BIBLIOTECA DE RAREZAS Y LIBROS PROHIBIDOS
29 Diciembre 2009
La Biblioteca de Enigmático.net, la única red social en español sobre enigmas y temas paranormales, se ha ampliado con nuevos títulos. Esta colección de obras sin derechos de autor, con libros olvidados y prohibidos, está siendo recopilada por el que esto escribe.
Este es el total de libros que se puede adquirir en estos momentos, pidiéndolos bajo demanda a la editorial Lulu, la cual realiza el envío de cualquier libro solicitado en un máximo de 5 días:
- El libro de San Cipriano. Grimorio de fórmulas mágicas y magia negra.
- Malleus Maleficarum. El martillo de las brujas, la obra usada por la Santa Inquisición para reconocer a los herejes.
- El libro de Enoc. El apócrifo que espanta a la Iglesia, por cuanto menciona a unos extraños visitantes que abdujeron a Enoc, nieto de Noé.
- Historia de Egipto. Escrita por el sacerdote Manetón, cuenta la historia de unas dinastías previas a las oficiales, de donde llegaron unos extraños dioses provenientes del cielo. La obra que pone los pelos de punta a la arqueología oficial.
- Historia de la civilización maya. 3 libros en uno. Chilam Balam, la historia de la civilización maya. Popol Vuh, la Biblia maya. El códice Dresde, el calendario de las predicciones mayas.
- Planeta insólito. Recopilación de historias y enigmas por todo el mundo conocido, escritas por Carlos Mesa.
- Códice Atlántico. Recopilación de documentos de Leonardo Da Vinci. Dibujos a todo color sobre mecánica y anatomía. Encuadernación de lujo.
- El Grimorio del Papa Honorio. Recopilación de conjuros, fórmulas mágicas, hechizos e invocaciones.
FELICES FIESTAS Y OTROS CAMBIOS PARA EL 2010
17 Diciembre 2009
De entrada, quiero desearos unas felices fiestas a todos aquellos que habéis seguido este blog a lo largo del año. Espero que vuestros deseos se cumplan. Algún ritual energético no vendría nada mal para apoyar vuestros deseos, pues aunque no se crea en ello, el llamado “pensamiento positivo” es una herramienta muy potente.
Por otro lado, aprovecho para comentar importantes novedades en este blog nada más comenzar el año.
Y es que ya estoy elaborando nuevos reportajes. En estos momentos mis investigaciones me están llevando por una serie de pequeñas rutas por la Cataluña mágica, y todo ello se verá plasmado en un artículo sobre yacimientos de fósiles y dinosaurios algo extraños, misterios templarios, ritualres en dólmenes prehistóricos… todo acompañado de una excelente fotografía panorámica (cosiendo imágenes entre sí) y en formato HDR (alto rango dinámico). Y es que un detalle que se tendrá en cuenta para futuros reportajes será la fotografía. Aparte de señalar que todas ellas son de producción propia, las imágenes serán tratadas informáticamente para resaltar tonalidades. Esta nueva etapa tendrá muy en cuenta el aspecto gráfico.
Otros artículos previstos versarán sobre el mundo de los mayas, las falsas vírgenes, los confrontamientos entre ciencia y fenómenos paranormales… pasando por una impresionante crónica de Turín, coincidiendo con la ostensión de la Sábana Santa, donde tengo previsto un viaje. Y si el tiempo y el dinero lo permite, en el 2010 habrán crónicas por algún que otro desierto, y un viaje a Troya.
En el ámbito personal, para abril está prevista la publicación de dos libros, bajo la editorial Nowtilus. Uno, cuyo título es Planeta Insólito, y un libro sin nombre que tratará el tema de las supuestas profecias mayas, analizando en detalle las verdaderas predicciones de este pueblo. Todo ello acompañado de varias conferencias en distintas ciudades y alguna que otra incursión televisiva y radiofónica.
Y para finalizar, tal y como se ha anunciado en esta otra noticia, nuestra red social, Enigmático.net, seguirá publicando libros inéditos, prohibidos o relegados al olvido, sobre hermetismo, esoterismo, enigmas y misterios; obras cuyos derechos se han perdido, pero que son de notable interés para los amantes de lo oculto.
COLECCION DE LIBROS PROHIBIDOS Y OLVIDADOS
9 Diciembre 2009
Ya se encuentran a la venta las primeras ediciones de la colección de libros que la red social Enigmático.net ha puesto a la venta.
Las pretensiones de esta nueva colección es rescatar libros prohibidos y obras, que por su antigüedad, han perdido los derechos de autor, o bien son del dominio público. Sin embargo, estos libros o se han olvidado o simplemente ya no se pueden encontrar en librerías.
De esta guisa, las dos primeras obras puestas a la venta son El Códice Atlántico, de Leornardo Da Vinci, la mayor recopilación de dibujos y bocetos sobre tecnología, armas, fortificaciones, aparatos, máquinas voladoras y embarcaciones. 446 páginas a todo color en una edición de lujo, con un apéndice que incluye toda la biografía de Leonardo y un análisis de algunas de sus recopilaciones artísticas. Su precio es de 127,68€
El otro libro se trata de El Grimorio del Papa Honorio, libro prohibido por la Iglesia, y donde se da cita de una compilación de conjuros, hechizos y fórmulas mágicas, para convocar espíritus y protegerse del Diablo. La obra fue redactada en 1670. Este librito de 55 páginas tiene un precio de 11,70€
Cuestión aparte, es el primer libro sobre enigmas y misterios escritos por el que esto escribe, Planeta insólito, donde se dan respuestas a determinadas incógnitas del pasado remoto.
Y es que es difícil aunar los temas de investigación científica con algunos de los misterios y enigmas que nos envuelven. Pero para dar credibilidad a ciertas hipótesis y teorías hay que estar in situ donde ocurrió el suceso, por un lado, e intentar argumentar determinados razonamientos con la rigurosidad propia de la metodología empírica, algo poco habitual entre los llamados investigadores de lo paranormal.
Este libro de más de 350 páginas comprende muchos de los viajes que me han llevado por el mundo en pos del misterio, desde el desierto de Ocucaje, en Perú, hasta el desierto del Tassili, en Argelia. En el primero desenterré las llamadas Piedras de Ica, así conocidas por su descubridor, que muestran escenas de un pasado prehistórico. En el segundo, visité y localicé nuevas pinturas paleolíticas de difícil explicación.
Pero este libro se adentra más allá, rebuscando en el Egipto faraónico, localizando lugares de leyenda en la Cataluña medieval, asistiendo a rituales de vudú, buscando el Santo Grial, examinando objetos imposibles que no deberían existir, sumergiéndose en las ciudades subterráneas de Turquía, explorando antiguas fortalezas militares, pueblos olvidados, y lagos recónditos. Otros paseos conducen al Barrio judío de Barcelona, o las cuevas de Zugarramurdi, donde tuvo lugar uno de los más cruentos episodios de la Inquisición.
Aparte, se desvelan mitos como el de la falsa Virgen de Guadalupe o las supuestas profecías mayas del 2012, expone lo que ocurrió con el Conde de Sant Germain, evidencia lo oculto en el manuscrito Voynich, y narra lo transcendental del mapa de Piris Reis, entre otros capítulos.
Un libro imprescindible para los amantes del misterio, con nuevas revelaciones y fotografías inéditas jamás vistas hasta ahora.
Planeta insólito es ideal para regalar durante estas Navidades. La primera edición ya se encuentra a la venta en este enlace, a la espera de su publicación por parte de una gran editorial en librerías de España y Latinoamérica. Su precio es de 16,35€ en su edición impresa, y de 2,32€ si se opta por la descarga del ebook en formato PDF.
Planeta insólito verá la luz en las librerías sobre abril, coincidiendo con otro libro que publicaré para esas fechas donde se da cuenta de la verdadera naturaleza y la realidad sobre las profecías mayas.
Para concluir, la Biblioteca Enigmático.net anuncia para próximamente los siguientes títulos, que se irán publicando en las siguientes semanas: El libro de San Cipriano, Malleus Maleficarum, Historia de Egipto según Manetón, Corpus Hermeticum de Hermes Trimesgisto, El Códice Dresden de los Mayas, y el Libro de Enoch, entre otros.
INTERMEDIO
13 Octubre 2009
Hemos llegado al punto del intermedio. Este blog toca a un fin temporal, pues de momento no van a aparecer nuevos artículos o reportajes.
Es probable, eso sí, que añade la posibilidad de convertir el blog a inglés, para que la mayor parte de artículos, traducidos a esta idioma, puedan ser disfrutados por el resto del planeta.
Lo que sí incluiré es la ponencia en formato Powerpoint sobre “Civilizaciones perdidas” que tendrá lugar el próximo 7 de noviembre en la Feria Magic de Barcelona. Pero eso será cuando se haya impartido la misma, no antes.
¿Alguna vez volveré a retomar este blog? Sí, sin duda. Bastará con que haga un nuevo viaje a uno de esos lugares que me restan en el tintero, para que los dedos me hagan cosquillas y me vuelque por completo encima del teclado. Pero antes de ello, debo recopilar material publicado en este blog y con ello publicar un libro. Además, mi próximo viaje no creo que sea hasta mediados del 2010.
Lo que viene a continuación es volcarse con un proyecto que deje olvidado, una red social dedicada a los enigmas y misterios, llamada Enigmático.net. Allí proseguiré publicando reportajes, aunque ya no sean propios, sino de terceros, así como vídeos e imágenes. Y lo que es mejor, compartiendo información con otros interesados. De modo, querido lector, que si quieres y te apetece, nos vemos en esta red social.
EGIPTO: ARQUEOLOGIA PROHIBIDA Y CIENCIA INFUSA (y IV)
13 Octubre 2009
Remontar el Nilo es una de las experiencias más maravillosas que existen, desde el Nilo Medio, comenzando por Asuán, hasta el Nilo Inferior, el del delta, que aboca al Mediterráneo.
Subiendo la corriente del Nilo hicimos las últimas paradas en Abydos, Menfis, Dendera, Saqqara, y Dashur, terminando nuestra aventura en El Cairo, de nuevo, donde pasamos la noche para amanecer cabalgando hasta Gizeh, en cuyo promontorio vimos uno de los amaneceres más precioso de nuestras vidas, con Ra apareciendo por el horizonte.
Abydos era el primero de los lugares sacramentales para el creyente egipcio, el equivalente al Jerusalén del cristiano, y donde se albergaba la tumba de Osiris, el dios de la muerte y de los muertos. Primero se interpretó como tumba del dios, y luego se convirtió en el sepulcro de Dier, de la Primera Dinastía
Desde tiempo inmemorial Abydos era el lugar de reposo de las almas de Sequem: los reyes tinitas, sus cortes, sus harenes, sus legiones de siervos. Allí se veían a cientos las estelas sepulcrales que señalaban sus últimas moradas. Abydos había sido para Thinis, la primitiva capital, lo que Sakkara para Menfis, cuando ésta no tenía aún la categoría de sede regia y balanza del país.
La elección de Abydos como centro del culto de Osiris se produjo ya durante el Imperio Antiguo, y de la fama de que gozaba como lugar santo en el Primer Período Intermedio tenemos pruebas en la “Doctrina para el Rey Merikaré”, en que la ciudad de los muertos fue asaltada y destruida por las tropas del Akhtoes III de Heliópolis, causando a éste una herida moral de la que nunca se recuperó.
Abydos es para mí uno de los templos más bonitos del antiguo Egipto, por sus piezas esculpidas sobre la pared. Si alguien cree que estos egipcios pintaban mal, por no saber recrear las figuras humanas, se equivoca. Su concepción del individuo de frente y de lado, sólo tiene que ver con simbología, y por eso se representaba así. En Abydos uno se da cuenta, viendo las paredes, que sus artistas nada tienen que envidiar a los grandes escultores de siglos posteriores.
Sin embargo, lo que sigue asombrando a propios y extraños es el palimpsesto de una de sus paredes. Se llama palimpsesto (voz griega que significa borrado nuevamente) al manuscrito o jeroglífico que todavía conserva huellas de otra escritura anterior en la misma superficie, pero borrada expresamente (o no) para dar lugar a la que ahora existe.
