotaciones demoníacas se abandonaron en el siglo XV, cuando se extremaron las poses y expresiones faciales, perdiendo sus significados religiosos y haciéndose más cómicas.

Las gárgolas eran algo más que una decoración funcional, si bien su significado profundo permanece aún sin determinar. Entre las numerosas que pueblan los edificios medievales no se han podido encontrar dos iguales, demostración de la extraordinaria imaginación de sus constructores.

La documentación contemporánea a su elaboración ofrece muy poca ayuda en la resolución del enigma sobre su significado derivado, en gran medida, de la costumbre medieval por crear ambigüedad, lo que provoca y permite múltiples sentidos.

La gran variedad, tanto en formas como en significados, va en contra del uso típicamente medieval, esto es, educativo; si se quería enseñar es evidente que debía entenderse el mensaje transmitido a través de las gárgolas. Es por ello que encontramos gárgolas no sólo en iglesias y catedrales, sino también en edificios seculares y casas privadas.

Entre las posibles interpretaciones que se han atribuido a las gárgolas destacan aquellas que las asimilan a representaciones del demonio, tan presente en el imaginario colectivo medieval, que recuerda al cristiano la necesidad de seguir los preceptos religiosos si quiere escapar del infierno.

Así, muchas de las llamadas gárgolas grotescas parecen representar a dragones, diablos y demonios, símbolos del mal para el cristiano de la Edad Media.

El dragón fue el animal fantástico más reproducido por el arte medieval. La palabra dragón deriva del sánscrito dric, que significa “mirar”, en referencia a la capacidad de este animal para destruir con sus ojos.

Mientras que otros, como el león, podían alternar su carácter maléfico y benéfico, según la representación que se considerase, el dragón siempre ha significado, dentro del arte occidental, maldad y destrucción. De esta forma, muchas veces se ha representado al diablo como un dragón.

Aunque el arte medieval no predeterminó una representación fija del dragón, sí puede observarse en todos ellos la existencia de alas semejantes a las de un murciélago, animal asociado a la oscuridad y el caos. Alas que, probablemente, indican el origen angélico del demonio.

Antes que Lucifer se revelase y fuera expulsado del paraíso, era el más bello de todos los ángeles. Pero cuando cayó, toda su belleza se transformó en fealdad, cambiando su nombre por el de Satán, que significa “adversario u oponente”.

Si uno es el diablo Satán, muchos son los demonios, espíritus maléficos servidores del ángel caído. Su representación en la iconografía medieval recoge todo lo que de repugnante y desagradable tenía la naturaleza: si Dios era el Creador de todas las cosas bellas, su oponente, Satán, sólo podía representar lo feo, sórdido y despreciable.

Ciertas gárgolas muestran estas características, sólo atribuibles al demonio y sus servidores. Si bien la apariencia externa es humana, hay numerosos signos demoníacos: los cuernos, las orejas animales puntiagudas, los colmillos, las barbas, las alas membranosas, la cola, los pies en forma de patas hendidas y desgarradoras, los cuerpos desprovistos de vello y el semblante amenazador…

Una gárgola con alguna de estas características, sino todas, era inmediatamente asociada al mal, por parte de sus espectadores medievales.

La fisionomía polimórfica de estas gárgolas diabólicas era la expresión perfecta de la habilidad del demonio para transformarse, para presentarse ante el cristiano desprevenido bajo diversos disfraces.

Y, cómo no, Barcelona también se rindió al culto a las gárgolas, que en el Barrio Gótico decoran los altos de la Catedral de Barcelona, la Catedral de Santa María del Mar, o la calle Bisbe, entre otros.

Un buen lugar para concluir la visita por las gárgolas de la ciudad es acudir a la Biblioteca de Santa Creu, con entrada por la calle Hospital, construido en 1401 para reunir todos los hospitales de la ciudad.

Hay más dragones sobre la fachada del ayuntamiento de Barcelona, en la Plaça Sant Jaume, unicornios alrededor de la Catedral de Barcelona, un centauro en la calle del Bisbe, o gárgolas en la Parroquia de la Plaza del Pi.

Para terminar un apunte, en el también histórico barrio del Born,  durante el transcurso de la ruta, nos desviaremos para ver un gran rostro de mujer madura tallado en piedra que observa una calle desde las alturas. No es más que un vestigio de la Edad Media, en la cual muy poca gente sabía leer (sólo los de clases altas e ilustradas, y clérigos), es por este motivo que se utilizaban imágenes o representaciones gráficas para comunicar o indicar algo. Esta gran cara o carassa –en catalán, de aquí se cree deriva el nombre de la calle en donde está ubicada- indicaba la proximidad de un prostíbulo.

Si te ha gustado esta propuesta de ruta y quieres conocerla en su totalidad, puedes acompañarme todos los domingos, inscribiéndote a través de este enlace en Atrápalo.com, donde hago de guía para la misma.

Enlaces a consultar

Escrito en colaboración con Olga Mateos


Ver La Barcelona de los dragones y las gárgolas en un mapa más grande

Convertir este artículo en PDFSocialTwist Tell-a-Friend

EL PAPIRO DE TURIN, LA LISTA DE DIOSES QUE HACE CHIRRIAR A LOS EGIPTOLOGOS

20 Mayo 2010

En mayo del 2010, durante la visita para contemplar la Síndone de la ciudad de Turín, tuve la ocasión de acercarme hasta el Museo Egipcio, donde se esconde uno de los mayores objetos que no deberían estar ahí de la arqueología, el Canon Real o Papiro de Turín.

Este papiro de escritura hierática se encuentra cerca de la entrada al museo, nada más entrar a mano izquierda, escondido detrás de una vitrina y que pasa desapercibido a los visitantes, más interesados en la búsqueda de momias o esculturas que les asombren.

Datado en la época de Ramsés II, ¿qué tiene de especial que lo convierte en un objeto imposible? Pues bien, el texto menciona los nombres de los faraones que reinaron Egipto, pero también los dioses que les precedieron, los semidioses, y los seguidores de Horus. Esta lista no es conmemorativa de ningún faraón, con lo que contiene los nombres reales de todos sus gobernantes, incluyendo los faraones menores y los usurpadores. Y ahí es donde radica la cuestión, pues tomándola como válida, ¿quiénes eran estos dioses que gobernaron Egipto y que son anteriores a la dinastía I?

El papiro es de 170 centímetros de largo y 40 de ancho, y está roto en 160 fragmentos que, afortunadamente, se han podido recomponer conformando la lista mencionada.

Descubierto en 1822, por Bernardino Drovetti, el que fuera cónsul de Egipto, cerca de la ciudad de Luxor, fue donado al Museo Egipcio de Turín en pésimas condiciones; aunque se sabe que en su descubrimiento estaba prácticamente intacto.

Giulio Farina reconstruyó el documento y lo selló entre dos hojas de vidrio en 1938, que es como puede verse hoy en día. No sería hasta 1959 que Gardiner, que se hizo famoso por recopilar todos los jeroglíficos egipcios y publicar su gramática, cuando éste transcribiría lo que decía y hacía públicas estas revelaciones.
Parece que el Papiro contiene los nombres de unos 300 monarcas en orden cronológico, incluyendo la duración de sus reinados en años, meses y días, lo cual convierte al Canon Real de Turín en un documento de gran importancia a la hora de establecer una cronología para el Antiguo Egipto.

La lista de reyes del Canon Real de Turín comienza con los dioses que según las creencias de los antiguos egipcios gobernaron Egipto al principio. Y aquí es donde radica el problema para los egiptólogos, pues aseguran que esto es mitología y sólo dan por cierta la cronología a partir de la Dinastía I. ¿Por qué los dioses nunca gobernaron Egipto según los arqueólogos? No se sabe, o tal vez sí, ya que ello repercutiría en que se debiera admitir la presencia de unos dioses en la antigüedad, o tomados como tales, y ello implicaría dar por cierta la teoría de que esos seres divinos no eran precisamente de este mundo.

Al comienzo de la lista se encuentra el dios Ptah que, según la cosmogonía de Menfis, creó el mundo con el corazón y la palabra. Le sucede Ra, el dios sol creador de la vida, y después su hijo Shu, el aire, que separó el cielo (Nut) de la tierra (Geb) interponiéndose entre ambos. A Shu le sucede Geb, y después el hijo de éste, Osiris, que es asesinado por su hermano Seth.

Luego aparece Horus, el hijo póstumo de Osiris, que luchó contra Seth por el trono de Egipto. Después, el Canon Real de Turín da los nombres de otros tres dioses: Thot, Maat y un Horus cuyo nombre se ha perdido. Aquí hay que tener en cuenta el papel de Maat, que es la diosa del orden, la justicia, y la verdad, y al mismo tiempo un concepto abstracto de difícil definición en la actualidad.

Después aparecen otros nueve dioses, que son los que se encargan de la transición entre un gobierno de dioses a otro de humanos. Estos dioses son los bau de Buto (Pe) e Hierakómpolis (Nekhen), los cuales representan a los gobernantes del norte y del sur durante el Periodo Predinástico (anterior al 3000 a.C.). Estos dioses en conjunto forman los bau de Heliópolis y se relacionan con Horus, el dios de la realeza. Es importante señalar que Buto e Hierakómpolis eran las capitales predinásticas del Bajo y Alto Egipto respectivamente. Después vienen los Shemsu Hor (Seguidores de Horus), los cuales podrían ser los reyes predinásticos, pero aún no está claro. Los Seguidores de Horus se representan con cuerpos celestes, con forma de discos alados, y con armaduras impropias de su época.

Después de esta lista de dioses, el Canon Real de Turín comienza con los reyes humanos, siendo el primero de ellos Menes, primer rey de la I Dinastía, el primer Rey del Alto y Bajo Egipto, esto es, del Egipto unificado. Su nombre aparece dos veces, uno con un determinativo para “humano” y el otro para “divino”.

Los reyes y sus reinados se suceden hasta llegar a la Dinastía XVII, donde se corta la cronología. El papiro también incluye a reyes del Primer Periodo Intermedio (Dinastías VII a XI, 2181-2055 a.C.), sobre todo de la segunda mitad del mismo, cuando se produjeron los enfrentamientos entre los reyes heracleopolitanos y tebanos por el poder; con el cual se hizo finalmente el tebano Mentuhotep II, iniciando el Imperio Medio (2055-1773 a.C.). Aún así, se ha perdido valiosa información referente a la Dinastía XI; aunque recientemente han aparecido los trozos extraviados en el Museo Egipcio y se espera recomponer el papiro en breve, con una nueva traducción de textos y reyes que hasta ahora se consideraban perdidos.

Al contrario de lo que ocurría con las listas reales vistas, el Canon Real de Turín sí que incluye a los odiados gobernantes hiksos del Segundo Periodo Intermedio (1773-1550 a.C., dinastías XIII a XVII, siendo las dinastías hiksas la XV y la XVI), aunque añadiendo a sus nombres el determinativo de “extranjero”. El término de “hiksos” viene de la expresión egipcia “heqau khasut”, es decir, “gobernantes de los países extranjeros”, el cual se aplicaba a los gobernantes asiáticos. Evidentemente, el motivo de la inclusión de los hiksos en el Canon Real de Turín es que no era una lista real destinada al culto a los reyes predecesores de un faraón como las de Abidos o Karnak, como ya hemos citado con anterioridad, lo cual le da más veracidad a la lista de dioses gobernantes como tal, y no producto de una fantasía mitológica.

El Papiro de Turín, curiosamente, coincide con otras fuentes apócrifas que paso a enunciar.

La Piedra de Palermo se trata de la mitad de una enorme losa de diorita negra, que originalmente debía medir aproximadamente unos 2 metros de longitud y 60 centimetros de altura, y que actualmente se puede contemplar en el Museo de Palermo, aunque en realidad existen 7 fragmentos en total distribuidos por diferentes museos del mundo. El documento, en escritura jeroglífica, da cuenta de 120 reyes predinásticos que reinaron antes de que existiera oficialmente la civilización egipcia. De nuevo aparecen los nombres de los misteriosos dioses y semidioses engrosando las genealogías reales egipcias.

Otro apócrifo para la egiptología sería algunas de las incorrecciones que dicen ellos que cometió Manetón en sus crónicas de Egipto.

Manetón fue un sacerdote egipcio de Heliópolis que vivió en el siglo III a. C., durante los reinados de Ptolomeo I y II, poco tiempo después del historiador babilónico Beroso, siendo ambos casi contemporáneos. Las cronologías que detalló Manetón encajan perfectamente con el Papiro de Turín y la Piedra de Palermo.

Manetón escribió “La Historia de Egipto” en 3 volúmenes o tomos, que en realidad ya no existen y no podemos leer en su fuente original. Pero nos han llegado fragmentos recogidos por distintos autores. Por un lado, las citas de Flabio Josefo (siglo I d. C.); y por otro, los escritos de los llamados “padres” (autores relacionados con la Iglesia), como Julio Africano (siglo III d. C.), Eusebio de Cesarea (siglo IV d. C.), y Sincelo, conocido como Jorge el Monje (siglo IX d. C.).

Pues bien, según recoge Eusebio, una dinastía de dioses reinó en Egipto durante 13.900 años: el primer dios fue Vulcano, el dios descubridor del fuego, después el Sol, Sosis, Saturno, Isis y Osiris, Tifón hermano de Osiris, y Horus hijo de Isis y Osiris. A estos, siguieron dinastías de semidioses que reinaron durante 11.025 años, lo que hace un total de 24.925 años. A partir de ese tiempo, aproximadamente sobre el 3.000 a. C. reinaría el primer faraón, Menes o Narmer.

Según transmite Sincelo (Jorge el Monje), desde las Crónicas de Manetón, seis dinastías de dioses reinaron durante 11.985 años. De nuevo aparecen: Hefesto dios del fuego, Helios o Sol, Agatodemon, Cronos o Saturno, Isis y Osiris y Tifón hermano de Osiris. Los primeros 9 semidioses que cita Sincelo son Horus (hijo de Isis y Osiris), Ares, Anubis, Heracles, Apolo, Amón, Titoes, Sosus, y Zeus, abarcando entre estos 9 semidioses un periodo de unos 2.645 años aproximadamente en el reinado en Egipto. A continuación, siguen sucediéndose dinastías de semidioses, y seguidores de Horus, abarcando entre todos ellos miles de años de reinados en Egipto, en unas cifras similares a las que establece Eusebio. Y todo esto, antes de que empezara a reinar en Egipto el primer faraón según la Historia oficial.

Hay pequeñas diferencias entre las cronologías de Eusebio y Sincelo, pero ambas básicamente son muy similares. Por ejemplo, Sincelo cataloga a Horus como el primero de los semidioses, mientras que Eusebio lo nombra como el último de los dioses.

Si todos estos reyes hubieran sido figuras inventadas o mitológicas, probablemente no se hubieran hecho constar la duración de sus reinados en cifras tan exactas, sino que simplemente se habrían presentado esos períodos como espacios de tiempo indefinidos. ¿Por qué si no, se data con tanta precisión en los cómputos la duración de los reinados de estos dioses y semidioses? ¿Existieron realmente? ¿Y por qué los historiadores y la arqueología se niegan a aceptarlos como reales y sí lo hacen con los faraones a partir de la Dinastía I? ¿Acaso no tienen el mismo derecho?

Julio Africano volvió a referirse a los dioses, los semidioses, héroes y “espíritus”. Detalla que después del Diluvio, la primera casa real egipcia tuvo 8 reyes, el primero de los cuales fue Menes de Tis, que reinó durante 62 años. Fue arrollado por un hipopótamo (Eusebio precisa que era un dios en forma de hipopótamo) y pereció.

No podemos olvidar el importante testimonio de Diodoro de Sicilia, un famoso historiador griego del siglo I a. C., que empleó 30 años en escribir una Historia Universal, para lo cual visitó todos los lugares y monumentos que mencionó. En Egipto fue ilustrado por los sacerdotes y eruditos egipcios de aquella época, y no dudó en escribir que los primeros monarcas del país del Nilo reinaban desde hacía 23.000 años. Otra vez asomaban dioses y semidioses en la cronología de Egipto, en un tiempo en el que todavía no reinaban los seres humanos.

Concluyendo con la posibilidad de que estos dioses y semidioses hubieran gobernando Egipto mucho antes de las dinastías conocidas, ¿quiénes eran estos dioses? ¿De dónde llegaron? ¿Fueron ellos los constructores de los más grandes monumentos de la antigüedad? Esa es la pregunta que deberíamos hacernos ante las evidencias de las transcripciones de los textos del Canon Real de Turín, la Piedra de Palermo, o las Crónicas de Manetón, en lugar de intentar negar su existencia, achacándolas de fantasías de sus autores o mitologías heredadas, sólo porque no encajan en las cronologías del tiempo.

Convertir este artículo en PDFSocialTwist Tell-a-Friend

LA SABANA SANTA, LA MEJOR FALSIFICACION DE LA HISTORIA

13 Mayo 2010

La ostensión de la Sábana Santa en el 2010 ha sido un acontecimiento histórico en el que había que estar presentes, pues no habrá una nueva muestra del lienzo que supuestamente cubrió a Jesús de Nazaret hasta el 2025.