El palimpsesto de Abydos, de uno de sus dinteles, muestra a primera vista un helicóptero, un avión, un tanque y una especie de aeroplano. El propio Georgeos Díaz encontró la solución en 1995 y la publicó en el Número 1 de la revista española Arqueología y Enigmas de la Historia en Abril de 1996, así como en las revistas La Esfinge: Revista de Egiptología y la Revista de Egiptología: Osiris. Posteriormente, y por consulta de otros estudiosos, Katherine Griffis-Greenberg, de la Universidad de Alabama (Birmingham, EEUU), miembro del American Research Center in Egypt y de la International Association of Egyptologists Special Studies, se corroboraron los resultados de Díaz.
En este palimpsesto se confunden los textos antiguos con los nuevos. En este caso se trata de una inscripción en bajo relieve. Para borrar el texto antiguo colocaron argamasa. Parte de esa argamasa cayó y así estaríamos en presencia de una superposición parcial de ambos textos. Díaz demostró que el viejo texto hacía referencia a Seti I con alguno de sus múltiples y largos nombres y fue cambiada por la de su hijo y sucesor Ramsés II, también a través de un seudónimo.
De allí pasamos a Menfis.
Junto al extremo sur del delta, los primeros reyes tinitas levantaron una fortaleza denominada “el Muro Blanco” (Ineb hedy). Para Herodoto y Manetón, fue Menes el constructor de dicha plaza fuerte, aunque otros autores afirman que fue Andyib (quinto o sexto faraón de la I Dinastía tinita). Sea como fuere, lo cierto es que los unificadores de Egipto comprendieron el interés estratégico de aquel emplazamiento, lugar en el que los dos rivales hallaban su equilibrio. “Horus y Set están en paz” -reza el Himno a Horus de la época de Shabaka (XXV Dinastía)-. “Están unidos los dos hermanos y no se combaten. Están en Het-Ka-Ptah, la balanza de las dos tierras, el punto donde los dos países se encuentran en equilibrio”. Actualmente se cree que sobre la vecina meseta de esta ciudad, fueron enterrados los primeros reyes tinitas, lo cual es cierto en lo que se refiere a los tres primeros reyes de la II Dinastía, cuya capital debía encontrarse por los alrededores.
Posteriormente, los reyes de la VI Dinastía establecerían sus pirámides y su capital muy cerca del “Muro Blanco”. Sin embargo, sería Pepi I quien daría a la capital el nombre de Menfis de una manera absolutamente casual: su pirámide, cercana a la ciudad, se llamó Men Nefer (que significa “Belleza permanente” o “estable en la Belleza”), palabra que los griegos traducirían por Menfis.
Dendera fue capital del nomo VI del Alto Egipto. La ciudad está situada en la ribera oriental del río Nilo, unos 70 kilómetros al norte de Luxor.
Dentro del templo hay doce criptas decoradas, y dos capillas funerarias de Osiris, de una de ellas procede el célebre “zodíaco” que se expone en el Museo del Louvre, en París.
Al sur del templo de Hathor, se halla el templo del nacimiento de Isis, decorado en tiempos de Augusto. En los “Misterios de Osiris“, Dendera fue una de las tumbas de Osiris, celebrándose allí la representación ritual de su resurrección.
En el templo se encuentran un conjunto de inscripciones y jeroglíficos, junto a enormes relieves y pinturas que no incluyen una sola palabra de texto, siendo dos los zodiacos que se encuentran allí, uno es circular (que es el mas conocido), y fue robado por Napoleón llevándolo a Francia en pedazos, encontrándose hoy en el Museo del Louvre, para el museo este calendario circular era un calendario astronómico.
El otro zodíaco, rectangular y menos conocido, está bellamente pintado con armoniosos colores, que aún se conservan, y ocupa una larga franja a todo lo largo del techo de la sala hipóstila.
Una característica que le brinda especial importancia al Zodíaco de Dendera es la relación que establece, con el nacimiento del la civilización egipcia a partir del éxodo de los atlantes, según la teoría de Albert Slosman, profesor de matemáticas y miembro del equipo de la NASA, que se ocupó de las sondas Pioneer a Júpiter y Saturno. De todo ello ya hablamos en este otro artículo dedicado exclusivamente al tema.
Saqqara es la primera manifestación de los avanzados conocimientos en todos los campos de los sacerdotes de la Escuela de Misterios de El Ojo de Horus, cuyas ruinas llegan hasta nuestro tiempo.
Allí se usaron por primera vez bloques modulares de piedra para construir un edificio, y se tallaron hieroglifos en los muros con los primeros textos religiosos de la historia. Allí se construyó un enorme complejo subterráneo. Doce pisos bajo tierra, con cámaras y galerías decoradas con las primeras baldosas de cerámica horneadas por el hombre. En estas cámaras, bajo tierra, se encontraron más de 40.000 urnas, cuencos y vasos de alabastro. ¿Para qué servían? ¿Qué lograrían al realizar con tanto esfuerzo túneles, cámaras y salones, 30 metros bajo tierra? ¿Iluminaron estos espacios con las bombillas a las que hemos hecho referencia? ¿Por qué las construcciones son volúmenes macizos de piedra sin ninguna utilidad aparente?
Saqqara es uno de los misterios más grandes de Egipto. Su historia nos revela las más increíbles respuestas, comenzando por el genio multifacético, el fabuloso personaje que la diseñó y de la que dirigió su construcción.
El arquitecto Imhotep, cuyo nombre significa el sabio que viene en paz, sumo sacerdote de La Escuela de Misterios de El Ojo de Horus, tiene uno de los lugares destacados en la historia del hombre. Fue Primer Ministro, Gran Visir y Canciller del faraón Djoser, que reinó en la tercera dinastía alrededor del año 2800 antes de Cristo.
Imhotep nace un 31 de mayo, hijo del arquitecto Kanopher y de su mujer Kreduhuonc. Unas pocas estatuillas lo muestran como un ser sencillo, vestido con la sobriedad de un monje. Padre de la arquitectura, pasa de la madera y el barro cocido a los bloques modulares de piedra, diseña las primeras columnas talladas con flores de loto en el capitel, los más refinados detalles arquitectónicos…
Fue el primer filósofo de la historia del hombre; se dedicó a pensar y a analizar conceptos fundamentales, como espacio, tiempo, volumen, la naturaleza de la enfermedad, la existencia de Dios y de la inmortalidad. Expresa la base conceptual de la civilización egipcia, como el movimiento de la conciencia hacia Maat, hacia lo justo, lo recto, lo armónico y lo equilibrado. Platón nos dice que la historia que le contaron a Solón los sacerdotes egipcios sobre la Atlántida, se remonta a Imhotep. Astrólogo y astrónomo, realizó el primer registro sistemático de la bóveda celeste, dejando los primeros mapas de las constelaciones. Demuestra su conocimiento de la precesión de los equinoccios al usar los cambios de era para determinar las etapas de revelación en el desarrollo espiritual de la civilización egipcia. Pero fueron las grandes dotes de Imhotep como médico, las que le dieron su popularidad. Sólo 50 años después de su muerte, el faraón Micerinos le dedicó un templo, que fue sitio de peregrinación y curaciones milagrosas.
Los griegos que estudiaron en Egipto y que le cambiaron el nombre a todo, lo llamaron Asklaepios o Esculapio para marcar sus logros como médico. También lo llamaron Hermes Trismegistus, el tres veces grande, por sus dotes como filósofo y físico que reveló las bases de cómo funciona el universo. Imhotep fue el primero en recopilar información sobre cómo diagnosticar y curar muchas enfermedades.
Dashur es el extremo sur de la extensa necrópolis de Menfis, cuyo punto más al norte está constituido por la ciudad de Giza. Sin embargo, la relación que une a Dashur y a Giza no es sólo la gran urbe de la que formaron parte: en realidad, se dice que las pirámides de Dashur, ambas muy peculiares, fueron las antecesoras de las famosas pirámides de Giza, hoy símbolo del antiguo imperio egipcio.
Dashur es el hogar de una construcción piramidal única en todo Egipto. Conocida como la Pirámide inclinada (aunque también ha recibido otros denominativos, como desmochada, falsa o romboidal) fue construida por Snofru, faraón al que se le adjudica la edificación de muchísimos monumentos de la antigüedad.
Sin embargo, lo que más llama la atención de esta última parte del viaje, es una historia que nos contaron una noche sobre lo que aconteció en este lugar. El relato de más abajo, en cursiva, nos fue narrado por el guía que nos acompañaba, a dos de los que integrábamos el equipo de este reportaje.
Serían mediados de febrero de 1978 cuando un grupo de arqueólogos israelíes comenzaron las excavaciones junto a la gran pirámide de Snofru, en Dashnur. Hasta entonces ni esta pirámide ni las colindantes habían sido penetradas, ya que se encuentran en un campo de operaciones militares de Egipto. No obstante, como entonces reinaba un espíritu amistoso entre Egipto e Israel, el presidente Anwar Sadat concedió el permiso para abrir paso.
A unos 15 metros de profundidad al norte de la pirámide, la pata del trípode de una cámara de fotos topó con una cosa blanda. Se trataba de algo plástico, utilizado de relleno, que ante la presión y el peso de la cámara acabó cediendo, según las investigaciones.
El dueño del trípode se agachó a mirar por el hueco redescubierto y vislumbró una especie de caverna. Tras rastrear y limpiar toda la caverna, el hallazgo era evidente. Se trataba de un misterioso objeto de forma circular, de 120 centímetros de diámetro y 3 metros en el centro en la zona más grueso. El material podría ser metal suave y brillante.
Al principio, elucubraron en torno a los restos, pero observando la caverna con detenimiento pronto se percataron de que esto no eran restos egipcios. Dos de los arqueólogos descendieron a la caverna y allí encontraron equipos electrónicos en perfecto estado, lo cual suponía una gran dotación de sofisticadas y ultramodernas armas.
Los descubridores decidieron comunicar el hallazgo a su gobierno, pues de enterarse los egipcios del hallazgo, éste quedaría confiscado al encontrarse en suelo propio. El fotógrafo dueño del trípode había tomado multitud de fotografías que llevaría hasta Tel Aviv y allí se las mostraría a las autoridades. Mientras tanto, el resto seguiría cavando bajo una lona para evitar se supiera nada acerca del descubrimiento. Un descubrimiento al que definieron como una nave espacial.
Una vez las autoridades israelíes y el grupo militar Zahal tuvieron las fotografías en su poder, decidieron llevar a cabo la “operación Entebbe”. La operación consistía en cómo hacerse con el objeto sin que los egipcios lo confiscaran.
Así pues, serían tres aviones Hércules 103 E, los aviones que utilizarían para transportar la nave espacial y un Hércules 103 H para cargar las 10 toneladas de un camión de arrastre. Uno de los tres 103 E se encargaría de trasladar todo a un hospital de campaña y el otro trasportaría armas ligeras, jeeps y cincuenta comandos cada uno. Por si fuera poco, un escuadrón de aviones F4 estaría dándoles la cobertura necesaria para la operación.
En la pirámide de Snofru, por su parte, esperarían los nueve jóvenes arqueólogos, que vieron llegar a los aviones sobre las 13 horas. El Hércules convertido en hospital de campaña sería el encargado de trasladar a estos hombres a Israel.
La otra orden establecida era idear un perímetro de defensa alrededor de la pirámide. El camión se introduciría en la caverna, mientras los comandos emplazaban cables y ganchos de la nave para asentarla en su nueva plataforma.
Posiblemente los israelíes debieron prever que sus aviones serían localizados mediante el radar, pero no le dieron importancia. Así, un contingente de egipcios se acercaría a los pies de la pirámide. La contienda estalló. Mientras, dentro de la caverna, se trabajaba duro en los ajustes de la nave sobre la plataforma, fuera, otro nuevo contingente egipcio, más poderoso que el primero, que había acabado retirándose con bastantes bajas, llegaba. Los israelíes habían venido bien equipados.
Una vez estando la nave en el camión, los jeeps la rodearon enarbolando sus ametralladoras calibre 50. Los F4 ayudarían a la hora de limpiar el campo de batalla, mientras los aviones israelíes intentaban despegar bajo una ingente lluvia de balas egipcias. Éstos fueron ganando terreno y posición, mientras que los egipcios resultaron con tres comandos heridos, cuando finalmente partieron. Los israelíes consiguieron hacerse con su preciado botín.
¿Leyenda urbana o realidad? Personalmente me parece demasiado fantástico para ser cierto, pero he aprendido a no aventurarme en lo que desconozco, y a no sacar falsas conclusiones, pues a veces la realidad supera a la ficción.
Nuestra aventura tocaba a su fin. La última noche amanecía en la meseta de Gizeh, después de cabalgar unos minutos, sólo para llegar a contemplar la salida del sol sobre las pirámides. Un espectáculo maravilloso, que impregnó mis retinas para siempre.
Quedan todavía muchas incógnitas por resolver. Por ejemplo: ¿hubo una civilización anterior a Egipto? ¿Realmente fueron los dioses quienes les enseñaron tecnología, tal y como aseguraban los egipcios? ¿Qué se esconde debajo de la Gran Pirámide? Y tantas dudas y más interrogantes que a uno le surgen, conforme se sabe más sobre esta gran civilización. Es una lástima que la arqueología oficial no esté más abierta hacia ciertas posibilidades, más allá de su empirismo de ciencia ortodoxa.
Con un pie en el avión que regresaba a Madrid, me despedí con lágrimas en los ojos de mis compañeros de viaje. Creo que no olvidaré las risotadas de Paloma, ni la bondad de Ana, o las explicaciones astrologicas de Mónica o los detalles sobre simbología que me ofrecía continuamente César. Fue un placer viajar con una gran iniciada como Mari Angeles, y con Socorro, Elvira, Julia y Maribel. Le doy las gracias a Diego por aguantarme como compañero de habitación, y mostrar mi admiración por compartir tiempo y espacio con un aventurero como él. Y mi más profundo agradecimiento al maestro, Manuel Delgado, sin cuyas explicaciones nada hubiera sido lo mismo. Como nos dijeron otros guías, en cierta ocasión: “Es una suerte viajar con Manuel, pues estáis con el mejor guía de Egipto“. Cierto, lo aseguro.
Nunca os olvidaré, amigos.
EGIPTO: ARQUEOLOGIA PROHIBIDA Y CIENCIA INFUSA (III)
7 Octubre 2009
En Egipto toda está a la venta, como en cualquier otro país árabe. La verdad es que los árabes venderían a su madre, si fuera necesario. Suena mal decirlo así, pero quien haya estado en un país árabe sabrá de esta máxima. Un occidental para un árabe no es una persona, sino una máquina de hacer euros. A cada paso que das es raro que un árabe no te quiera vender algo. En Egipto ocurre cada cinco minutos, aproximadamente. Si vas a un templo, los vigilantes te muestran detalles sin importancia, pero te piden dinero a cambio. Los policías te piden dinero sin más. Los comerciantes te arrojan su mercancía a los brazos, para luego avasallarte pidiendo. Si quieres comprar algo, el arte del regateo se hace insoportable porque te pasarás varios minutos renegando de otros vendedores. Los niños se te acercarán, no con ánimo de saber de ti, sino por pedirte algo, lo que sea. Si un desconocido se te aproxima y entabla conversación, a los dos minutos te estará pidiendo dinero. Y aunque los guías intenten hacerte ver que la usura está prohibida, no son pocos los que se arriman para cambiar libras egipcias por euros, con unos redondeos de usurero y rastrero, que claman al cielo.
Sabiendo esto era fácil excavar en las proximidades de la Gran Pirámide. Tampoco voy a entrar en detalles, pero baste decir que un componente del equipo me hizo apartarme del grupo, para irnos un poco más allá de la pirámide de Micerinos, donde nos esperaba un harapiento musulmán. 20 euros para él y otros 10 más para que un policía hiciera la vista gorda fueron suficientes para escarbar en la tierra. Se llama expolio, sí, pero esta gente vive de ello. Y de allí se vinieron unas vasijas ptolemaicas a mi mochila, que luego, una vez en España, fueron datadas como tal por una amiga egiptóloga.
No fue el único lugar en que ejercí el arte del saqueo. Una vez en Luxor, una noche, en su zoco, nos tropezamos por casualidad con un puesto de figuras de madera, réplicas de dioses egipcios muy bien realizadas. Después de intercambiar impresiones con el vendedor, apareció por allí un compañero suyo; quería saber si estábamos interesados en la compra de objetos arqueológicos. ¿Auténticos?, le pregunté. ¡Por supuesto!, me contestó en un inglés de pacotilla.
Al parecer escondía tres baúles en un almacén próximo. Le dije a Diego, mi acompañante que me siguiera; no es cuestión de dejarse acompañar solo, por uno de estos árabes hacia callejones malolientes de los que nadie ha oído jamás hablar. Llegamos hasta un escondrijo, una caseta de la que salían ratas a la carrera. Como yo era su invitado me obsequió con un té. Esperé a que mi anfitrión bebiera primero, no fuera que contuviera veneno. Lo siento, pero no me fío de la supuesta hospitalidad árabe.
La ceremonia de mostrar piezas arqueológicas del antiguo Egipto y el regateo se preveía larga. Diego, mi acompañante y compañero de habitación, se perdió en el zoco mientras tanto.
Le pedí piezas de bronce. Como no soy un experto en arqueología, era lo más práctico. Mientras un recipiente de cerámica, por decir algo, se puede falsificar, es raro falsificar una pieza de bronce, ya que el material sólo tiene un precio elevado. En los baúles llegué a ver de todo, mármol esculpido, fragmentos de paredes de las pirámides, esculturas de granito… la arqueología de metal comenzaba a aflorar.
El bronce suele ser de color café, mientras el bronce es amarillo. El bronce se degrada lentamente, combinándose la aleación de cobre nuevamente con elementos de su ambiente (suelo, aire, etc.) para volver a sus estados naturales más estables, y tiende a corroerse como el mineral que fue. El resultado con el tiempo será una capa de sales de cobre sobre la superficie del metal o la pátina.
El estaño es relativamente inerte y es estable en aleación con el cobre, no se separará como puede ocurrir con la plata y el cobre.
El sulfato de cobre (antlerita) o sulfuros de cobre (novelita y calcocita) dan un color verde a azul verdoso a las piezas. El carbonato de cobre, la mayoría de las veces es una pátina verde (malaquita) y ocasionalmente azul (azurita y calconatronita). El carbonato de cobre es una reacción al óxido de cobre, no del cobre, y que sólo se formará sobre los óxidos de cobre marrones o rojos. Como el óxido de cobre es más estable que el carbonato de cobre, a veces se puede quitar sólo el verde, dejando la pátina original de color rojo o marrón. El acetato de cobre (cardenillo), es de color verde.
Digo esto porque por esos colores es fácil reconocer al cobre. Mi anfitrión quería darme a entender que algunas de aquellas piezas eran de bronce, cuando el color verdoso las delataba. Además, rascando con una moneda sobre la superficie de un ibis, apareció el color natural del cobre.
Sin embargo, enseguida pude apreciar un busto de bronce. El bronce suele ser una aleación de cobre y estaño, pero aquel busto pesaba demasiado, lo que implicaba que la aleación era de cobre y plomo, uno de los elementos usados durante la fabricación de monedas romanas. ¡Aquella pieza era auténtica! El busto, de unos 40 centímetros de altura, no era egipcio, sino que su barba denotaba la posibilidad de que procediera de alguna cultura mesopotámica (sumerio, hitita, babilonio) o bien, que fuera helénico. Cabe recordar que las dinastías ptolemaicas ocuparon Egipto desde la época de Alejandro Magno, coincidiendo con el período helenístico. De nuevo, mi amiga egiptóloga, a mi vuelta a Barcelona, me desvelaría esta incógnita, dándome la razón.
La oferta debió comenzar por los 600 euros, terminando en unos 60 euros, aproximadamente, no sin antes clamar a todos los dioses, renegar de Alá, y levantarme diez veces de la silla haciendo ademán de irme. Al final, todos contentos, y mi contraoferta final fue gustosamente aceptada. Diego llegó en los momentos finales, cuando el regateo estaba por concluir.
Me gustaría que el lector tomara nota de este nombre, Diego Cortijo. Viajero incansable, aventurero, e investigador de lo insólito, sin llegar a cumplir los 30, es un tipo de lo más admirable. Riguroso y serio en sus investigaciones como pocos, en su haber ha recorrido unos cuantos países, llegando hasta la Isla de Pascua. Estoy convencido de que, de aquí a unos años, habrá tomado buena nota y comenzará a escribir sobre todo lo que ha visto, que no es poco. Admirador de J.J.Benítez, es probable que se convierta en uno de sus sucesores. Y si no, el tiempo lo dirá.
Después del breve paso por la habitación de Manuel Delgado, donde el guía local nos vende unas cuantas joyas de plata, nos vamos a dormir. Hay que levantarse a las cuatro de la madrugada para coger un avión que nos llevará hasta Asuán.
Asuán es una ciudad enclavada en el margen derecho del Nilo, junto a la primera catarata. Se han construido en esta zona dos presas: la nueva Presa Alta de Asuán y la menor y más antigua, Presa de Asuán o Presa Baja de Asuán.
En 1956 el Gobierno Egipcio de Gamal Abdel Nasser anunció la construcción de una nueva presa en Asuán lo cual supuso una gravísima amenaza para los monumentos nubios.
El Nilo se desbordaba anualmente, cuando las aguas procedentes de Uganda y Sudán fluían hacia el bajo Nilo en verano. Desde la antigüedad, estas crecidas fueron las que convirtieron las tierras próximas al río en una fértil vega, ideal para la agricultura, al dejar un sedimento de nutrientes y minerales en el suelo, el limo. Sin embargo, la impredecible alternancia del nivel de las crecidas conllevaba la pérdida de cosechas enteras por anegamiento o sequía y la consiguiente hambruna en la población, por lo que se consideró necesaria la construcción de una presa que regulara el nivel de las inundaciones para proteger las tierras de labor y los campos de algodón.
La construcción fue iniciada por los británicos en 1899 y se concluyó en 1902. El diseño inicial tenía 1.900 metros de largo por 54 de alto y pronto se descubrió que era inadecuado, por lo que se procedió a aumentar su altura en dos fases: de 1907 a 1912 y de 1929 a 1933. Cuando la presa estuvo a punto de desbordarse en 1946 se decidió que, en lugar de aumentar su altura por tercera vez, se construyera una segunda presa ocho kilómetros río arriba. En 1958 comenzó la construcción de esta presa, con una tercera parte de su coste financiada por los rusos.
Las canteras de piedra del Antiguo Egipto se localizaron aquí y sobre todo la roca granítica llamada syenite. Estas piedras eran usadas para crear estatuas colosales, obeliscos y los lugares santos que están en todas partes de Egipto, incluyendo las pirámides; además aún se pueden observar en la piedra natural, los restos de los picapedreros que trabajaron en la zona hace 3000 años.
Es por esto que nos dirigimos a ver in situ el llamado “obelisco inacabado de Asuán”, otro de esos misterios aún no resueltos. Se trata de una escultura de 42 metros de alto, que pesa aproximadamente 1216 toneladas. Se lo conoce como el Obelisco inacabado, ya que la figura nunca terminó de ser acabada por completo, aunque se creé que comenzó a trabajarse hace más de 3000 años. Las excavaciones en el lugar permitieron descubrir jeroglíficos con instrucciones de famosos faraones de la antigüedad respecto a la construcción de colosos y obeliscos en granito, así como el puerto desde donde la piedra zarpaba rumbo a distintas ciudades a través del Nilo.
El problema de este obelisco es que no parece que esté tallado, sino moldeado, como si se trata de arcilla. Toda su superficie está tachonada de cucharazos, algo muy extraño. El obelisco se debió quedar allí, cuando sus constructores se dieron cuenta de que el mismo se había fisurado, lo que haría imposible su traslado. La pregunta que uno se hace es cómo pensaban trasladar más de mil toneladas hasta la orilla del Nilo, teniendo en cuenta que debían levantar esa piedra y levantarla en vilo para soslayar una cantera de varios metros de profundidad. El obelisco sólo puede pasar por encima de este agujero, ya que no hay otro sitio por donde llevarlo.