Tuve la oportunidad de asistir en mayo del 2010 a este momento clave de la historia, después de la restauración a la que había sido sometida la Síndone, limpiándola y devolviéndole su color original. El Santo Sudario de Turín es una tela de lino que muestra la imagen en negativo fotográfico de un hombre que presenta las mismas marcas y suplicios que se narran en los Evangelios durante el momento de la Crucifixión. Actualmente se guarda en la capilla real de la Catedral de San Juan Bautista, en la mencionada ciudad de Turín.

Se han escrito ríos de tinta, intentando demostrar su veracidad, y un sinfín de detractores han intentado señalar que, cada una de las teorías y pruebas aportadas a su favor, son falsas.

Volver a insistir más en ello, recopilando las pruebas ya existentes, es absurdo. No aporta nada nuevo a la investigación. Pero siempre me he preguntado qué ocurriría si diéramos por buena la afirmación que otorga la misma a que se trata de una los mejores imposturas de la Edad Media.

Pongámonos pues en las manos de este falsificador. Veamos cómo la pudo haber realizado, y finalmente extraigamos nuestras propias conclusiones. Tal vez observando el punto de vista de un falsificador de reliquias, pudiéramos saber si las probabilidades de que así fuera, nos convencen.

Al parecer, la máxima discusión en torno a la evidencia científica es la prueba efectuada mediante carbono 14 a la Sábana. Se llevó a cabo en 1988. Tres estudios científicos realizados por un laboratorio del Reino Unido, uno de Suiza y un tercero de los Estados Unidos sobre una pequeña muestra del lienzo (un químico estadounidense, Raymon Rogers, concluyó que la muestra se tomó sobre uno de los remiendos recosidos después de los incendios que quemaron parte de la misma), cortada a tijera de una de sus puntas (y que todavía se aprecia) dieron como resultado una fecha entre 1260 y 1390 (±10 años), con una fiabilidad del 95%, y que fue publicada en la revista científica Nature. Para algunos, esta datación ha zanjado para siempre el asunto, demostrando que el sudario es una falsificación del siglo XIII o XIV.

Partamos entonces de que el falsificador era originario de esas fechas. Fijémonos en la crucifixión del hombre de la sábana. Ese hombre está clavado por las muñecas entre los huesos del carpo –región del esqueleto de la mano-, lo que produjo una contracción del dedo pulgar que desaparece en la imagen del sudario. Es más, el clavo de la muñeca derecha no entró bien entre los huesos, teniendo que desclavarse y volviéndolo a clavar. Esa herida, por tanto, es mayor, de unos 15×20 mm y de forma oval. Hay signos de hemostasia o estancamiento de la sangre, lo que impidió que ese hombre se desangrara.

Volvamos a su falsificador. Sus conocimientos de medicina debieron ser elevados, ya que por esas fechas no se conocía la forma usada por los romanos para crucificar a sus reos. Todos los artistas del siglo XIII y XIV, e invito a comprobarlo, representaron en retablos y esculturas a un Jesús de Nazaret crucificado por las palmas de las manos, lo que hubiera provocado que éstas se desgarraran y el sujeto cayera. Pero el falsificador no sólo conocía el método empleado, sino que además tenía conocimientos de anatomía, pues reprodujo fielmente dónde debían entrar los clavos, y además supo recrear en una de las muñecas el agujero que implica un segundo intento. Es más, la sangre recogida y analizada, era del tipo AB, propia de los judíos, algo habitual en estas fechas, pero no tanto en tiempos medievales. Así que el falsificador debía conocer los diferentes grupos sanguíneos, allá por el siglo XIII, y se hizo traer sangre del tipo AB de algún pobre judío para esparcirla por la Sábana, como demostró el químico Walter McCrone.

Pero veamos qué otros detalles tuvo que tener en cuenta y su enorme cantidad de conocimientos científicos para dar con la mayor falsificación de la historia.

Nuestro impostor parece que ya había inventado la fotografía en el siglo XIII o XIV, pues nadie duda de que el sudario es un negativo fotográfico. Este debió usar una linterna mágica, un dispositivo de proyección simple para aplicar luz recogida a través de un sencillo agujero a una placa con compuestos de plata sensibles a la luz.

El embaucador era un genio en toda regla, pues en su época conocía la ciencia de la palinología, disciplina de la botánica que estudia el polen y las esporas. ¿Por qué afirmo esto? Porque la Sábana presenta muestras de polen de las especies primaverales de Palestina, como así demostraron Avinoam Danin y Uri Baruch. Junto a la marca de la corona de espinas se encontró la especie Gundelia Toumerfortii, exclusiva de Jerusalén en primavera. Nuestro falsificador debía conocer esto y se trajo polen de Palestina y Judea para extenderla por la sábana, esperando que en un futuro pudiera engañar a los analizadores e investigadores del siglo XX.

Estudiosos próximos a la NASA, como Jackson, Jumper y Stephenson, localizaron en 1978 en los ojos del hombre de la Síndone, la marca de dos leptones, impresiones de monedas romanas, una de ella de Tiberio. Y es que en el siglo I era normal cerrar los ojos del difunto con monedas. Conociendo este detalle, nuestro falsificador se hizo traer monedas romanas del siglo I y las usó deliberadamente en su fotografía medieval.

Pero como decía nuestro falsificador tenía conocimientos científicos más avanzados que la mayoría de sus colegas. Este pudo recrear a la perfección todas las marcas sufridas durante lo que se conoce como la Pasión. Latigazos en la espalda y nalgas, hematomas, el tabique nasal desviado fruto de alguna caída, rodillas destrozadas, o heridas en la cabeza producidas por el casquete de espinas, entre otros. El látigo debió corresponder al llamado Flagellum Taxillatum. Este se basaba en un bastón con tiras de cuero de la que colgaban unos plomos con una forma como de hueso. Lo curioso es que las marcas de la Síndone corresponden milimétricamente con los plomos, lo que no deja ninguna duda de que el impostor se trajo uno de esos látigos romanos del siglo I para poder engañarnos.

Y aunque en la Edad Media se representaba al Cristo portando una cruz en todas sus manifestaciones artísticas, nuestro falsificador sabía que no era así y puso la impronta de un madero transversal conocido como Patibulum en la espalda del hombre de la Sábana, tal y como se supo después que ocurría con los condenados a este suplicio por parte de Roma.

Dice el doctor Judica Cordiglia: “La rodilla derecha, además de parecer más contusa, presenta numerosas excoriaciones de tamaño y formas diferentes, más o menos marcadas , con bordes desgarrados sobre la región rotular“. Un poco más arriba y hacia el exterior hay dos llagas de forma redondeada de unos 2 cm de diámetro, situadas una encima de la otra. La rodilla izquierda, también contusionada, no presenta más que excoriaciones diversamente dispuestas de tamaño y forma diferentes, pero mucho menos marcadas y numerosas. Estas lesiones, por su dirección y ubicación, nos indican cómo han podido ser producidas: acusan la caída sobre un terreno no uniforme, sino cubierto de piedras desiguales. Confirma esta suposición la tierra que se ha encontrado mezclada con la sangre en las excoriaciones de la nariz y en su rodilla izquierda, como si el ajusticiado, al caer, no hubiera podido resguardarse con las manos.

De lo anterior se desprende que nuestro falsificador contaba con conocimientos avanzados en análisis forense.

Todo ello, claro está, no contradice para nada las pruebas encontradas. En 1203 un cruzado llamado Robert de Clari aseguró haber visto la tela en Constantinopla. Y en 1205, Teodoro Angelos, envió una misiva al Papa Inocencio III esgrimiendo que los franceses, durante el saqueo de la ciudad de Constantinopla, se habían quedado con el lino de nuestro Señor, el que lo envolvió en su muerte. Las fechas son muy próximas a la datación del sudario mediante la prueba del carbono 14, como se puede ver.

Hay quien ve en este falsificador a Leonardo de Vinci, dado los enormes conocimientos que tenía para recrear una falsificación tan genial. Pero cabe recordar que Leonardo nació en el 1452, lo que no coincide para nada con la datación del carbono 14, lo que le descarta automáticamente como autor de la misma.

Postulamos que el falsificador de la Síndone era un genio, pues no sólo había descubierto la fotografía en el siglo XIII, sino que además sabía de hemografía (análisis de sangre), anatomía, biología, palinografía (el estudio de las esporas), medicina forense, historia antigua, y contaba con un sinfín de amigos que le proporcionaban el material necesario, como pólenes de la Palestina, el flagellum, el patibulum, los leptones romanos, y otra serie de evidencias que dejó incrustadas a perpetuidad. Si la idea era engañar a sus conciudadanos, no salió del todo airoso, pues algunos Papas calificaron la Sábana de sacrílega, ya que la misma presentaba signos que nos estaban reflejados en los Evangelios. Cabe recordar el suceso en el que el apóstol Tomás introduce su dedo en la llaga de la palma de la mano de su maestro para creer lo que está viendo. La Síndone lo cuenta de otra manera, y por eso solo ya fue considerada de herética.

Además, el negocio de las reliquias medievales era tal, que se conocen decenas de réplicas de una misma reliquia, como fuera el caso del Mandylion, un supuesto pañolón que estuvo en contacto con el rostro de Jesús de Nazaret y del que habían copias burdas y descaradas. Siendo así con todas las reliquias, ¿por qué no se hicieron más copias de la Sábana Santa si era una falsificación en toda regla?

Dando por buena la hipótesis de que hubiera un falsificador, la verdad es que su resultado fue tan bueno, que no se atrevió a repetir el experimento.

Insistimos en la teoría del falsificador, pues según los más agnósticos, es la única solución posible. Incluso los que dicen no creer en los misterios, como el escritor Juan Antonio Eslava Galán, postulan que debió ser así porque el creador de la Síndone contaba con conocimientos alquímicos. Vamos, que para no creer en misterios, el autor se saca de la manga la alquimia como si fuera de dominio público y algo habitual en la época.

El Vaticano realmente no se pronuncia sobre la realidad o no de la Síndone, dejando su cuestionabilidad en manos de Dios; si bien es cierto que la utiliza desde 1983, momento en que les fue otorgada por su antiguo propietario, Umberto de Saboya, para devolver la fe a los cristianos en momentos de incertidumbre.

Los protestantes ni siquiera se acercan a reconocerla, porque han sido inculcados en su religión sobre los peligros de la idolatría. Y aunque fuera real la imagen de Jesús de Nazaret, para ellos no le produciría ningún fervor o sentimiento, ya que su forma de ver las imágenes, tal y como se les ha inculcado de niños, no les emociona.

El resto de religiones ni opina ni les importa. Y en cuanto a los agnósticos y ateos, se aferran de pies y uñas a la teoría de la falsificación, actuando con agresividad cuando alguien les plantea lo contrario. Da igual que se haya encontrado un manuscrito de 1192 donde se aprecia lo que parece el Sudario de Turín. O que Gregorio Refendario impartiera un sermón sobre la Sábana Santa, en el año 944, en Constantinopla, que luego fue archivado por el Vaticano.

Al final, resultará que la Síndone sólo convence a católicos y a los amantes del misterio y lo sobrenatural. Porque digo yo, con la enorme cantidad de pruebas presentadas, ¿se toma en serio la suposición de un falsificador medieval?

Si a mí me preguntaran, y observando las evidencias forenses, sin tener en cuenta de quién se trata, a simple vista diría que lo que ocurrió, por lógica, es que el cuerpo de la persona que estuvo envuelta en la Síndone, se desintegró dejando chamuscados finos hilos en el lienzo, que luego se reveló como una figura y que en el siglo XX se verificó como un negativo fotográfico. Eso es lo que podría deducirse de lo que se ve, pero claro está como se trata de Jesús de Nazaret, patriarca del cristianismo, la disgregación atómica de su cuerpo con algún tipo de energía que lo implosionó desde su interior, no se contempla, pues es sólo eso, mera ciencia ficción.

Convertir este artículo en PDFSocialTwist Tell-a-Friend

MAGICAL CATALONIA IN HDR

7 Abril 2010

The technology HDR, acronym of High Dynamic Range, is revolutionizing the world of the digital photography. Increasingly professionals use it to show with all luxury of details their photographic articles. So it was logical that the next step was to illustrate photo articles related to the enigmas and mysteries.

But what does the HDR exactly consist that so much expectation causes? Let’s see what the Wikipedia says in the matter: “it is a technology of rendering that imitates the functioning of the pupil in the human eye. The human eye adapts itself constantly and with great efficiency to the different luminosities of the same scene opening or closing the pupil while joining all the information caught in the brain. This way, this organ is capable to show clearly a scene with zones with different lighting. The cameras do not have this capacity of adjustment and what they do through the exposure meter (meter of light) is to take an average of the different zones and to take the photography with this average, so that some zones can remain illuminated well but at the cost of others remaining dark and others too white. By means of HDR’s technologies, it is possible to correct this fault of the photography managing to illuminate correctly all the zones although they contain very different quantities of light “.

We have already echoed this technology in an article about some Catalonia’s fantastic places. But now we try to go a step farther. What would happen if this fantastic methodology would join with another new one called “panoramic photography “? To understand it, the first thing that we should know is what is it the so called panoramic images.

Again we go to the Wikipedia in order to clarify it: “A panoramic image is the one that shows a panorama (comes from the Greek ‘pan’= everything, and horama=view), usually landscape or architectural, and that differs for the wide visual horizon that it covers. Its making has been changing across the time, from the landscapes painted in pictures, the classic and digital photography, up to the edition or even the complete creation of images in the computer. The possibilities that the technological development offers to the panoramic images have expanded up to allowing the existence of virtual three-dimensional worlds, in which it is possible to join and move to observe different points of view of the scene“.

Can we imagine what could happen if we mix photography HDR with panoramic images?

To test this technology we have looked for five Catalonia’s magic, little known enclaves and with histories related to the mystery, and this is the result.

Gardeny’s castle

In 1149, the count of Barcelona, Ramon Berenguer IV, initiated the siege to the city that had been Moslem up to this date, Lleida. For the occasion he surrounded himself with the best gentlemen of the epoch. Of course, the templar were there, the warlike monks who were fighting against the unfaithful. From a beginning the Templar already came to an agreement: the city must be divided in two parts if the battle would be won. This way, the Gardeny’s hill part would be given to the Order of the Templar in gratefulness to a possible victory, as it happened later.

Castillo de GardenyCastillo de Gardeny

In 1152, monk Pere de Rovira and monk Pere de Cartellà, began to construct the Gardeny House, with the contributions of the nobility, seduced by the ideal of Christ’s Soldiers. Towards the XIIth century, the Gardeny House had turned into one of the most important Wreath of Aragon templar’s centres. And in 1294 it received the visit of the Great Master of the order, Jacques de Molay, who later would be condemned to the bonfire on March 18, 1314 on order of the Pope Clemente V.

At the beginning of the XIVth century, with the suppression of the Order of the Templar, what at the time was already was a castle, went on to hands of the Order of Malta, the Hospitable ones of San Juan. The castle was in their hands up to turn in the XVIIth century into a military construction, with cannons in its loopholes which still can be seen. In the XXth century the army returned the fortress to the Centre of Interpretation of the Order of the Templar for its historical recovery.

Castillo de GardenyCastillo de Gardeny

In spite of the successive plunderings, this castle preserves something interesting. In its interior there are wall paintings of the XIIIth century, one of the few templar testimonies of Europe. What it couldn’t be deciphered up to the date is what it means these strange symbols in the murals that decorate the ‘Santa Maria de Gardeny’ Church inside the fort.

Vallgorguina’s dolmen

This site begins in a path near to the population of Vallgorguina, next to Granollers. One of its routes, before getting to the dolmen, leads towards the monastery Templar of Holy Eulalia de Tapioles, we have historical knowledge of it from 878. In the enclosure there is a church with an apse of the 12th century, and a cemetery with all its tombs profaned at present. The terrible thing is that this idyllic place finds itself in total abandon, abundance of painted satanic invocations (it is necessary to indicate that this zone always was related to legends on witchcraft), and where still rites of this nature take place, as the villagers tell.

Dolmen de VallgorguinaDolmen de Vallgorguina

Siguiendo por este camino tropezamos con el dolmen de Vallgorguina, conocido popularmente como Following this path we stumble over Vallgorguina’s dolmen, known popularly as “The elegant stone”, place in which during the summer solstice rituals and witches’ Sabbaths take place and it is considered as an energetic centre for the parapsychology lovers.

Vallgorguina’s dolmen has 7 vertical megaliths, with an average height of 1, 53 meters. The top block is lodged on its legs without any type of mortar. The layout of the megaliths is circular, with a distance among them of around 20 and 39 cm; though there is an entry door towards the interior. Since there is no scientific supported documentation, the verifications of a few interested people in this dolmen date it between 3.500 and 3.000 B.C.

Dolmen de VallgorguinaDolmen de Vallgorguina

The villagers tell that the dolmen is not in its original position, since in the 19th century it was situated in the crop field of a farmer. The owner of the farm moved all its morphology to its new emplacement, keeping a faithful reflection of the original layout.

One of the multiple legends of witches and demons tells that in 1887, according to the historian Josep Pellicer i Pagès, in certain occasion a few strange clouds were seen on the dolmen, prelude of a storm. The curious thing is that when a few witches got on the “elegant stone “, when they made contact with the stone, they went out flying, which provoked that the clouds loaded them with fluids and with untying beams. Only the incantations of the peasants managed to plot them.