En este punto, permítaseme contar una historia. En los andes peruanos, sus lugareños insisten que hay una hierba de ramas y flores rojizas que crece entre la puna y las selvas orientales y que era utilizada por los incas para ablandar las piedras. Según éstos, sus antepasados, grandes observadores de la naturaleza, descubrieron que el pájaro llamado Pito utilizaba “la hierba del Pitu” para preparar sus nidos en las paredes rocosas, con cuya savia “derretía” las piedras y hacía agujeros redondos en los oquedales.
En 1954, Brian Fawcett, hijo menor del famoso coronel inglés Percy H. Fawcett (1867-1925), decidió publicar una obra de su ilustre padre, quien se perdió sin dejar rastro en las selvas del Mato Grosso (Brasil) cuando estaba buscando una ciudad perdida. El coronel Fawcett se hizo célebre a comienzos del siglo XX por sus expediciones a las regiones más remotas de América del Sur, donde viajaba constantemente, obsesionado por las leyendas doradas de los incas, como la del Paititi, la mítica ciudad perdida que nunca pudo alcanzar pero que estaba seguro existía. Percy Fawcett desapareció, sin dejar rastro, en la selva amazónica, justo a su hijo mayor, alimentando la leyenda de lo que pudo sucederle. El libro que recoge esta historia fue publicado en su día por Ediciones B.
En el libro que recoge las notas del diario del coronel, Percy Fawcett hace un pormenorizado memorial de sus aventuras por las selvas más remotas del mundo. Sus descubrimientos lo convencieron no sólo de la existencia de civilizaciones aún desconocidas en las profundidades de la floresta amazónica, sino también de un saber perdido y del hecho de que los incas no fueron los primeros en conocer la técnica de ablandar las piedras, ni tampoco los autores de muchas maravillas arquitectónicas que salpican toda la geografía andina. De este libro se han extraído algunos párrafos que son una verdadera sorpresa, y que reproduzco a continuación.
“Los Incas heredaron las fortalezas y ciudades construidas por una raza anterior y las restauró de la ruina sin mucha dificultad –escribe convencido Fawcett, al recordar sus viajes por el Perú—. Ellos construyeron con piedra en las regiones dónde éste era el material más conveniente; en cambio, para el cinturón costero ellos usaron generalmente el adobe. Los viejos constructores adoptaron las mismas e increíbles junturas que son características de los edificios megalíticos más viejos, pero los incas no hicieron ningún esfuerzo para usar la piedra grande, previamente amasada por sus predecesores. Yo escuché que los incas heredaron esta técnica y encajaron sus piedras gracias a un líquido que ablandó las superficies a ser unidas a la consistencia de arcilla.”
“¡Yo no lo creo!” – dijo un amigo que había sido miembro de la Expedición peruana de Yale que descubrió Machu Picchu en 1911.
“Yo he visto las canteras dónde estas piedras estaban cortadas -insistió-. Yo los he visto en todas las fases de preparación, y puedo asegurarlo, las superficies fueron trabajadas a mano y nada más!”
“Pero, otro amigo mío me contó la siguiente historia:
“Hace algunos años, cuando yo estaba trabajando en el campamento minero de Cerro de Pasco (un lugar a 14.000 pies (es decir, a 4.000 metros de altitud sobre el nivel del mar. N. de VA), en los Andes del Perú Central), yo salí un domingo del campamento, con otros Gringos, para visitar algún viejo cementerio inca o Preinca, con la intención de ver si podíamos encontrar algo de valor. Tomamos la carretera a este lugar, y llevamos, claro, unas botellas de pisco y cerveza; y un peón, para que nos ayude a excavar en el cementerio.
Después de almorzar llegamos al camposanto, y el peón empezó a abrir algunas tumbas que parecían estar intactas. Trabajamos difícilmente, y aprovechábamos cada ocasión para tomar un trago. Yo no bebo, pero otros lo hicieron, sobre todo un muchacho que comenzó a beber demasiado pisco hasta emborracharse. Pero a pesar de tanto esfuerzo, sólo encontramos una vasija de barro, como de un cuarto de galón de capacidad, con un líquido espeso dentro de él.
“¡Yo apuesto la chicha!” -dijo el bebedor, totalmente fuera de sí—. “¡Lo probamos a ver qué clase de cosa bebió el inca!”.
“Probablemente nos envenenemos si lo hacemos” –observó otro.
“¡Entonces permitan que lo pruebe el peón!” -exclamó el borracho.
Entonces rompieron el sello y sacaron el tapón de la vasija, olfatearon el contenido y llamaron al peón para que pruebe el misterioso líquido.
“Tome un trago de esta chicha” -pidió el borracho-. El peón tomó la vasija, dudó, y entonces, con el miedo pintado en su cara, lo empujó en las manos del borracho y retrocedió.
“No, no, señor” –murmuró—. “Eso no”. “¡Eso no es ninguna chicha!” -exclamó-. Entonces, el peón dio media vuelta y escapó.
El borracho puso la vasija sobre una piedra plana y corrió tras el peón. “¡Venga muchacho, agárrenlo!” –gritó—. Atrapamos al desgraciado hombre y lo llevamos a rastras de regreso; y de nuevo le exigimos que bebiera unos tragos de la vasija.
Pero el peón se enojó y en su resistencia todos forcejeamos violentamente con él, y en la pelea la vasija cayó al suelo, rompiéndose en mil pedazos. Y su contenido se derramó y formó un charco encima de la piedra plana.
Cada uno se rió. Era como un gran chiste, pero el esfuerzo de la excavación de la tumba nos había dejado exhaustos y sedientos. Y ellos fueron al saco dónde tenían guardadas las botellas de cerveza. Y comenzaron a beber.
Aproximadamente diez minutos después, yo me agaché sobre la piedra plana y por accidente examiné el charco del líquido derramado. Parecía que había más líquido derramado que antes; ¡Pero no era eso, la vasija entera dónde había estado el líquido, y la piedra bajo ella, eran tan suaves como el cemento fresco! Era como si la piedra se hubiera fundido, como la cera bajo la influencia del calor.”
Texto traducido y adaptado del libro: EXPLORATION FAWCETT, Percy H. Fawcett-Brian Fawcett (The Companion Book Club, London, 1954:317-318).
Aukanaw, en su texto dedicado al enigma del pájaro Pitiwe y la hierba que disuelve el hierro y la piedra, nos recuerda la existencia de una planta –considerada medicinal por los mapuche— que crece en las sierras andinas, desde Ecuador hasta el estrecho de Magallanes. Los botánicos la llaman Ephedra andina, y es una de las sospechosas de ser la famosa y tan buscada hierba de los incas.
No en vano, por instinto, los animales la evitan, pues ya se ha visto lo que les sucede cuando la ingieren: se conoce de pequeños mamíferos como zorros y cuyes, que han sucumbido con sus cuerpos hinchados y sus huesos deshechos por los jugos de las ramas y hojas. Los chamanes mapuche la aprecian mucho por sus propiedades medicinales y como elemento ritual. En Argentina la conocen también como Solupe, Sulupe, Punco punco, Suelda que suelda, Cola de caballo, Tramontana, Trasmontana, Pico de gallo o Pinko-pinko. En Perú recibe casi las mismas denominaciones que le han dado los mapuche de la Patagonia, además de otras autóctonas: Q’ero-q’ero, Cola de caballo, Condorsava, Likchanga, Pachatara, Pfinco-pfinco, Pinco-pinco, Pingo-pingo, Suelda con suelda, Suelda-suelda, Wacua…
Se trata de un arbusto densamente ramificado, con ramas junciformes, de hasta 40 centímetros; donde el tallo algunas veces se yergue, otras se postra. Sus hojas son escamiformes, verticiladas en los nudos. Las flores son verticiladas, dioicas, inconspicuas: las femeninas muy poco protegidas por brácteas imbricadas con la escama seminífera globosa; las masculinas con seis estambres.
Sabiendo esto, ¿no será que en la Antigüedad, egipcios e incas conocían la existencia de plantas, cuya esencia era capaz de ablandar piedras?
¿Fue así cómo se construyeron algunos de los grandes obeliscos, como éste inacabado en Asuán? Sólo hace falta mirar los contornos del Obelisco inacabado de Asuán para comenzar a intuir las posibilidades de una planta como la Ephedra Andina.
Después de la visita al Obelisco inacabado de Asuán, nos dirigimos a unos de los preciosos barcos de lujo que remontan la presa de Asuán. Nuestro destino estaba en Luxor.
Recuerdo este viaje como uno de lo más bonitos de mi vida, donde cada noche podía tumbarme en la cubierta superior, junto a la piscina, y contemplar aquel fabuloso cielo, con Orión mirándome de cerca.
De esta guisa pudimos visitar Abu Simbel, Amada, Edfu, Derr, Mit Rahina, Habu, Philae, Es-Subu, Al-Deir y Al-Bahari, Kom Ombo, y tantos otros templos nubios.
El espectáculo nocturno de luz y sonido en Abu Simbel te transporta a la época de los faraones, donde unas imágenes proyectadas sobre Abu Simbel te recuerdan, en perfecto español (hay unos altavoces gigantescos que se encargan de ello), la gran historia de amor entre Ramsés II y Nefertari, en la dintasía XIX. La encantadora música melodiosa, y sus imágenes proyectadas, te muestran cómo fueron los templos, y cómo se rescató Abu Simbel de quedar cegada bajo las aguas de la presa de Asuán.
El templo de Karnak, en Luxor, consagrado a Amón, es una de las construcciones más impactantes de Egipto. Su edificación se desarrolló a lo largo de siglos. Todos los grandes faraones de la historia quisieron manifestar su poderío y la grandeza del Imperio, erigiendo cada uno magníficos templos, muros, estatuas y todo tipo de monumentos en honor de los dioses.
Si bien la parte más antigua del Complejo de Templos de Karnak dificulta la determinación de las edades de muchos de los sectores que lo conforman, casi todos los especialistas coinciden en que el Patio del Imperio Medio es el que porta mayor antigüedad. La Cámara de los Antepasados, actualmente exhibida en el Museo del Louvre, en París, cuenta entre sus muchas inscripciones con una en particular, que sostiene que el Templo de Amón data de la Dinastía III.
Tutmosis I fue el primero en introducir modificaciones de importancia en el Templo. Rodeó al santuario primitivo con un muro. El acceso era posible a través de un Pilono de piedra arenisca, adornado con piedra caliza. Delante de este Pilono construyó una sala hipóstila con techos de madera. Un segundo muro fue erigido bajo su gobierno: éste rodea al anterior y da lugar a otro Pilono, frente al cual se construyen dos obeliscos. Sólo uno se conserva en la actualidad.
La Reina Hatshepsut instaló dentro del santuario la Capilla Roja, que cumplía la función de embarcadero sagrado.
Ramsés II construye la avenida de las esfinges, de la entrada actual, parte de la cual es atribuida por algunos estudiosos al período de Tut-anj-amon.
Los muros y las edificaciones del Gran Templo de Amón llevan inscritas las voces de la historia, hablan a los visitantes que se adentran en su laberinto de antiguos rituales y misterios remotos que hacen de Karnak un destino único.
En el Valle de los Reyes pudimos contemplar un lugar impresionante, donde aparece de repente un paisaje espectacular repleto de colinas desérticas y numerosos caminos que son los que nos permiten acercarnos hasta las tumbas.
En este lugar es donde se encuentran las tumbas de la inmensa mayoría de faraones del Imperio Nuevo (dinastías XVIII, XIX y XX), así como varias reinas, príncipes, nobles e incluso animales. Muchas de las tumbas han estado abiertas desde la antigüedad, pero otras han estado escondiendo sus secretos hasta hace poco tiempo. Uno de los principales descubrimientos, por no decir el mayor, se produjo en 1922, cuando se abrió la tumba de Tutankamón, el rey-niño de la dinastía XVIII. La tumba estaba repleta de tesoros impresionantes.
En la actualidad, el valle de los Reyes continúa siendo un lugar lleno de misterios en el que se sigue investigando. Eso sí, ya no se buscan tesoros, sino información de una civilización impresionante. De todas las tumbas que existen en este valle hay algunas que se pueden visitar por dentro y que contienen pinturas extraordinarias y lugares mágicos difíciles de olvidar. De entre todas las tumbas destacan tres, la tumba número 5, donde, al parecer, pudieron ser enterrados numerosos hijos de Ramsés II, y es la más grande de todas; la tumba número 55, que continúa siendo un auténtico misterio ya que no se sabe a quién perteneció; y la tumba número 63.
Nuestra visita, ese día, concluiría en el Valle de los Nobles, agotados ya por el intenso calor de agosto.
Sin embargo, aún nos quedaba la última parte del viaje, remontando el Nilo para regresar a El Cairo, donde aún nos aguardaba alguna que otra sorpresa en Abydos y Dendera.
Continuará…
GANADORES DE LAS BRUJULAS DIGITALES
6 Octubre 2009
Tal y como avancé en su día, el concurso de los mejores comentarios ha llegado a su fin.
El día 30 de septiembre se deliberó sobre cuáles habían sido los mejores comentarios. Lo cierto es que no ha sido difícil, pues quizás hayan sido dos las únicas personas que más han intervenido. Así que de, las tres brújulas digitales que íbamos a entregar, la cosa se queda en dos, puesto que son quienes más han intervenido con sus comentarios.
Los premiados son: Samir Ahmed, por sus excelentes aportaciones al artículo “Algunas consideraciones sobre Egipto y los sensores SuperCCD” y David Antelo por sus reflexiones muy acertadas por “La Atlántida y el zodíaco de Dendera”.
He comprobado, por otro lado, las enormes polémicas causadas por artículos tales como “El fraude histórico de la Trinidad y el espíritu Santo” y “El manto de la virgen de Guadalupe está confeccionado con marihuana”.
A este respecto me gustaría aclarar algo. Hay quienes me tildan de ateo, agnóstico, y no sé cuántas cosas más. Siento contradecirles, pero creo en Jesús de Nazaret, por decir algo. Me parece un ser excepcional, que vino a transmitir un evangelio de amor, que ninguno de sus apóstoles supo interpretar correctamente. Ni qué decir tiene que me asquea contemplar las religiones y doctrinas que se fundaron en su nombre, siempre instituidas por los hombres, no lo olvidemos. También contemplo la posibilidad de un creador de todo el universo, al que dotó de libre albedrío. Pero, por supuesto, no creo en ese carnicero, salvaje y empalador de niños y mujeres (sólo hay que leerse la Biblia al pie de la letra para saber de lo que hablo) que se hizo llamar Yahvé, y que necesitaba descender a la Tierra para saber qué ocurría (no hay que ser muy listo para darse cuenta de que era tan humano como cualquiera de nosotros). Ahora bien, los fanáticos se prestan al experimento de la religión, y todos creen que la suya es la única y que los demás están equivocados. El respeto al budismo, hinduismo, confucionismo o taoísmo, brilla por su ausencia, en boca de los monoteístas, a los que no les interesa conocer la opinión de otros, pues cada uno creé que la suya es la única religión válida.
Prestarse a responder a los fundamentalistas católicos tampoco es de recibo. La mayoría basa su creencia en la fe, y eso les basta. ¿Para qué comprobar las evidencias del manto de la virgen de Guadalupe, si se convencen con la sinrazón y la fe? Cabe añadir que algunos no saben ni leer, pues confunden que, del cáñamo se deriva la marihuana, para argumentar que un servidor debe saber lo que es esta planta y que, por tanto, fumo de ella. Pues, la verdad, es que no fumo; ni tabaco, ni cualquier otra sustancia. Espero dar por zanjadas estas cuestiones.
Cada brújula de las regaladas a los comentarios más significativos, está valorada en 120€, y disponen de altímetro, estación meteorológica, reloj y cronómetro. Son unas brújulas digitales preciosas, con un cordón para llevar al cuello, y que harán las delicias de aquellos que, como un servidor, gustan de la aventura.
Rogamos a los premiados se pongan en contacto conmigo para hacerme llegar sus datos, para así poder recibir la brújula digital en su casa.
Gracias a todos por la participación, y por aquellas opiniones y comentarios constructivos.
EGIPTO: ARQUEOLOGIA PROHIBIDA Y CIENCIA INFUSA (II)
29 Septiembre 2009
En pleno agosto el calor en Egipto se hace insoportable. Apenas son las 9 de la mañana y el termómetro superar los cuarenta grados centígrados en la meseta de Gizéh. Hay que levantarse temprano para ser uno de los afortunados que acceden a la Gran Pirámide, ya que no se permite la entrada a más de 500 visitantes diarios.
La Gran Pirámide, atribuida erróneamente al faraón Keops, está plagada de misterios. Conviene hacer un repaso a las teorías alternativas sobre su construcción, su antigüedad, y la finalidad de la misma.
De entrada, cabe señalar algo, jamás se encontró una momia en las pirámides de esta meseta; como tampoco hay jeroglíficos en las paredes de la Gran Pirámide. La versión oficial culpa de la inexistencia de difuntos a los ladrones de tumbas, para hacer encajar las piezas.
La idea de que fue construida por Keops proviene, entre otras cosas, de que este faraón estuvo construyéndola durante 20 años, en los 23 que duró su reinado. Así dice Herodoto, en sus “Nueve Libros de la Historia”:”En cuanto a la pirámide, se gastaron en la construcción veinte años…“.
Veinte años para que aquellos obreros (que no esclavos, como nos quiso hacer creer Cecil B. DeMille en algunas de sus películas) con precisión asombrosa, colocaran una sobre otra cerca de dos millones seiscientos mil bloques de piedra que, por término medio, cada uno debe pesar sobre las dos toneladas. Es decir, que cada año se debieron colocar 130.000, lo que suponen 360 bloques al día. Si hacemos un cálculo aproximado para la jornada laboral de la época (dando por sentado que trabajaban 12 horas), el resultado es que durante 20 años, sin conocer el hierro y la rueda, el arquitecto de la Gran Pirámide debió organizar un equipo de trabajo capaz de seleccionar la piedra en la cantera, cortar el bloque, transportarlo varios kilómetros, cruzar el Nilo, izarlo a cientos de metros y colocarlo milimétricamente; todo ello en el tiempo récord de ¡120 segundos! por bloque. Es decir, que según las explicaciones ortodoxas, aquellos artesanos, tan cercanos al Paleolítico, encajaron durante veinte años un bloque cada dos minutos.
Durante los últimos 1.500 años de la historia clásica egipcia, correspondientes al Imperio Nuevo, dinastías posteriores y ptolemaicas, se usaron cuatro millones de metros cúbicos de piedra. Tal cantidad de roca, es minúscula al compararse con las obras realizadas en el Imperio Antiguo. Sólo la Gran Pirámide tiene dos millones de metros cúbicos de piedra, cantidad similar a su vecina pirámide de Kefren. Es decir, se nos quiere hacer creer que en 20 años los obreros de Keops edificaron la mitad de lo que hicieron posteriormente sus colegas durante 1.500 años.
Al problema del peso y del volumen hay que añadir el enigma que suponen las máquinas empleadas en el transporte y en la subida de los bloques desde la cantera hasta su emplazamiento. En este caso, las palabras de Herodoto no son tenidas en cuenta, ya que afirma que se utilizaron mecanismos, así como hierro, en la construcción.
En un relieve de EI-Bershe, de la Dinastía XII, se ve cómo un grupo de 172 personas arrastran la estatua de Djejutijotep, de 60 toneladas, que descansa sobre un trineo. Esto, unido al descubrimiento de varias rampas que unen el Nilo con la base de algunas pirámides, da pie a la arqueología oficial a la única hipótesis que acepta: la fuerza muscular.
Pero entonces ¿cómo pudieron levantar tal cantidad de piedra? ¿Y por qué se dice que fue el faraón Keops quien la mandó construir durante 20 años?
Hay una teoría que habla de que las piedras pudieran tener una construcción artificial. En 1988 se editó en Estado Unidos el libro titulado “The Pyramids, An Enigma Solved“. En él se recogían investigaciones de un científico, el doctor Joseph Davidovits, fundador del Instituto Geopolimérico de París, profesor de la Universidad de Toronto y director del Instituto de Ciencias Arqueológicas Aplicadas de la Universidad de Barry en Florida, que junto a la doctora Margie Morris, de la Universidad de Minnesota, pusieron de manifiesto lo que revelaban los análisis químicos y microscópicos efectuados en rocas de la meseta de Gizéh.
Junto a los citados informes publicaron varias fotografías en las que puede apreciarse la presencia de pelos, uñas, fibras textiles y burbujas de aire en la estructura de las rocas calizas de la Gran Pirámide.
Anterior a la publicación de Davidovits ya se especuló con la posibilidad de las piedras prefabricadas del Antiguo Egipto. En el Segundo Congreso de Egiptología celebrado en 1979 en Grenoble (Francia) el Dr. Klemm, experto en petrografía, avanzó los resultados de sus análisis sobre piedras de la Gran Pirámide. De las 20 muestras estudiadas no encontró dos que tuvieran la misma consistencia homogénea. Parecía que cada una procediera de un lugar distinto, con la particularidad de que dicha consistencia era diferente en zonas de la misma piedra, con mayor densidad en la parte superior que en la inferior. También constató que las rocas de la pirámide contenían un porcentaje de humedad superior al que presenta la piedra natural. Su conclusión fue que los bloques no eran naturales, sino artificiales.
¿Es posible entonces que en la Gran Pirámide se emplearan moldes para construir piedras artificiales? Es una buena pregunta porque si, así fuera, explicaría entonces cómo levantar tal monumento fraguando piedras en cada hilada, sin necesidad de utilizar la fuerza bruta.
Ahora vamos a reconsidera una teoría absurda de la que no se ha hablado nunca en otros artículos o libros sobre la Gran Pirámide. Todo comenzó cuando me encontré con un texto singular, en el obelisco de 121 toneladas de la Heliópolis, erigido para el aniversario del faraón Sesostris, en el año 1942 a.C. El texto jeroglífico dice lo siguiente: “13.000 sacerdotes salmodiando delante de un espejo enorme bruñido en oro”. ¿Con que finalidad?
De repente me acordé de las investigaciones de Bruce Cathie sobre la antigravedad. Este autor de libros especializados cuenta que en 1939 un médico sueco llamado Jarl, estando en Egipto, recibió el requerimiento de un amigo para viajar al Tíbet a curar a un lama. Como sus remedios tuvieron éxito, los lamas le permitieron filmar ceremonias que hasta entonces se consideraban secretas.
En una de ellas, una serie de monjes tibetanos, cantando y salmodiando, dispuestos en un arco de 90 grados que medía 63 metros, frente a una piedra pulida lisa, hacían uso de 13 tambores y 7 trompetas tibetanas. Por lo visto, lo que vio y oyó es cómo los monjes aumentaban el ruido de sus oraciones, hasta que un enorme bloque de piedra que se encontraba a sus espaldas, comenzó a mecerse. Al rato, el bloque de piedra levitó a una velocidad más que considerable, en dirección hacia una plataforma, enfrente de una caverna, a 250 metros de altura. Cada piedra, que debía pesar algunas toneladas, ascendía de la nada durante 3 minutos y luego aterrizaba en la plataforma. En definitiva, lo que los monjes hacían era transportar, de un modo controlado, decenas de bloques de piedra suspendidos en al aire, a una distancia de casi medio kilómetro. ¿Ocurrió este hecho realmente?