Olot’s moai

Antoni Outbidder i Estany known also as Manuheuroroa - that means “Bird that came from a distance “-, adopted his name rapanui as the second surname signing Antoni Pujador Manuheuroroa. He was born in Barcelona in 1948 and died in 1993, resting his ashes in Hanga Roa’s cemetery. He was a passionate expert of the Easter Island, member and speaker of the Chiefs’ Council of Cuts Nui.

Moai de OlotMoai de Olot

In 1982 he promotes the brotherhood of his home town Olot with Hanga Roa, the capital of the island, by request of its mayor Samuel Cardineli. For this reasib he invited a sculptor rapanui to construct a moai with volcanic rock of the Garrotxa.

In 1985 he publishes the archaeological - tourist Rapa Nui Map in Barcelona together with the Chilean Paul Teutsch and with Francesc Amorós and Gonell of the University of Barcelona. On the occasion of the presentation of the map to Thor Heyerdahl, Francesc Amorós invites them to take part in an archaeological expedition to the Easter Island together with experts recruited by the Museum Kon-Tiki of Oslo. The expedition was carried out in 1987 and before finishing he was nominated a member of the Council of Elders or Chiefs of Nui and his agent in the exterior.

The moai raised by the rapanuis still can be seen in the square of the Easter Island, in one of the corners of Olot’s entrance.

The site of Coll de Nargo’s dinosaurs

In 2005, one team of scientists of the Dinosaurs’ friends Association of the region of the Alt Urgell (Lleida) together with the collaboration of Spanish and American universities they found ten nests of dinosaurs of the sauropodos type, the last ones who lived on Earth, in the Lérida region of Coll de Nargo.

El mirador del Cretático donde esperan las huellas de homínidos junto a dinosauriosEl mirador del Cretático donde esperan las huellas de homínidos junto a dinosaurios

The nests were found towards the end of the cretaceous period, more than 65 million years ago, and the eggs belonged to the auropodos, quadruped dinosaurs herbivores baptized as Tazoudasaurus Naimi. As for the nests, they had an average of seven or eight eggs - though they have found one with 13-and they all were of the size of watermelons and the majority of them were opened. These excavations originated from the location of fossils, turned the place into a site, the third most important one of the world.

The simplest explanation for the extinction of the dinosaurs they say that it was caused by an impact of a meteorite 65 million years ago. The exact details are much more complex, and the investigators are still trying to determine more accurately what happened. The Cretaceous-tertiary event of extinction (K-T) is like a former tapestry that is dirty and entangled because of the time and of the negligence. The first and the most important of these threads of evidence it is a cap of clay that crosses the rocks of the whole world. Known as the Limit K-T, this is a line that no dinosaur could cross as they argue (although their relatives, the birds, did survive).

Yacimiento de dinosaurios marcado en Coll de NargóYacimiento de dinosaurios marcado en Coll de Nargó

Well then, Coll de Nargó’s museum is called precisely A Limit K-T, and it is located in the old two-floor rectory where scarcely fit the few fossils that the museum exhibits.
Oddly, in the sandstones of “Eye of Poplar ” in the basin of San Juan in the United States, fossils of dinosaurs were found later to the Limit K-T, in the Palaeocene, in the year 2009, and dated by palinology, which would spoil the hypothesis of the meteorite.

The mystery is in the zone known by the Viewing-point of the Cretaceous, where still they could not have concealed the hominids´ fossilized footprints. Men in the Cretaceous age, 65 million years ago?

The history of these fingerprints founded next to dinosaurs’ fingerprints starts from a few hunters who in 2008 said to have seen them in the highest point of the Cretaceous Viewing-point. The certain thing is that to go there it is necessary to cross Coll de Nargó towards Sallent, and to walk along a forest path, around 4 kilometres of crossing, it is necessary to leave the vehicle, since it is impossible to go beyond. Another way that rises towards the mountains of the Cretaceous Viewing-point was covered of snow at the time of the year that we went there. We asked a few hunters of the zone again, and they confirmed to us the presence of men’s footprints that became fossilized and close to these animals’ fingerprints, in the highest point, at approximately 4 hours walking from the first deposit, asserting that they themselves had seen them. Not being able to check story, it will be necessary to wait to the thaws and to the summer to be able to ascend to this enormous mountain range that can be seen in the photos of the article. The mystery of these footprints is still there, waiting to be found.

Vendrell’s cart ruts

The ‘car ruts’ are a few strange car ruts like forms in the Island of Malta, as if they were the fingerprints of a few vans on the limy rock, prehistoric rails of an uncertain age. The archaeologists mention that these ways are, actually, routes towards temples and megalithic structures spread lengthways and width of the Maltese archipelago. They are beyond 5.000 years old.

Car rut junto al Castillo de Santa Creu, en Calafell (HDR al máximo)Car rut junto al Castillo de Santa Creu, en Calafell (HDR al máximo)

It is believed that the constant step of cars or dragging must have worn away the limestone, this happening together with a later oxidizer action of the water, shaped its current image. Nevertheless, the ruts are created without rhyme or reason. A lot of these ruts remain cut in precipices that do not lead anywhere. It is known that some of them enter the sea, reaching big depths.

If we confine ourselves to the facts, if in the past the waters of the Mediterranean Sea were lower, it would mean to bear the most recent last glaciations in mind (that one 10.000 years ago), which would give us a major antiquity. If we take in consideration that they were highways, but not produced by the wear of cars, but taking them for what they look like, roads constructed by the man, it would imply that there was a previous civilization missing in the waters of the Mediterranean for some catastrophe. Well then, these ‘ car ruts ‘ have been located in the island of Gozo, in Sicily, on the French coast, and the good thing comes now … they are also near Vendrell, in Tarragona, in a tourist population known as Segur de Calafell.

El Castillo de Santa Creu, en Segur de CalafellEl Castillo de Santa Creu, en Segur de Calafell

Documented for the first time in 1037, the Castle of the Holy Cross, in Segur de Calafell, still remains. It was destroyed in the 17th century, though it was reconstructed later. From the original part only the church of the 11th century remains, with anthropomorphic tombs, the prison from the 15th century, and cisterns from the 15th century that were serving to store water when they were besieged by the pirates. It is possible to visit the castle for 4 Euros. It is a guided tour.

Now, the best thing is found around the castle. In south direction, in the same promontory where this bastion raises, the ‘ car ruts ‘ start and they can be seen. It would be logical thinking that these roads that depart from the island of Malta and enter in the sea should have appeared somewhere. Well, the first coast they are located is in Calafell, as a continuity of the paths. What do they do these ‘ car ruts ‘ in a beach zone? It seems that everything comes interrelated with the Iberians because we find here the Calafell’s Iberian Citadel, and the same name that the Alorda Park’s archaeological deposit is known with, in Calafell, in the middle of Tarragona coast, the ‘Costa dorada’.

As the Wikipedia quotes: “it is an archaeological deposit excavated from 1980 by the archeologists Joan Santacana and Joan Sanmartí. The accession, opposite to the sea, is a strengthened enclosure that was founded at the beginning of the 6th century B.C., in Iberian epoch (the second age of iron.),. It is interpreted as the headquarter of a leadership of the Iberian tribe of the Cossetanos; in its interior and surrounded by powerful walls with towers, there is a palace and numerous premises. It had big reforms at the end of the 4th century and its end relates to the warlike crisis of the Second Punic War, when the consul Catón the Old, squashed the general revolt of Iberian tribes against Rome“.

HDRHDR76 picturesFeb 1, 2009

The scientific community is totally disoriented and divided with regard to what they could be these strange thousand-year-old so called ruts ‘ car ruts ‘ and that might be related to the still unknown Iberians (6th century B.C.) that, according to some investigators as Ernesto Milá, correspond to the migrations of the atlantes that should have looked for new territories when their territory disappeared under the waters.

Convertir este artículo en PDFSocialTwist Tell-a-Friend

BARCELONA MAGICA Y EN HDR

23 Marzo 2010

El objetivo de este reportaje es proponer una ruta por la Barcelona mágica y misteriosa, lejos de los circuitos habituales de turismo, y lejos incluso de los propios barceloneses, que desconocen las historias que vamos a contar a continuación.

He querido ir un paso más allá, y ubicar todas estas fábulas en el Barrio Gótico y el Born de Barcelona, las partes más antiguas de la ciudad. Por otro lado, viendo que algunas agencias están ofreciendo rutas enigmáticas por la ciudad, en las que sólo cuentan leyendas, deteniéndose aquí o allá, pero sin mostrar símbolos o evidencias tangibles de lo que relatan, he querido ofrecer una ruta, la única, que pueda invitar a realidades tangibles que se puedan ver y tocar, para a partir de ahí desarrollar la historia que hay detrás.

Os aseguro que nadie hasta la fecha lo ha hecho, y eso que he intentado documentarme en el archivo histórico de la Ciudad Condal; pero ha sido prácticamente imposible encontrar nada palpable.

La propuesta parte de una ubicación para terminar en otra, deteniéndose en lugares mágicos y estratégicos, todo ello acompañado de imágenes HDR y un mapa que realicé con un GPS portátil.

Calle Estruc

Casi enfrente del Corte Inglés de Plaza Catalunya, esta pequeña calle parece derivar de Astruc, nombre medieval o judío, según algunos, aunque en catalán la palabra “astrugança” quiere decir “suerte”. Quizás por ello una placa conmemorativa al final de la calle, nos evoca la magia, en una especie de lápida en honor a un mago, Astruc Sacanera, que vivió en el siglo XV. Astruc también es una hierba curandera y una palabra que se aplicaba a los brujos y curanderos.

La placa, puesta ahí por el hipnólogo Ricard Bru, muy conocido en los ambientes esotéricos, recuerda que en esta calle un mago vendía una pólvora especial y una piedra que permitía curar picaduras de insectos, incluso los venenosos. La tienda de este mago, en el actual número 22, se menciona en una placa que rememora que aquél era el lugar donde se vendía la pócima.

Por si fuera poco todas las puertas tienen los números decorados con simbología relacionada con la brujería y el esoterismo. Y en el número 14 de la calle hay un edificio del siglo XVIII, en cuyos balcones se aprecian dibujos de carros arrastrados por animales fantásticos, plantas, y esqueletos, entre otros. Las plantas simbolizan el nacimiento, muerte y renacimiento, en contacto con la madre naturaleza, La muerte del edificio simboliza que la materia orgánica se vuelve a integrar con la naturaleza; mientras que el carro conduce hacia lo desconocido.

Hasta finales del siglo XX, la calle todavía contaba con una librería antropológica donde la familia Estruc, a la que siempre perteneció la misma, vendía todo tipo de objetos extrañísimos, fruto de los innumerables viajes de su dueño. Tuve la oportunidad de conocerle antes de su cierre definitivo.

Masones en Portaferrisa y la Catedral.

En dirección hacia el mar, parándonos ahora en Portaferrissa, 11, se puede contemplar en la fachada, sobre la puerta, un conjunto escultórico de dos niños, con un triángulo encima de unos ladrillos, en medio de ellos. El niño de la derecha sostiene dos reglas, y el de la izquierda un compás y una paleta. Si alguno ha comprendido lo que significan estos símbolos se habrá dado cuenta de que aquí estuvo la masonería.

Portaferrisa, 11. Signos masones.Portaferrisa, 11. Signos masones.

En el Archivo Histórico de Barcelona hay un expediente con una licencia de obras de 1867, proyectada por Domingo Sitjas. Y como no podía ser de otra forma, en los planos originales no aparece la escultura de los niños para no despertar sospechas.

Cabe recordar que la masonería, según la Wikipedia, se describe como: “La Francmasonería o masonería (del francés francmaçonnerie) es una organización autodenominada iniciática, filantrópica y filosófica. Sus miembros y simpatizantes sostienen que tiene como objetivo la búsqueda de la verdad y el fomento del desarrollo intelectual y moral del ser humano. Los masones o masónicos, tanto hombres como mujeres (masonas o masónicas), se organizan en estructuras de base denominadas logias, que a su vez pueden estar agrupadas en una organización de ámbito superior normalmente denominada ‘Gran Logia’, ‘Gran Oriente’ o ‘Gran Priorato’. Han sido asociaciones de carácter secreto. (…) El término francmasonería, sinónimo de masonería en español, proviene del francés francmaçonnerie y éste del francés maçon (albañil). También se admite la forma de masónico o masónica como sinónimo de masón o masona. En los países anglosajones, a diferencia de los hispanoparlantes, masonry se refiere a la albañilería o mampostería, mientras que ‘freemasonry’ se refiere a la Fraternidad Masónica”.

No es éste de Portaferrissa el único signo masón cercano, pues si nos damos una vuelta por el perímetro de la Catedral de Barcelona, en la calle de la Pietat, a la altura de la Casa del Canonges, en una de las ventanas de las capillas, se contempla un compás con la fecha de 1617. Y en los muros externos de la Catedral también se aprecia, como marca de canteranos, los tres puntos que conforman una pirámide, el símbolo arquitectónico de la masonería. Estos pertenecieron a un gremio concreto, el de la Hermandad de los Esteves.

Signos masones y de gremios en la Catedral de BarcelonaSignos masones y de gremios en la Catedral de Barcelona

Destacados masones barceloneses fueron Clotilde Cerdà, hija de Ildefons Cerdà (de quien se sospecha que también lo pudo ser); Jaume Ferran, descubridor de la vacuna contra el cólera; Ernest Lluch (PSC), asesinado por ETA; Josep Irla i Bosch, ex presidente de la Generalitat de Catalunya, a principios del siglo XX; Lluís Companys, otro ex presidente de la Generalitat, fusilado el 15 de octubre de 1940; Víctor Balaguer, escritor y político a principios del siglo XX; y el enigmático Antoni Gaudí, que debió serlo en sus comienzos como arquitecto, pasó a ser un durmiente (como así llaman a los masones que abandonan su actividad), y luego abrazó el catolicismo, sin perder sus raíces simbólicas, su obsesión por los misterios, y su convicción en asuntos tales como el vegetarianismo y la salud.

Restos romanos en el Centre Excursionista y la antigua muralla

Barcelona fue fundada como colonia romana -Colonia Iulia Augusta Faventia Paterna Barcino- en el año 15 a.C. Se eligió su situación por estar en un emplazamiento que permitía controlar el comercio del puerto en lo alto de un pequeño monte, el Mons Táber (actual barrio gótico), y de fácil defensa. La distribución de la ciudad era el propio de las ciudades romanas, estando cruzada por una calle “decumanus” de más de 800 metros y una calle “Kardo maximus” perpendicular de hasta 550 metros. Ambas travesías finalizaban en las cuatro puertas abiertas en la muralla. En el cruce de estas dos calles se encontraba el Foro, lugar de encuentro y centro urbanístico que contenía los principales edificios: basílica, templos, termas y mercados. Y en especial el templo dedicado a Augusto, donde ahora se ubica el Centro Excursionista, en la calle Paradís, 10.

El Centre Excursionista alberga unas columnas romanasEl Centre Excursionista alberga unas columnas romanas

Del templo romano primigenio, sólo quedan cuatro de las columnas y que todavía pueden verse en su interior. Concretamente las situadas en el ángulo superior derecho. También se conserva parte del arquitrabe, pero integrado en otra construcción posterior. Era un templo de 35 metros de largo por 17,5 de ancho. Sobre un pódium se alzaban las columnas que lo rodeaban por todo el perímetro. Su pórtico “in antis” consta de seis columnas al frente. Estas están coronadas por unos capiteles de orden compuesto. Formaba parte del conjunto de templos del foro de la ciudad romana de Barcino y estaba dedicado al emperador Augusto, cuya estatua presidía la calle.

Estas columnas son los restos romanos mejor conservados de Barcelona. El acceso para contemplarlas es gratuito, aunque no siempre se encuentra abierto el espacio donde se encuentran. Recomendable complementar la visita a las columnas, con la del Museo de Historia de Barcelona, situado en la planta baja de la Plaza del Rey, muy próxima a la calle Paradís. Este museo ofrece un recorrido por las ruinas romanas que se encuentran bajo la plaza, unos restos de gran valor arqueológico.

Cabe destacar que cuando me refiero a paganismo, hay que tener en cuenta que, de nuevo haciendo referencia a la Wikipedia, un “pagano es un concepto que se encuentra por vez primera en inscripciones cristianas de principios del siglo IV en el ámbito cultural del Imperio romano para designar a quienes en aquella época veneraban a los dioses y, por ende, rechazaban la creencia en un dios único que, según las creencias judías y cristianas, se habría revelado en la Biblia. Aunque algunos paganos podían tener creencias filosóficas de tipo monoteísta, se diferenciaban de los judíos y cristianos (y posteriormente de otras religiones abrahámicas como el Islam) en que no consideraban a la Biblia como libro sagrado ni rechazaban las prácticas tradicionales de veneración a los dioses, que cristianos y judíos calificaban de idolatría”.

La muralla romana de Barcelona, construida probablemente a finales del siglo IV, convirtió Barcino en uno de los más impresionantes recintos fortificados del occidente romano. La pequeña ciudad se había transformado en una auténtica fortaleza que hizo que, usurpadores como Máximo (a inicios del siglo V), o reyes visigodos como Ataulfo, la hicieran su capital.