Puede que hayan escéptico que crean que tal hazaña no es posible. No he podido localizar la filmación original del incidente mencionado en el Tíbet, pero sí que he encontrado un vídeo que recrea un experimento de la NASA, donde se aplica una resonancia de 600 hertzios desde tres altavoces, que simularían coordenadas X-Y-Z. Ajustando la amplitud y fase, se consiguió que tres bolas levitaran en el espacio de un cubo. Y ahí radica la cuestión, pues la voz humana se comprende entre el espectro de frecuencias que van desde los 200 a los 600 hertzios. Quizás, entonces, una hipótesis de levitación de piedras de gran tamaño no debería tomarse a broma, teniendo en consideración que la ciencia todavía no comprende el potencial de los mantras.
La siguiente pregunta que uno se sigue planteando es cómo se construyó la Gran Pirámide. ¿Cuál es la hipótesis de trabajo más acertada?
Hace unos años, un arquitecto francés, Jean-Pierre Houdin anunció a la prensa que creía conocer cómo se había construido la Gran Pirámide, basándose en una teoría sobre que el ensamblaje se hizo desde dentro hacia fuera.
Houdin exponía que los egipcios subieron los bloques que sirvieron para su construcción por una rampa interna que formaba un túnel en espiral, en el interior de la estructura de su pared externa.
El arquitecto, que cree que ese túnel debe existir hoy, logró convencer a los posibles detractores con la ayuda de un programa informático, desarrollado por la compañía Dasault Systemes, donde se observaba una simulación tridimensional de cómo se fueron amontonando los grandes bloques de granito y piedra caliza.
El vídeo de esta simulación puede verse más abajo:
Houdin cree haber incluso resuelto el misterio de la cámara del rey: el porqué de sus cinco techos de granito en lugar de uno y el modo en que se levantaron los enormes bloques hasta esa altura.
Otra teoría sobre esta enigmática construcción, que reafirma la teoría de Houdin, es que se construyó una rampa exterior gigante para llevar las piedras hasta el punto más alto de la pirámide; pero una rampa de ese tipo tendría que tener una inclinación no superior a un 7 o un 8 por ciento, lo que significa que tendría que haber tenido más de 1,6 kilómetros de longitud.
Otra sugerencia es que pudo tratarse de una rampa que ascendía enroscada a la pirámide conforme ésta iba ganando altura, pero la rampa se habría desplomado de no haber estado firmemente anclada a la pirámide y no hay rastro alguno de puntos de amarre.
Tampoco lo hay de las enormes cantidades de material de desecho que debieron de quedar tras la construcción, y la explicación de Houdin es que ese material se quedó dentro de la pirámide al no haberse eliminado la rampa en espiral construida en el interior de la pirámide y sólo a unos metros de su pared exterior.
“Mi teoría es que la construcción supuso dos desafíos: el primero consistió en construir el volumen de la propia pirámide y el segundo, construir la cámara del rey“, declaró el arquitecto francés. Según esa teoría, para la primera fase, hasta una altura de 43 metros, se utilizó una rampa externa tradicional, y sólo una vez completada ésta, se pasó a la siguiente, para la que se construyó la rampa interna en forma de espiral.
“Era un túnel abierto a distintas alturas por las cuatro esquinas de la pirámide de forma que pudieran entrar por ellos los bloques de piedra“, explica Houdin.
Según sus cálculos, con una inclinación del 7 por ciento, una rampa de ese tipo tendría una longitud de 1,6 kilómetros desde su base hasta cerca de la cúspide de la pirámide, y los bloques de piedra serían subidos por ella por equipos de ocho o 10 hombres.
Una vez terminado el grueso de la pirámide, se taparon las esquinas, pero los túneles de la rampa siguieron utilizándose.
La prueba más importante a favor de la existencia de una red interna de túneles en espiral se deriva de una prueba de microgravedad llevado a cabo en 1986, en el que científicos franceses detectaron una anomalía: una estructura menos densa en forma de espiral dentro de la pirámide.
En cuanto a la tarea de levantar los bloques de granito de 60 toneladas hasta el techo de la cámara del rey, Houdin cree que se hizo con un sistema de contrapesos atados con cuerdas a aquéllos. “Conforme un equipo de 300 personas tiraban de los contrapesos, subían los pesados bloques de piedra“, sostiene Houdin, según el cual “el motivo de los cinco falsos techos por encima de la cámara del rey era el de impedir un exceso de peso sobre el arco de soporte“. Esta hipótesis tampoco se contradice con la forma de levantar las grandes piedras, si damos crédito a que tal vez fueron los sacerdotes quienes, mediante sus salmos, consiguieron tal hazaña.
Con todo, lo más discutible de la Gran Pirámide, parece ser su antigüedad. Quien más sabe sobre ello es Manuel Delgado, organizador de este viaje a Egipto y que nos acompañaba en todo momento. Así que dejaré que sean sus palabras las que vayan explicando este particular:
“Una antigua inscripción jeroglífica denominada «La Estela del Inventario» narra cómo la Gran Pirámide estaba ya edificada en tiempo de Keops y era llamada «Templo de Isis». Los grandes dignatarios extranjeros visitaban el «monumento de los antepasados». La idea generalizada de que la Gran Pirámide es la tumba de Keops puede ser cierta, ya que la misma estela cuenta que el faraón se hizo enterrar junto a ella o dentro de ella. Además, existen pruebas que avalan la teoría de que el monumento fue habilitado por Keops con fines propios. A este respecto, hay que tener en cuenta algunas consideraciones. En primer lugar, se aprecian en la pirámide las manos de dos maestros de obras: uno de ellos, el arquitecto original, que trabajaba a la milésima de milímetro; el otro, menos minucioso, ha dejado su impronta en lo que bien pudiéramos considerar los trabajos de Keops dentro de la pirámide. Entre sus obras se encuentran las 28 entalladuras que recorren la Gran Galería, realizadas de un modo imperfecto, con prisas, apartándose de la meticulosidad con que está construido el monumento. Este número de entalladuras ha despertado la atención de los egiptólogos, ya que Keops era, precisamente, el vigesimoctavo rey después de Menes, según la correlación de dinastías de Manetón. Se desprende de ello que la Gran Galería sería un homenaje a los antepasados del faraón”.
Los egiptólogos identifican la construcción de la Gran Pirámide con la figura de Keops principalmente por tres razones. La primera de ellas es el testimonio de Heródoto. En segundo lugar estaría el entorno arqueológico que rodea al monumento, en donde se pueden ver cientos de tumbas pertenecientes a nobles vinculados directamente con este faraón de la IV dinastía. Y en último lugar está el hallazgo de las Cámaras de Descarga, cinco habitaciones de techumbre muy baja que discurren por encima de la Cámara del Sarcófago.
Su descubrimiento corrió a cargo en 1837 del mencionado Howard Vyse. Este coronel, dinamitó la célebre Cámara de Daidson, situada sobre la Cámara del Rey, descubriendo por encima de ésta cinco cámaras más. Si bien todos los descubrimientos en este monumento se habían caracterizado por la ausencia de inscripciones, Vyse no solo encontró cinco cámaras más, repletas de textos, sino que en varias de ellas aparecía escrito el nombre de lo que parecía ser el constructor de la pirámide: la esperada prueba arqueológica que vinculaba la edificación del monumento con el nombre del faraón Keops. Samuel Birch, egiptólogo del Museo Británico, señaló que aquellos jeroglíficos envueltos en el típico cartucho de los faraones eran auténticos, reconociendo además la posibilidad de que se tratase de los nombres de Keops.
En 1981, el investigador Zecharia Sitchin planteó la posibilidad de que las marcas de cantería descubiertas por Vyse en la Cámara de Campbell fueran en realidad una falsificación de su colaborador J.R. Hills.
Sitchin argumentaba su teoría, apoyándose en un artículo del propio traductor de los textos, Samuel Birch, en donde se daba a entender que los jeroglíficos descubiertos por Vyse estaban falsificados.
Sitchin añade que la falsificación fue realizada usando la gramática de John Gardner. En ella el nombre de Keops aparecía mal escrito. Según Sitchin, el nombre de Keops aparece en la gramática con un error en el primer ideograma. Al parecer, Gardner confundió el jeroglífico, el del círculo rayado, con el disco solar, otro círculo, pero con un punto en el centro.
Manuel Delgado va más allá, y afirma que el nombre del faraón Keops está escrito al revés o se trata de otro faraón, con un nombre muy similar al de Jufru. En cualquier caso, todo ello está por comprobar, pero si así fuera, estaríamos hablando de que deberíamos reescribir la historia para otorgar a la Gran Pirámide su fecha exacta de creación, aparte de que deberíamos intentar averiguar cómo se construyó realmente la misma, y quiénes fueron los que enseñaron a los antiguos egipcios este arte. No en balde, los textos de las pirámides mencionan constantemente que fueron los dioses quienes les sirvieron como maestros, dioses que aparecen en algunas de las estelas, anteriores en el tiempo a la cronología de los faraones.
En 1994 los investigadores Robert Bauval y Adrian Gilbert hacían público que tres de los cuatro canales de ventilación de la Gran Pirámide estuvieron orientados hacia estrellas concretas. Así, el canal norte de la cámara del Rey, miró hacia Alpha Draconis, el canal norte de la cámara de la Reina hacia la estrella más baja del cinturón de Orión (las tres estrellas centrales de la constelación), y el canal sur de esta misma cámara hacia Sirio.
Su particular descubrimiento les llevó a formular su aventurada “teoría de la correlación con Orión”, de la que se desprende que las pirámides de Gizeh son una réplica exacta del cinturón de Orión y que el Nilo, así como el resto de pirámides egipcias, ocupan los lugares correlativos a la Vía Láctea y otras estrellas importantes.
Pero hay más. La orientación de los canales de la Gran Pirámide corresponde (según Bauval y Gilbert) a la posición de las tres estrellas citadas en el 2450 a.C., aunque la ubicación de las pirámides marca el lugar del cénit donde estuvo Orión en el 10450 a.C.
Esto último corroboraría que la Gran Pirámide es más antigua de lo que nos quieren hacer creer, y que los textos de las pirámides estarían en lo cierto al afirmar que fueron los dioses venidos de las citadas estrellas, aquellos que les mostraron cómo construir pirámides y de los que heredaron su tecnología.
¿Descabellado? Tal vez, pero si abrimos la mente a esta posibilidad, es posible que se dé con la llave que proporcione las respuestas a todos los interrogantes del antiguo Egipto.
Una vez finalizada la visita a la Gran Pirámide nos dirigimos a la tienda de Gamal, en Gizeh, El Cairo. Experto en la elaboración de perfumes, esencias y aceites de plantas, convivió con los beduinos, donde aprendió Reiki. Combina éste con la aromaterapia, convirtiéndose así en una especie de sanador. Gamal es de los pocos que puede presumir que es capaz de visualizar el aura de cada persona, o al menos eso afirma él. Habla árabe, inglés, español y francés, y así se comunica en su tienda con quien viene a visitarle, donde se deja consultar sobre cuestiones espirituales y físicas. De hecho, cuando el grupo comenzó a preguntarle sobre cuestiones mundanas, sorprendía constamente, pues fue capaz de adivinar inquietudes de cada uno o aspectos de la vida personal. Es más, yo al principio pensé que estaba compinchado con alguien del grupo, pues no era posible que supiera tanto sobre la vida personal de cada uno. Pero no, Gamal, dentro de su humildad, demostró ser un auténtico maestro, con un gran amor por la Humanidad, y de una preparación intelectual y sabiduría sin límites, muy lejos de los falsos gurús que se dan a conocer últimamente. Gamal es, además, un experto en las esencias que vende, recomendando las más acertadas para cada persona. Estas mismas esencias son las que luego se usan, mezcladas con alcohol y otras sustancias, en los perfumes de gran calidad.
Después de una muy interesante charla sobre los chakras y cómo activarlos mediante aromaterapia, me atreví a preguntarle sobre mi destino.
“Eres un gran maestro. Hay mucha sabiduría en ti. Tu camino consiste en escribir, dar a conocer a otros lo que descubres en el mundo. No te apartes de ese camino, pues ése es tu destino“. Como colofón final baste decir que “lo intento, maestro, lo intento“. Como siempre a digo a todo el mundo: “Yo sólo soy el mensajero“.