Fueron tan útiles estas murallas que defendieron la ciudad durante más de 600 años y quizás, gracias a ellas, Barcelona es la capital de Cataluña. Muchos historiadores las consideran como la fortificación provincial más importante del occidente romano. Su perímetro es de unos 1.350 metros, y forra la antigua muralla del momento de fundación romana de la ciudad. Barcelona era conocida como la ciudad coronada, ya que disponía de 74 torres cuya distancia no sobrepasa los 8 metros y frecuentemente sólo lo es de 6, excepción de la Plaza Nova, en la que algunas torres están separadas unos 10 metros. Las torres generalmente son de planta rectangular, aunque las que protegen las puertas son semicirculares e incluso hay una de forma poligonal. Su altura es de 18 metros y su anchura de 5′5 a 6 metros, por lo que el paramento exterior casi alterna en la misma distancia los espacios con torre con los espacios de muralla.

Las torres eran dos pisos más altas que el camino de ronda de la muralla, y en su parte superior disponían de ventanas de medio punto en cada uno de los pisos, que permitían el uso de las máquinas de guerra romanas.

Contaba con 4 puertas, las dos calles se que entrecruzan en la actual Plaza de Sant Jaume, donde se situaría el centro de la ciudad o foro romano, aunque el mercado se encontraba en la actual Plaza del Rey a tan solo unos metros. De estas 4 puertas se conserva parte de una de ellas en la calle del Regomir, junto a la Catedral. Conviene echarle un vistazo a las mismas, ya que son visibles detrás de una valla.

Para ver las murallas en su totalidad habría que destruir todos los edificios de la calle de la Palla, la calle de la Boqueria, la calle de Avinyó y la calle del Correu Vell. Por el contrario, la calle del Subteniente Navarro, junto a la Vía Layetana, muestra las murallas en todo su esplendor, así como la entrada del acueducto a la ciudad, detrás del edificio de Correos.

La puerta perdida junto a la Catedral de BarcelonaLa puerta perdida junto a la Catedral de Barcelona

Al construirse la Plaza del Ángel se destruyeron las murallas para levantar el Hotel Suizo entre las calles de la Llibreteria y la nueva de Jaume I. A excepción de esta manzana y la de la fachada de la Catedral lo demás está encerrado entre viviendas medievales, barrocas y decimonónicas. Los tramos visibles están a ambos lados de la Catedral, pues claramente se ven las torres en las casas de la Pía Almoina, la casa de l’Ardiaca con su palmera de siglos y la única puerta y patio renacentistas de verdad de la ciudad, así como los restos del acueducto romano y el Palacio Episcopal con su magnífico patio románico.

Uno de los accesos al Barrio Gótico es en la Plaza Nova por la única puerta de las cuatro que existían que se conserva en parte, de la antigua muralla romana que rodeaba la antigua ciudad de Barcino. La puerta, hoy en día, sigue cerrada y parece no conducir a ninguna parte; aunque según he podido constatar, ese acceso llevaba hacia la llamada plaza de las beatas.

Hogueras para brujas en la Plaza del Rey

La Plaza del Rey se convirtió en el lugar donde se ajusticiaba a los reos en la Edad Media, junto a todos los herejes y brujas condenados por la Santa Inquisición. Cuando no había ajusticiamientos, la plaza se convertía en un mercado.

Plaça del ReiPlaça del Rei

La Plaza del Rey también se hizo popular porque en 1492, un agricultor o pagés (en catalán), hirió con un puñal al rey Fernando el Católico. El suplicio de este hombre, Joan de Canyamars, consistió en pasearlo en carro semidesnudo, junto al verdugo. En la Plaza del Blat se le cortaría una mano, en la del Born la otra. Y en la Plaza Sant Jaume se le degolló la nariz, un ojo y una pierna, muriendo desangrado a la vista de todos.

Como la prisión antigua se encontraba en la Plaza del Rey, cuando un reo se iba a ajusticiar, se le colocaba un cartel colgado del cuello con el delito cometido por escrito. En ocasiones se le colocaba una cinta roja desde la que colgaban los objetos robados o los utensilios que hubiera usado para cometer su crimen.

Saliendo de la prisión, y en dirección hacia la Baixada de la Llibreteria, se enfilaba hacia la calle Bòria, ahora en parte ocupada por la Vía Laeitana. A esta ruta morbosa, los barceloneses la conocían como Bòria Avall. El recorrido pasaba por la Placeta d’en Marcús, Montcada, Rere Palau, Consolat, Fusteria, Ample, Regomir, Ciutat, Bisbe y Plaza Nova. Finalmente al llegar a su destino, el reo era marcado en la espalda con unos hierros grabados del escudo de la ciudad, para que jamás se olvidara del suceso. Todo terminaba en la prisión de la Plaza del Rey, para los que tenían suerte, o bien en la hoguera o patíbulo de la misma plaza.

Los cómplices de cualquier tipo de delito eran azotados y se les obligaba a presenciar el ahorcamiento o el suplicio del fuego. A las mujeres, en cambio, si habían cometido alguna fechoría (salvo los casos de herejía), se les subía en un asno y se les paseaba completamente desnudas, con un capirote de colores y la barbilla inmovilizada para que no pudieran ocultar el rostro. Los nobles y privilegiados jamás eran castigados. Como mucho se les desterraba a un convento o castillo.

Para los herejes la Inquisición utilizaba el llamado “juicio de Dios mediante el agua”. En la Plaza del Rey se colocaba una balanza enorme. En uno de los platillos se situaba una Biblia, y en el otro al supuesto hereje o bruja. Si la persona pesaba menos que la Biblia se demostraba su inocencia.

No es de extrañar que los barceloneses tuvieran pánico a todo lo relacionado con la brujería, después de estos rituales o ceremonias que tanto gustaban a los dominicos y franciscanos. Así, en las puertas de la iglesia de Sant Martí de Provençals, en la Plaza Ignasi Puyol, todavía pueden apreciarse herraduras de la buena suerte o símbolos que también servían para ahuyentar los encanterios.

Como datos curiosos, en el número 1 de la Plaza del Pi todavía se puede apreciar el Escudo de la Archicofradía de la Purísima Sangre de Cristo, existentes en el siglo XIV, y que daban auxilios espirituales a los condenados de la Plaza del Rey. También en el Paseo del Born la Insquisición torturó y quemó a los herejes. Se creía que el espíritu del condenado, una vez abandonaba el cuerpo, poseía algunas de las gárgolas de la Catedral de Barcelona. Y hablando de ella, la Avenida de la Catedral se conoció como el Paseo del Infierno, ya que se creía que aquí había una entrada a las famosas Calderas de Pedro Botero.

Templo romano en la iglesia de Sant Just i Pastor

Sin movernos del Barrio Gótico, la iglesia de San Just i Pastor, en la Plaza Sant Just, está construida sobre lo que fue un templo romano y pagano dedicado al culto de Mitra. De hecho, en su interior todavía puede verse el altar románico reformado para dar cabida al culto cristiano, destacando por encima de todo el resto de la obra. Se dice incluso que Sant Just i Pastor es la cristianización del culto a Cástor y Pólux, héroes griegos que en latín se conocieron como Gémini y Castores, inmortales dioses del Olimpo. Ambos participaron en la expedición de los argonautas junto a Jasón.

Iglesia de Sant Just i PastorIglesia de Sant Just i Pastor

Sobre la historia de Mitra extraemos el siguiente texto de la Wikipedia: “Se denomina mitraísmo o misterios de Mitra a una religión mistérica muy difundida en el Imperio romano entre los siglos I y IV d. C. en que se rendía culto a una divinidad llamada Mitra o Mitras y que tuvo especial implantación entre los soldados romanos. Los orígenes de esta religión no se conocen de forma precisa, aunque los estudiosos coinciden en afirmar que llegó al mundo romano desde Oriente, concretamente desde Asia Menor. La práctica del mitraísmo, como la de todas las religiones paganas, fue declarada ilegal en el año 391 por el emperador Teodosio. Según Franz Cumont, en su estudio publicado a comienzos del siglo XX, el origen del mitraísmo se encuentra en el antiguo Irán. De hecho, Mitra es una divinidad indoirania cuyo origen puede remontarse hasta el II milenio a. C.: su nombre es mencionado por primera vez en un tratado entre los hititas y los mitani, escrito hacia el 1400 a. C. En la India, figura en los himnos védicos como dios de la luz, asociado a Váruna. En los Avesta iranios es un dios benéfico, colaborador de Ahura Mazda, y recibe el sobrenombre de ‘juez de las almas’. Es posible que su culto llegase a Occidente desde Irán gracias a la difusión del zoroastrismo, del que sería una especie de herejía. Sin embargo, los estudios actuales del mitraísmo tienden a considerar que no puede admitirse una filiación directa entre el Mitra indoiranio y el del mitraísmo, al que a veces denominan Mitras o Mithras, usando la forma griega de su nombre para diferenciarle del primero. El culto a Mitra se realizaba en templos denominados mitreos (latín mithraeum, pl. mithraea). Estos espacios eran en un principio cavernas naturales, y, más adelante, construcciones artificiales imitándolas, oscuras y carentes de ventanas. Tenían una capacidad limitada; la mayor parte de ellos no podían acoger a más de treinta o cuarenta personas”.

Durante la construcción de la actual iglesia, se encontró una lápida en su interior, con el nombre griego de Fileto, documentada históricamente, lo que evidenciaría su historia como lugar de culto pagano, por mucho que lo intente ocultar la Iglesia Católica.

El barrio judío

Las juderías surgieron en principio como resultado de la intolerancia practicada por los cristianos y del deseo por parte de los judíos de mantener su unidad y exclusividad. El papa Pablo IV creó la primera judería legal en Roma en el año 1555. Juderías similares fueron creadas en la mayoría de los países de Europa durante los tres siglos siguientes. Solían estar rodeadas por murallas y sus puertas se cerraban al anochecer. En muchos casos los judíos estaban obligados a llevar un identificativo cuando salían fuera de su recinto. La abolición de este sistema se produjo a raíz de la Revolución Francesa y de los movimientos liberales del siglo XIX. En 1870 la judería de Roma, la última legal que quedaba en Europa, fue abolida por Víctor Manuel II, rey de Italia.

Call , como se les conoce en catalán, y del hebreo kahal, es la palabra utilizada para designar las juderías o barrios judíos. Sólo hace referencia al espacio físico, en ningún momento se utiliza este término como sinónimo de comunidad judía.

Los calls más importantes fueron los de Barcelona, Girona y Palma de Mallorca.

El Call de Barcelona estaba en el actual Barrio Gótico, en los alrededores de la catedral. Era el call más grande, con una población de unas 5.000 personas. Entre la plaza de Sant Jaume y la calle de Sant Honorat se encontraba una de las dos puertas de la judería. La actual calle de Sant Domènec del Call era la arteria principal del barrio. Debe su nombre a la destrucción del mismo, que tuvo lugar a consecuencia de un linchamiento el 5 de agosto de 1391, festividad de santo Domingo. El saqueo duró dos días, durante los cuales fueron asesinados 200 judíos y expulsado el resto.

Entrada a la sinagoga judíaEntrada a la sinagoga judía

Recientemente el historiador Jaume Riera i Sans ha podido documentar el emplazamiento de la antigua sinagoga mayor de la judería de Barcelona en la confluencia de las calles Sant Domènec del Call y Marlet. Parece que el emplazamiento de la sinagoga está claro, aunque no los restos arqueológicos que se han podido conservar en su interior y que, a simple vista, parecen románicos.

Los límites de la judería medieval de Barcelona están bastante claros: el barrio judío estaba delimitado por las actuales calles Call -que era la entrada principal en su confluencia con la plaza Sant Jaume-, Banys Nous -cuando todavía se erigía en ella la muralla romana que hoy ha quedado oculta bajo los edificios impares de la calle y que es visible en algunos tramos-, la Baixada de Santa Eulàlia, la calle Sant Sever y, por último, la actual calle Sant Honorat, que antes de la construcción del Palau de la Generalitat llegaba prácticamente hasta la calle Bisbe.

Es bien conocida la lápida que se puede ver en la calle Marlet de la judería. Se trata de una copia que sustituyó a la original en 1981 (la original se encuentra en un almacén del Museu d’Història de la Ciutat) y recuerda la fundación de un hospital auspiciado por Samuel ha-Sardí, uno de los miembros más destacados de la aljama de Barcelona durante el siglo XIII. En 1820 (fecha de la construcción del edificio donde se encontraba la lápida) se colocó al lado una extensa, pero errónea, interpretación de los caracteres hebreos, que tiene poco que ver con las traducciones autorizadas modernas.

El hebraista Eduard Feliu la ha traducido como: “Fundación pía de Samuel ha-Sardí; su luz arde permanentemente”.

Lápida del antiguo Hospital JudíoLápida del antiguo Hospital Judío

¿Por qué fueron perseguidos hasta tal punto de producirse linchamientos en toda Europa? ¿Qué ocurrió en Barcelona?

Una de las causas de la crisis agraria de la Edad Media puede ser la disminución de la cosecha de cereales que sería, a su vez, consecuencia -por ejemplo- del periodo de malas condiciones climatológicas persistentes (sequías, lluvias a destiempo, agotamiento de los terrenos, crisis de subsistencias…).

Una gran cantidad de epidemias que sufrió Europa en el siglo XIV son conocidas como Peste negra. Aunque se sospecha que se trata de un conjunto de enfermedades bacterianas —generalmente variantes de la Peste pulmonar, como la Peste bubónica y la Peste septicémica; unidas quizá al Ántrax— que atacaban juntas, no hay una explicación definitiva. Estas enfermedades vinieron de Oriente transportadas por las ratas negras de los barcos y se habla de ella por primera vez en el año 1348. La peste tomó su nombre de uno de sus más terribles síntomas: unos ganglios, llamados bubones o landres, de aspecto negruzco que, si reventaban, supuraban sangre y pus. Otros síntomas eran, la fiebre alta, el dolor de cabeza, los escalofríos y los delirios. La mayor parte moría en un plazo de 48 horas pero, afortunadamente, una minoría lograba superar la enfermedad y sobrevivir, quedando inmunizados.

En general, los males se achacaban a algún tipo de castigo divino, es como si los cuatro jinetes del Apocalipsis se cernieran sobre la Tierra, lo que exacerbó la religiosidad popular, la superstición y el fanatismo. Por un lado, proliferan las rogativas y las misas, las procesiones de disciplinantes, vestidos con harapos, flagelándose y pidiendo perdón a Dios al grito de ‘poenitentiam agite’. Por otro, se produce una creciente tendencia a refugiarse en lo trascendente, a la búsqueda de respuestas en otra parte, desconfiando de la Iglesia; el caso más extremo (y en España muy minoritario) es la pérdida de confianza en la propia religión: la recuperación de la idea del Carpe diem, fielmente reflejada en el Decamerón de Bocaccio.

En cualquier caso, predominan las explicaciones supersticiosas y llenas de prejuicios, como quienes propusieron que un cometa envenenó el aire; pero la mayoría echó las culpas a las minorías no cristianas: moriscos y, sobre todo, judíos.

El mito de la profanación de la hostia por parte de los judíos surgió del mismo ritual cristiano, que traduce simbólicamente el vino en sangre y la oblea en carne de Cristo. En la Edad Media no fueron pocos los que vieron en ella manchas de sangre, atribuyendo a este hecho un carácter milagroso cuando posiblemente, según cuenta Tannahill (1976), se trataba de un fenómeno de putrefacción por la acción de un bacilo. Los judíos serían acusados reiteradamente de tratar de imitar esta ceremonia punzando la hostia para que manase sangre. En 1410, en Segovia los hebreos se conjuraron, al parecer, para ultrajar, quemándola, una hostia consagrada. Berceo (Milagros de Nuestra Señora) describe el episodio de un niño judío horneado por sus propios padres, aunque salió ileso, al confesarles que había estado oyendo misa y comulgando con los cristianos.

Se conocen numerosos relatos, más o menos históricos, en los que se vieron envueltos los judíos. En Cuenca circula la leyenda de los amores de un caballero cristiano, Fernando Sánchez de Jaraba, y una hermosa hebrea, Isabel. Dispuesta a contraer matrimonio, la muchacha se convirtió al cristianismo, despertando los celos de un pretendiente judío. Reunida secretamente la comunidad hebrea para juzgar su traición, la joven desapareció, corriéndose la voz de que había sido crucificada y enterrada. Los cristianos, inflamados por el rumor de que los judíos sacrificaban niños y doncellas en el transcurso de sus ritos, asaltaron la judería, provocando una matanza que ha pasado a los anales de la ciudad. Parecida leyenda es recogida por Bécquer en “La rosa de Pasión”. En torno al año 1260 los judíos de Salamanca fueron acusados de raptar, robar y asesinar al hijo de un mercader, aunque luego se demostró que eran otros los culpables.

La puerta de la orden del Temple

La presencia en Barcelona de la Orden del Temple, conocidos como Templarios, contempla la citación inexcusable de la encomienda formada por Palau del Vallés o Palau Solitá, y la casa del Temple en Barcelona. La Casa del Vallés estaba ubicada en Palau-Solitá, que actualmente es un municipio del Valles Occidental, situado al este de la comarca, a un lado y otro de la riera de Caldes.