Continuará…
CONFERENCIA SOBRE CIVILIZACIONES PERDIDAS EN NOVIEMBRE
29 Septiembre 2009
El salón Magic Internacional celebrará su 25 aniversario el próximo mes de noviembre. Sus 25 ediciones confirman su importancia como el evento europeo más importante en cuanto a temas de nueva espiritualidad, paraciencias y mundo alternativo en general. Dirigido por el psicólogo y periodista especializado Sebastián D’Arbó, pionero de estas temáticas en los medios de comunicación hispanos, se celebrará los días 6, 7 y 8 de Noviembre de 2009 en el Palacio de Congresos de la Feria de Barcelona.
Entre las ponencias de este año, el sábado 7, a las 20 horas, tendrá lugar la ponencia “Civilizaciones perdidas: arqueología hereje”, a cargo de los ponentes Carlos Mesa y Manuel Delgado.
La arqueoastronomía es el estudio de yacimientos arqueológicos relacionados con el estudio de la astronomía por culturas antiguas. También estudia el grado de conocimientos astronómicos poseído por los diferentes pueblos antiguos.
Poco a poco, vamos respondiéndonos a nuestras propias preguntas, a medida que el conocimiento, la tecnología y la ciencia avanzan, y ya estamos en condiciones de afirmar sin pudor, que la frase: “Hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios (o los Dioses)”, no sólo es una frase bíblica del Génesis, sino un axioma metafórico científico veraz, tanto como la mismísima teoría de la gravedad.
La conferencia aporta pruebas concluyentes de civilizaciones antiguas, más avanzadas tecnológicamente de lo que la ciencia y la arqueología presupone, herederas de un pasado de dioses que nos visitaron. Los autores de la ponencia incluso aportarán pruebas de que el Yahvé bíblico fue tan humano como nosotros.
Carlos Mesa es periodista especializado en nuevas tecnologías, comenzó escribiendo sobre viajes relacionados con el misterio en revistas como Mas Allá, Año Cero, Primera Línea, y Próximo Milenio, donde todavía continúa colaborando para las tres primeras. Paralelamente fue el director de revistas especializadas en informática. Ha colaborado en publicaciones tan prestigiosas como Diario 16, MAN, Interviú, Tiempo, La Gaceta de los Negocios, por citar algunas. Ha trabajado en diversos programas de radio, en emisoras como Radio Nacional de España, Onda Cero, y la primera etapa de Flaix FM. Ha tenido incursiones televisivas en programas de televisión de Canal 25, TVE, Canal 24 horas, TVE Internacional, la 2 , Telecinco, y en el programa Cuarto Milenio, de Iker Jiménez, en Cuatro. Todos sus viajes y aventuras los suele plasmar en su blog personal: http://www.carlosmesa.com
Manuel Delgado es productor televisivo. Ha realizado cientos de viajes por todo el mundo, especializándose en el antiguo Egipto, donde ha estado más de cien veces. Sus documentales han aparecido en varias cadenas de televisión, y contó con su propia serie especializada en misterio, que fue publicada en la revista Año Cero. Para esta publicación sigue colaborando en la actualidad, aunque también lo estuvo haciendo para la revista Más Allá, en la época de su gran amigo Fernando Jiménez del Oso, con el que hizo innumerables viajes, junto a J.J.Benítez. Con Benítez incluso colaboró en la serie televisiva “Planeta Encantado“. Suya es la obra “El secreto de la Gran Pirámide” que apareció bajo el sello de la editorial Edaf. Todos sus viajes y aventuras los suele plasmar en su blog personal: http://manueljosedelgado.wordpress.com/
El día 6 de noviembre, a las 16,45 horas, en la sala 7 del Palacio de Congresos de Montjuic de Barcelona, marco del lugar donde se celebra la feria Magic Internacional 2009, tendrá lugar una mesa redonda sobre “2012: las profecías mayas” en la que también participará Carlos Mesa.
Más información en: http://www.magicinternacional.com
2012: LAS FALSAS PROFECIAS MAYAS (y II)
25 Septiembre 2009
Ya hemos visto que las fechas vaticinadas para las supuestas profecías mayas no existen o son incorrectas, pero aún así hay abundante material sobre lo que podría ocurrir a finales del 2012, basándose en estas pretendidas predicciones.
Eso quiere decir que los mayas debieron dejar escrito en alguna parte esta serie de pronósticos o augurios. Hasta la fecha se conocen cuatro códices mayas importantes, que se encuentra en Madrid, París, Dresde, Alemania y Nueva York. Todos estos códices llevan un encabezado, fechas del tzolkin (el calendario de 260 días), y cuentan con una serie de almanaques en los que se representan diversos períodos de medición del tiempo. Los de Dresden y Madrid contienen períodos de 520 y 720 días. Dresden está compuesto por 20 libros de 39 días.
El códice Groilier de Nueva York contiene amplios conocimientos astronómicos, 10 libros están dedicados a Venus, y 92 a otras áreas de esta ciencia. Como curiosidad, algunos de esos códices muestran cómo creían en la reencarnación. Aunque hay datos muy singulares. Aquí abajo, en rigurosa primicia, se encuentran los códices para verlos en su totalidad.
La mala noticia es que en los códices citados no hay profecías ni predicciones, solo hacían determinado tipo de vaticinios, como la posible llegada de la langosta, que podría estropear las cosechas del Yucatán. Otras predicciones de orden religioso-cosmogónico están estampadas en algunas estelas. Hay predicciones en algunas estelas que se hacen en los katunes (ciclos de 20 años dentro de la cuenta larga) para profetizar hechos futuros, sobre todo agrícolas y sociales.
La predicción de eclipses para ellos era importante, ya que representaba calamidades. Si los mayas sabían calcular eclipses futuros en base a un registro minucioso de tal fenómeno durante mucho tiempo, no es de extrañarse que lo utilizaran con fines astrológicos y supersticiosos. E l códice Dresde (que un autor reinterpretó como le dio la gana para escribir un libro inventado sobre profecías mayas) hace referencia a los ciclos de Venus, presentándolo asociado con el Sol, dada su importancia. Si Venus aparecía por la mañana garantizaba la salida del astro, si aparecía por la tarde garantizaba el cierre del ciclo. Su preocupación era en los períodos donde no se podía ver (conjunción inferior y superior) y por ello hacían sacrificios para garantizar su retorno, ya que Venus tenía también una connotación guerrera.
Como todavía habrá quien no se crea que no hay citas proféticas, más vale que se extraigan los únicos auspicios que se encuentran en el Chilam Balam de Chullamel, fragmento del códice Dresde.
Arderá la tierra y habrá círculos blancos en el cielo. Chorreará la amargura, mientras la abundancia se sume. Arderá la tierra y arderá la guerra de opresión. La época se hundirá entre graves trabajos. Cómo será, ya será visto. Será el tiempo del dolor, del llanto y la miseria. Es lo que está por Venir.
Lo que se desentraña de este Katún, Padre, entendedlo así, ya está viniendo. No será arrollada otra vez la estera del Katún, Padre, cuando ya vendrá en gran demasía el peso del dolor. Vendrá del norte, vendrá del poniente. En los días que vamos a tener, ¿qué Sacerdote, qué Profeta dirá rectamente la voz de las Escrituras?
Padre, dentro del Noveno Ahau –entendedlo así todos los que pobláis esta tierra– todas las almas selladas de grandes y feos pecados.
“¡Ay, dulce era el poderoso tiempo que pasó!” dirán llorando los Señores de esta tierra. ¡Entristeced vuestros espíritus, Itzaes!
En los días que vienen, cuando se detenga el tiempo, Padre; cuando haya entrado en su señorío el Cuarto Katún, se acercará el verdadero conductor del día de Dios. Por esto se amarga lo que os digo, Padre, hermanos del mismo vientre; porque el que os visitará, Itzaes, viene para ser el Señor de esta tierra cuando llegue.
Esto viene de la boca de Nahau Pech, Sacerdote. En tiempo del Cuatro Ahau Katún, Padre, como hormigas irán los hombres detrás de su sustento; porque como fieras del monte estarán hambrientos, y como gavilanes estarán hambrientos, y comerán hormigas y tordos, y grajos, y cuervos, y ratas.7
El verdadero Dios [Hahai Ku, "Verdadera-Deidad"] de esta tierra, el que esperáis que aparezca, Padre, vendrá traído en hombros de dolorosos días. Dad meditación en vuestro entendimiento a su palabra, y la debida cordura. Vuestras almas la recibirán verdaderamente.
¡Hastiados de lo que adoráis, Itzaes! ¡Olvidad vuestros caducos dioses, todos vuestros dioses perecederos! Existe el Poderoso Señor, creador del cielo y de la tierra.
Duele a vuestro espíritu que os lo diga, Itzaes de los mayas. No queréis oír que existe Dios. Creéis que lo que adoráis es verdadero. Creed ya en estas palabras que os predico.
Y suma y sigue, todo va en esta línea. Por tanto, insisto, ¿dónde están las profecías mayas? ¿En qué códice? ¿En qué estela?
Los que vaticinan éstas dicen que no existen porque los códices que anunciaban las profecías mayas fueron quemados por los conquistadores españoles. Ergo las 7 profecías mayas ¿de dónde salen? Y aquí es donde aparece un autor, Alberto Beuttenmüller, que las recogió en un libro, argumentando que habían sido recogidas por unos aventureros, poco después de la llegada de los españoles. Y de esa fuente tan “rigurosa” apareció el resto. El autor del libro llama a ese códice oscuro, donde los aventureros encontraron las supuestas profecías mayas, el códice K.
¡Demonios! Esto es como tomarse en serio “El Código da Vinci” de Dan Brown, y creer a pie juntillas en los reyes merovingios y el linaje de Jesús de su inventada boda con María Magdalena. No tiene ni pies ni cabeza, pero hay quien se lee una novela y se la toma al pie de la letra.
¿Y qué dice Alberto Beuttenmüller de su obra? El mismo lo aclara en su presentación:
“…es una novela que presenta ciertos conocimientos, en la cual se funden la ficción y la realidad. El personaje principal es la cultura maya y sus misterios. Los mayas jamás se equivocaron al hacer una profecía, y también acertarán, con seguridad, el vaticinio que se expone aquí para el 2012.”
Muy prosaico, la verdad. No obstante, si mezcla ficción con realidad, ¿de dónde se sacó el autor las profecías? ¿Eran inventadas o plagiadas?
Aquí es donde entran los indios hopi que ahora se reseñan. Los hopis pertenecen al grupo de antiguos habitantes de la meseta central de los EE.UU., de unos 10.000 individuos, muchos de los cuales viven en Arizona en la reserva federal Pueblo Navajo. Existen fricciones entre los grupos hopi y navajo, que derivan de la invasión navaja de las tierras hopis en el pasado. Su cultura es similar a la de los zuñis, aunque hablan una lengua uto-azteca. Son uno de los pocos grupos aborígenes que mantienen su cultura hasta la actualidad; sus poblados son antiguos, algunos con una historia de 1.000 años. Tienen fama por su elaborada cestería y las miniaturas que esculpen. Son propietarios y operadores de un centro cultural, un museo y un complejo hotelero.
Pues bien, los indios hopi siguen conservando sus profecías. Y, curiosamente, hay una más que sospechosa similitud entre las supuestas 7 profecías mayas y las adivinaciones de los hopi. Veamos que dicen estos al respecto de su futuro.
La siguiente recopilación de profecías hopi son del doctor Allen Ross:
El fin de todo el ceremonialismo Hopi vendrá cuando una “Kachina” se quite su mascara durante una danza en la plaza ante los niños no iniciados [el público general]. Durante un momento no habrá más ceremonias, no más fe. Luego, Oraibi será rejuvenecido con su fe y ceremonias, marcando el comienzo de un Nuevo ciclo de vida Hopi.
Los Estados Unidos serán destruidos, tierra y personas, por bombas atómicas y radioactividad. Solamente los Hopis y su tierra hogar serán preservados como un oasis hacia el cual huirán los refugiados. Los abrigos de bombas son una falacia.
“Solo son las personas materialistas quienes buscan hacer abrigos. Aquellos que están en paz en sus corazones ya están en el gran abrigo de la vida. No hay abrigo para la maldad. Aquellos que no toman parte en la división del mundo por ideologías están listos para reasumir vida en otro mundo, ya sean de raza negra, blanca, roja o amarilla. Todos ellos son uno, hermanos.”