La última puerta templaria de BarcelonaLa última puerta templaria de Barcelona

La Orden del Temple comenzó a recibir donaciones de tierras del Vallés desde los primeros momentos en que se establecieron contactos con los condes catalanes. La primera, fechada en 1131, es una propiedad en Sant Pere de Vilamajor. En el año 1134, los magnates catalanes se reunieron para constituir en una asamblea de lo que constituiría la base sobre la cual establecer los derechos y deberes del establecimiento del Orden del Temple en el país. Una semana después se documenta la donación a la Orden de unas casas y torres en Barcelona. La Orden adquirió así propiedades cerca del castillo de Regomir. Con el tiempo el lugar se convirtió en el convento de Barcelona.

Al mismo tiempo que La Orden recibía estas donaciones en Barcelona, empezaban de forma paralela las donaciones en el Vallés. La primera fue una casa en Santa Perpetua de La Mogoda sobre el 1150.

Parece ser que, en un principio, la casa de Barcelona no era un convento, pero con el tiempo, y sobre todo a causa de los negocios que tenía el comendador del Vallés con los oficiales reales, acabó por serlo. Entonces fue cuando se desplazó la encomienda del Vallés a Barcelona. Diversos autores sitúan este traspaso sobre el 1282.

En la ciudad de Barcelona, las principales donaciones después de aquellas primeras, se concentraron en la montaña de Montjuïc. Con la llegada del siglo XIII, en los alrededores de la muralla romana de la ciudad habían ido apareciendo satélites de población que tenían como ejes los caminos que salían de las ciudades en todas direcciones. La acción de la Orden se desarrolla en la zona de debajo del muro de su fortaleza.

En el año 1253, los templarios consiguieron la licencia para cerrar la calle dels Banys Nous (que luego formaría parte del Call judío). Al cerrar esta calle, les quedaba el espacio para poder alojar al lado del palacio un pequeño huerto.

En la Casa de Barcelona destacó de una manera notable, la actividad portuaria. Por aquel entonces Barcelona era uno de los puertos del mediterráneo más importantes, y uno de los más utilizados por los templarios catalanes en sus relaciones con Tierra Santa y con otras provincias mediterráneas.

La capilla de la antigua encomienda templariaLa capilla de la antigua encomienda templaria

En la actualidad la capilla es el único elemento conservado del antiguo convento templario. Está situada entre las calles Ataülf y Palau. Es, en esencia, la misma que mandó construir el comendador, Pere Gil, hacia el año 1246, cuando le fue concedida por el Obispo de Barcelona según reza en los escritos históricos: ” Quod Magister et Domus milicie templi ad honorem Dei et gloriose uirginis matris sue Ecclessiam in ciuitate predicta in domo sua construant, et altaria erigant”.

La capilla es un edificio de una sola nave orientada al sudoeste, hecho que contradice la norma medieval de situarla hacia levante. Puede sin embargo responder a unas necesidades urbanísticas ya existentes en la época. Los muros tienen un grosor de 1,5 metros y la planta mide 25 metros de largo por 10,65 de ancho. Interiormente, la nave está dividida en seis tramos, por cinco arcos ligeramente apuntados, de igual altura que la luz, es decir, 10,65 metros. El ábside es semi-hexagonal, aunque lo más importante a destacar es la utilización de la estructura en arcos de diafragma, para cubrir la iglesia. También es importante la decisión de preferir una planta tradicional enfrente de la radial que usaron los templarios en ciertas encomiendas como París, Londres o Tomar.

Jaime I abrió una puerta para acceder a la encomienda templara (institución socioeconómica de la Orden del Temple) una puerta que todavía puede apreciarse en la calle Timó.

Las farolas en honor a Mercurio de Antoni Gaudí

Siguiendo este recorrido iremos a parar a las farolas de la Plaza Real de Barcelona, obra de Antoni Gaudí, en 1879, al que podría decírsele que siempre estuvo vinculado a la masonería.

Las farolas de Gaudí en la Plaça ReialLas farolas de Gaudí en la Plaça Reial

Las farolas tienen tres y seis brazos, según el modelo. Dos de las de seis brazos fueron fundidas en bronce y con una combinación de hierro forjado, depositándose sobre una base de piedra.

El número Seis es la suma de los tres primeros números: 1 + 2 + 3. Representa la cualidad amorosa en la creación, la armonía y el equilibrio. Simbólicamente, aparece como la estrella de seis puntas del sello de Salomón, o escudo de David, constituido por la fusión armónica de dos triángulos, uno con el vértice hacia arriba y el otro hacia abajo, y que fueron usados frecuentemente por Gaudí, sobre todo en la fachada de la Sagrada Familia. El tres es también el signo de la divinidad. En este caso, la farola estaría rodeada de dos dioses, con un cuarto punto, el 4, que hace referencia a la Tierra.

Curiosamente, Adán y Eva fueron creados por Dios, según el Génesis, en el día seis. El Seis es la vibración de Venus, amor y belleza; en música, la nota La, en geometría, el hexágono. Es también la atracción y oposición del mundo humano versus el divino, guiado por el amor, como en el antiguo emblema hermético: «como es arriba es abajo». Es la posibilidad de fusión o reflejo de la trinidad divina del mundo trascendente con la trinidad humana. El hinduismo habla de los «seis sentidos»: los cinco corporales más la mente discriminativa, capaz de separar lo verdadero de lo falso. En la astrología hay seis signos activos - fuego y aire -, y seis pasivos - tierra y agua. En el I Ching, la respuesta del consultante está dada en un «recorte del instante» llamado hexagrama; en él se detiene el tiempo lineal por un momento para representar la realidad intemporal del consultante. Cada hexagrama se compone de dos trigramas, dos veces tres, siendo éste el número mínimo de fuerzas que constituyen cualquier circunstancia. No es de extrañar que el número Seis fuera usado por Gaudí para esta obra.

Lo más llamativo de esta decoración es que existe una representación del dios Mercurio en su parte superior, con su casco alado, junto a dos serpientes que se enroscan en el brazo central. Hermes es el mensajero de los dioses, y el que conduce el mensaje de las farolas hacia el Gran Arquitecto.

La palabra Hermetismo se deriva de Hermes Trismegisto, el tres veces grande, personaje legendario que los egipcios dieron por nombre “Toht”, que fue quien transmitió la filosofía Perenne y la ciencia esotérica al Occidente. El pueblo griego lo asimilo al Dios Hermes, el Mercurio Romano, mensajero de los dioses y transmisor de la enseñanza primordial.

Las farolas de tres brazos fueron colocadas delante del Gobierno Civil, en Pla de Palau, un año después.

La casa de la Inquisición

Encontrar vestigios medievales en la Ciudad Condal no resulta difícil si uno se fija con detenimiento. En nuestra recta final, junto a una pared de una calle colindante a la Catedral de Barcelona (Carrer dels Comtes) podemos encontrar un impactante escudo policromado que representaba al temido Santo Oficio de la Inquisición, alojados ellos en un edificio de la Plaza de Ivo a desde 1542.

A pesar del lógico desgaste del tiempo, se puede observar perfectamente el escudo de Felipe II (un diseño de 1580 realizado a partir de su coronación como rey de Portugal) junto a los símbolos de la Inquisición, una cruz cristiana acompañada de una espada que simboliza el trato a los herejes y una rama de olivo que significa la reconciliación con los arrepentidos.

El escudo se encuentra en la actual sede del Museo Frederic Mares y que originalmente formó parte del Palacio Real Mayor, antigua residencia de los Condes de Barcelona.

De la inquisición española y de su particular leyenda negra poco hay que añadir que no se sepa ya. Creada en 1478 por los Reyes Católicos, fue un tribunal eclesiástico con la misión de mantener la ortodoxia entre los súbditos de la corona española. Castigaban la superstición, la blasfemia, la sodomía o las actividades judaizantes.

Su aparición en Barcelona no estuvo exenta de polémica, pues el Consejo de ciento (máximas instituciones de Gobierno en la ciudad) no veía con buenos ojos la llegada de un inquisidor de Castilla, chocando con los tribunales eclesiásticos propios que ya contaba la corona de Aragón.

En 1834 la Inquisición quedo totalmente abolida. Durante sus últimos años de vida, las numerosas presiones de políticos liberales y de un pueblo que veía con muy malos ojos aquel tribunal sanguinario y censor ayudaron a que la regente María Cristina de Borbón autorizara su fin.

Se puede acudir a ver esta ruta en directo, haciendo una reserva a través del portal Atrápalo.com, hacia la ruta de la “Barcelona esotérica”, cualquier sábado de mes, a las 18 horas. El guía cultural de la ruta es el autor de este reportaje.

Escrito en colaboración con Olga Mateos

Convertir este artículo en PDFSocialTwist Tell-a-Friend

CATALUNYA MAGICA EN HDR

9 Marzo 2010

La tecnología HDR, acrónimo de High Dynamic Range, está revolucionando el mundo de la fotografía digital. Cada vez más profesionales la usan para mostrar con todo lujo de detalles sus reportajes fotográficos. Así que era lógico que el próximo paso lo diera a la hora de ilustrar foto reportajes relacionados con los enigmas y misterios.

¿Pero en qué consiste exactamente el HDR que tanta expectación causa? Veamos lo que dice la Wikipedia al respecto: “Se trata de una tecnología de renderizado que imita el funcionamiento de la pupila en el ojo humano. El ojo humano se adapta de forma continua y con gran eficacia a las diferentes luminosidades de una misma escena abriendo o cerrando la pupila mientras se va integrando toda la información captada en el cerebro. De esta forma, este órgano es capaz de hacer ver de forma clara una escena con zonas con diferente iluminación. Las máquinas fotográficas no tienen esa capacidad de adaptación y lo que hacen por medio del fotómetro (medidor de luz) es tomar una media de las diferentes zonas y realizar la fotografía  con ésta, de forma que algunas zonas pueden quedar bien iluminadas pero a costa de que otras queden oscuras y otras demasiado blancas. Mediante las técnicas de HDR, se intenta subsanar este defecto de la fotografía consiguiendo iluminar correctamente todas sus zonas aunque contengan cantidades de luz muy diferentes”.

Ya nos hicimos eco de esta tecnología en un artículo sobre algunos parajes fantásticos de Catalunya. Pero ahora se pretender ir un paso más lejos. ¿Qué pasaría si se juntara esta fantástica metodología con otra de nueva llamada “fotografía panorámica”? Para entenderlo, lo primero que deberíamos saber es qué se conoce como imágenes panorámicas.

De nuevo acudimos a la Wikipedia para que nos lo aclare: “Una imagen panorámica es la que muestra un panorama (del griego pan, todo, y horama, vista), usualmente paisajístico o arquitectónico, y que se distingue por el amplio horizonte visual que cubre. Su elaboración ha ido cambiando a través del tiempo, desde los paisajes pintados en cuadros, pasando por la fotografía clásica y la digital, hasta la edición o incluso la creación completa de imágenes en el ordenador. Las posibilidades que el desarrollo tecnológico brinda a las imágenes panorámicas se han expandido hasta permitir la existencia de mundos virtuales tridimensionales, en los que se puede ingresar y desplazarse para observar diferentes puntos de vista de la escena.

¿Nos podemos imaginar lo que puede suceder si mezclamos fotografía HDR con imágenes panorámicas?

Para poner en prueba esta técnica hemos buscado cinco enclaves mágicos de Catalunya, poco conocidos y con historias relacionadas con el misterio, y éste es el resultado.

Castillo de Gardeny

En 1149, el conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV, iniciaba el asedio a la que había sido una ciudad musulmana hasta esa fecha, Lleida. Para la ocasión supo rodearse de los mejores caballeros de la época. Y cómo no podía ser de otra forma, allá estaban los templarios, los monjes guerreros que luchaban contra los infieles. Ya desde un comienzo estos pactaron dividirse la ciudad en dos partes, caso de ganarse la batalla. Así, la parte que daba a la colina de Gardeny, se entregaría a la Orden del Temple en agradecimiento a una posible victoria, como así sucedió después.

Castillo de GardenyCastillo de Gardeny

En 1152, fray Pere de Rovira y fray Pere de Cartellà, comienzan a construir la Casa de Gardeny, con las aportaciones de la nobleza, seducidas por el ideal del Soldado de Cristo. Hacia el siglo XII, la Casa de Gardeny se había convertido en uno de los centros templarios más importantes de la Corona de Aragón. Y en 1294 recibió la visita del Gran Maestre de la orden, Jacques de Molay, que más tarde sería condenado a la hoguera el 18 de marzo de 1314 por orden del Papa Clemente V.

A principios del siglo XIV, con la supresión de la Orden del Temple, lo que entonces ya era un castillo pasó a manos de la Orden de Malta, los Hospitalarios de San Juan. El castillo estuvo en manos de estos hasta convertirse en el siglo XVII en una construcción militar, con cañones en sus troneras que todavía pueden verse. En el siglo XX el ejército devolvió la fortaleza al Centro de Interpretación de la Orden del Temple para su recuperación histórica.

Castillo de GardenyCastillo de Gardeny

A pesar de los sucesivos expolios, este castillo conserva algo interesante. En su interior hay pinturas murales del siglo XIII, uno de los pocos testimonios templarios de Europa. Lo que no se ha podido descifrar hasta la fecha es qué dicen o significan todos esos extraños símbolos en los murales que decoran la Iglesia de Santa María de Gardeny dentro del fortín.

El dolmen de Vallgorguina

Este enclave comienza en un camino cercano a la población de Vallgorguina, próxima a Granollers.  Una de sus vías, antes de llegar al dolmen, enruta hacia el monasterio templario de Santa Eulalia de Tapioles, del que se tiene conocimiento histórico desde el 878. En el recinto hay una iglesia con un ábside del siglo XII, y un cementerio con todas sus tumbas profanadas en la actualidad.  Lo lamentable es que este idílico lugar se encuentra en total abandono, lleno de pintadas con invocaciones satánicas (cabe señalar que esta zona siempre estuvo relacionada con leyendas sobre brujería), y donde todavía se realizan ritos de esta índole, según cuentan los lugareños.

Dolmen de VallgorguinaDolmen de Vallgorguina

Siguiendo por este camino tropezamos con el dolmen de Vallgorguina, conocido popularmente como “La piedra gentil”, lugar en el que durante el solsticio de verano se producen rituales y aquelarres, y considerado como un centro energético para los amantes de la parapsicología.

El dolmen de Vallgorguina tiene 7 megalitos verticales, con una altura media de 1,53 metros. El bloque superior está aposentado en sus patas sin ningún tipo de argamasa.  La disposición de los megalitos es circular, con una distancia entre ellos de entre 20 y 39 cms; aunque hay una puerta de entrada hacia su interior. Como no hay documentación científica avalada, las constataciones de unos pocos interesados, la datan entre el 3.500 y 3.000 a.C.

Dolmen de VallgorguinaDolmen de Vallgorguina

Los lugareños cuentan que no está en su posición original, ya que en el siglo XIX se encontraba en el campo de cultivo de un agricultor. El propietario de la finca movió toda su morfología a su nuevo emplazamiento, manteniendo un fiel reflejo de la disposición original.

Una de las múltiples leyendas de brujas y demonios, cuenta que en 1887, según el historiador Josep Pellicer i Pagès, en cierta ocasión se vieron unas extrañas nubes sobre el dolmen, preludio de una tormenta. Lo curioso es que cuando unas brujas se subieron a la “piedra gentil”, al contacto con la piedra, salieron volando, lo que provocaba que los cirros las cargaran de fluidos y desataran rayos. Sólo los ensalmos de los labriegos consiguieron conjurarlas.

El moai de Olot

Antoni Pujador i Estany conocido también como Manuheuroroa  -que significa “Ave que vino de lejos”-, adoptó su nombre rapanui como segundo apellido firmando Antoni Pujador Manuheuroroa. Nació en Barcelona en 1948 y murió en 1993, descansando sus cenizas en el cementerio de Hanga Roa. Fue un estudioso apasionado de la isla de Pascua, miembro y portavoz del Consejo de Jefes de Rapa Nui.

Moai de OlotMoai de Olot

Piloto experto en aviación y director de exportación de firmas internacionales, visitó la isla de Pascua en distintas ocasiones desde 1974. Fundó la organización cultural “Taina Rapa Nui” (Amigos de Rapa Nui) con sede en Barcelona, y fue miembro de la Asociación Española de Estudios del Pacífico.

En 1975, junto al desaparecido Antonio Ribera, organiza la “Operación Rapa Nui” a la Isla de Pascua, en busca de misterios. Con ellos iban también Josep Mascaró Pasarius, Nöel Hermitte, Helge Willelms, Fernando Calderón y Francisco Mellén Blanco.

Moai de OlotMoai de Olot

En 1982 promueve el hermanamiento de su ciudad natal Olot con Hanga Roa, la capital de la isla, a petición de su alcalde Samuel Cardineli. Con este motivo invitó a un escultor rapanui para construir un moai con roca volcánica de la Garrotxa.

En 1985 publica en Barcelona el Mapa arqueológico-turístico de Rapa Nui junto con el chileno Pablo Teutsch y con Francesc Amorós y Gonell de la Universidad de Barcelona. Con motivo de la presentación del mapa a Thor Heyerdahl, éste les invita a participar en una expedición arqueológica a la isla de Pascua junto a expertos reclutados por el Museo Kon-Tiki de Oslo. La expedición se llevó a cabo en 1987 y antes de finalizarla fue nombrado miembro del Consejo de Ancianos o Jefes de Rapa Nui y su representante en el exterior.