La guerra será: “un conflicto espiritual con asuntos materiales. Los asuntos materiales serán destruidos por seres espirituales que permanecerán para crear un mundo y una nación bajo un poder, aquel del Creador.”
Ese tiempo no es tan lejano. Vendrá cuando el Saquasohuh (Estrella Azul) Kachina baile en la plaza y se quite su máscara. El representa una estrella azul, muy lejos y todavía invisible, la cual hará pronto su aparición. El tiempo es anticipado por una canción cantada durante la ceremonia Wuwuchim.
“Éstos abarcan las nueve más importantes profecías de los Hopis, conectadas con la creación de los nueve mundos: los tres mundos previos en lo cuales vivimos, el presente Cuarto Mundo, los tres futuros mundos que tenemos todavía que experimentar, y el mundo de Taiowa, el Creador, y su sobrino, Sotuknang.”
Los Hopi y otros que fueron salvados de la Gran Inundación hicieron un convenio sagrado con el Gran Espíritu, de nunca apartarse de él. El hizo un juego de tablillas sagradas de piedra, llamadas Tiponi, en las cuales él respiró sus enseñanzas, profecías y advertencias. Antes de que el Gran Espíritu se escondiera de nuevo, el colocó ante los líderes de los cuatro diferentes grupos raciales, cuatro diferentes colores y tamaños de maíz; cada uno debía escoger cual sería su comida en este mundo. Los Hopi esperaron hasta el final, y escogieron la espiga más pequeña de trigo.
Ante esto, el Gran Espíritu dijo: “Está bien hecho. Ustedes han obtenido el verdadero maíz, ya que todos los demás son imitaciones en las cuales están escondidas semillas de diferentes plantas. Ustedes me han mostrado su inteligencia; por esta razón yo colocaré en vuestras manos estas tablillas secretas de piedra, Tiponi, símbolo de poder y autoridad sobre toda tierra y vida, para que la guarden l protejan y sostengan en confianza para mi hasta que yo regrese a ustedes, en un día más tarde, pues yo soy el Primero y el Último.”
El Gran Cacique del Clan del Arco guió a los fieles a esta nueva tierra, pero el cayó en malos caminos. Sus dos hijos lo regañaron por su error, y después de que el murió, ellos asumieron las responsabilidades del liderazgo. Cada hermano fue dado un juego de Tiponi, y ambos fueron instruidos a acarrearlos a un lugar al cual los dirigió el Gran Espíritu.
Al hermano mayor [de la noche resplandeciente] de dijeron que fuera inmediatamente al este, hacia el sol naciente, y al llegar a su destino para comenzar inmediatamente su regreso, que viera a su hermano menor, quien permanecía en la Isla Tortuga [el continente de los Estados Unidos de América].
Su misión era la de ayudar a su hermano menor a causar el Día de la Purificación, a cuyo tiempo todos los hacedores de maldad serían castigados o destruidos, después de lo cual, una paz real, hermandad y una vida eterna serían establecidos. El hermano mayor restauraría toda la tierra a su hermano menor, de quien el Maligno entre los hombres blancos le había quitado. El hermano mayor [de la luz resplandeciente] también vendría a ver las tablillas Tiponi y cumplir la misión dada a el por el Gran espíritu.
Al hermano menor le dieron las instrucciones de viajar a través de la tierra y marcar sus pasos mientras caminaba alrededor. Ambos hermanos fueron dichos que una gran estrella blanca aparecería en el cielo; cuando esto sucediera, todas las personas sabrían que el hermano mayor había alcanzado su destino. Al suceder esto, toda la gente debía instalarse dondequiera que se encontraran en ese momento, y que se quedaran allí hasta que regresara el hermano mayor.
A los Hopi les dijeron que después de un tiempo, Hombre Blancos vendrían y les tomarían su tierra y tratarían de guiar a los Hopi a caminos de maldad. Pero a pesar de todas las presiones en su contra, a los Hopi les dijeron que ellos debían sostener su Antigua religión y su tierra, aunque siempre sin violencia. De tener éxito, les prometieron que su gente y su tierra serían un centro desde donde despertaría el Verdadero Espíritu.
Se dice que después de muchos años, el hermano mayor podría cambiar el color de su piel, pero su cabello permanecería negro. El tendría la habilidad de escribir, y el sería la única persona capaz de leer el Tiponi. Cuando él regresará a encontrar a su hermano menor, el Tiponi sería colocado lado a lado para mostrar a todo el mundo que son verdaderos hermanos. Luego tendría lugar el Gran Juicio, puesto que el mayor le ayudará al hermano menor a obtener justicia real para todos los hermanos Indios que han sido cruelmente maltratados por el hombre blanco desde que éste llegó a la Isla Tortuga.
El hermano mayor transformado, el Verdadero Hermano Blanco, usará una bata roja o una gorra roja, similar al patrón en la parte posterior de un sapo con cuernos. El no traerá más religión que la suya propia, y traerá con el las tablillas Tiponi. El será todo-poderoso; ninguno será capaz de resistir contra el. El vendrá rápidamente, y en un día ganará control del continente entero.
Se ha dicho: “Si el viene del Este, la destrucción no será tan mala. Pero si viene del Oeste, no se levanten en los techos de sus casas para ver, porque el no tendrá misericordia.”
El Verdadero Hermano Blanco traerá con el dos grandes ayudantes, poderosos e inteligentes, uno de los cuales tendrá un signo de swastika (el símbolo masculino de pureza), y el signo del sol. El segundo gran ayudante tendrá el signo de una cruz celta con líneas rojas (representando la sangre femenina) entre los brazos de la cruz.
Cuando esté cerca la gran purificación, estos ayudantes sacudirán la tierra primero por un corto período en preparación. Después de haber sacudido la tierra dos veces más, se les unirá el Verdadero Hermano Blanco, quien se volverá uno con ellos y traerá el Día de la Purificación al mundo. Los tres ayudarán al “hermano menor” (el Hopi y otras gentes de corazón puro) para hacer un mundo mayor. En las profecías, los dos ayudantes son designados por la palabra Hopi para “población”, como si fuesen grandes grupos de gente.
Los Hopi fueron advertidos que si estos tres grandes seres fallaban, terrible maldad acontecería en el mundo y grandes números de gente serían muertos. No obstante, también se dijo que tendrían éxito si suficientes Hopi permanecían fieles al antiguo espíritu de su gente. El Verdadero Hermano Blanco y sus ayudantes les mostraría a la gente de la tierra un nuevo gran plan de vida que conduciría a la vida eterna. La tierra se volvería nueva y bella de nuevo, con una abundancia de vida y alimento.
Aquellos que se salven compartirán todo por igual. Todas las razas se mezclarán y hablarán una lengua para ser una familia.
Las profecías de los hopi son tantas que no se pueden reproducir en estas páginas, pero las aquí recopiladas nos dan una idea de su contenido. Curiosamente, algunas de estas profecías son calcos de los textos publicados por Alberto Beuttenmüller.
Ya tenemos la primera de las coincidencias. La siguiente pregunta que uno puede hacerse es ¿existe algún indicativo de que algo puede ocurrir en el terrero de las astrología o lo astronomía?
En el primero parece que muchos astrólogos se ponen de acuerdo en que algo va a ocurrir. Mi amiga, Mónica Carretero, astróloga, me relataba lo siguiente: “Mientras Neptuno sigue pasando por el mundo moderno, Urano abandona el mundo antiguo y se instala en Fuego (Aries). A su vez Plutón, el dios de los Muertos y de las transformaciones profundas a través del dolor y la muerte, se instala en el signo de Capricornio, que implica las estructuras rígidas y los conceptos disciplinarios antiguos y trasnochados que no sirven para nada”. Pero, ojo, ésa es su interpretación, y la astrología no es una ciencia que se tomen muy en serio aquellos que se basan en la experiencia y en la percepción.
¿Y en el campo de la astronomía?
Como las cosas no están claras pregunté a unos amigos de Astroseti, sobre si es cierto que en el 2012 se producirá un alineamiento de la Vía Láctea respeto al Sol (como así auguran los catastrofistas) y esto fue lo que me contestaron:
Puedes pensar en el movimiento del sistema solar como una órbita circular alrededor del centro de la galaxia contenida en el plano galáctico. El período son unos 220 millones de años. Luego, existen desviaciones mínimas de esta órbita circular. Estas hacen que el sistema solar se mueva perpendicularmente al plano galáctico y también de forma paralela a él con una velocidad propia superpuesta a la velocidad de traslación de la órbita circular. Las causas de estas desviaciones son básicamente dos. Por un lado el hecho que el potencial gravitatorio de la galaxia es asimétrico y no de simetría esférica, y por otro lado la gravitación ejercida por estrellas circundantes.
El movimiento vertical respecto del plano galáctico es periódico con un periodo de unos 70 millones de años. En el plano galáctico es donde se encuentra la mayor cantidad de medio interestelar y nubes por lo que el sol entra y sale de nubes durante su trayecto. En general una galaxia consiste de una estructura con forma de “queso gruyer”: el medio interestelar es expulsado por vientos estelares y supernovas formando burbujas que quedan casi vacías con poca densidad pero con un gas muy caliente en su interior.
Dentro de estas burbujas a su vez y especialmente en sus paredes se pueden formar nubes de material. Fuera de ellas la densidad de nubes es mucho mayor. Estas son nubes moleculares y de polvo, muy frías y de densidad más alta. El sistema solar se encuentra actualmente dentro de una burbuja de esas, desde hace unos 3 millones de años. Esta burbuja, denominada “burbuja local” no se mueve con el sol, sino que se creó, el sol entró en ella y saldrá de ella en el futuro. De hecho, en sus más de 4000 millones de años de existencia el sistema solar ha debido pasar por muchas burbujas de este tipo.
En este paso por el medio interestelar puede ocurrir que entremos en una u otra nube molecular. Esto en principio no es problema alguno, ya que la heliosfera creada por el viento solar apantalla la entrada de medio interestelar dentro del sistema solar. Lo que puede ocurrir es que la heliosfera se vea algo modificada y con ella la generación de rayos cósmicos anómalos. Hay modelos sobre esto pero a mí no me consta que haya conclusiones claras.
En definitiva, algo está ocurriendo. Y eso algo, llámese “rayos cósmicos anómalos” o no, está produciendo alteraciones en el Sol que pueden repercutir en el llamado “calentamiento global”.
Algunos otros apuntan que el 6 de Junio de 2012 será el último tránsito de Venus de este siglo, los siguientes serán en el 2117 y en el 2125. Este es un alineamiento bastante raro, y solamente se han visto seis de estos eventos desde la invención del telescopio (1631, 1639, 1761, 1769, 1874 y 1882).
El 21 de Diciembre del 2012 será el día del solsticio de invierno, el día más corto del año en el hemisferio Norte.
Se espera que ocurra el citado pico de flujo magnético solar, relacionado con las manchas (tormentas) solares, en 2012. Este tipo de actividad intensa se observó anteriormente en 1958, con auroras vistas hasta en México, y se espera que la siguiente cause alguna interrupción de servicios de GPS, teléfonos celulares, y transmisiones de satélites.
Aquí se acaba todo. No hay más predicciones científicas para el 2012.
Ya tenemos todos los componentes del cóctel. Pongamos en esta coctelera una mala interpretación del calendario maya, supuestas profecías mayas que no existen, un códice maya K que proviene de una novela, los augurios de los indios hopi, y diversos acontecimientos galácticos relacionados con la astronomía y la arqueología, y ya tenemos el circo montado. Ríos y ríos de tinta en torno al 2012, libros, vídeos, documentales, películas catastrofistas, y un enorme elenco de pseudo-estudiosos del tema que se presentan ante las masas para hablar de aquello que no entienden ni han comprobado.
No me extraña que luego se ridiculice a todos aquellos que creen en algo más que la ciencia, historia y arqueología oficial, entre los que me encuentro, porque ante fenómenos como el circo del 2012 sólo cabe sonrojarse.









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