El moai erigido por los rapanuis todavía puede verse en la plaza de la Isla de Pascua, en uno de los rincones del comienzo de Olot.

El yacimiento de dinosaurios de Coll de Nargó

En el 2005, un equipo de científicos de la Asociación de Amigos de los Dinosaurios de la comarca del Alt Urgell (Lleida) junto con la colaboración de universidades españolas y estadounidenses encontraron diez nidos de dinosaurios del grupo saurópodos, los últimos que habitaron la Tierra, en la comarca leridana de Coll de Nargó.

El mirador del Cretático donde esperan las huellas de homínidos junto a dinosauriosEl mirador del Cretático donde esperan las huellas de homínidos junto a dinosaurios

Los nidos encontrados fueron de finales del periodo cretácico, de hace más de 65 millones de años, y los huevos pertenecieron a los aurópodos, dinosaurios cuadrúpedos herbívoros bautizados como Tazoudasaurus Naimi (Titanosauario). En cuanto a los nidos, estos tenían un promedio de siete u ocho huevos -aunque han hallado uno con 13- y todos eran del tamaño de sandías y abiertos en su mayoría. Estas excavaciones, originadas a partir de la localización de fósiles, convirtieron el lugar en un yacimiento, el tercero más importante del mundo.

La explicación más simple para la extinción de los dinosaurios dicen que se debió a un impacto de meteorito ocurrido hace 65 millones de años. Los detalles exactos son mucho más complejos, y los investigadores están todavía intentando de determinar con precisión lo que ocurrió. El evento de extinción Cretáceo-Terciario (K-T) es como un antiguo tapiz que está sucio y enmarañado a causa del tiempo y de la negligencia. El primero y más importante de estos hilos de evidencia es una capa de arcilla que atraviesa las rocas de todo el mundo. Conocida como el Límite K-T, esta es una línea que ningún dinosaurio pudo cruzar según argumentan (aunque sus parientes, las aves, sí sobrevivieron).

Yacimiento de dinosaurios marcado en Coll de NargóYacimiento de dinosaurios marcado en Coll de Nargó

Pues bien, el museo de Coll de Nargó se llama precisamente Límite K-T, y se ubica en la antigua rectoría con dos plantas en las que apenas caben los pocos fósiles que se exhiben. Curiosamente, en las areniscas de “Ojo de Álamo” en la cuenca de San Juan de los Estados Unidos, se encontraron fósiles de dinosaurios posteriores al Límite K-T, en el Paleoceno, en el año 2009, y datados por palinología, lo que daría al traste con la hipótesis del meteorito.

El misterio se encuentra en la zona conocida por el Mirador del Cretácico, donde todavía no han podido ocultar las huellas fosilizadas de homínidos. ¿Hombres en la era Cretácica, hace 65 millones de años?

La historia de estas huellas junto a pisadas de dinosaurios parte de unos cazadores que en el 2008 dijeron haberlas visto en lo alto del Mirador del Cretácico. Lo cierto es que para llegar hasta allí hay que atravesar Coll de Nargó en dirección hacia Sallent, y en un camino forestal, hacia los 4 kilómetros de travesía, hay que dejar el vehículo, pues es imposible ir más allá. Otro camino que sube hacia las montañas del Mirador del Cretácico estaba cubierto de nieve en la época que fuimos. Volvimos a preguntar a unos cazadores de la zona, y estos nos confirmaron la presencia de huellas de hombres fosilizadas junto a estos animales, en lo más alto, a unas 4 horas andando desde la posición del primer yacimiento, afirmando que ellos mismos las habían visto. Sin poder acabar de verificar esta historia, habrá que esperar a los deshielos y al verano para poder ascender a esta sierra enorme que puede verse en las fotografías del reportaje. El misterio de estas pisadas sigue ahí, esperando ser encontrado.

Los cart ruts del Vendrell

Se conoce como ‘car ruts’ o surcos de carro unas extrañas formas en la Isla de Malta, como si fueran las huellas de unos carromatos sobre la roca caliza, raíles prehistóricos de datación incierta. Los arqueólogos mencionan que estos caminos son, en realidad, rutas hacia templos y estructuras megalíticas diseminadas a lo largo y ancho del archipiélago maltés. Su datación va más allá de los 5.000 años de antigüedad.

Car rut junto al Castillo de Santa Creu, en Calafell (HDR al máximo)Car rut junto al Castillo de Santa Creu, en Calafell (HDR al máximo)

Se cree que el paso constante de carros o arrastres debió degastar la piedra caliza, lo que unido a una acción oxidante posterior del agua, dieron forma a su imagen actual. Sin embargo, los caminos están creados sin orden ni concierto. Muchos de estos caminos quedan cortados en precipicios que no conducen hacia ninguna parte. Se sabe que algunos de ellos se adentran en el mar, alcanzando grandes profundidades.

Ateniéndonos a estos hechos, si en el pasado las aguas del Mar Mediterráneo eran más bajas, eso significaría tener en cuenta la última glaciación más reciente, la de hace 10.000 años, lo que nos daría una antigüedad mayor. Si tomamos en consideración que fueran carreteras, pero no producidas por el desgaste de carros, sino tomándolas por lo que parecen, calzadas construidas por el hombre, eso implicaría que hubo una civilización anterior desaparecida en las aguas del Mediterráneo por alguna catástrofe. Pues bien, los ‘car ruts’ se han localizado en la isla de Gozo, en Sicilia, en la costa francesa, y ahora viene lo mejor… también se encuentran junto al Vendrell, en Tarragona, en una población turística conocida como Segur de Calafell.

El Castillo de Santa Creu, en Segur de CalafellEl Castillo de Santa Creu, en Segur de Calafell

Documentado por primera vez en el 1037, el Castillo de la Santa Creu, en Segur de Calafell todavía se conserva. Fue destruido en el siglo XVII, aunque luego fue reconstruido. De la parte original sólo queda la iglesia del siglo XI, con tumbas antropomórficas, la prisión del siglo XV, y cisternas del siglo XV que servían para almacenar agua cuando eran asediados por los piratas. Al castillo se puede entrar por 4 euros, con visita guiada.

Ahora bien, lo mejor se encuentra alrededor del castillo. En dirección sur, en el mismo promontorio donde se alza este baluarte, comienzan a verse los ‘car ruts’. Sería lógico pensando en que estas carreteras que parten de la isla de Malta y se adentran en el mar, debieron llegar a alguna parte. Y la primera costa donde se localizan es en Calafell, como continuidad de los senderos.  ¿Qué hacen estos ‘car ruts’ en una zona playera? Pues parece que todo viene interrelacionado con los íberos, ya que aquí se encuentra la Ciudadela Ibérica de Calafell  nombre con el que se conoce el yacimiento arqueológico de Alorda Park, en Calafell, en plena costa de Dorada de Tarragona.

Según se cita en la Wikipedia: “Se trata de un yacimiento arqueológico excavado desde 1980 por los arqueólogos Joan Santacana y Joan Sanmartí. El asentamiento, frente al mar, es un recinto fortificado que se fundó a principios del siglo VI antes de Cristo, en época ibérica (segunda edad de hierro.) Se interpreta como la sede de un caudillaje de la tribu ibérica de los Cossetanos; en su interior y rodeado por potentes murallas con torres, hay un palacio y numerosas dependencias. Sufrió grandes reformas a finales del siglo IV y su final se relaciona con la crisis bélica de la Segunda Guerra Púnica, cuando el cónsul Catón el Viejo, aplastó la sublevación general de tribus ibéricas contra Roma”.

HDRHDR76 picturesFeb 1, 2009

La comunidad científica está totalmente desorientada y dividida al respecto de lo que puedan ser estos extraños surcos milenarios llamados ‘car ruts’ y que podrían estar relacionados con los todavía desconocidos íberos (siglo VI a.C.) que, según algunos investigadores como Ernesto Milá, corresponden a las migraciones de los atlantes que debieron buscar nuevos territorios cuando desapareció su territorio bajo las aguas.

Escrito en colaboración con Olga Mateos

Convertir este artículo en PDFSocialTwist Tell-a-Friend

LOS TEMPLARIOS Y MARIA MAGDALENA (y III)

24 Febrero 2010

La historia del mito de Rennes le Château empieza en 1969, cuando Henry Lincoln habiendo leído un libro de Gérard de Sède, titulado “Le trésor maudit” (El tesoro maldito), decide investigar la verdad por su cuenta. En la historia ficticia del francés, el tesoro al que hace alusión el título había sido hallado alrededor de 1891 por un sacerdote de esta localidad, después de descifrar unos documentos antiguos escondidos en la iglesia local. Henry Lincoln destapa la caja de Pandora con un documental titulado “El tesoro de los templarios”, emitido en varias partes, y donde se hace eco del tesoro y de ciertos descubrimientos alrededor de un pergamino cifrado. Esta serie televisiva se amplió en el libro “El enigma sagrado”, escrito conjuntamente con Leigh y Baigent, y que sirvió de inspiración al “Código Da Vinci” de Dan Brown.

El abad de Rennes le Château fue Bérenger Saunière, desde 1885. Lo extraño de su vida y que trajo consigo uno de esos enigmas históricos, es que su iglesia está consagrada a María Magdalena. Nada anormal, salvo que cuando llegó Saunière, la iglesia estaba casi en ruinas comenzando su restauración cerca de 1887, gastándose una enorme fortuna en ello.

Según la leyenda, al mover una pesada piedra que servía como altar, Saunière encontró que un pilar que sostenía la losa estaba hueco y contenía cuatro pergaminos (que debieron ser escondidos por los templarios, después de escapar con este secreto de Jacques de Molay). Dos de ellos mostraban una genealogía, mientras los otros dos presentaban grafías enigmáticas que, una vez descifradas por expertos en París, permitieron a Saunière conocer el secreto templario del que hemos hablado en este texto.

Nicholas Poussin

Uno de los mensajes cifrados en el pergamino decía: A Dagobert II Roi et a Sion est ce tresor et il est là mort (“Al rey Dagoberto II y a Sion pertenece este tesoro, y él está muerto ahí”). El mensaje aparecía después de juntar entre sí una serie de letras que sobresalían del texto, respecto a todas las demás.

Al mismo tiempo, en París, el sacerdote compró reproducciones de unas cuantas pinturas, incluyendo la famosa “Los pastores de Arcadia”, de Nicholas Poussin.

La pintura, fechada en 1640, muestra a unas personas de pie cerca de un sarcófago con la inscripción: Et in Arcadia Ego (“Y en Arcadia, yo”). Según puede leerse en la Wikipedia: La frase latina ‘et in Arcadia ego’ parece incompleta, al no aparecer expresamente ningún verbo. En realidad, el latín, como otros idiomas, permite estructuras elípticas omitiendo formas del verbo ’ser’ que se encuentran sobreentendidas. Este supuesto defecto ha llevado a algunos historiadores, pseudohistoriadores y novelistas a creer que representa algún mensaje esotérico en un código posiblemente anagramático, dentro de teorías conspirativas sobre el supuesto Priorato de Sión. ‘Et in Arcadia ego’ sería el presunto lema de la familia Plantard y del Priorato de Sión, según una reivindicación aparecida por vez primera en 1964.

Cabe recordar que Plantard apareció en el libro de Henry Lincoln como el Gran Prior del Priorato de Sión, los cuales se consideran a sí mismos como la línea sucesora de Jesús de Nazaret y María Magdalena, y los custodios del Santo Grial.

Se dijo que el sarcófago existió en realidad cerca de Rennes-le-Château y fue identificado al comparar el perfil de la montaña de la pintura con la verdadera. De igual forma, el lema como tal, también apareció en una tumba que Saunière intentó borrar. La pregunta que se hacía Lincoln fue el porqué el sacerdote quiso deshacerse de esta pista tan evidente en en jardín de su iglesia. A la vez, continuando el trabajo, se encontró otra losa de piedra en el piso, pero sólo Saunière tenía acceso a ella para ver lo que había debajo. El sacerdote empezó algunas búsquedas en los alrededores, con fondos que parecían ilimitados. Este dinero sirvió también para comprar tierras y para hacer una serie de construcciones alrededor de su parroquia, incluyendo una grotesca “Torre de Magdala” que honraba a María Magdalena. También llenó la iglesia con estatuas misteriosas y puso varias inscripciones latinas por todo el lugar, incluyendo una a la entrada de la iglesia que señalaba: Terribilis est locus iste (“Este lugar es aterrador”).

Además, se ha especulado con que la frase completa Et in Arcadia ego sum (que puede leerse en uno de los pergaminos descubiertos y que, en la actualidad, se encuentra en la caja tildada como “Archivos secretos del Priorato de Sión”, que se encuentra en la Biblioteca Nacional de Francia, y que tuve la oportunidad de ver) es un anagrama de Arcam dei tango Iesu, que significa “He tocado la tumba de Jesús”. Esto implicaría que la tumba contendría el osario de Jesús de Nazaret. Es más, según los documentos de los archivos secretos del Priorato de Sión, y para complicar más esta historia, Nicholas Poussin, fue uno de los grandes maestres del Priorato; de ahí que incluyera el lema de esta organización en uno de sus cuadros, con una revelación oculta.

Los pastores descubren el lema del Priorato de Sión

Los pastores descubren el lema del Priorato de Sión

Por supuesto, en mi viaje a París, no perdí la oportunidad de ver el cuadro “Los pastores de Arcadia”, más de cerca, y que actualmente se expone en el Museo del Louvre, donde cualquiera puede contemplarlo.

El sitio exacto donde se podía encontrar el sepulcro pintado por Poussin se podía visitar hasta 1988, momento en el que la tumba fue destruida, pues los aldeanos estaban cansados de los buscadores de tesoros y peregrinos. Ahora bien, es importante señalar que cuando Poussin creó su pintura corría el año 1640, y la realidad es que la tumba luego derruida fue construida en 1933.

La tumba destruida en 1988, en el escenario de Rennes-le-Château

Otros enigmas de Renne-le-Château tienen soluciones más simples. La inscripción que reza “Este lugar es aterrador” es en realidad una cita bíblica (Genesis 28: 17) que significa “Este lugar es maravilloso”. Otra inscripción que aparece en la base de un crucifijo, “Christus A.O.M.P.S. Defendit”, ha sido traducida por algunos como Christus Antiquus Ordo Mysticusque Prioratus Sionis Defendit (“Cristo defiende a la antigua orden mística del Priorato de Sión”). Pero en realidad se trata de una frase común usada en algunas inscripciones católicas, como la del obelisco del papa Sixto V en Roma: Christus Ab Omni Malo Plebem Suam Defendat (“Cristo defiende a su pueblo de toda maldad”). También es cierto que el sacerdote halló algunos artefactos valiosos durante las restauraciones de la iglesia. El abad anotó dicho descubrimiento en sus cuadernos y trató de mantenerlo en secreto para vender los objetos y juntar dinero. También realizó excavaciones en los alrededores de la iglesia, con la esperanza de encontrar más. Aunque no se sabe, a ciencia cierta, qué encontró después. Lo único cierto en la historia de Lincoln es que las iniciales P.S. de los pergaminos encontrados sí que parecen indicar una firma oculta, la del Priorato de Sión, pues la mayoría de documentos vienen firmados con esta rúbrica.

El autor del reportaje ante el extraño cuadro de Poussin

El autor del reportaje ante el extraño cuadro de Poussin

Todo lo anterior sirve para sembrar las dudas respecto a los descubrimientos realizados en la Biblioteca Nacional de Francia. Cuando parece que tienes un dato revelador, al siguiente hallazgo todo se viene abajo.

Me quedaba por preguntarle a J.A.R sobre todo ello. Estas fueran algunas de las respuestas que me dio el supuesto miembro de la orden del Priorato de Sión en España.

¿Existe el Priorato de Sión?

Sí, claro, sólo que ahora nuestra ubicación está en Suiza.

¿Es cierto que os consideráis los sucesores de Jesús de Nazaret?

Algo de cierto hay en todo ello, aunque yo sólo pertenezco a una parte de la orden que se encarga de ayudar a los grandes maestres, y no sé mucho más de ciertos datos.

¿Por dónde debería comenzar para averiguar si la historia del embarazo de María Magdalena es cierta?

Mensaje cifrado en los archivos secretos del Priorato de Sión encontrados en la Biblioteca Nacional de francia

Mensaje cifrado en los archivos secretos del Priorato de Sión encontrados en la Biblioteca Nacional de Francia

J.A.R. me miró fijamente y me soltó una frase que no olvidaré jamás: “Todo empieza y acaba en París”. Hubo una conversación larga que no me atrevo a reproducir por la fábula de su relato. Prefiero dejar las cosas así, y tal vez algún día me decida a revelar esta información.

Recapitulando… Todo comienza con las señales inequívocas de un embarazo de María Magdalena, en algunos de los retablos pintados por artistas relacionados con la Orden del Temple en la zona occitana de Catalunya. Este embarazo ya aparece en las leyendas provenzales de la Edad Media, citando que la de Magdala huyó con su descendencia hacia tierras francesas. Un pueblo del sur de Francia, Rennes-le-Château acoge un secreto; en uno de los pilares de su antigua iglesia se encontró una serie de pergaminos reveladores, durante la reconstrucción de su ermita. Estos documentos, conocidos como los “Archivos secretos del Priorato de Sión” acaban sus días escondidos en la Biblioteca Nacional de Francia. Después de una visita a la misma, y habiendo afrontado todo tipo de vicisitudes para obtener un permiso que diera acceso a los manuscritos, el que esto escribe los encuentra en uno de los sótanos. Los datos son abrumadores. En la caja que tengo ocasión de ver se encuentra: 1) libros de temática reciente; 2) facsímiles de documentos antiguos; 3) un documento cifrado en latín que revela la existencia del Priorato de Sión; 4) los estatutos del Priorato como asociación constituida en el siglo XX; 5) un mapa con la genealogía de la línea sucesora real entre Jesús de Nazaret y María Magdalena, que pasa por los reyes merovingios y llega hasta Jean Cocteau; 6) unos documentos en latín (con su correspondiente traducción al latín), sellados por grandes maestres templarios, que narra la historia de un Jesús que sobrevive a la crucifixión y que huye a Francia, junto a su esposa María Magdalena; 7) un mapa detallado que ubica la supuesta tumba de Jesús y María, junto a otro mapa que refleja una cueva donde se oculta parte del tesoro de los templarios.

Aunque la historia puede parecer fantástica, a excepción de la salvación de Jesús, todo lo demás ya ha sido recogido en algunos libros de gran tirada. Preguntados por estos hechos, los sucesores de la Orden del Temple (según un acta notarial conocida como “La carta de Larmenius”), en una entrevista que les realizo, estipulan no creer en esta leyenda y mucho menos que exista una organización actual llamada El Priorato de Sión. Sin embargo, un masón que conozco (la simbología de su anillo le delata), argumenta pertenecer a la misma.

Notas de Bérenger Saunière, poco antes de su muerte en 1917

Notas de Bérenger Saunière, poco antes de su muerte en 1917

¿Dónde está la verdad? ¿Por qué hay tantas lagunas al respecto?

Esta investigación conduce hacia la supuesta tumba de Jesús y María que se encuentra en Rennes-le-Château, destruida en 1988, y que fue pintada por otro de los supuestos maestres del Priorato de Sión, Nicholas Poussin. La tumba se puede ver en la obra “Los pastores de Arcadia” que todavía se expone en el Museo del Louvre de París.

Para concluir esta historia, obra en mi poder, unos mapas, fotografiados a escondidas en la Biblioteca Nacional de Francia, aprovechando un descuido de los vigilantes del edificio. En estos mapas se observa el Pech Cardou, una montaña sita precisamente cinco kilómetros al Este de Rennes-le-Château. Hasta ahí la sepultura conocida, pero en el segundo mapa se aprecia la entrada a una cueva, donde se albergaría el tesoro templario, sea lo que sea.

Tengo mis serias dudas sobre la realidad de estos documentos, aunque sé a ciencia cierta que en el futuro tendré que pisar Rennes-le-Château y verificar la veracidad de estos planos por mí mismo. Pero esa es otra historia que todavía está por desvelar y que, algún día, espero poder abordar. Tal vez, la historia pueda ser retomada por otros investigadores que, con un poco más de suerte, logren hacerse con todos los “Archivos secretos del Priorato de Sión” ocultos en algún lugar de la Biblioteca Nacional, en París.

Bibliografía:

BAIGENT M., LEIGH R. Masones y templarios. Ed. Martínez-Roca.  2007. ISBN: 978-84-270-3276-7.
BAIGENT M,, LEIGH R., LINCOLN H. El enigma sagrado. Ed. Martínez-Roca. 2009. ISBN: 978-84-270-3098-5.
BAIGENT M,, LEIGH R., LINCOLN H. El legado mesiánico. Ed. Martínez-Roca. 2006. ISBN: 84-270-3205-6.
CHAUMEIL J.L. Rennes-le-Chateâu: les archives du Prieuré de Sion. Nouvelle éd. 2006. ISN: 2-9518752-6-6.
CHAUMEIL, J.L. Rennes-le-Chateâu: Gisors. Vilenueve-de-la-Raho. 2006. ISBN: 2-9518752-8-2.
DELOUX J.P. Archives secrètes du Prieuré de Sion. Paris E-dite. 2006. ISBN: 2-840608-180-8.
DOUZET A, COPPENS F. Aux Racines du Prieuré de Sion. Ed. Brugelette. 2006. ISBN: 2-916797-05-X.
GIMENEZ J.L. El triunfo de María Magdalena. Ed. Corona-Borealis. 2007. ISBN: 84-95645-26-2.
OFENBAUER A. Les Illuminés et le Prieruré de Sion. Les Belles lettres diff. 2006. ISBN: 2-88892-006-9.
PIÑEIRO A. Todos los evangelios. Ed. EDAF. 2009. ISN:978-84-414-2116-5.

Ver también:

LOS TEMPLARIOS Y MARIA MAGDALENA (I)

LOS TEMPLARIOS Y MARIA MAGDALENA (II)

Convertir este artículo en PDFSocialTwist Tell-a-Friend

LAS CATACUMBAS PROHIBIDAS DE PARIS

17 Febrero 2010

A finales de enero del 2010 había acudido a París para realizar varios reportajes, entre ellos uno que englobaba la visita a las famosas catacumbas de la capital. Lo interesante de esta situación es que no sólo pensaba visitar la parte turística, sino que había contactado con un grupo de jóvenes anárquicos que conocían los pasadizos hacia las catacumbas prohibidas, en las que también quería penetrar.

¿Pero cuál es la historia de estas catacumbas por las que se hicieron famosas? Fue a finales del siglo XVII cuando se crearon las mismas. La cuestión es que en 1780 se cerraba el cementerio de los Santos Inocentes, el más popular de la época. Había un problema de salud pública que traía enfermedades continuamente. Cuando llovía, los cadáveres solían aparecer, ya que muchos de ellos ni tan siquiera se enterraban con un féretro.

Por decreto gubernamental, el 9 de noviembre de 1785, el Consejo de Estado ordenaba el traslado de todas las osamentas del cementerio de los Santos Inocentes, al nuevo emplazamiento de las catacumbas, en decenas de galerías excavadas bajo tierra.

El trabajo de las catacumbas se encomendó al servicio de canteras, que se había creado por decreto del rey de Francia, Luis XVI, el 4 de abril de 1777, para la protección y consolidación del suelo parisino. Se escogió como sitio designado el emplazamiento llamado “Tombe-Issoire”, y allí se fueron depositando los huesos de todos los cementerios de París hasta el año 1860. Es por eso que cuando se acude a otros cementerios de París, como el de Père-Lachaise (donde, entre otros, se encuentra la tumba de Oscar Wilde o Jim Morrison), no hay fallecidos previos a esta fecha.

Los esqueletos fueron colocados casi como un adorno, hacia el 1786, pues los reyes franceses nunca quisieron ver los huesos desperdigados o amontonados. Así que se hicieron pilas con un cierto orden, pegando osamentas y cráneos entre sí, para que hicieran de murallas. El trabajo de acondicionamiento del lugar se encomendó a Héricart de Thury (1776-1854), inspector general de las canteras.

Las catacumbas fueron accesibles al público, desde un buen comienzo, y atrajeron a cientos de curiosos y visitantes ilustres, como Francisco I, Emperador de Austria, que estuvo en visita oficial en 1814; o incluso Napoleón II, que descendió a ellas en 1860, junto a su hijo.

Actualmente una parte sigue abierta al público, de 10 a 17 horas, excepto lunes y festivos, con un recorrido de 2 kilómetros, que suele durar aproximadamente una hora. No hay guía, sólo vigilancia, y uno se tiene que hacer el recorrido andando por lúgubres pasillos con apenas iluminación. Está prohibido usar cámara con flash, y se supone que las bolsas se registran a la salida para que nadie se pueda llevar algún souvenir macabro, so pena de cárcel.

Armado con una linterna y ropa de abrigo comencé mi visita turística descendiendo a los avernos. Después de una escalera de veinte metros hacia el interior de la tierra, se llega a varios pasillos largos y estrechos, bajo la avenida René Coty. En las paredes se aprecian diversas inscripciones con los nombres de las calles de la superficie y sus fechas de construcción.

Después de las mismas aparece el taller, la antigua cantera compuesta de pilares cilíndricos y pilares segmentados, formado por piedras superpuestas. La curiosidad del recorrido llega después, con la obra tallada en la piedra del Puerto de Mahón, en Menorca. En realidad el artífice fue un cantero llamado Décure, veterano del ejército de Luis XV, que esculpió en la pared una maqueta de esta fortaleza, donde estuvo prisionero de los ingleses durante un tiempo.

El recorrido conduce a un lugar llamado “baño de pie de los canteros” y que se utilizaba para crear cemento, y a la entrada al osario, enmarcada por dos pilares con figuras geométricas blancas sobre fondo negro. En el dintel, unas letras alejandrinas advierten: “Detente, éste es el imperio de la muerte”.

A partir de aquí, uno se encuentra con los restos óseos de seis millones de parisinos, en 780 metros de galerías que pasan por debajo de la avenida René Coty, y las calles Hallé, Dareau y d’Alembert.

Entre tanta osamenta, uno ve la llamada fuente de la Samaritana, que todavía arroja agua para beber. O la cripta del Sacellum, que imita a una antigua tumba con altar, en donde una placa recuerda que los primeros traslados se efectuaron en abril de 1786, desde el cementerio de los Santos Inocentes.

La lámpara sepulcral es el primer monumento erigido en las catacumbas, una copa en la que los canteros mantenían encendida una llama permanente para activar la circulación del aire de las galerías. Luego se sustituyó este sistema por la excavación de pozos de servicio.

La tumba de Gilbert es una obra que encubre un sarcófago con versos del poeta Gilbert, fallecido a los 29 años, en 1780; aunque, por suerte, para él, no enterrado en este lugar.

Unas placas conmemorativas que vienen a continuación revelan importantes acontecimientos de la Revolución Francesa, como la manufactura de Réveillon el 18 de mayo de 1789, el malestar social que provocó un amotinamiento; y el combate en el castillo de las Tullerías, en 10 de agosto de 1792, la agitación antimonárquica que acabó en tragegia. Aquí sí que yacen los cuerpos de los fallecidos en ambos sucesos.

La lápida de François Géllain, un aventurero que estuvo encarcelado en prisiones como La Bastilla, Vincennes, Charenton y Bicêtre, le sigue a las placas anteriores, para pasar por la cripta de la Pasión, un macabro pilar revestido de cráneos y tibias, en forma de tonel. Cuenta la leyenda que este botijo enorme se creó el 2 de abril de 1897, a la medianoche y durante la celebración de un ritual de burgueses y bohemios parisinos, en un concierto clandestino, los cuales pudieron pasar gracias a la ayuda de dos obreros que hacía poco habían sido despedidos de sus trabajos.

La salida del osario lleva de nuevo a los túneles largos que acaban junto a una mesa de piedra y unas bóvedas. Se puede subir por las escaleras y salir definitivamente a la calle, o continuar (si está abierto) hacia unas galerías, mal llamadas ”educativas”, donde se aprecia la degradación de colores de las calizas de las paredes, y que sirven para demostrar la degradación de las canteras.

Pero la visita, para mí, no había terminado ahí. Me esperaba Frank, un joven parisino, que me conduciría hacia las catacumbas prohibidas. Me está prohibido revelar la entrada a esta otra parte, pero sólo diré que nos esperaban otros chicos en las vías del tren de Cercanías. Si el anterior espectáculo ya de por sí fue fascinante, el recorrido por éste me dejo sin habla: bóvedas de pasillos largos, caras y rostros de desconocidos tallados en las paredes, una maqueta de un anfiteatro romano esculpida en el suelo, mariposas compuestas de trozos de cerámica en los muros (como si se tratase del Parque Güell de Barcelona), bancos para sentarse, gárgolas, estalactitas, mucha agua… Aquí hago un inciso, pues afortunadamente, Frank, me prestó unas botas de agua que, de poco me sirvieron, pues hubo que pasar por una zona donde nos cubría hasta la cintura.

Lástima de graffitis y esculturas recientes, que rompían con la armonía del lugar. Me sorprendió encontrarme con muchos símbolos excavados en la roca, como tréboles, cruces y estrellas. Es como si alguna logia masónica hubiera estado en el lugar.

Y, por supuesto, había cientos de esqueletos desperdigados, ahora sí, sin ningún tipo de miramiento, amontonados sin orden alguno. Y la visita no cesaba: fuentes subterráneas, cables eléctricos que parecían en desuso, escaleras que subían y bajaban… Y, al final, una nueva salida hacia la vía del tren.

Por lo visto hay unos “cataflics”, como les llamaba Frank, que es como una especie de policía especial, y que rastrea de vez en cuando las catacumbas prohibidas en busca de intrusos como nosotros. Esta vez tuvimos la suerte de no dar con ellos, pero ya me veía en la Gendarmería dando todo tipo de explicaciones.

Catacumbas de ParisCatacumbas de Paris43 pictures Google Maps Location
catacumbas, paris
Feb 28, 2010

Las catacumbas de París son un espectáculo dantesco, que sirvió de inspiración a Víctor Hugo para su obra “Los miserables”; pero también son una aventura en torno a los miedos del individuo en relación a la muerte, y para todos aquellos que hemos tenido la ocasión de visitarlas, ya sea en su parte turística o en su zona prohibida.

Catacumbas de París
1 avenue de Colonel
Henry Roi-Tanguy
75014 París
Metro y RER (el equivalente a nuestro Cercanías): Denfert-Rochereau

Convertir este artículo en PDFSocialTwist Tell-a-Friend

LOS TEMPLARIOS Y MARIA MAGDALENA (II)

11 Febrero 2010

En la entrevista con el portugués, Fernando Pinto de Sousa Fontes, Gran Maestre y Príncipe Regente del OSMTJ (Orden Soberna y Militar del Temple de Jerusalén), la actual Orden templaria en el siglo XXI (disponen de su propia web) le formulé algunas de las cuestiones que ya se han visto mencionadas en esta investigación.

¿Con qué otras órdenes templarias mantenéis contactos?

Mantenemos contactos con algunas organizaciones que se hallan en sintonía con la filosofía de la OSMTJ. El tiempo da y quita razones; y el tiempo ha quitado ya muchas, nosotros simplemente intentamos avanzar con las que se sienten “de la casa” y además trabajan para el mismo fin.

El Gran Prior, Pinto de Souza, a la derecha de la imagen

El Gran Prior, Pinto de Souza, a la derecha de la imagen

¿La OSMTJ mantiene contactos con el Priorato de Sión?

(Risas).  Esa supuesta organización que, al parecer, en tiempos pretéritos, se denominaba Priorato de Sión, no existe ya, en la actualidad.

¿Cómo es de amplía la OSMTJ y la OSMTH en el mundo? ¿Podemos hablar de cifras de ingresados?

Podemos hablar del gran número de personas, adultas, formadas y con conocimiento de lo que hacemos, que solicitan la admisión cada año. Podemos hablar que la práctica totalidad de los países reconocidos por la ONU, con honrosas excepciones en África,  tienen prioratos o Grandes Prioratos de la Orden. Pero preferimos hablar de trabajo, del que realizamos y del que queda por hacer, que es mucho y por ello, sin que en ningún caso hagamos proselitismo, sí que quiero decir que para “esa gran mies” se precisa de muchas personas involucradas. De otra forma no podría hacerse.

Una curiosidad por el acrónimo de vuestro nombre y que hace referencia a lo militar… en caso de una supuesta Guerra Santa en el futuro, ¿cuál sería vuestro papel?

Las armas actuales del caballero son la palabra y la pluma. La palabra para difundir nuestros pensamientos y la pluma para dejarlos patentes en el tiempo.  La razón humana evitará que se produzca una gran guerra en el futuro y nosotros, con nuestras armas, lucharemos incesantemente para mantener la paz, para que se difunda en el mundo la creencia cristiana como base de nuestra cultura occidental. Y que haya el máximo respeto para otras religiones como esperamos conseguir respeto para nosotros. Todo ser humano debe poder dirigirse en público y privado a su ser superior sin ninguna restricción ni intolerancia.

Estando presente, Josep de Juan y Buixeda, actual Gran Prior y Legado Magistral para España, amablemente también accedió a responder algunas preguntas.

¿Qué conocimiento templarios han llegado hasta vosotros?Existe muy poca documentación directa escrita anterior al 1705. Pero sí hay documentos indirectos en archivos; hablamos de archivos conocidos, como el secreto Vaticano, Nacional de Francia, Corona de Aragón, etcétera. Y mucha documentación dispersa en pequeños archivos locales e incluso privados en la que constan donaciones, convenios, y otros. Estos hay que irlos rastreando con paciencia y con tiempo. A partir de Luis Felipe de Orleans, el archivo del Gran Magisterio está completo y se conserva. Pero los conocimientos no solamente pueden aprenderse en documentación, hay un importante legado que está escrito en “piedra”, en forma de construcciones; por ejemplo, con sistemas constructivos o de defensa no conocidos en la época y que fueron vigentes hasta casi la utilización de la pólvora, que desfasó la estructura defensiva altomedieval. Hay un importante legado en forma de documentos económicos que nos hablan de algo parecido a “cheques de viaje” en el siglo XIII, y hay cartas de navegación que implican rutas impensables en la época. Todo ello es conocimiento…

Josep de Juan y Buixeda, a la izquierda

Josep de Juan y Buixeda, a la izquierda

¿Podéis afirmar, categóricamente, que sois la línea sucesora de la Orden del Temple?

Sí, sin lugar a dudas. No se conoce otra organización templaria anterior al 1705 y con posterioridad a esa fecha, la línea de sucesión se halla documentada sin roturas.

¿Cómo es vuestra orden, la OSMTJ? ¿Cuál es su labor y a qué dedica su tiempo?

La Orden realiza las actividades que, salvando el tiempo, realizaban los templarios en Tierra Santa en su época de esplendor, es decir, salvaguardar a los peregrinos (en este caso a los cristianos en general) que habitan o se hallan en los Santos lugares y procurar que se mantengan allí. Esta es la labor básica. Mantener el espíritu cristiano en una Europa que se ha formado, precisamente, con esa base, es otro de los retos que tenemos planteados.

La OSMTJ actual ¿es una milicia cristiana católica? ¿Gnóstica?

La OSMTJ es  una entidad cristiana ecuménica.

¿Qué es para vosotros el Baphomet?

Entendemos que se trata de una representación de uno mismo. De la misma manera que en los conventos cartujanos y también de otras órdenes monásticas, en cada celda, cada monje disponía de una calavera que le ayudaba a meditar, a pensar en lo poca cosa que somos dentro de la obra de Dios y a la vez para orar en un estado de intensa compenetración con uno mismo, pensamos que cumplía la misma función ante los rudos monjes de la legión del Temple, que cada día pensaban que posiblemente el siguiente sería el último y daban gracias al Señor por permitirles dar su vida por la causa de la cristiandad.

¿Cuál es vuestra visión de obras como “El Código Da Vinci” de Dan Brown o “El enigma sagrado” de Baigent, Leight o Lincoln?

Son textos más o menos documentados que tienen por objeto principal la venta de ejemplares o que la gente acuda al cine.

¿Tiene algún fundamento la leyenda de los templarios como custodios del Grial, interpretado como el linaje de María Magdalena?

Es una leyenda. Las leyendas suelen transmitirse por tradición oral de generación en generación. Siempre hay una base más o menos histórica, pero no dejan de ser eso, leyendas.

Aparte de esa supuesta absolución de Clemente V, ¿la Iglesia Católica os ha hecho algún acercamiento para pediros perdón?

La Iglesia es una pesada maquinaria que, en muchas ocasiones, los mismos que la dirigen se encargan de hacer más lenta todavía. Tenemos muy buena relación con la Iglesia Católica, participamos en actos organizados por la misma, como miembros de la misma participan en actividades que nosotros organizamos. El hecho de hacer público el documento que exime a los antiguos de las acusaciones por las que fueron en muchos casos torturados y ajusticiados es ya un importante paso. Hay otros en privado y ha habido también en público… reducido. Lo importante es que existe coincidencia de intereses y de formas de actuación y esa vía no solamente nos permite a las dos organizaciones trabajar en paralelo, sino que los caminos se van juntando.

Copia de los estatutos originales del Priorato de los años 50

Copia de los estatutos originales del Priorato de los años 50

Aún albergaba algunas dudas, a pesar de las respuestas, pues habían contradicciones.  Pero el destino acudió en mi ayuda. No haría mucho durante un coloquio radiofónico en el que tuve la oportunidad de intervenir, conocí a J.A.R., del que sólo apuntaré las siglas por razones obvias. Dada mi amistad de más de 20 años con el locutor de esta radio, me lo presentó como perteneciente al Priorato de Sión, después de que les explicará los últimos asuntos en los que me encontraba inmerso.

J.A.R. era masón, sin duda. Sé reconocer la pertenencia a una logia desde hace bastante tiempo, ya sea por los ademanes, los símbolos o las conversaciones. Pero lo que no imaginaba era algo así; siempre había puesto en duda la existencia del Priorato por considerarlo una fantasía de Dan Brown y otros escritores.

La realidad es que Dan Brown tomó la inmensa mayoría de sus referencias de la voluminosa obra “El enigma sagrado”, escrito por el desaparecido Henry Lincoln, Michael Baigent, y Richard Leight, quienes aludían al malogrado Pierre Plantard, como Gran Maestre del Priorato, y al que habían tenido la oportunidad de entrevistar en sucesivas ocasiones.

En este libro se hacen eco, por  ver primera, de la hipótesis en la que Jesús de Nazaret se casa con María Magdalena, teniendo uno o dos hijos, que emigrarían al sur de Francia una vez comenzaran las persecuciones cristianas. En la Provenza, los descendientes de la sangre real llegaron a mezclarse con las sangres más nobles, dando lugar a la dinastía de los reyes merovingios. El Priorato de Sión se constituiría como una organización secreta,  sucesores de estos a su vez, y que reclamarían el trono de Francia para sí. La hipótesis de estos hechos es bastante larga. En resumidas cuentas viene a decir que fue el propio Priorato de Sión el que fundó la Orden del Temple, y que entre sus grandes Maestres han figurado ilustres personajes como Leonardo Da Vinci, Víctor Hugo o Jean Cocteau, hasta nuestros días. Según esto, el Vaticano habría intentado aniquilar al Priorato de Sión y los caballeros templarios, por su conocimiento de un linaje real y documentado entre Jesús y María.

La genealogía de los Reyes Merovingios de la Biblioteca de París

La genealogía de los Reyes Merovingios de la Biblioteca de París

Sin embargo hay elementos extraños en esta teoría. No hay duda de que una sociedad llamada El Priorato de Sión existió durante el siglo XX en Francia desde el 20 de julio de 1956. Yo mismo tuve la oportunidad de ver los estatutos originales, de primera mano, en la Biblioteca Nacional de Francia, tomados del Boletín Oficial de la República Francesa. Pero hasta ahí se remonta su antigüedad. Al parecer, los mismos autores de “El enigma sagrado” en su continuación, “El legado mesiánico”, comenzaron a advertir incongruencias en las declaraciones de Plantard. En 1993 fue arrestado, al declarar que Roger-Patrice Pelat, amigo del ex presidente François Mtiterrand, pertenecía al intrincado entrado del Priorato. En sus declaraciones ante la policía llegó a decir que el propio Priorato había sido un completo fraude pergeñado por él. Plantard desistió de promocionar por más tiempo el Priorato, y al poco, fallecía en el año 2000.

Conociendo esta historia, que alguien como J.A.R. se presentara como miembro activo del Priorato de Sión, cuya central, declaraba situarse en la actualidad en Suiza, era cuando menos sospechoso.

Los más escépticos podrán argüir que fue el propio gobierno francés el que obligó a Plantard a desdecirse de una verdad incómoda para ellos. Pudiera ser cierto. Aunque por culpa de ello la historia sobre los manuscritos encontrados por el abad Bérenger Saunière en Rennes-le-Château dejó de considerarse como tal, para pasar a ser otro fraude orquestado por Pierre Plantard y su amigo Philippe de Cherisey, mediante una serie de documentos falsificados.

No sabría qué decir, pues en este punto tengo que intercalar otra nueva historia. Había oído hablar de la existencia de documentos relacionados con el Priorato de Sión en la Biblioteca Nacional de Francia.

La Bibliothèque Nationale de France (su verdadero nombre, aunque también se la conoce con el acrónimo de BfN) nació en 1994 con la fusión de la Biblioteca Nacional y de la Biblioteca de Francia. Esta última fue creada por iniciativa de François Mitterrand y edificada en una nueva sede en Tolbiac, al borde del Sena. Los libros, las publicaciones periódicas y las colecciones audiovisuales se conservan en el nuevo edificio de Tolbiac, mientras que las colecciones de historia, arte e historia del arte han permanecido en la antigua sede.

Los estatutos del Priorato presentados a la Prefactura de Policía

Los estatutos del Priorato presentados a la Prefactura de Policía

Sus fondos resultaron de la unión de diversas colecciones. La Bibliothèque du Roi (Biblioteca del Rey), fundada en 1368 por el rey Carlos V, biblioteca que contaba con 917 manuscritos, y la Biblioteca de los Duques de Orléans fueron reagrupadas por Francisco I en su residencia real de Fontainebleau, para después ser transferidas a París por Carlos IX. Así fusionadas, y bajo el nombre de Bibliothèque Royal (Biblioteca Real), en 1666 fueron instaladas por Luis XIV en la calle Vivienne y se convirtieron en Bibliothèque Nationale (Biblioteca Nacional) en 1795. Posteriormente se unió a la colección la Biblioteca del Arsenal, que había sido creada en 1757 por Palmy d’Argenson, además de los fondos del conde d’Artois, futuro Carlos X, y los archivos de la Bastilla después de la Revolución francesa.

Para que nos hagamos una idea de su magnitud, toda la superficie de terreno que ocupa es de 2.900.000 metros cuadrados, rodeados de cuatro grandes torres de 79 metros, con 10 millones de libros y documentos encerrados en sus paredes.

Tonto de mí pensaba que sería coser y cantar localizar algunos escritos relacionados con el Priorato de Sión. En enero del 2010 me presentaba en sus instalaciones, pagando una cuota para acceder a la sala de Historia. En cuanto pregunté al bibliotecario por el “Prieuré de Sion” comenzó una odisea. No sabía ni a qué me refería. Al principio los consideraba como autores de algún libro, hasta que le mostré en la pantalla de su ordenador que se trataba de una sociedad secreta, a través de la web de la Wikipedia.

En la sala de las dos bolas del mundo, Biblioteca Nacional de Francia

En la sala de las dos bolas del mundo, Biblioteca Nacional de Francia

En su archivo digital, conectado a la intranet de la biblioteca, aparecieron unos títulos que me pusieron en alerta. En francés se leía: “Archivos secretos del Priorato de Sión”. Le dije que eso era lo que andaba buscando. Me imprimió las referencias, pero me anticipó que esos archivos se encontraban una sala más abajo de la sala de búsqueda. Y que ya, incluso para un extranjero como yo, sería complicado acceder a la citada sala. Como le indicaba que era prioritario para mí, me invitó a acudir a una “chambre” especial donde sería entrevistado por un responsable de la biblioteca para conocer mis intenciones.

Lo intenté, claro está. En una amalgama entre francés e inglés, intenté convencer a una señora que me hizo esperar más de una hora, que era muy importante para mí tener acceso a esa información.

- ¿Se puede saber para qué quiere consultar los archivos secretos del Priorato de Sión?

- Bueno… -le contesté-, sólo estoy buscando información, nada más.

¡Ya! –lanzó ella, en forma de exabrupto-. La pregunta es sencilla. ¿Para qué quiere usted acceder a esos archivos?

Todo ello sin perder la amabilidad y los modos. Los franceses, sin olvidarse nunca de la cortesía y las formas, son capaces de interrogarte sin escrúpulos y dejarte sin habla ante sus respuestas lacónicas. ¿Qué hacer? ¿Le decía la verdad o no? Era un momento crucial. Opté por arriesgarme y presentarle mi carnet de periodista.

Entiendo, un momento por favor, espere aquí.

Creí que allí se acabaría mi aventura. Pero no, al rato venía con unos formularios que me obligó a rellenar. Un contrato me obligaba a no revelar nada de lo que viera en esa sala. Lo firmé de todas formas. De esta guisa me fotografiaron para sus archivos y me entregaron un pase especial, que sólo podría utilizar en 3 ocasiones durante el período de 1 año.

Facsímil con los Archivos Secretos del Priorato de Sión

Facsímil con los Archivos Secretos del Priorato de Sión

No me lo podía creer. La primera barrera se había franqueado. Unos guardias de seguridad me acompañaron hasta las escaleras de lo que parecía un bunker. Descendiendo hasta unos sótanos, con paredes forradas de acero, me esperaba un nuevo interlocutor. Una nueva tanda de preguntas incómodas y me dejaban pasar a través de unas barreras de seguridad hasta una nueva sala. Debía sentarme en una silla de la que no podría moverme. Me correspondía el número L.85. Por lo visto éste era el mismo sistema usado en las salas de lectura, junto al jardín.

Debería esperar 45 minutos hasta que me entregaran una copia en facsímil de los documentos solicitados, ya que los originales no se podían tocar. Estaba tan inquieto que opté por pasear entre las librerías de cientos de libros esparcidos por allí, en un sistema de indexación que me vi incapaz de descifrar. El tiempo se alargaba y opté por irme a comer al piso superior, junto a las salas de lectura.

A la vuelta tuve que someterme de nuevo al interrogatorio oficial, y esta vez no me dejaron moverme de mi asiento. A lo sumo podía consultar un ordenador situado en una esquina, donde podría comprobar el estado de mi petición.

Impaciente por el asunto, a los pocos minutos acudía al ordenador. No acababa de entender qué pasaba, y la comunicación en mi paupérrimo francés me impedía saber más del asunto. En la pantalla del ordenador, después de introducir en una ranura mi pase especial, apareció un sorprendente “Arrive”. ¿Dónde? ¿Dónde estaban los “archivos secretos del Priorato de Sión”? Fui hasta un mostrador; por casualidad le pregunté a la chica “si me entendía en español”.

- Claro que le entiendo. ¿Qué quiere?

¡Aleluya! “Quiero estos archivos”, y le mostré la relación de ellos.

Un momento, por favor, que ahora se los traigo.

Al instante, apareció con unas cajas que me entregó en mano, advirtiéndome que nada de fotografías y nada de fotocopias.

Volví a mi sitio, preso de la emoción.

La cueva donde supuestamente están enterrados Jesús y María en Rennes-le-Château

La cueva donde supuestamente están enterrados Jesús y María en Rennes-le-Château

Lo que ví a continuación parecía sacado de una novela. Allí estaban los documentos, hojas sueltas en latín, los estatutos de 1956 del Priorato de Sión, libros en francés de los que nunca había oído hablar, panfletos con fotografías…

Las hojas sueltas en latín (que por suerte, tenían su correspondiente traducción al francés) mencionaban un tesoro extraído de Montsegur, y venían selladas por diversos caballeros, desde el siglo XII. Una especie de panfleto elaborado por la Prefactura de Policía mostraba una serie de fotografías tomadas a la entrada de una cueva en Rennes-le-Chateaû. Y junto a éstas había una declaración que decía: “La supuesta tumba de Jesús de Nazaret”.

¿Estaba leyendo bien? Las piezas parecían encajar. Si, como leía, el conocimiento de los templarios implicaba no sólo la existencia de un linaje entre Jesús y María Magdalena, cuyos descendientes parecían situarse en la Provenza, sino la realidad de un Jesús histórico que se salvaba de la cruz y optaba por huir a Francia, junto a su esposa, todo tenía sentido. Sería por ello que el propio Vaticano había asesinado a todos los templarios para defender el trono de San Pedro. Si Jesús jamás hubiera muerto en la cruz, la propia religión cristiana, ya sea católica, protestante u ortodoxa, no tendría razón de ser. Es más, este argumento de un profeta vivo había sido defendido durante siglos por los seguidores de Mahoma.

Inmerso en estas lecturas, uno de los responsables de la biblioteca, se acercó hasta mí y me arrebató algunos de estos documentos. Supongo que no tendría derecho a leerlos cuando la chica me entregaba el contenido completo de la caja. ¿Por qué se ponían tan nerviosos cuando oían hablar del Priorato de Sión? Si todo era un fraude, ¿a qué venía tanto misterio?

Aprovechando ese momento, y el que se despistaban de mí, cuchicheando y discutiendo entre ellos por el material que se me había entregado, aproveché para fotografiar con la cámara compacta todo lo que pude. Muchas de las fotografías salieron borrosas, tuve que poner la macro y no activar el flash para no llamar la atención. Pero es que las manos me temblaban. Sabía que me la estaba jugando.

Mapa con la situación exacta a la cueva en la que se alberga el secreto de los templarios en Francia

Mapa con la situación exacta a la cueva en la que se alberga el secreto de los templarios en Francia

Eran tales mis nervios que, entre lo que ya había visto y lo que tenía fotografiado, opté por salir del sótano. Quizás volviera en otro momento, mejor preparado, y con una de esas cámaras ocultas que te venden en “La tienda del espía”. Con todo, algunas de esas imágenes, que no todas, se reproducen en este reportaje de investigación. Siento mucho la calidad de las mismas.

Si Pierre Plantard era el artífice del engaño, ¿qué hacían esos documentos en la Bibloteca Nacional de Francia? ¿Por qué tanto secreto en verlos por los mismos responsables de la biblioteca? ¿A qué temían? Ni afirmo ni desmiento que esta historia sea cierta. Simplemente me limito a relatar estos hechos, tal y como sucedieron, y que sea el propio lector el que extraiga sus conclusiones.

Aún quedaba una última entrevista, con nuevos datos y las preguntas formuladas a J.A.R.

Continuará…


Ver también:

LOS TEMPLARIOS Y MARIA MAGDALENA (I)

LOS TEMPLARIOS Y MARIA MAGDALENA (y III)

Convertir este artículo en PDFSocialTwist Tell-a-Friend

Página siguiente »